lunes, julio 16, 2007

Hurgando en el Museo

Manuel Belgrano ha sido sin dudas un hombre poco afortunado, tanto en la vida como en la muerte. No sólo padeció la ingratitud de sus compatriotas y terminó sus días en la más absoluta miseria, sino que el último objeto de valor que poseyó, el reloj que le fuera regalado por el rey Jorge III de Inglaterra y que dejó como pago a su médico y amigo Joseph Redhead, ha sido robado del Museo Histórico Nacional. No es el primer robo post mortem que sufre Belgrano, hace cosa de un siglo ciertos personajes notorios quisieron afanarle algunos dientes.

Y pese a todo lo que nos inculcan desde la escuela sobre Belgrano, el hombre sigue siendo poco conocido. Recorriendo blogs encontré este sentido homenaje que le hizo Luz Mala. Y también pude leer varias notas que le dedicó Manuel Fernández López, cuya sección El baúl de Manuel en Cash suele ser de lo más instructivo y disfrutable del Página/12 dominical. Donde podemos leer lo que sigue, sobre el pensamiento y la actuación de Belgrano en lo referido a la educación:
Cada cual tiene, necesariamente, su propio padre natural. Pero la Patria, esa mezcla de suelo y sociedad, en la que uno nace, crece, trabaja, ama y engendra sus hijos, ¿qué padre tiene? En un país que se lanzó a la historia casi inhabitado, y que se hizo grande por la incorporación de extranjeros de todas las latitudes, el rango de padres de la Patria corresponde a los individuos que logran cohesionar a una sociedad heterogénea dentro de una comunidad de destino, más que una comunidad de origen. El mérito grande de Belgrano, fue proponer, antes aun que Sarmiento naciera, la educación como principal camino del crecimiento, el desarrollo y el progreso. “Sin saber, nada se adelanta”, decía en 1795. Y añadía: “Jamás me cansaré de recomendar la Escuela y el premio, nada se puede conseguir sin esto”. La enseñanza debía comenzar en la primera infancia, proporcionando “una regular educación, que es el principio de donde resultan ya los bienes, ya los males de la sociedad. Uno de los principales medios que se deben adoptar a este fin son las escuelas gratuitas adonde pudiesen los infelices mandar a sus hijos sin tener que pagar cosa alguna por su instrucción; allí se les podía dictar buenas máximas, e inspirarles amor al trabajo, pues en un pueblo donde no reine éste, decae el comercio y toma su lugar la miseria; las artes que producen la abundancia, que las multiplica después en recompensa, perecen, y todo desaparece”. La educación primaria debía alcanzar a todo punto en que residiese algún grupo humano: “Estas escuelas debían alcanzar, primero, a todo niño sin distinción de sexo, con escuelas gratuitas para las niñas; y segundo, ‘promoverse en todas las ciudades, villas, y lugares’ del país”. Después de aprender los rudimentos de las primeras letras, la educación debía continuarse, orientada a la producción, y en ella cada sector productivo hallaba un saber específico. Para el adelanto agrícola, sugería “una escuela práctica de agricultura”. Para la industria, “una escuela de dibujo, que sin duda es el alma de las Artes” y “escuelas de hilazas de lana”, extensibles al “hilado de algodón”. Y para el comercio, “una Escuela titulada de Comercio” y “una Escuela de Náutica”. Cada escuela técnica se correspondería con sus respectivas unidades de producción: la de Dibujo, con las “Artes y Fábricas”; la de hilazas de lana, con el aumento de las fábricas respectivas, etc.

Y sobre el pensamiento económico belgraniano, prácticamente desconocido (u ocultado), estos párrafos:
Ambos padres de la patria coincidieron al momento de fijar normas para el comercio exterior, que consolidasen la independencia política recién proclamada y evitasen fugas de metálico en compras innecesarias. Primero fue Belgrano, desde las páginas del Correo de Comercio, a poco más de tres meses del 25 de Mayo de 1810. Después fue San Martín, quien, luego de proclamar la independencia del Perú, el 28 de septiembre de 1821 dictó el Reglamento Provisional de Comercio, que declaraba libre el comercio interior y fijaba fuertes aranceles para las mercancías importadas, en especial aquellas cuya introducción compitiese con la industria peruana.(...)

(...) Propone insertar al propio país en la economía mundial (deseaba “que formásemos una de las naciones del mundo”, escribe Belgrano), pero no como colonia –como proveedor de materia prima–, sino como nación soberana, que decide qué exportar y qué importar. Permitir la importación de mercancías que compiten con las producciones locales e impiden su crecimiento es un error político, que deja sin empleo las manos del país y sin oportunidad de inversión a los capitales nacionales. Y escribe: la importación de mercancías que impiden el consumo de las del país, o que perjudican al progreso de sus manufacturas y de su cultivo, lleva tras sí necesariamente la ruina de una nación. Abrir las puertas a las manufacturas extranjeras, como Belgrano mismo propuso en 1809 (“franquear el comercio a los ingleses en la costa del Río de la Plata”) había sido un ardid, para “dar el primer golpe a la autoridad española”. Pero en un régimen de soberanía política, el país debe procurar la transformación de su propia materia prima. Belgrano escribe: “El modo más ventajoso de exportar las producciones superfluas de la tierra es ponerlas antes en obra, o manufacturarlas”. Recíprocamente, la importación de materia en bruto, y su industrialización en el país, rinde más que hacerlo como manufactura. Belgrano dice: “La importación de las materias extranjeras para emplearse en manufacturas, en lugar de sacarlas manufacturadas de sus países, ahorra mucho dinero y proporciona la ventaja que produce a las manos que se emplean en darles una nueva forma”. Estas ideas no eran originales de Belgrano. Las hallamos en Arteta de Monteseguro y en Genovesi, quien a su vez las tomó de autores precedentes. Son “principios que los ingleses, el pueblo más sabio en el comercio, proponen en sus libros para juzgar de la utilidad o de la desventaja de las operaciones de comercio”, escribe Belgrano. Suponen el estudio de la Economía Política, y la selección de los capítulos más útiles al propio país.

