martes, noviembre 06, 2007

Más que un Pino

Comentando ayer un post de Diego de Mundo Perverso, me acordé de la familia Pinedo, uno de cuyos miembros acaba de ser electo nuevamente como diputado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por el PRO (una vez puse en este blog algunos datos sobre sus andanzas como miembro del viejo Concejo Deliberante allá por las épocas de Carlos Grosso, pero por hoy lo dejamos ahí).

Me parece más interesante dedicarme a su abuelo, el Federico Pinedo que fue tres veces ministro de Economía (a pesar de no ser economista, sino abogado). Al que se lo suele mencionar como el autor en 1940 de un fallido plan de industrialización que lleva su nombre. Pero no se recuerda tanto que, además de su sapiencia y su lucidez, fue un personaje de los más representativos de la Década Infame (1930-1943).

Buceando en uno de mis libros de cabecera, El medio pelo en la sociedad argentina, por recomendación de Mario de Palermo, encontré un párrafo que Don Arturo le dedica a este prócer del conservadurismo, y que deja poco por agregar:

Del discurso del Ministro de Hacienda de la Nación, Dr. Federico Pinedo en el Senado Nacional el 17 de No­viembre de 1940:

"He sido o he colaborado en las grandes compañías navieras, las grandes casas financieras, las más impor­tantes y se me pagó por él, como correspondía, honorarios portantes compañías de transportes urbanos... porque de todas ellas soy abogado.

"Hoy se ha publicado en los diarios un plan refe­rente a reorganización ferroviaria que yo he dado a mu­chas personas, a todo el que me lo ha pedido, y haciendo presente que ese plan había sido elaborado por mí, en mi calidad de abogado de todas las empresas del país, que me habían consultado sobre esa materia cuando estuve en Londres y después en el país. El trabajo era muy importante y se me pagó por él, como correspondía, honorarios muy importantes: 10.000 libras esterlinas".

El Dr. Pinedo se adelantó a manifestar esto madrugándolo a un senador opositor que le estaba por lanzar el dardo, en el mismo recinto en que fue asesinado el se­nador Bordabehere durante el debate de las carnes, por un guardaespaldas ministerial.

La memoria de la gente suele ser muy flaca y a ve­ces se pregunta por qué esa época se llamó Década Infa­me. Creo que en estos dos hechos, que no son más que modestos botoncitos para muestra, está explicado todo. El Dr. Pinedo escribió después un libro ponderativo de esa época ejemplar que llevó el nombre de "En Tiempos de la República" (*). Toda la gente que añora aquella supuesta Jauja coincide con Pinedo en que aquellos eran los tiem­pos de la República, y no la Década Infame: hasta mu­chos que fueron amigos de Bordabehere y de de la To­rre y gran parte de los opositores apaleados para que existiera esa clase de gobierno grato a la evocación del "medio pelo". Y todos son campeones de la moral, de una moral que no exigió el fusilamiento del Dr. Pinedo, sino que permitió que fuera después ministro en dos oportu­nidades, con los resultados que se conocen, y que continúe siendo consejero "in extremis" en los momentos críticos de la economía cuyos males provienen de esos procedi­mientos.
Obra citada, Apéndice - Nota a pág. 180, Arturo Jauretche, A. Peña Lillo editor, Buenos Aires, 1966.


Ya que estamos, en el fascículo Nº 11 de la excelente Historia de la Economía Argentina en el Siglo XX, dirigida por Alfredo Zaiat y Mario Rapoport y que sale los miércoles con Página/12, podemos leer una interesante biografía de Pinedo, que se había iniciado políticamente en el socialismo junto a Juan B. Justo. Sobre su última participación pública ahí se cuenta lo siguiente:

"Luego del golpe cívico-militar que depuso a Arturo Frondizi a fines de marzo de 1962, José María Guido, el nuevo presidente, lo designó al frente del Ministerio de Economía. En su tercera gestión al mando de esa cartera, implementó un severo programa de ajuste que incluyó una devaluación de casi el 30 por ciento y restricciones monetarias y crediticias, con el objeto de eliminar lo que consideraba como "demanda excesiva". Su gestión sólo se prolongó por veinte días: la crisis originada por las medidas adoptadas y su rechazo a la ingerencia militar en las cuestiones de gobierno motivaron su renuncia y reemplazo por Álvaro Alsogaray.(...)"

