viernes, junio 29, 2007

El gran cambio


Tras largas jornadas de angustia y preocupación, ha vuelto la tranquilidad. Mauricio no se va a comer crudo a nadie, éstas son las idas y vueltas de la democracia, la campaña sucia ya quedó en el olvido. Puedo volver a dedicarme a otros temas que me motivan más. Antes de eso, un par de cositas que me habían quedado pendientes.

- Aquí, un interesante análisis de tres semiólogos sobre las estrategias, símbolos e imágenes de esta contienda electoral. Me quedo con esto que dijo Raúl Barreiros: Filmus-Heller hicieron una (mala) campaña de propaganda política. Macri-Michetti hicieron una (exitosa) campaña publicitaria.

- El Dr. Gustavo Martínez-Pandiani (Decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social de la Universidad del Salvador de Buenos Aires) se refirió a Gabriela Michetti como "la papa frita del combo" y a Mauricio como "la hamburguesa". Esto se lo escuché decir por Radio Continental antes de la segunda vuelta, y parece que lo repitió después de la elección hablando por FM Palermo. Su declaración completa puede leerse acá. Bueno, si este prestigioso académico no se inspiró en una entrada de un humilde bloguero amateur, le pasó raspando.

Y leyendo este post donde Musgrave se refiere a los que hablan de "el gran cambio", me vino a la memoria este cuento judío que alguna vez citó el Jorjón Sabato:
A un campesino, padre de cuatro hijos y dueño de siete cabras, las cosas le iban de mal en peor. Desesperado, consultó al rabino, que le aconsejó que para que su situación cambiase, todo lo que debía hacer era que una de sus cabras pasase la noche en la misma habitación donde dormía toda la familia.

A la mañana siguiente, el campesino corrió a contarle al rabino que la situación había empeorado, porque la cabra no sólo baló toda la noche sino que hizo pis y caca por todas partes, con lo que su mujer se enfureció, los cuatro hijos lloraron y él no pudo pegar un ojo. El rabino, después de escucharlo con toda su paciencia, le aconsejó que ya que una cabra no había sido suficiente para lograr el cambio deseado, metiese dos cabras en la habitación. Ni qué decir que a la mañana siguiente el campesino volvió más desesperado que nunca; el rabino, impertérrito, le aconsejó que metiese tres cabras. Y así sucesivamente hasta que el campesino llegó a meter las siete cabras en la pieza. La situación llegó entonces a su extremo, y el rabino le aconsejó que la noche próxima sacase las siete cabras de la habitación. En la mañana, el campesino fue a verlo con una sonrisa en sus labios: "¡ahora sí que logramos el gran cambio!".

(Aclaración: la foto fue capturada en los pagos de Lord Henry (a) El impreciso).

lunes, junio 25, 2007

Algunas reflexiones

La victoria de Maurizio Macri, no por esperada deja de ser un reverendo bajón (por lo visto, sólo para una minoría en la que me incluyo). Que por ahora me motiva apenas unas pocas y breves reflexiones y/o apostillas.

- Quienes con motivo de estas elecciones reeditaron en su imaginación la vieja antinomia peronismo-antiperonismo demostraron una vez más aquello de que "no hay peor ciego que el que no quiere ver". El desfile de conspicuos integrantes del tren fantasma como Miguel Ángel Toma o Ramón Puerta por el bunker del PRO es una buena demostración. El misionero se despachó con que "hay que definir el candidato de la cuarta pata de la oposición que es el peronismo no transversal, las otras son Lavagna por el radicalismo, López Murphy por la derecha y Carrió por la izquierda" (declaraciones a Radio Ciudad, hoy a eso de las 19.30 hs).

- En exclusivas declaraciones por Radio Nacional, Jaime Durán Barba dijo que conoció a MM en el 2004 y que "no le constaba que hubiera estado a favor de las privatizaciones" en los '90. Preguntado sobre qué le parecía la presencia de personajes como Toma junto a Mauri, respondió como un buen torero. Repitió su conocido discurso sobre la superación de las luchas ideológicas típicas de los '70 (en las que él participó, reconoció con orgullo), las nuevas preocupaciones de los jóvenes de hoy, y demás temas que este blog adelantó hace ya varios meses. Y atención: pasó el chivo de este libro que escribió junto a Santiago Nieto, diciendo "Si los responsables de la campaña del otro candidato hubieran leído mi libro, habrían tenido más éxito en oponerse a la nuestra". Así que muchachos, de aquí a octubre, agarren lo' libro', que no muerden.

- Quizá queriendo empardar a nuestro amigo Escriba, Horacio Verbitsky se arrogó ayer el haber predicho el triunfo PRO en esta nota de marzo pasado. Que merece ser leída para rastrear las causas del resultado de las dos vueltas de esta elección.

- Al reconocer el triunfo de su oponente, Daniel Filmus (a quien respeto) anunció que "a partir de mañana comienza la construcción de una fuerza auténticamente nacional y popular, con contenido progresista", etc., etc. DF debería saber que para poder hacer realidad esa intención, él tendría que prescindir de varios personajes que lo acompañaban en ese momento, empezando por Aníbal Ibarra y por el mentor de su candidatura, Alberto Fernández. Sobre los cuales, el ya mencionado Perro HV se despachó hace dos semanas con estas palabras:
"Ibarra consiguió batir a Macri en 2003 gracias a la participación presidencial en la campaña, pero desde que terminó el escrutinio gobernó aislado con su minúsculo grupo de amigos, como si la elección hubiera sido un plebiscito sobre su bella persona. Tampoco Fernández hizo nada a favor de la organización popular y prefirió recostarse en burócratas y recaderos(*). Hoy se ven en la Ciudad las consecuencias de la nula construcción política de ambos."
(*) Más claro sobre este asunto había sido HV una semana antes, cuando se refirió a "la conducción delegada por celular que Fernández practica a través del joven verticalista Diego Kravetz" (denunciado por estafa contra aportantes a la empresa recuperada IMPA, como ya se mencionó aquí).