lunes, julio 02, 2007

Pueblo

Hace unos días el diario de Bartolo publicó un engendro cuyo autor se pregunta si el concepto de pueblo no es "una idea alienante, poseedora de un sentido al que correspondería llamar 'fascista'". Frente a esto, y sin dejar de pensar que un visitante intergaláctico probablemente tendría mayor comprensión de la realidad que este personaje, prefiero recordar las luchas anónimas de nuestro pueblo, ese que en gran parte lloró hace 33 años la muerte de su líder. En este aniversario Manolo nos regaló una evocación de un episodio vivido en ocasión del primer retorno de Juan Domingo Perón al país, el 17 de noviembre de 1972. Aquí traigo el recuerdo de otro hecho ocurrido ese mismo día, en homenaje a sus protagonistas, los miles de ciudadanos que salieron desarmados a las calles dispuestos a encontrarse con el General, aún sabiendo que iban a enfrentar la represión, y el capitán José Luis D'Andrea Mohr, militar democrático y luchador por los derechos humanos (quien no era peronista). Lo que sigue es parte de un diálogo que mantuvo hace varios años con María Ester Gilio.


MEG: ¿Eficiencia en qué terreno? [refiriéndose a las tareas de entrenamiento que en esa época realizaba D'Andrea Mohr en el Ejército]

JLDAM: En toda forma de combate urbano. Manejo de todo tipo de armas y explosivos. En ese año, el 17 de noviembre de 1972 Perón regresó al país.

MEG: Por primera vez después del '55.

JLDAM: Casi un año después volvería ya para quedarse. Pero en esta primera oportunidad nosotros teníamos orden de patrullar determinados sectores de la ciudad y disolver los contingentes que se reunían para ir a Ezeiza. En una de esas salidas en que íbamos yo en un jeep, el capitán segundo jefe de la compañía en otro y atrás tres camiones con los hombres que yo había instruido, tomamos Canning y de pronto vemos que en una transversal, a cien metros sobre la izquierda, hay reunidas unas 2000 personas. Paramos y el capitán me ordena que vaya y los intime a disolverse. Yo me saqué el casco, el cinturón con la pistola y fui.

MEG: La orden no le gustaba.

JLDAM: ¡Claro!, era un despropósito. A medida que me acercaba sentía el peso del silencio y las miradas clavadas en mí. "¿Qué hago?", pensaba. Y también, "ya se me va a ocurrir algo", pero seguía avanzando y no se me ocurría nada, hasta que de pronto veo que de la manifestación se separa una señora con un impermeable raído y un pañuelo en la cabeza, que se acerca hasta que nos encontramos. Yo miraba para abajo y cuando levanté los ojos vi los de ella. Ojos grandes y celestes como los de mi abuela, que había muerto, y yo adoraba. Ella me tomó de los brazos y sentí no sé... que era mi abuela. Pensé en la patria y en lo que esa mujer esperaba de mí en ese momento. Yo estaba como petrificado cuando la escuché decir: "Señor, ¡no nos van a matar!". Yo la abracé y -mire, todavía me emociono-, "no señora, no", le dije y avancé con ella abrazada hacia la gente, que se separó dejando un pasillo por el que avanzamos. "Lo que nosotros queremos, dijo, es ir a esperar al general Perón". Yo saqué, entonces, un plano del bolsillo, les pedí que lo sostuvieran y les expliqué cuál era mi sector. Tenían que dividirse en 8 columnas y, al llegar al límite de mi sector en 16. "Porque si los grupos son chicos no pasa nada", les dije. Se produjo una ovación, uhhh, y la señora me dio un beso. Ella lloraba y yo también. Vuelvo al jeep y el capitán: "¿Qué pasó?" "No, nada, les dije que se fueran y se fueron". Esa noche, viene un soldado a mi casa y me dice que me llama el general Sánchez de Bustamante, que era el comandante del cuerpo, lo que después fue Suárez Mason. Llego y me dice "Sientesé", lo cual ya me sonó raro.

MEG: ¿Por qué?

JLDAM: Demasiado amable. "¿No vio televisión hoy?", me pregunta. Ahí me acordé que durante el episodio había visto una cámara por ahí. "No, no vi". "Ah -dice él-, salió bárbaro. Se oyó claramente la orden que impartió". Yo pensé: "Me mandan preso a Magdalena". Él dijo: "Usted está en una situación muy extraña, yo debería hacer un sumario y mandarlo a Magdalena, porque hizo todo al revés de lo ordenado, o felicitarlo por ser el único hombre que dispersó una manifestación solo, desarmado y con un discurso". Yo pensé, "¿qué elegirá?".

MEG- ¿Qué eligió?

JLDAM- Primero, quiso saber. "¿Por qué hizo eso?" "Hice eso porque es imposible e inadmisible enfrentar a compatriotas desarmados, con armas. Yo, eso no lo voy a hacer nunca". "Perfecto, yo no lo puedo felicitar pero lo felicito. Váyase".(...)


P.S.: dedicado a Manolo y a todos los amigos peronistas, panperonistas y Nac&Pop de la blogósfera.

viernes, junio 29, 2007

El gran cambio


Tras largas jornadas de angustia y preocupación, ha vuelto la tranquilidad. Mauricio no se va a comer crudo a nadie, éstas son las idas y vueltas de la democracia, la campaña sucia ya quedó en el olvido. Puedo volver a dedicarme a otros temas que me motivan más. Antes de eso, un par de cositas que me habían quedado pendientes.

- Aquí, un interesante análisis de tres semiólogos sobre las estrategias, símbolos e imágenes de esta contienda electoral. Me quedo con esto que dijo Raúl Barreiros: Filmus-Heller hicieron una (mala) campaña de propaganda política. Macri-Michetti hicieron una (exitosa) campaña publicitaria.

- El Dr. Gustavo Martínez-Pandiani (Decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social de la Universidad del Salvador de Buenos Aires) se refirió a Gabriela Michetti como "la papa frita del combo" y a Mauricio como "la hamburguesa". Esto se lo escuché decir por Radio Continental antes de la segunda vuelta, y parece que lo repitió después de la elección hablando por FM Palermo. Su declaración completa puede leerse acá. Bueno, si este prestigioso académico no se inspiró en una entrada de un humilde bloguero amateur, le pasó raspando.