Lindo cambio de figuritas.


(*) La obra de FP (abuelo) es de 1946, no casualmente coincidente con la llegada del peronismo al poder. Que había terminado con su añorada "República".

8 comentarios:

Diego F. dijo...

Me voy a poner a llorar.. es un problema grave que tenemos como ciudadanos el de la memoria. ¿cómo puede ser que estos eventos sean soslayados una y otra vez por cada generación? ¿no nos importa de dónde venimos (que, obviamente, es un claro indicador de hacia dónde vamos)?
Y lo peor es que estos tipos son los que se llenan la boca hablando de la república, la moral, la ética y vaya a saber uno cuántas cosas más.

Me quedo con este párrafo:
"Y todos son campeones de la moral, de una moral que no exigió el fusilamiento del Dr. Pinedo, sino que permitió que fuera después ministro en dos oportu­nidades, con los resultados que se conocen, y que continúe siendo consejero "in extremis" en los momentos críticos de la economía cuyos males provienen de esos procedi­mientos."

Abrazo.

Lic. Baleno dijo...

Pinedo en 1929 desde la bancada socialista calificaba a Don Hipolito de "autoritario, tirano y despota" segun nos cuenta Abelardo Ramos en su inconseguible "Revolucion y contrarrevolucion en Argentina"

Musgrave dijo...

Jorge Y de la G, hace poco una amiga me decía no importa quien es el ministro de economia, la politica economia esta condicionada siempre por la situación externa y los mercados.

Leyendo tu post, recordé esas palabras. Porque yo soy de los que suelen citar que Perón tomó el plan pinedo como base para su politica de industrialización.

Ahora, en tu respuesta a mi pregunta en la barbarie sobre la nota a Casullo queda clarisima la sabiduría de la frase de mi amiga.

La creación de los "significados populistas" con hechos y no palabras son lo que marcan la diferencia en la vida de la gente. Y esa creación no se hace desde el palacio de hacienda.

Martín dijo...

Ya sé que es algo secundario, pero ¿seguro que es el abuelo y no el padre del candidato macrista?

Jorge Y. de la G. dijo...

Diego: tal cual, los mecanismos de ocultamiento y tergiversación de la Historia siguen vigentes hoy como hace décadas, pasan los años y hay que volver a recordar hechos y personajes que son claves para entender por qué estamos como estamos. Y como dice una profe de mi pibe en el Nacional, "Fosfovita, tomen Fosfovita".

Lic. Baleno: efectivamente, aunque hay que aclarar que Pinedo junto a Antonio de Tomasso habían sido expulsados del PS en 1927, tras lo cual formaron el PS Independiente. No es que el "viejo tronco" del PS le tuviera mucha simpatía al Peludo, pero el PSI participó activamente en el golpe del '30 y los dos dirigentes fueron ministros de Agustín P. Justo.

Martín: creo haber leído en algún lado que era el abuelo, además el Pinedo de ahora nació en el '55 (fijate en su curriculum aquí), cuando el Pinedo "viejo" ya tenía 60 años.

Gracias y abrazos.

Jorge Y. de la G. dijo...

Querido Musgrave: la relación del Plan Pinedo con la industrialización encarada por Perón es algo que alguna vez charlamos con Manolo y yo personalmente no estoy muy convencido. Daría para un post largo, pero creo que Pinedo apuntaba a un desarrollo industrial orientado a la exportación, subalterno a la economía agroexportadora y claramente favorable a los intereses norteamericanos (Pinedo fue de los primeros en notar el declive de la influencia inglesa en nuestro país, en favor de la de los EEUU). En cambio y como es sabido, Perón privilegió el mercado interno.