- La foto que abre el post está inspirada por la reflexión de Tomás Abraham "No tengo ganas de defender a travestis, así de sencillo". No va a hacer falta, Tomás.

- Alguna vez se me ocurrió ver un parecido entre Maurizio y Patrick Bateman, el de American Psycho. No me imaginaba que me iba a enterar de otro elemento en común: ayer, respondiendo a un cuestionario en P.12, MM dijo que en música se identificaba con "Genesis, Supertramp, Phil Collins y Queen". Quién dice, a lo mejor si se explayara más sobre su predilección, diría algo como lo que se escucha aquí:



Para ponerle algo de calor a una noche muy fría. La verdad, que concuerda con las teorías de Durán Barba, y además está bueno.


P.S.: Pido perdón a los que no saben inglés. Ah, me confieso un fanático absoluto de Genesis pero el de los '70, de antes que le empezara a gustar a Bateman y, seguramente, también a Mauri.

sábado, junio 16, 2007

A pedido del público

va otro aporte sobre el tema del antiperonismo y el racismo, tratando de hacerle la segunda voz a Manolo que lo tocó muy bien acá. Y de paso complacer un amable pedido del Sr. U, aunque la vagancia me hace recurrir de nuevo a palabras ajenas. Hurgando un poco me encontré con un texto escrito en 1967 por Pedro Orgambide, que nos demuestra que el racismo es una constante recurrente en nuestra historia. Vale la pena leerlo en su totalidad, aquí transcribo sólo estos fragmentos:


El aluvión zoológico

El 17 de octubre de 1945, irrumpen, en las calles de Buenos Aires, legiones de trabajadores, de mujeres, de chicos, que vivan el nombre de Perón. El suburbio altanero, el frigorífico, la fábrica, están presentes en esa marcha sobre Buenos Aires; también está presente el campo, la peonada indócil, que salta, metafóricamente, el alambrado de las buenas costumbres y refresca sus pies en las fuentes de la Plaza de Mayo. Un ardoroso exhibicionismo preside la fiesta y el descamisado transforma en símbolo su irreverencia, su corte de manga al patrón, que hace extensivo a los proletarios de cuello blanco, socialistas y comunistas de la Unión Democrática. Una forma civil de montonera en busca del caudillo recorre las calles y despierta, como es natural, el rechazo o el violento repudio de los adversarios. Un político los califica de aluvión zoológico. El aluvión humano recibe, desde su nacimiento, el calificativo ominoso que -más allá de la significación política- entra en el campo generalizado del prejuicio. El fenómeno no es nuevo. Los criollos calificaron de "chanchos" a los españoles y éstos de "asnos" a los hijos del país. Una buena parte de la caricatura política xenófoba adjudica nariz de loro y oreja de burro a los judíos y será lobo el inglés y zorros los franceses. Desplazar el objeto de nuestra aversión a una característica no humana, siempre nos tranquiliza. ¿Pero qué hacer cuando lo que desplazamos con la fantasía permanece en la realidad? ¿Qué hacer, en este caso concreto, con millones de nuestros semejantes que, sin pedir permiso, entran en nuestro barrio, en nuestro Café, en nuestro cine? Al triunfo peronista siguió una inmigración dentro del país, un traslado masivo del campo a la ciudad. El recién llegado, el intruso, no sólo sufrió el rechazo, el menosprecio de la clase media, liberal y democrática, sino también el de sus hermanos de clase, el de sus compañeros de taller o de fábrica. Su pañuelo ostentoso, su lapicera en el bolsillo superior del saco, fueron motivo de burla, como un siglo y medio atrás las levitas, galeras y bastones de los esclavos negros orgullosos de su libertad. "Monos vestidos", se les dijo a aquéllos, "Cabecitas negras", se los llamó a éstos, a los nuevos e inoportunos conquistadores de la ciudad.


El cabecita

El desprecio por el cabecita negra, su rechazo por parte de la pequeña burguesía liberal y democrática, muestra hasta qué extremos el prejuicio impregna nuestras racionalizaciones. Reconocer en él, en el provinciano, al hijo del país, a una de nuestras partes, significa lisa y llanamente aceptar el viejo conflicto entre capital y provincia, entre unitarios y federales, entre ejército regular y montonera, entre gobierno patriarcal y gran puerto fenicio. Es algo que está más allá de las racionalizaciones del pequeño burgués, liberal y democrático, presionado por su realidad económica, por su desmesurado sueño de grandeza, por su deseo de ingresar, económica y espiritualmente, a la clase alta. Obsesionado por su status, por su apellido gringo, por su falta de tradición, se siente, en su rechazo al cabecita negra, aliado a los que mandan. Ellos y él, por fin, tienen algo en común. Sin embargo, esto no deja de ser una ilusión. Ser diferente, ser gente, ser bien, significa no tener nada en común con ese intruso, que nos recuerda un origen humilde, de trabajo, de pequeñas humillaciones cotidianas. En esta fantasía, el pequeño burgués transfiere sus propias carencias al cabecita negra: el otro es el indolente, el ignorante, el poca cosa, el advenedizo. "Ahora tendrán que trabajar", dice en 1955, a la caída de Perón. "Los negros volverán a la cocina" hubiera dicho cien años antes, después de Caseros.