Y leyendo este post donde Musgrave se refiere a los que hablan de "el gran cambio", me vino a la memoria este cuento judío que alguna vez citó el Jorjón Sabato:
A un campesino, padre de cuatro hijos y dueño de siete cabras, las cosas le iban de mal en peor. Desesperado, consultó al rabino, que le aconsejó que para que su situación cambiase, todo lo que debía hacer era que una de sus cabras pasase la noche en la misma habitación donde dormía toda la familia.

A la mañana siguiente, el campesino corrió a contarle al rabino que la situación había empeorado, porque la cabra no sólo baló toda la noche sino que hizo pis y caca por todas partes, con lo que su mujer se enfureció, los cuatro hijos lloraron y él no pudo pegar un ojo. El rabino, después de escucharlo con toda su paciencia, le aconsejó que ya que una cabra no había sido suficiente para lograr el cambio deseado, metiese dos cabras en la habitación. Ni qué decir que a la mañana siguiente el campesino volvió más desesperado que nunca; el rabino, impertérrito, le aconsejó que metiese tres cabras. Y así sucesivamente hasta que el campesino llegó a meter las siete cabras en la pieza. La situación llegó entonces a su extremo, y el rabino le aconsejó que la noche próxima sacase las siete cabras de la habitación. En la mañana, el campesino fue a verlo con una sonrisa en sus labios: "¡ahora sí que logramos el gran cambio!".

(Aclaración: la foto fue capturada en los pagos de Lord Henry (a) El impreciso).

lunes, junio 25, 2007

Algunas reflexiones

La victoria de Maurizio Macri, no por esperada deja de ser un reverendo bajón (por lo visto, sólo para una minoría en la que me incluyo). Que por ahora me motiva apenas unas pocas y breves reflexiones y/o apostillas.

- Quienes con motivo de estas elecciones reeditaron en su imaginación la vieja antinomia peronismo-antiperonismo demostraron una vez más aquello de que "no hay peor ciego que el que no quiere ver". El desfile de conspicuos integrantes del tren fantasma como Miguel Ángel Toma o Ramón Puerta por el bunker del PRO es una buena demostración. El misionero se despachó con que "hay que definir el candidato de la cuarta pata de la oposición que es el peronismo no transversal, las otras son Lavagna por el radicalismo, López Murphy por la derecha y Carrió por la izquierda" (declaraciones a Radio Ciudad, hoy a eso de las 19.30 hs).

- En exclusivas declaraciones por Radio Nacional, Jaime Durán Barba dijo que conoció a MM en el 2004 y que "no le constaba que hubiera estado a favor de las privatizaciones" en los '90. Preguntado sobre qué le parecía la presencia de personajes como Toma junto a Mauri, respondió como un buen torero. Repitió su conocido discurso sobre la superación de las luchas ideológicas típicas de los '70 (en las que él participó, reconoció con orgullo), las nuevas preocupaciones de los jóvenes de hoy, y demás temas que este blog adelantó hace ya varios meses. Y atención: pasó el chivo de este libro que escribió junto a Santiago Nieto, diciendo "Si los responsables de la campaña del otro candidato hubieran leído mi libro, habrían tenido más éxito en oponerse a la nuestra". Así que muchachos, de aquí a octubre, agarren lo' libro', que no muerden.

- Quizá queriendo empardar a nuestro amigo Escriba, Horacio Verbitsky se arrogó ayer el haber predicho el triunfo PRO en esta nota de marzo pasado. Que merece ser leída para rastrear las causas del resultado de las dos vueltas de esta elección.

- Al reconocer el triunfo de su oponente, Daniel Filmus (a quien respeto) anunció que "a partir de mañana comienza la construcción de una fuerza auténticamente nacional y popular, con contenido progresista", etc., etc. DF debería saber que para poder hacer realidad esa intención, él tendría que prescindir de varios personajes que lo acompañaban en ese momento, empezando por Aníbal Ibarra y por el mentor de su candidatura, Alberto Fernández. Sobre los cuales, el ya mencionado Perro HV se despachó hace dos semanas con estas palabras:
"Ibarra consiguió batir a Macri en 2003 gracias a la participación presidencial en la campaña, pero desde que terminó el escrutinio gobernó aislado con su minúsculo grupo de amigos, como si la elección hubiera sido un plebiscito sobre su bella persona. Tampoco Fernández hizo nada a favor de la organización popular y prefirió recostarse en burócratas y recaderos(*). Hoy se ven en la Ciudad las consecuencias de la nula construcción política de ambos."
(*) Más claro sobre este asunto había sido HV una semana antes, cuando se refirió a "la conducción delegada por celular que Fernández practica a través del joven verticalista Diego Kravetz" (denunciado por estafa contra aportantes a la empresa recuperada IMPA, como ya se mencionó aquí).

- La foto que abre el post está inspirada por la reflexión de Tomás Abraham "No tengo ganas de defender a travestis, así de sencillo". No va a hacer falta, Tomás.

- Alguna vez se me ocurrió ver un parecido entre Maurizio y Patrick Bateman, el de American Psycho. No me imaginaba que me iba a enterar de otro elemento en común: ayer, respondiendo a un cuestionario en P.12, MM dijo que en música se identificaba con "Genesis, Supertramp, Phil Collins y Queen". Quién dice, a lo mejor si se explayara más sobre su predilección, diría algo como lo que se escucha aquí:



Para ponerle algo de calor a una noche muy fría. La verdad, que concuerda con las teorías de Durán Barba, y además está bueno.