Te dejo un párrafo del discurso de FP en el Congreso durante el debate sobre su Plan de Reactivación Económica:

"La vida económica del país gira alrededor de una gran rueda maestra, que es el comercio exportador. Nosotros no estamos en condiciones de reemplazar una rueda maestra por otra, pero estamos en condiciones de crear al lado de ese mecanismo algunas ruedas menores que permitan cierta circulación de la riqueza, cierta actividad económica, la suma de lo cual mantenga el nivel de vida de este pueblo a cierta altura."

"¿Cuáles podrían ser esas ruedas menores? Viene la voz iracunda de algunos representantes campesinos que nos dicen: ¿qué piensan hacer ustedes? ¿Piensan crear industrias que mañana van a ser un azote para la población del país, pues será preciso protegerlas intensamente y provocarán una merma en la exportación de productos naturales? No tenemos esa intención; no pensamos llegar a una industrialización total, masiva del país, pero no hay por qué abandonar algunas producciones industriales totalmente sanas (...)".

(Sacado de la colección Documentos para la Historia Argentina, del Colegio Nac. de Bs. As. y P. 12.)

Concuerdo con lo acertado de la frase de tu amiga y con el resto de tu comentario. Y ampliando lo que puse en La Barbarie, te diría que me parece muy pobre como "significado populista" la convocatoria que suele hacer K a construir un "capitalismo nacional" cuando las mayores empresas del país están pasando a manos extranjeras sin que a nadie parezca preocuparle demasiado. La distancia entre las palabras y los hechos.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Roberto Bobrow dijo...

Hola jorge, soy Gloriamundi de La Lectora Provisoria. Quería comentarte algo colateral al tema de Pinedo pera allá se alejaría mucho del "topic".

Una de las figuras del régimen golpista del '30 que me parece más significativa de las limitaciones de la formación social argentina pre-Perón es la de Félix Weil. Hijo de un exportador de granos que usó su tajada de la renta agraria argentina para fundar un famoso centro de producción teórica marxista...en Frankfurt. Después de colaborar con el régimen en materia impositiva apoyó al Plan Pinedo desde USA como un "New Deal argentino", pero no pudo ver al verdadero ND implementado por el "pequeño émulo de Hitler".

Lo interesante, para mí, es que por entonces no era visible el proyecto político de la clase obrera industrial que obligase a un teórico marxista a vincularse con ella y cuando ésta tuvo la potencia suficiente ya no le interesaba lo que los marxistas pudieran pensar.

Otro asunto lateral a discutir es el de la industria orientada al mercado interno vs. a la exportación. Creo que ya no es posible pensar sólo en la primera.

En mi blog "no Blogger" hice un dibujo y otras reflexiones vinculadas:
gloriamundi.blogsome.com/2006/12/13/frankfurt

También puse el link a la nota de Página con más detalles biográficos:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/2-2006-12-12.html

Gusto en conocerte

PD: ¿No podrías habilitar los comentarios con otro nombre y verificación?

Jorge Y. de la G. dijo...

Roberto: ante todo quiero felicitarte por tu obra gráfica, no me considero un entendido en el tema pero me parece una maravilla.

En su momento leí esa nota del Baúl de Manuel sobre Felix Weil pero no recordaba su vinculación con la gente de Pinedo y Prebisch en los '30. Sobre lo que pusiste en tu post sobre Argentina y Australia, siempre traigo a colación que cuando Prebisch viajó a Australia a principios de los '20 fue a buscar información sobre reforma agraria. No encontró nada porque allí nunca había habido latifundios...

Por supuesto que es notable lo que señalás sobre Weil, otro ejemplo de que en la Argentina la regla es que las masas vayan por un lado, y los teóricos marxistas por otro.

Me considero un lego en economía pero me apasiona la vinculación entre economía y política. El país y el mundo no son los mismos de hace 60 o 70 años, y creo que Argentina debe resolver las tensiones entre el desarrollo de su mercado interno (incluyendo el terminar con la pobreza y la desocupación) y una política exportadora activa. Estamos en condiciones excepcionales para hacerlo.

Un placer recibir tu comentario. Pasa que hasta ahora preferí no habilitar comentarios anónimos y como soy un blogger 100% 1.0 no estoy muy al tanto de las opciones. Veré qué puedo modificar en el sentido que vos decís.

Gracias por tu visita y tus palabras. Muchos saludos.