Pero mandar al intruso a la cocina o a la cárcel, no da tranquilidad a nuestras capas medias; ellas sufren, como el resto del país, los embates de la inflación, de la inestabilidad política y económica, que les impide, como suelen decir, vivir con decoro. No obstante, como ya es tradición (bastan leer las crónicas de Alberdi o los cuadros costumbristas del '80) el argentino medio puede aparentar un desahogado vivir, y aspirar, como premio, al señorío de las clases altas. Si algo le preocupa verdaderamente es ser confundido con los de abajo, delatarse -en un ademán, en un gesto, una palabra, en un vestido- como mersa. Los humoristas, sociólogos empíricos, ya han señalado esta situación. Cabe agregar que el vulgar temor a la vulgaridad lo lleva a copiar servilmente gustos, usos y costumbres, que la publicidad y las formas masivas de comunicación se encargan de imponerle. El estilo sofisticado de las revistas, el culto por las relaciones públicas y privadas a nivel de ejecutivos, las modas, lugares de diversión o jergas para iniciados, están indicando que nuestro depurado mersa se ha transformado en un obediente imitador. No es raro que, a sus prejuicios sociales, agregue algunos preconceptos sobre la importancia de pertenecer a un país de raza blanca u otras ambigüedades que alimentan su orgullo.

Pedro Orgambide (publicado originalmente en la revista Extra, Buenos Aires, abril de 1967).


P.S.: Después de leer
la cantidad y variedad de comentarios que ocasionó esta entrada en La Barbarie, me convenzo más del interés y actualidad de esta temática. Dentro de la cual recomendaré sin descanso la lectura de El medio pelo en la sociedad argentina, de Don Arturo Jauretche (y ya que estamos, también del Manual de zonceras argentinas).

jueves, junio 14, 2007

Y bue...

Se me fueron un poco las ganas de seguir la serie de entradas dedicadas a Maurizio M. La verdad, no es un personaje que me inspire demasiado. Pero el bloguerismo es un sacerdocio, y lo prometido es deuda.

De todos modos ahora no tengo ganas de escribir, así que recurro otra vez al copy & paste. Después de leer la sarta de sandeces que escribió cierto pseudofilósofo y que ya provocó varios y filosos comentarios, se me ocurrió rescatar esta nota ya antigua que quizás conserve cierta actualidad, para escarnio y desilusión de aquellos que ven en MM al representante de "lo nuevo", o al que viene a enterrar a ese odiado cadáver insepulto, el peronismo. Que cada uno saque sus propias conclusiones.


Un plan para frenar al kirchnerismo.
El político y el empresario avanzan en un acuerdo. Uno responde así a la amenaza de Cristina, el otro sueña con ser presidente.

Nace la Duhalde-Macri S.A.
por Diego Schurman

–¿Cómo estás? –le preguntó Aníbal Ibarra.
–Ahora estoy mucho más tranquilo, con tiempo para descansar, alejado de la locura del poder- le contestó Eduardo Duhalde.

Días después de esa conversación, el ex presidente se dejó fotografiar en la cancha de Banfield. No era el reflejo de su tiempo de descanso, ni la representación del alejamiento del poder. Todo lo contrario: a su lado estaba Mauricio Macri, con quien comenzó a tejer un acuerdo “estratégico” que tiene a la provincia de Buenos Aires como primera escala.

Duhalde no le mintió a Ibarra. O en todo caso no le mintió únicamente al jefe de Gobierno porteño. Su discurso refractario del poder es un clásico, y se puede comprobar en decenas de reportajes. Pero Macri no llegó al palco de Banfield sólo para ver a Boca. Respondió a una invitación de Duhalde para hablar de política. De hecho la cumbre estaba prevista para el domingo anterior, en La Bombonera, donde el equipo local jugó con Vélez. Pero el fallecimiento de la madre del ex mandatario –lo que originó aquel llamado de Ibarra– demoró la cita una semana.

Las risas que mostraron para los fotógrafos continuaron por la noche. En la residencia de Lomas de Zamora, el ex mandatario, sus hijos y su mujer Chiche agasajaron a Macri con una cena. Hubo calor familiar y una amena conversación política, según consignó a Página/12 un legislador del macrismo. ¿Por qué aguas navegaron en esa larga jornada? Macri instaló el primer tema cuando Duhalde le preguntó sobre su futuro inmediato.
–Quiero ensanchar mi base electoral –contestó el empresario, insinuando que para ello debe apuntar al peronismo.

Fue entonces que el ex presidente lo motivó a caminar la provincia de Buenos Aires. Y le aseguró que no pondrá ningún obstáculo para el desembarco de Compromiso para el Cambio en el distrito.

Para el titular de Boca se trata de un paso importante hacia la nacionalización de su estructura partidaria. Pero en territorio bonaerense eso podría tener un costo: la obligación de trabajar en alianza con el justicialismo, aunque también el derecho de incluir gente propia en la lista del PJ que competirá en las legislativas del 2005.

Macri se asume como el principal referente de la oposición. Y busca posicionarse para las presidenciales del 2007, aunque –si los números no dan– no descarta volver a pelear en la Capital. ¿La tercera alternativa? Lanzar su candidatura a legislador nacional.

Discreción
En las filas del empresario son excesivamente prudentes. Temen ser utilizados por Duhalde en su subterránea interna con el kirchnerismo. Por eso sólo reconocen las “cordiales” conversaciones con el ex presidente y el objetivo de avanzar en una “estrategia común”.