P.S.: Pido perdón a los que no saben inglés. Ah, me confieso un fanático absoluto de Genesis pero el de los '70, de antes que le empezara a gustar a Bateman y, seguramente, también a Mauri.

lunes, junio 18, 2007

sábado, junio 16, 2007

A pedido del público

va otro aporte sobre el tema del antiperonismo y el racismo, tratando de hacerle la segunda voz a Manolo que lo tocó muy bien acá. Y de paso complacer un amable pedido del Sr. U, aunque la vagancia me hace recurrir de nuevo a palabras ajenas. Hurgando un poco me encontré con un texto escrito en 1967 por Pedro Orgambide, que nos demuestra que el racismo es una constante recurrente en nuestra historia. Vale la pena leerlo en su totalidad, aquí transcribo sólo estos fragmentos:


El aluvión zoológico

El 17 de octubre de 1945, irrumpen, en las calles de Buenos Aires, legiones de trabajadores, de mujeres, de chicos, que vivan el nombre de Perón. El suburbio altanero, el frigorífico, la fábrica, están presentes en esa marcha sobre Buenos Aires; también está presente el campo, la peonada indócil, que salta, metafóricamente, el alambrado de las buenas costumbres y refresca sus pies en las fuentes de la Plaza de Mayo. Un ardoroso exhibicionismo preside la fiesta y el descamisado transforma en símbolo su irreverencia, su corte de manga al patrón, que hace extensivo a los proletarios de cuello blanco, socialistas y comunistas de la Unión Democrática. Una forma civil de montonera en busca del caudillo recorre las calles y despierta, como es natural, el rechazo o el violento repudio de los adversarios. Un político los califica de aluvión zoológico. El aluvión humano recibe, desde su nacimiento, el calificativo ominoso que -más allá de la significación política- entra en el campo generalizado del prejuicio. El fenómeno no es nuevo. Los criollos calificaron de "chanchos" a los españoles y éstos de "asnos" a los hijos del país. Una buena parte de la caricatura política xenófoba adjudica nariz de loro y oreja de burro a los judíos y será lobo el inglés y zorros los franceses. Desplazar el objeto de nuestra aversión a una característica no humana, siempre nos tranquiliza. ¿Pero qué hacer cuando lo que desplazamos con la fantasía permanece en la realidad? ¿Qué hacer, en este caso concreto, con millones de nuestros semejantes que, sin pedir permiso, entran en nuestro barrio, en nuestro Café, en nuestro cine? Al triunfo peronista siguió una inmigración dentro del país, un traslado masivo del campo a la ciudad. El recién llegado, el intruso, no sólo sufrió el rechazo, el menosprecio de la clase media, liberal y democrática, sino también el de sus hermanos de clase, el de sus compañeros de taller o de fábrica. Su pañuelo ostentoso, su lapicera en el bolsillo superior del saco, fueron motivo de burla, como un siglo y medio atrás las levitas, galeras y bastones de los esclavos negros orgullosos de su libertad. "Monos vestidos", se les dijo a aquéllos, "Cabecitas negras", se los llamó a éstos, a los nuevos e inoportunos conquistadores de la ciudad.


El cabecita

El desprecio por el cabecita negra, su rechazo por parte de la pequeña burguesía liberal y democrática, muestra hasta qué extremos el prejuicio impregna nuestras racionalizaciones. Reconocer en él, en el provinciano, al hijo del país, a una de nuestras partes, significa lisa y llanamente aceptar el viejo conflicto entre capital y provincia, entre unitarios y federales, entre ejército regular y montonera, entre gobierno patriarcal y gran puerto fenicio. Es algo que está más allá de las racionalizaciones del pequeño burgués, liberal y democrático, presionado por su realidad económica, por su desmesurado sueño de grandeza, por su deseo de ingresar, económica y espiritualmente, a la clase alta. Obsesionado por su status, por su apellido gringo, por su falta de tradición, se siente, en su rechazo al cabecita negra, aliado a los que mandan. Ellos y él, por fin, tienen algo en común. Sin embargo, esto no deja de ser una ilusión. Ser diferente, ser gente, ser bien, significa no tener nada en común con ese intruso, que nos recuerda un origen humilde, de trabajo, de pequeñas humillaciones cotidianas. En esta fantasía, el pequeño burgués transfiere sus propias carencias al cabecita negra: el otro es el indolente, el ignorante, el poca cosa, el advenedizo. "Ahora tendrán que trabajar", dice en 1955, a la caída de Perón. "Los negros volverán a la cocina" hubiera dicho cien años antes, después de Caseros.

Pero mandar al intruso a la cocina o a la cárcel, no da tranquilidad a nuestras capas medias; ellas sufren, como el resto del país, los embates de la inflación, de la inestabilidad política y económica, que les impide, como suelen decir, vivir con decoro. No obstante, como ya es tradición (bastan leer las crónicas de Alberdi o los cuadros costumbristas del '80) el argentino medio puede aparentar un desahogado vivir, y aspirar, como premio, al señorío de las clases altas. Si algo le preocupa verdaderamente es ser confundido con los de abajo, delatarse -en un ademán, en un gesto, una palabra, en un vestido- como mersa. Los humoristas, sociólogos empíricos, ya han señalado esta situación. Cabe agregar que el vulgar temor a la vulgaridad lo lleva a copiar servilmente gustos, usos y costumbres, que la publicidad y las formas masivas de comunicación se encargan de imponerle. El estilo sofisticado de las revistas, el culto por las relaciones públicas y privadas a nivel de ejecutivos, las modas, lugares de diversión o jergas para iniciados, están indicando que nuestro depurado mersa se ha transformado en un obediente imitador. No es raro que, a sus prejuicios sociales, agregue algunos preconceptos sobre la importancia de pertenecer a un país de raza blanca u otras ambigüedades que alimentan su orgullo.

Pedro Orgambide (publicado originalmente en la revista Extra, Buenos Aires, abril de 1967).


P.S.: Después de leer
la cantidad y variedad de comentarios que ocasionó esta entrada en La Barbarie, me convenzo más del interés y actualidad de esta temática. Dentro de la cual recomendaré sin descanso la lectura de El medio pelo en la sociedad argentina, de Don Arturo Jauretche (y ya que estamos, también del Manual de zonceras argentinas).

jueves, junio 14, 2007

Y bue...

Se me fueron un poco las ganas de seguir la serie de entradas dedicadas a Maurizio M. La verdad, no es un personaje que me inspire demasiado. Pero el bloguerismo es un sacerdocio, y lo prometido es deuda.

