lunes, mayo 14, 2007

Otro clavó la sintonía

Hace unos días leí un reportaje de José Natanson a Luiz C. Bresser-Pereira, economista y ex ministro brasileño. Tavos ya lo levantó señalando los conceptos fundamentales del "nuevo desarrollismo" que propone Bresser, algo sin duda interesante y digno de análisis, que dejo en sus aspectos puramente económicos a los especialistas. Aquí sólo quiero resaltar un párrafo que apunta a algunas de las obsesiones de este blog.

[refiriéndose a las características del "nuevo desarrollismo", y sus diferencias con el desarrollismo tradicional y con la ortodoxia] "... Desde el punto de vista de la política de desarrollo, la diferencia principal es que para la ortodoxia convencional el concepto de nación no existe. Y para el nuevo desarrollismo el agente fundamental es la nación, que usa su Estado para generar el desarrollo. Para la ortodoxia convencional la globalización es una situación en la cual los Estados-nación perdieron relevancia, mientras que para el nuevo desarrollismo es la competencia generalizada entre los Estados-nación y, por lo tanto, un momento del capitalismo en el que los Estados-nación son más importantes que nunca. Otra diferencia es que para la ortodoxia convencional la institución fundamental es la propiedad y los contratos, mientras que para el nuevo desarrollismo lo fundamental no es simplemente la garantía de la propiedad sino una estrategia nacional de desarrollo, que es un conjunto de instituciones, de leyes, de reglas y de políticas, de creencias compartidas para generar oportunidades para la inversión productiva, la innovación, el trabajo. Otra diferencia fundamental es que el financiamiento del desarrollo para la ortodoxia convencional se hace a partir del ahorro externo, con el argumento de que los países latinoamericanos no tienen ahorros suficientes, y entonces es necesario que los países ricos transfieran sus capitales. El nuevo desarrollismo se opone a esta idea, porque la historia demuestra que el desarrollo se hace siempre en base a capitales nacionales y ahorro interno."

Algunas reflexiones: debe haber en el mundo pocos ejemplos más elocuentes que la Argentina de que "para la ortodoxia el concepto de Nación no existe". Basta con recordar la política económica antinacional llevada a cabo por Joe Martínez de Hoz y sus muchachos, eso sí, apañada por el nefasto Proceso que venía a "salvar a la Patria de las garras de la subversión apátrida". Era una época en que las lunetas de no pocos autos lucían la consigna "Achicar el Estado es agrandar la Nación" cerca de aquella otra que decía "Los argentinos somos derechos y humanos". Y no fue una de las consecuencias menos nefastas de la dictadura la identificación de los conceptos de Patria y Nación con el autoritarismo militar, algo sobre lo que creo haberme explayado aquí. Y por supuesto, qué le podía quedar al Estado, monstruoso, corrupto, ineficiente y encima terrorista, como quedó establecido con el retorno de la democracia. Cuando los que merecen esos calificativos son los que lo usurparon, llevaron a cabo un genocidio político y social y facilitaron una colosal transferencia de ingresos del conjunto del pueblo argentino al poder económico concentrado y trasnacional.

Bueno, parece que hay que ir recuperando el uso de las palabras: Patria, Nación, Estado y, por qué no, Pueblo (yo ya me harté hace rato de "la gente"). Para los que estén en desacuerdo o tengan dudas, va esto que recordó hace poco Mario Wainfeld:

"Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz bastante despectivo- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
- La cuestión es saber -insistió Alicia- si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
- La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda..., eso es todo."

Lewis Carroll, Alicia detrás del espejo (Cap. 6), 1872.

4 comentarios:

manolo dijo...

Jorge
El viejo Imperio siempre tan práctico y directo.
Las disquisiciones filosóficas e ideológicas se las dejaban a los “continentales”.
Ellos se conformaban con mandar y cobrar.
El nuevo Imperio, hace lo mismo, pero suma la pretensión de querer tener razón y de yapa ser amado.
Un abrazo

EmmaPeel dijo...

Bresser Pereyra...
Administración Pública...
todos los caminos me conducen a sentarme culo firme frente a los apuntes =(

Saludos vecino!

Ulschmidt dijo...

Bueno eso, Lobo Estepario

Jorge Y. de la G. dijo...

Manolo: tal cual, ellos siempre la tuvieron clara. En el Manual de Zonceras, Jauretche cita una frase de Benjamin Disraeli: "Los derechos del hombre, son los derechos de los ingleses". Rule Britannia!

Sobre el nuevo Imperio, se me ocurren dos frases: "Venceréis, pero no convenceréis" y "hay amores que matan", no te parece?

Emma: no me diga que tiene que dar un examen con Bresser Pereira...(=P). Suerte y haga como decimos en mi cátedra, "dos horas culo-silla de estudio por día y Ud. aprueba"!

Sr. U: gracias por el elogio, viniendo de Ud. es un honor.

Gracias de nuevo y abrazos a todos.