¿Por qué tanta discreción? Los macristas manejan dos hipótesis para el proyecto presidencial del 2007, siempre partiendo de un fracaso de Kirchner, algo que por ahora no refleja el termómetro de la calle.
1- Piensan que una mala administración kirchnerista terminará arrastrando a todo el PJ. Y que, en ese caso, lo más conveniente sería cerrar trato con un exponente de la derecha como Ricardo López Murphy. Ya hubo varias conversaciones con el líder de Recrear.
2- No desechan la posibilidad de que el peronismo ortodoxo termine por hacerle un vacío a Kirchner para convertirse en su más fiel oponente. Puede sonar exagerado, pero el país dio varias muestras en ese sentido.

Ejemplos sobran: Adolfo Rodríguez Saá supo en su semana presidencial lo que es sentir la ausencia del PJ. El famoso verticalismo justicialista se quebró en la última elección, donde el partido presentó tres candidatos, de los cuales dos ocuparon el primer y segundo lugar. Si se diera un escenario similar la alternativa del armado de un frente con Duhalde, e incluso con el misionero Ramón Puerta, toma vigor.

Mojada de oreja
El encuentro tiene otros matices si se lo mira desde el peronismo. Duhalde se mostró con Macri en respuesta a la incursión del kirchnerismo en su territorio, ya que tomó como una mojada de oreja cuando se echó a rodar la candidatura de Cristina Kirchner.

¿Qué quiere Duhalde para su distrito? Como siempre, alambrarlo. No dejar que nadie se involucre en sus decisiones. Es vox populi entre los bonaerenses el deseo de Chiche de suceder al actual gobernador Felipe Solá. Fanático de los sondeos, su esposo también viene midiendo la imagen de Daniel Scioli en la provincia. El vicepresidente es un mimado de los Duhalde y, sabiendo de la tirante relación que mantiene con Kirchner, quieren hacerlo migrar de distrito. Concretamente estudian una fórmula Chiche-Scioli.

En Capital el respaldo a Macri es un hecho. Esa alianza –que en la última elección Duhalde no blanqueó por pedido de Kirchner, jugado por Ibarra– trajo zozobra en la Casa Rosada. Esta semana, en el día del acuerdo con el FMI, Kirchner tenía en su escritorio una encuesta porteña de la consultora Equis. El trabajo plantea distintos escenarios para la sucesión de Ibarra. En todos, los contrincantes son Macri y Elisa Carrió. Los que rotan son los candidatos kirchneristas. Están los previsibles: Alberto Fernández, Daniel Filmus, Rafael Bielsa. Y los inesperados: Roberto Lavagna y Cristina Kirchner. Del abanico de posibilidades, la senadora es la que saca mayor ventaja.(...)

Página/12, 15 de marzo de 2004.


Post Scriptum: más información sobre estos asuntos, en esta nota más reciente:

"Un pequeño repaso por sus campañas anteriores deja en claro qué temas salieron de su agenda. Su entrada a la competencia electoral en 2003 empezó con un paso en falso: en una entrevista sostuvo que los cartoneros “están cometiendo un delito. (Al ciruja) me lo llevo preso. Vos no podés alterar el orden en algo que es un delito, porque es tan delito robar basura como robarle a un señor en la esquina”. Durante el debate previo al ballottage que lo dejó afuera, la frase retornaría, pero en los labios de Aníbal Ibarra, que le recordó la gaffe.

El lanzamiento de Macri tuvo todas las características que ahora horrorizan a los asesores de PRO: fue en un lugar grande (en el estadio de Obras), con movilización de punteros del PJ –con el que Macri se alió– y de barrabravas de Boca. En lugar del discurso aséptico de este año, el empresario hizo entrar la mano dura en forma desembozada: “Pasamos del bochornoso episodio de la represión en los setenta a la impunidad del 2000”, dijo Macri, que atacó las “teorías garantistas y abolicionistas”. Además de posicionarse (y ser posicionado por Ibarra) en la derecha, Macri cargó con la mochila de su pasado cercano al menemismo y con su equipo de asesores, que incluían a ex funcionarios de Carlos Grosso, como Juan Pablo Schiavi (ahora ministro de Jorge Telerman). En ese momento, fue su jefe de campaña. En lugar de la “humanizadora” Gabriela Michetti, se presentó junto con Horacio Rodríguez Larreta, recordado por su gestión en el PAMI con Cecilia Felgueras, en el gobierno de la Alianza. Su cierre fue una clásica caravana de Lugano a Belgrano, de la mano de su actual jefe de campaña, en el que sobresalían carteles que decían “PJ Rodríguez Larreta. Peronismo unido y limpio”. Macri más de una vez se molestó con ese contacto con la militancia tradicional."


Claro, no fuera que se le empezaran a piantar votos de Recoleta. Y ya que estamos, le ponemos la frutilla al postre con esto otro:

"En torno de Macri se reagrupan ya los sectores desplazados del menemismo y el duhaldismo. En 1999, Macri fue el encargado de organizar los contactos empresarios para la campaña presidencial de Eduardo Duhalde a pedido de Ramón Puerta, de quien fue compañero en la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Católica. Durante el interinato de Puerta a cargo del Poder Ejecutivo por la renuncia de Fernando de la Rúa, Macri le pidió que designara como ministro del Interior a Miguel Angel Toma. “Es un hombre mío”, le dijo. De ese mismo círculo de amigos forma parte el ex ministro del Interior de Carlos Menem, José Luis Manzano, cuya relación con Macri se hizo estrecha a raíz del secuestro del empresario, en 1991, quien fue liberado luego de pagar un rescate de varios millones de dólares. Dos meses después, el comisario Carlos Sablich detuvo por el secuestro a una banda de colegas policías.