De todos modos ahora no tengo ganas de escribir, así que recurro otra vez al copy & paste. Después de leer la sarta de sandeces que escribió cierto pseudofilósofo y que ya provocó varios y filosos comentarios, se me ocurrió rescatar esta nota ya antigua que quizás conserve cierta actualidad, para escarnio y desilusión de aquellos que ven en MM al representante de "lo nuevo", o al que viene a enterrar a ese odiado cadáver insepulto, el peronismo. Que cada uno saque sus propias conclusiones.


Un plan para frenar al kirchnerismo.
El político y el empresario avanzan en un acuerdo. Uno responde así a la amenaza de Cristina, el otro sueña con ser presidente.

Nace la Duhalde-Macri S.A.
por Diego Schurman

–¿Cómo estás? –le preguntó Aníbal Ibarra.
–Ahora estoy mucho más tranquilo, con tiempo para descansar, alejado de la locura del poder- le contestó Eduardo Duhalde.

Días después de esa conversación, el ex presidente se dejó fotografiar en la cancha de Banfield. No era el reflejo de su tiempo de descanso, ni la representación del alejamiento del poder. Todo lo contrario: a su lado estaba Mauricio Macri, con quien comenzó a tejer un acuerdo “estratégico” que tiene a la provincia de Buenos Aires como primera escala.

Duhalde no le mintió a Ibarra. O en todo caso no le mintió únicamente al jefe de Gobierno porteño. Su discurso refractario del poder es un clásico, y se puede comprobar en decenas de reportajes. Pero Macri no llegó al palco de Banfield sólo para ver a Boca. Respondió a una invitación de Duhalde para hablar de política. De hecho la cumbre estaba prevista para el domingo anterior, en La Bombonera, donde el equipo local jugó con Vélez. Pero el fallecimiento de la madre del ex mandatario –lo que originó aquel llamado de Ibarra– demoró la cita una semana.

Las risas que mostraron para los fotógrafos continuaron por la noche. En la residencia de Lomas de Zamora, el ex mandatario, sus hijos y su mujer Chiche agasajaron a Macri con una cena. Hubo calor familiar y una amena conversación política, según consignó a Página/12 un legislador del macrismo. ¿Por qué aguas navegaron en esa larga jornada? Macri instaló el primer tema cuando Duhalde le preguntó sobre su futuro inmediato.
–Quiero ensanchar mi base electoral –contestó el empresario, insinuando que para ello debe apuntar al peronismo.

Fue entonces que el ex presidente lo motivó a caminar la provincia de Buenos Aires. Y le aseguró que no pondrá ningún obstáculo para el desembarco de Compromiso para el Cambio en el distrito.

Para el titular de Boca se trata de un paso importante hacia la nacionalización de su estructura partidaria. Pero en territorio bonaerense eso podría tener un costo: la obligación de trabajar en alianza con el justicialismo, aunque también el derecho de incluir gente propia en la lista del PJ que competirá en las legislativas del 2005.

Macri se asume como el principal referente de la oposición. Y busca posicionarse para las presidenciales del 2007, aunque –si los números no dan– no descarta volver a pelear en la Capital. ¿La tercera alternativa? Lanzar su candidatura a legislador nacional.

Discreción
En las filas del empresario son excesivamente prudentes. Temen ser utilizados por Duhalde en su subterránea interna con el kirchnerismo. Por eso sólo reconocen las “cordiales” conversaciones con el ex presidente y el objetivo de avanzar en una “estrategia común”.

¿Por qué tanta discreción? Los macristas manejan dos hipótesis para el proyecto presidencial del 2007, siempre partiendo de un fracaso de Kirchner, algo que por ahora no refleja el termómetro de la calle.
1- Piensan que una mala administración kirchnerista terminará arrastrando a todo el PJ. Y que, en ese caso, lo más conveniente sería cerrar trato con un exponente de la derecha como Ricardo López Murphy. Ya hubo varias conversaciones con el líder de Recrear.
2- No desechan la posibilidad de que el peronismo ortodoxo termine por hacerle un vacío a Kirchner para convertirse en su más fiel oponente. Puede sonar exagerado, pero el país dio varias muestras en ese sentido.

Ejemplos sobran: Adolfo Rodríguez Saá supo en su semana presidencial lo que es sentir la ausencia del PJ. El famoso verticalismo justicialista se quebró en la última elección, donde el partido presentó tres candidatos, de los cuales dos ocuparon el primer y segundo lugar. Si se diera un escenario similar la alternativa del armado de un frente con Duhalde, e incluso con el misionero Ramón Puerta, toma vigor.

Mojada de oreja
El encuentro tiene otros matices si se lo mira desde el peronismo. Duhalde se mostró con Macri en respuesta a la incursión del kirchnerismo en su territorio, ya que tomó como una mojada de oreja cuando se echó a rodar la candidatura de Cristina Kirchner.

¿Qué quiere Duhalde para su distrito? Como siempre, alambrarlo. No dejar que nadie se involucre en sus decisiones. Es vox populi entre los bonaerenses el deseo de Chiche de suceder al actual gobernador Felipe Solá. Fanático de los sondeos, su esposo también viene midiendo la imagen de Daniel Scioli en la provincia. El vicepresidente es un mimado de los Duhalde y, sabiendo de la tirante relación que mantiene con Kirchner, quieren hacerlo migrar de distrito. Concretamente estudian una fórmula Chiche-Scioli.

En Capital el respaldo a Macri es un hecho. Esa alianza –que en la última elección Duhalde no blanqueó por pedido de Kirchner, jugado por Ibarra– trajo zozobra en la Casa Rosada. Esta semana, en el día del acuerdo con el FMI, Kirchner tenía en su escritorio una encuesta porteña de la consultora Equis. El trabajo plantea distintos escenarios para la sucesión de Ibarra. En todos, los contrincantes son Macri y Elisa Carrió. Los que rotan son los candidatos kirchneristas. Están los previsibles: Alberto Fernández, Daniel Filmus, Rafael Bielsa. Y los inesperados: Roberto Lavagna y Cristina Kirchner. Del abanico de posibilidades, la senadora es la que saca mayor ventaja.(...)

Página/12, 15 de marzo de 2004.


Post Scriptum: más información sobre estos asuntos, en esta nota más reciente:

"Un pequeño repaso por sus campañas anteriores deja en claro qué temas salieron de su agenda. Su entrada a la competencia electoral en 2003 empezó con un paso en falso: en una entrevista sostuvo que los cartoneros “están cometiendo un delito. (Al ciruja) me lo llevo preso. Vos no podés alterar el orden en algo que es un delito, porque es tan delito robar basura como robarle a un señor en la esquina”. Durante el debate previo al ballottage que lo dejó afuera, la frase retornaría, pero en los labios de Aníbal Ibarra, que le recordó la gaffe.

El lanzamiento de Macri tuvo todas las características que ahora horrorizan a los asesores de PRO: fue en un lugar grande (en el estadio de Obras), con movilización de punteros del PJ –con el que Macri se alió– y de barrabravas de Boca. En lugar del discurso aséptico de este año, el empresario hizo entrar la mano dura en forma desembozada: “Pasamos del bochornoso episodio de la represión en los setenta a la impunidad del 2000”, dijo Macri, que atacó las “teorías garantistas y abolicionistas”. Además de posicionarse (y ser posicionado por Ibarra) en la derecha, Macri cargó con la mochila de su pasado cercano al menemismo y con su equipo de asesores, que incluían a ex funcionarios de Carlos Grosso, como Juan Pablo Schiavi (ahora ministro de Jorge Telerman). En ese momento, fue su jefe de campaña. En lugar de la “humanizadora” Gabriela Michetti, se presentó junto con Horacio Rodríguez Larreta, recordado por su gestión en el PAMI con Cecilia Felgueras, en el gobierno de la Alianza. Su cierre fue una clásica caravana de Lugano a Belgrano, de la mano de su actual jefe de campaña, en el que sobresalían carteles que decían “PJ Rodríguez Larreta. Peronismo unido y limpio”. Macri más de una vez se molestó con ese contacto con la militancia tradicional."


Claro, no fuera que se le empezaran a piantar votos de Recoleta. Y ya que estamos, le ponemos la frutilla al postre con esto otro:

"En torno de Macri se reagrupan ya los sectores desplazados del menemismo y el duhaldismo. En 1999, Macri fue el encargado de organizar los contactos empresarios para la campaña presidencial de Eduardo Duhalde a pedido de Ramón Puerta, de quien fue compañero en la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Católica. Durante el interinato de Puerta a cargo del Poder Ejecutivo por la renuncia de Fernando de la Rúa, Macri le pidió que designara como ministro del Interior a Miguel Angel Toma. “Es un hombre mío”, le dijo. De ese mismo círculo de amigos forma parte el ex ministro del Interior de Carlos Menem, José Luis Manzano, cuya relación con Macri se hizo estrecha a raíz del secuestro del empresario, en 1991, quien fue liberado luego de pagar un rescate de varios millones de dólares. Dos meses después, el comisario Carlos Sablich detuvo por el secuestro a una banda de colegas policías.

Pero trece años después la justicia anuló sus condenas y los dejó en libertad porque se probó que fueron sometidos a golpes y paso de electricidad para que se autoincriminaran. Macri no podrá contar con Sablich en el aparato de seguridad de su eventual gobierno, porque a raíz de eso fue detenido. Cumple su prisión preventiva en el destacamento de la policía montada, con dormitorios a puertas abiertas, donde recibe la visita de Macri. Un compañero y amigo de Sablich, el comisario Jorge “Fino” Palacios, fue jefe de Seguridad de Boca Juniors, hasta que la justicia lo procesó por los homicidios y lesiones ocurridos en diciembre de 2001, el día de la renuncia de Fernando de la Rúa.(...)

Toma dirige ahora la custodia del ex senador Duhalde, quien en noviembre último respaldó el intento de Toma y Puerta por reorganizar el peronismo no kirchnerista. Duhalde también dijo que propiciaba un acuerdo electoral entre Macri y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna. El socio de Manzano en el canal 2 de televisión, el potentado colombiano Francisco De Narváez, era parte de esa entente y todavía no sabe a qué candidatura presidencial pegará su boleta de aspirante bonaerense. Uno de los legisladores electos en la lista de Macri y que podría ser su ministro de gobierno es Cristian Ritondo, quien en la década pasada fue la JP unipersonal de Toma."

lunes, junio 11, 2007

Germán y los cabecitas

Una de las curiosidades del momento actual es el resurgimiento de un antiperonismo de la más rancia estirpe. No en los candidatos o en los políticos en general sino entre gente del común y en los lugares más diversos (por ejemplo, la blogósfera). Críticas puntuales y no mal fundadas acerca del gobierno K (que de peronista, la verdad, tiene poco) suelen terminar desbarrancando en el gorilismo más recalcitrante. Por momentos me parece increíble volver a escuchar o leer argumentos que conocí de chico, cuando La Prensa de los Gainza Paz hablaba del "tirano prófugo" (ah, para ir directamente al "núcleo duro" del asunto, visitar el blog de Manolo).

Hace un par de meses Juan Sasturain sacó en P.12 esta nota sobre la puteada en la literatura argentina, en particular en los textos que rondan en forma explícita o implícita la temática Civilización vs. Barbarie. Que se inician con El Matadero de Esteban Echeverría, donde las palabras soeces (o al menos sus iniciales seguidas de tres puntitos) se atribuyen a la inculta y sanguinaria plebe rosista, mientras que su víctima, el unitario de levita y corbata, habla como si estuviera declamando en el Salón Literario:

"(...)- Infames sayones, ¿qué intentan hacer de mí?(...)"