Pero trece años después la justicia anuló sus condenas y los dejó en libertad porque se probó que fueron sometidos a golpes y paso de electricidad para que se autoincriminaran. Macri no podrá contar con Sablich en el aparato de seguridad de su eventual gobierno, porque a raíz de eso fue detenido. Cumple su prisión preventiva en el destacamento de la policía montada, con dormitorios a puertas abiertas, donde recibe la visita de Macri. Un compañero y amigo de Sablich, el comisario Jorge “Fino” Palacios, fue jefe de Seguridad de Boca Juniors, hasta que la justicia lo procesó por los homicidios y lesiones ocurridos en diciembre de 2001, el día de la renuncia de Fernando de la Rúa.(...)

Toma dirige ahora la custodia del ex senador Duhalde, quien en noviembre último respaldó el intento de Toma y Puerta por reorganizar el peronismo no kirchnerista. Duhalde también dijo que propiciaba un acuerdo electoral entre Macri y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna. El socio de Manzano en el canal 2 de televisión, el potentado colombiano Francisco De Narváez, era parte de esa entente y todavía no sabe a qué candidatura presidencial pegará su boleta de aspirante bonaerense. Uno de los legisladores electos en la lista de Macri y que podría ser su ministro de gobierno es Cristian Ritondo, quien en la década pasada fue la JP unipersonal de Toma."

lunes, junio 11, 2007

Germán y los cabecitas

Una de las curiosidades del momento actual es el resurgimiento de un antiperonismo de la más rancia estirpe. No en los candidatos o en los políticos en general sino entre gente del común y en los lugares más diversos (por ejemplo, la blogósfera). Críticas puntuales y no mal fundadas acerca del gobierno K (que de peronista, la verdad, tiene poco) suelen terminar desbarrancando en el gorilismo más recalcitrante. Por momentos me parece increíble volver a escuchar o leer argumentos que conocí de chico, cuando La Prensa de los Gainza Paz hablaba del "tirano prófugo" (ah, para ir directamente al "núcleo duro" del asunto, visitar el blog de Manolo).

Hace un par de meses Juan Sasturain sacó en P.12 esta nota sobre la puteada en la literatura argentina, en particular en los textos que rondan en forma explícita o implícita la temática Civilización vs. Barbarie. Que se inician con El Matadero de Esteban Echeverría, donde las palabras soeces (o al menos sus iniciales seguidas de tres puntitos) se atribuyen a la inculta y sanguinaria plebe rosista, mientras que su víctima, el unitario de levita y corbata, habla como si estuviera declamando en el Salón Literario:

"(...)- Infames sayones, ¿qué intentan hacer de mí?(...)"

"(...)- ¿No sabes que lo manda el Restaurador?
- La librea es para vosotros esclavos, no para los hombres libres.
- A los libres se les hace llevar a la fuerza.
- Sí, la fuerza y la violencia bestial. Esas son vuestras armas; infames. El lobo, el tigre, la pantera también son fuertes como vosotros. Deberíais andar como ellas en cuatro patas.
- ¿No temes que el tigre te despedace?
- Lo prefiero a que maniatado me arranquen como el cuervo, una a una las entrañas.
- ¿Por qué no llevas luto en el sombrero por la heroína?
- Porque lo llevo en el corazón por la Patria, ¡por la Patria que vosotros habéis asesinado, infames!
- ¿No sabes que así lo dispuso el Restaurador?
- Lo dispusísteis vosotros, esclavos, para lisonjear el orgullo de vuestro señor y tributarle vasallaje infame.(...)"

Luego Sasturain recuerda otros ejemplos:
Un rastreo somero pero representativo del mal hablar literario nos mostraría que contra todo pronóstico los personajes de Arlt no putean –aunque el “rajá turrito, rajá” que el farmacéutico endilga a Erdosain es marca de fábrica arltiana–; y que, por ejemplo, los de Sabato –como los de Echeverría– sólo lo hacen para demostrar su condición de clase: “Métase las casullas en el culo” le dice un peronista empatotado a la mujer que quiere impedir el saqueo de las iglesias la noche de los incendios del ’55, en Sobre héroes y tumbas, confirmando que la barbarie también es verbal.

JS también menciona a Rodolfo Walsh, y al personaje Pelusa de Los premios de Julio Cortázar. Yo me permito extenderme a otros textos que no incluyen puteadas explícitas pero que reflejan un implícito odio de clase o terror reverencial por los diferentes: por supuesto, Casa tomada y Las puertas del cielo, también de Cortázar, y el poco recordado La fiesta del monstruo, de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (del que puede leerse un análisis detallado aquí). Que es una reescritura de El Matadero, en la que el unitario es reemplazado por un estudiante judío, y la plebe mazorquera por una patota nazi-peronista que está festejando el 17 de Octubre.

Los escritores del "campo nacional y popular" también tocaron esta temática desde una perspectiva opuesta. Alguna vez me referí a El niño proletario, de Osvaldo Lamborghini, como la respuesta Nac&Pop a El Matadero. Pero hasta ahora nunca me ocupé de quien hizo la síntesis literaria más perfecta de la raíz oculta del antiperonismo de las personas de clase media comunes y corrientes.

Créase o no, en el diario de Bartolo salió esta reseña de la vida y obra de Germán Rozenmacher, al cumplirse 30 años de su trágica muerte a los 35 años de edad. La síntesis a la que me refería es su cuento Cabecita negra al que, sin más comentarios, invito a leer aquí, así como la versión llevada a la historieta con dibujos de Solano López.

La nota de Sasturain que cité al principio de esta entrada termina así:

Acaso el texto ejemplar que cierre el imaginario, arbitrario círculo de lo malhablado literario esté en un poderoso relato de Rozenmacher de los sesenta: Cabecita negra. Una sola palabra, una sola expresión rápida, vulgar y usual, puesta en boca del corriente señor Lanari, revela, más que cualquier discurso explicativo, todo el odio de clase: “Negra de mierda” piensa y dice el burgués amenazado.

La víctima unitaria de Echeverría y la viejita que tironeaba las pilchas sagradas en Sabato han encontrado por fin su auténtica voz.

GRACIAS



miércoles, junio 06, 2007

Canción urgente para Mauricio


En vista de las circunstancias y continuando en la brecha abierta aquí, doy inicio a un ramillete de entradas dedicadas al casi seguro próximo Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En esta ciudad esponja (parafraseando a León) ya pocos recuerdan los incidentes del 16 de julio de 2004 frente a la Legislatura porteña. En otro momento me ocuparé de eso, por ahora traigo una nota de Emilio Marín, habitual columnista de El Ortiba y otros portales de noticias, publicada poco después de esos hechos. Un par de detalles adicionales:
- En noviembre de 2003 el gobierno de Kirchner le quitó a los Macri la concesión del Correo Argentino. Quizás como compensación, al poco tiempo le otorgó la concesión de la explotación del FFCC Belgrano Cargas a un consorcio formado por SOCMA y la Unión Ferroviaria de José Pedraza.
- MM ya está divorciado de Isabel Menditeguy.


¿Quién es el niño Mauricio?
por Emilio Marín

A raíz de los incidentes en la Legislatura porteña, originados en la imposición de la máquina de votar un código contravencional violador de los derechos humanos, Mauricio Macri se puso como virgen vestal de la democracia. Contradiciendo a ésta, el niño Mauricio, gran perdedor de las elecciones del 14/9/2003 en el distrito, manda hoy en la Legislatura y le impone autoridades, agenda y cerrazón a la comunidad. Por eso conviene recordar quién es el presidente de Boca y cuál es el emporio de su padre –SOCMA- donde siempre fue el vicepresidente ejecutivo y heredero.

Amigo de comisarios
En setiembre de 1991 Mauricio Macri tenía 31 años y ya era el heredero de Sociedades Macri (SOCMA), donde revistaba como vicepresidente. Arriba suyo sólo estaba su padre, Franco. Ambos suelen ser aludidos por Horacio Verbitsky como "empresarios de negocios dudosos", para no usar palabras más fuertes. Compartimos esa caracterización aún cuando peque de prudente.

En ese tiempo el país era una fiesta menemista total y los Macri, padre e hijo, estaban en el centro del evento. SOCMA llegó a controlar más de 60 empresas, comenzando por Sideco (construcción), Sevel (automotriz), Manliba (limpieza), IECSA (electro ingeniería), Itron (informática) y otras que llegaron más tarde. Entre éstas, Ecogas, Canale, Coragri y Estancias del Sur (alimentación), Autopistas del Sol-Servicios Viales, Pago Fácil y firmas en Brasil. Una de las últimas, en 1997, fue Correo Argentino, en una privatización donde el grupo fue premiado por el riojano de Anillaco.

En ese momento, setiembre de 1991, MM fue secuestrado por una banda de comisarios que cobraron rescate. Pese a haber pasado por tan dura experiencia, el secuestrado no cejó en su amor por la Policía Federal.

Frente a los incidentes del viernes en la Legislatura, aquél reiteró que hay que defender a la institución, "que es nuestra policía". Su sentimiento es muy acendrado y no le importó que el comisario Jorge "Fino" Palacios, ya hubiera sido pasado a retiro por Néstor Kirchner y Gustavo Beliz. Palacios era el pistín de Macri en la Federal, donde comandaba la Unidad Especial Antiterrorista (ex Depoc). Fue echado tras detectarse conversaciones telefónicas suyas con ladrones de autos y secuestradores.

Desde su más tierna infancia, el ingeniero Macri fue instruido en que en el juego de policías y ladrones él debía ir en el patrullero. Ya más grandecito supo que si era de alguna de las marcas de Sevel, mejor.

Negocios dudosos
La propaganda macrista busca envolver a su jefe con la transparencia, además de hombre de negocios exitoso. Esto último nadie lo va a negar. Pero muchos dudamos sobre la imagen de transparencia.

Es importante aclarar que no se trata de imputar a un hijo por las trastadas de su progenitor. Como quedó dicho, Macri hijo revistó hasta 2003 como vicepresidente de SOCMA, cuando presentó una renuncia formal para despegarse de la mala imagen del grupo en la Capital y disputar en mejores condiciones la jefatura de gobierno.

El niño Mauricio sigue viviendo de sus ingresos pagados por el emblema de la "Patria Contratista". La otra explicación sería que su costoso tren de vida en la concheta Villa Parque junto a Isabel Menditeguy y sus hijos, sea financiado por Boca. La descartamos: sus enemigos jurados en el club, como Carlos Heller o Roberto Digón, lo hubieran destruido.

Hace muchos años que denuncias gravísimas contra los manejos de SOCMA dieron de lleno en el heredero de ese trono.

Una. La DGI a cargo de Carlos Tacchi denunció en 1993 a Sevel por 360 millones de dólares imputándole mala liquidación del IVA. Mauricio Macri era director de SOCMA y le tocó negociar con Domingo Cavallo cómo eludir esa denuncia impositiva. "Estos problemas no van a tener solución hasta que se vaya el loco de Tacchi", manifestó a la salida de esa reunión (Daniel Santoro, Los Intocables, pág. 137).