"(...)- ¿No sabes que lo manda el Restaurador?
- La librea es para vosotros esclavos, no para los hombres libres.
- A los libres se les hace llevar a la fuerza.
- Sí, la fuerza y la violencia bestial. Esas son vuestras armas; infames. El lobo, el tigre, la pantera también son fuertes como vosotros. Deberíais andar como ellas en cuatro patas.
- ¿No temes que el tigre te despedace?
- Lo prefiero a que maniatado me arranquen como el cuervo, una a una las entrañas.
- ¿Por qué no llevas luto en el sombrero por la heroína?
- Porque lo llevo en el corazón por la Patria, ¡por la Patria que vosotros habéis asesinado, infames!
- ¿No sabes que así lo dispuso el Restaurador?
- Lo dispusísteis vosotros, esclavos, para lisonjear el orgullo de vuestro señor y tributarle vasallaje infame.(...)"

Luego Sasturain recuerda otros ejemplos:
Un rastreo somero pero representativo del mal hablar literario nos mostraría que contra todo pronóstico los personajes de Arlt no putean –aunque el “rajá turrito, rajá” que el farmacéutico endilga a Erdosain es marca de fábrica arltiana–; y que, por ejemplo, los de Sabato –como los de Echeverría– sólo lo hacen para demostrar su condición de clase: “Métase las casullas en el culo” le dice un peronista empatotado a la mujer que quiere impedir el saqueo de las iglesias la noche de los incendios del ’55, en Sobre héroes y tumbas, confirmando que la barbarie también es verbal.

JS también menciona a Rodolfo Walsh, y al personaje Pelusa de Los premios de Julio Cortázar. Yo me permito extenderme a otros textos que no incluyen puteadas explícitas pero que reflejan un implícito odio de clase o terror reverencial por los diferentes: por supuesto, Casa tomada y Las puertas del cielo, también de Cortázar, y el poco recordado La fiesta del monstruo, de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (del que puede leerse un análisis detallado aquí). Que es una reescritura de El Matadero, en la que el unitario es reemplazado por un estudiante judío, y la plebe mazorquera por una patota nazi-peronista que está festejando el 17 de Octubre.

Los escritores del "campo nacional y popular" también tocaron esta temática desde una perspectiva opuesta. Alguna vez me referí a El niño proletario, de Osvaldo Lamborghini, como la respuesta Nac&Pop a El Matadero. Pero hasta ahora nunca me ocupé de quien hizo la síntesis literaria más perfecta de la raíz oculta del antiperonismo de las personas de clase media comunes y corrientes.

Créase o no, en el diario de Bartolo salió esta reseña de la vida y obra de Germán Rozenmacher, al cumplirse 30 años de su trágica muerte a los 35 años de edad. La síntesis a la que me refería es su cuento Cabecita negra al que, sin más comentarios, invito a leer aquí, así como la versión llevada a la historieta con dibujos de Solano López.

La nota de Sasturain que cité al principio de esta entrada termina así:

Acaso el texto ejemplar que cierre el imaginario, arbitrario círculo de lo malhablado literario esté en un poderoso relato de Rozenmacher de los sesenta: Cabecita negra. Una sola palabra, una sola expresión rápida, vulgar y usual, puesta en boca del corriente señor Lanari, revela, más que cualquier discurso explicativo, todo el odio de clase: “Negra de mierda” piensa y dice el burgués amenazado.

La víctima unitaria de Echeverría y la viejita que tironeaba las pilchas sagradas en Sabato han encontrado por fin su auténtica voz.

GRACIAS



miércoles, junio 06, 2007

Canción urgente para Mauricio


En vista de las circunstancias y continuando en la brecha abierta aquí, doy inicio a un ramillete de entradas dedicadas al casi seguro próximo Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En esta ciudad esponja (parafraseando a León) ya pocos recuerdan los incidentes del 16 de julio de 2004 frente a la Legislatura porteña. En otro momento me ocuparé de eso, por ahora traigo una nota de Emilio Marín, habitual columnista de El Ortiba y otros portales de noticias, publicada poco después de esos hechos. Un par de detalles adicionales:
- En noviembre de 2003 el gobierno de Kirchner le quitó a los Macri la concesión del Correo Argentino. Quizás como compensación, al poco tiempo le otorgó la concesión de la explotación del FFCC Belgrano Cargas a un consorcio formado por SOCMA y la Unión Ferroviaria de José Pedraza.
- MM ya está divorciado de Isabel Menditeguy.


¿Quién es el niño Mauricio?
por Emilio Marín

A raíz de los incidentes en la Legislatura porteña, originados en la imposición de la máquina de votar un código contravencional violador de los derechos humanos, Mauricio Macri se puso como virgen vestal de la democracia. Contradiciendo a ésta, el niño Mauricio, gran perdedor de las elecciones del 14/9/2003 en el distrito, manda hoy en la Legislatura y le impone autoridades, agenda y cerrazón a la comunidad. Por eso conviene recordar quién es el presidente de Boca y cuál es el emporio de su padre –SOCMA- donde siempre fue el vicepresidente ejecutivo y heredero.

Amigo de comisarios
En setiembre de 1991 Mauricio Macri tenía 31 años y ya era el heredero de Sociedades Macri (SOCMA), donde revistaba como vicepresidente. Arriba suyo sólo estaba su padre, Franco. Ambos suelen ser aludidos por Horacio Verbitsky como "empresarios de negocios dudosos", para no usar palabras más fuertes. Compartimos esa caracterización aún cuando peque de prudente.

En ese tiempo el país era una fiesta menemista total y los Macri, padre e hijo, estaban en el centro del evento. SOCMA llegó a controlar más de 60 empresas, comenzando por Sideco (construcción), Sevel (automotriz), Manliba (limpieza), IECSA (electro ingeniería), Itron (informática) y otras que llegaron más tarde. Entre éstas, Ecogas, Canale, Coragri y Estancias del Sur (alimentación), Autopistas del Sol-Servicios Viales, Pago Fácil y firmas en Brasil. Una de las últimas, en 1997, fue Correo Argentino, en una privatización donde el grupo fue premiado por el riojano de Anillaco.

En ese momento, setiembre de 1991, MM fue secuestrado por una banda de comisarios que cobraron rescate. Pese a haber pasado por tan dura experiencia, el secuestrado no cejó en su amor por la Policía Federal.