Dos. Manliba había ganado la lucrativa recolección de basura en la Capital durante 1979, en plena dictadura. El contrato fue renegociado durante la intendencia de Carlos Grosso, ex gerente general de SOCMA. La prórroga fue votada en una escandalosa sesión del Concejo Deliberante que culminó a las 6 de la mañana. Todo indica que se pagaron coimas para levantar algunas manos remisas. MM estuvo en la negociación para convencer a los renuentes y a él fueron a agradecerle algunos concejales del Partido Demócrata. Uno de ellos, Federico Pinedo, es desde el año pasado diputado por el macrismo. Según Norberto Laporta, ex concejal socialista, "la versión fue que cada uno de los concejales que asistieron al recinto recibió 50 mil dólares por hacerlo. Se hablaba de un total de coima de 3 millones de dólares. No es mucho si usted piensa que de aprobarse el proyecto la municipalidad debe indemnizar a Manliba con 50 millones de dólares" (Luis Majul, Los dueños de la Argentina, pág. 131).

Sería interesante que la clase media pauperizada, que ha puesto en su mira a los cartoneros y vendedores ambulantes por los recientes incidentes en la Legislatura, hagan un poquito de memoria. Así verán quién fue el vándalo que destruyó esa institución sin romperle ni un vidrio.

Una cloaca
Entre los contratos que se frustraron por el mal olor que despedían, lo caro de las tarifas para los usuarios y la mala traza de los personajes involucrados, sobresalieron las cloacas que Sideco pensó realizar en Morón durante la gestión de Juan Carlos Rousselot. Este ex lopezrreguista y menemista de la primera hora, era uno de los pilares del negocio pagadero a precio dólar por los vecinos. El segundo lobbista era Mario Caserta, incondicional de Anillaco que terminó preso por narcotráfico. El tercero, el niño Mauricio, titular de Sideco, la rama de SOCMA dedicada a la construcción. El único de esa banda que se salvó de ir preso fue MM.

Del rey Midas se dice que convertía en oro todo lo que tocaba. Macri hijo es una especie de Midas al revés: todo lo que roza se vuelve turbio. Incluso un club popular de fútbol como el xeneize fue perjudicado por este ícono de neoliberalismo gran succionador de la ubre del Estado. "Juego limpio, negocios turbios", tituló el 12 de julio último el suplemento de deportes de Página/12.

"El Boca de Brindisi comienza hoy a trabajar, pero el Boca de Macri lleva ya tiempo involucrado en cuestiones no siempre transparentes vinculadas con el dinero, los pases, los jugadores y los intermediarios", decía la portada de Líbero.

Otro foco de mal olor fueron los buzones del Correo Argentino, que empezó a ser administrado por Macri padre en 1997 y llevado a concurso de acreedores en 2002 pese a no haber desembolsado el canon al Estado. Se dirá que ese fue un negocio paterno. Pero además de recordar que hasta 2003 el hijo revistaba en el holding como vice, hay datos de que éste intervino ante los gobiernos a favor de la concesionaria postal.

La mayor cloaca de Macri es su obra política, Compromiso para el Cambio, agrupación que ideó la reforma contravencional violatoria de los derechos humanos. Para el CELS, la iniciativa macrista "plasma en la práctica una política de corte manifiestamente represiva que vulnera principios y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales de derechos humanos".

Veamos algunos de los dirigentes de CPC:

-Hasta junio de 2002, MM mantenía la intención de candidatearse a la presidencial. "El capitán de sus equipos es Alfonso Prat Gay, de 36 años, que fue estratega del JP Morgan en Londres" (Silvia Naishtat, Clarín, 9/6/2002). El joven banquero se bajó pero en ese equipo siguió Francisco de Narváez (ex dueño de Casa Tía y aspirante al control de la cadena Disco), acompañante de Menem en su campaña de abril de 2003 como seguro ministro en un tercer mandato. También lo hizo Horacio Rodríguez Larreta, de la fundación Sophia, auspiciada por grandes empresas y "La Nación" (Ámbito Financiero, 8/7/2003).

-Sus operadores en Diputados de la Nación son Jorge Vanossi y Federico Pinedo. El primero, ministro de Justicia de Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde, promovió causas contra los piqueteros cuando la Bonaerense ya había asesinado a Santillán y Kosteki. Pinedo fue mencionado como uno de los concejales de la derecha que en 1990 votaron la prórroga para Manliba.

-Su referente en la Legislatura es Santiago de Estrada, del riñón de la ultraderecha católica, ex funcionario de la dictadura y secretario de seguridad social del menemismo.

Macri perdió claramente el ballottage del 14 de setiembre de 2003 en la ciudad autónoma y sin embargo detenta la mayoría en su cámara. La derrota ante Aníbal Ibarra se produjo pese a que MM recibió el apoyo de todos los dirigentes del PJ menos Néstor Kirchner. Duhalde, Felipe Solá y el alicaído Menem ordenaron votar por él.

Macri no es tonto en política. Si hasta el momento se ha negado a frentes antiperonistas con Ricardo López Murphy o Jorge Sobisch es porque aspira a canalizar tanto a la derecha neoliberal como al PJ tradicional. Esa amalgama de Punta del Este y La Boca, de establishment y "la Doce", de neoliberalismo y "doña Rosa", etc., la aprendió de Menem, a cuyo gobierno aplaudió como si fueran los goles de Martín Palermo.

(Publicado originalmente en La Arena de Santa Rosa, La Pampa, 20 de julio de 2004).


P.S.: un humilde consejo por si algún bloguero K o estratega de campaña de Daniel Filmus llega a darse una vuelta por acá: por favor, que el Presidente se calle un poco, se dedique a gobernar y se deje de nacionalizar la campaña. Y que Danielito se dedique a hacer propuestas.

lunes, junio 04, 2007

Éste, éste, éste es mi canal

Tratando de distenderme tras una jornada durísima, me puse a leer la última de las clases de Filosofía de José Pablo Feinmann que salió hoy con Página/12. Ahí veo que en una de sus frecuentes incursiones por fuera de la disciplina, JPF toca el tema de la propiedad de los medios de comunicación al referirse al que llama "Sujeto absoluto comunicacional". Enseguida se me ocurrió vincular esto con el tema de la no renovación de la licencia de la televisora RCTV por parte del gobierno venezolano (Mundo Perverso sacó un excelente informe al respecto). Más allá de la medida tomada por Hugo Chávez (que a cada uno puede gustarle o no, pero que está dentro de la legalidad), el asunto reavivó mis reflexiones sobre hasta qué punto no sólo nuestras ideas sino también nuestra misma forma de pensar están moldeadas por lo que nos inculcan los grandes medios. En su texto JPF reproduce parte de un informe muy revelador acerca de esto, y me voy a tomar el permiso de transcribirlo.

"Diez megagrupos controlan la prensa, radio y televisión de EE.UU. e influyen en América Latina:

Diez megacorporaciones poseen o controlan los grandes medios de información de Estados Unidos: prensa, radio y televisión. Esa decena de imperios controla, además, el vasto negocio del entretenimiento y la cultura de masas, que abarca el mundo editorial, música, cine, producción y distribución de contenidos de televisión, salas de teatro, Internet y parques tipo Disneyworld, no sólo en el país del norte sino en América Latina y el resto del mundo.

Cientos de millones de estadounidenses, latinoamericanos y ciudadanos de todo el planeta consumen a diario -directa o indirectamente- los productos informativos y culturales de los holdings AOL/Time Warner, Gannett Company, Inc., General Electric, The McClatchy Company/Knight-Ridder, News Corporation, The New York Times, The Washington Post, Viacom, Vivendi Universal y Walt Disney Company, propietarios de los medios más influyentes.

Los diez grupos controlan los diarios nacionales de mayor circulación, como el New York Times, USA Today y Washington Post, cientos de radioemisoras y las cuatro cadenas de televisión con mayor audiencia en sus programas de noticias: ABC (American Broadcasting Company, de Walt Disney Company), CBS (Columbia Broadcasting System, de Viacom), NBC (National Broadcasting Company, de General Electric) y Fox Broadcasting Company (de News Corporation). Quienes manejan estos medios adquirieron una importante cuota de poder que no emana de la soberanía popular, sino del dinero, y responde a una intrincada madeja de relaciones entre los medios informativos y de comunicación y las más grandes corporaciones trasnacionales estadounidenses, como la controvertida petrolera Halliburton Company, del vicepresidente Dick Cheney; el Carlyle Group, que controla negocios de la familia Bush; la proveedora del Pentágono Lockheed Martin Corporation, Ford Motor Company, Morgan Guaranty Trust Company of New York, Echelon Corporation y Boeing Company, para citar unos pocos.

El discurso dominante que ofrecen los diez grandes imperios comunicacionales ofrece propaganda política, crea opinión pública y persuade en favor de la ideología conservadora; justificó actitudes imperiales como las invasiones de Irak y Afganistán y, en general, moldea las mentes y lava los cerebros. En vez de informar al ciudadano para dotarlo de una visión crítica y vigilante, el control mediático lo transforma en un consumidor pasivo de entretenimiento y en espectador de la política… por televisión. El control interesado de las noticias por parte de los medios más influyentes comienza desde la selección de lo que es “noticia”, es decir, la información que se dará a conocer a los ciudadanos e incluye cómo deben conocerla, o sea, la presentación, tratamiento y enfoque de los hechos a través de los “hombres ancla” o presentadores de noticias, las imágenes de televisión o los textos de los grandes periódicos.

Paradojalmente, estos diez grandes imperios mediáticos muestran a Estados Unidos como una democracia ejemplar, regida por el llamado “sueño americano de la libre competencia”, donde todos tendrían “iguales posibilidades de triunfar”. Probablemente queden pocos ingenuos que comulguen con esa publicidad. Lo cierto es que la arrolladora concentración de la propiedad ha hecho desaparecer a numerosos medios locales, en particular radios, periódicos pequeños y empresas periodísticas familiares, cerrando fuentes de trabajo y limitando la “libertad de expresión”.

(...) En EE.UU. la información fue suplantada lisa y llanamente por la propaganda corporativa. Dejó de existir el “derecho a la información”, garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución. Los ciudadanos estadounidenses perdieron su derecho a la información veraz y oportuna sin darse cuenta y sin que hayan sido formalmente derogados. Las frecuencias para las señales de radio y televisión constituyen un bien público, de toda la sociedad, pero su control pasó a manos de unos pocos mega-imperios mediáticos."

Fuentes:
- Los amos de la prensa en EE.UU. y América Latina, Ernesto Carmona, 2007.
- Bridget Thornton, Brit Walters y Lori Rouse, en Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, Censored 2006, Media Democracy in Action, de Peter Phillips y otros, Seven Stories Press, Nueva York, 2006.
- U.S. Securities and Exchange Commission.
- Columbia Journalism Review (www.cjr.org/tools/owners).


El informe puede leerse con más detalle aquí. Para entender un poco mejor en qué mundo estamos parados, ¿no?