Frente a los incidentes del viernes en la Legislatura, aquél reiteró que hay que defender a la institución, "que es nuestra policía". Su sentimiento es muy acendrado y no le importó que el comisario Jorge "Fino" Palacios, ya hubiera sido pasado a retiro por Néstor Kirchner y Gustavo Beliz. Palacios era el pistín de Macri en la Federal, donde comandaba la Unidad Especial Antiterrorista (ex Depoc). Fue echado tras detectarse conversaciones telefónicas suyas con ladrones de autos y secuestradores.

Desde su más tierna infancia, el ingeniero Macri fue instruido en que en el juego de policías y ladrones él debía ir en el patrullero. Ya más grandecito supo que si era de alguna de las marcas de Sevel, mejor.

Negocios dudosos
La propaganda macrista busca envolver a su jefe con la transparencia, además de hombre de negocios exitoso. Esto último nadie lo va a negar. Pero muchos dudamos sobre la imagen de transparencia.

Es importante aclarar que no se trata de imputar a un hijo por las trastadas de su progenitor. Como quedó dicho, Macri hijo revistó hasta 2003 como vicepresidente de SOCMA, cuando presentó una renuncia formal para despegarse de la mala imagen del grupo en la Capital y disputar en mejores condiciones la jefatura de gobierno.

El niño Mauricio sigue viviendo de sus ingresos pagados por el emblema de la "Patria Contratista". La otra explicación sería que su costoso tren de vida en la concheta Villa Parque junto a Isabel Menditeguy y sus hijos, sea financiado por Boca. La descartamos: sus enemigos jurados en el club, como Carlos Heller o Roberto Digón, lo hubieran destruido.

Hace muchos años que denuncias gravísimas contra los manejos de SOCMA dieron de lleno en el heredero de ese trono.

Una. La DGI a cargo de Carlos Tacchi denunció en 1993 a Sevel por 360 millones de dólares imputándole mala liquidación del IVA. Mauricio Macri era director de SOCMA y le tocó negociar con Domingo Cavallo cómo eludir esa denuncia impositiva. "Estos problemas no van a tener solución hasta que se vaya el loco de Tacchi", manifestó a la salida de esa reunión (Daniel Santoro, Los Intocables, pág. 137).

Dos. Manliba había ganado la lucrativa recolección de basura en la Capital durante 1979, en plena dictadura. El contrato fue renegociado durante la intendencia de Carlos Grosso, ex gerente general de SOCMA. La prórroga fue votada en una escandalosa sesión del Concejo Deliberante que culminó a las 6 de la mañana. Todo indica que se pagaron coimas para levantar algunas manos remisas. MM estuvo en la negociación para convencer a los renuentes y a él fueron a agradecerle algunos concejales del Partido Demócrata. Uno de ellos, Federico Pinedo, es desde el año pasado diputado por el macrismo. Según Norberto Laporta, ex concejal socialista, "la versión fue que cada uno de los concejales que asistieron al recinto recibió 50 mil dólares por hacerlo. Se hablaba de un total de coima de 3 millones de dólares. No es mucho si usted piensa que de aprobarse el proyecto la municipalidad debe indemnizar a Manliba con 50 millones de dólares" (Luis Majul, Los dueños de la Argentina, pág. 131).

Sería interesante que la clase media pauperizada, que ha puesto en su mira a los cartoneros y vendedores ambulantes por los recientes incidentes en la Legislatura, hagan un poquito de memoria. Así verán quién fue el vándalo que destruyó esa institución sin romperle ni un vidrio.

Una cloaca
Entre los contratos que se frustraron por el mal olor que despedían, lo caro de las tarifas para los usuarios y la mala traza de los personajes involucrados, sobresalieron las cloacas que Sideco pensó realizar en Morón durante la gestión de Juan Carlos Rousselot. Este ex lopezrreguista y menemista de la primera hora, era uno de los pilares del negocio pagadero a precio dólar por los vecinos. El segundo lobbista era Mario Caserta, incondicional de Anillaco que terminó preso por narcotráfico. El tercero, el niño Mauricio, titular de Sideco, la rama de SOCMA dedicada a la construcción. El único de esa banda que se salvó de ir preso fue MM.

Del rey Midas se dice que convertía en oro todo lo que tocaba. Macri hijo es una especie de Midas al revés: todo lo que roza se vuelve turbio. Incluso un club popular de fútbol como el xeneize fue perjudicado por este ícono de neoliberalismo gran succionador de la ubre del Estado. "Juego limpio, negocios turbios", tituló el 12 de julio último el suplemento de deportes de Página/12.

"El Boca de Brindisi comienza hoy a trabajar, pero el Boca de Macri lleva ya tiempo involucrado en cuestiones no siempre transparentes vinculadas con el dinero, los pases, los jugadores y los intermediarios", decía la portada de Líbero.

Otro foco de mal olor fueron los buzones del Correo Argentino, que empezó a ser administrado por Macri padre en 1997 y llevado a concurso de acreedores en 2002 pese a no haber desembolsado el canon al Estado. Se dirá que ese fue un negocio paterno. Pero además de recordar que hasta 2003 el hijo revistaba en el holding como vice, hay datos de que éste intervino ante los gobiernos a favor de la concesionaria postal.

La mayor cloaca de Macri es su obra política, Compromiso para el Cambio, agrupación que ideó la reforma contravencional violatoria de los derechos humanos. Para el CELS, la iniciativa macrista "plasma en la práctica una política de corte manifiestamente represiva que vulnera principios y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales de derechos humanos".

Veamos algunos de los dirigentes de CPC:

-Hasta junio de 2002, MM mantenía la intención de candidatearse a la presidencial. "El capitán de sus equipos es Alfonso Prat Gay, de 36 años, que fue estratega del JP Morgan en Londres" (Silvia Naishtat, Clarín, 9/6/2002). El joven banquero se bajó pero en ese equipo siguió Francisco de Narváez (ex dueño de Casa Tía y aspirante al control de la cadena Disco), acompañante de Menem en su campaña de abril de 2003 como seguro ministro en un tercer mandato. También lo hizo Horacio Rodríguez Larreta, de la fundación Sophia, auspiciada por grandes empresas y "La Nación" (Ámbito Financiero, 8/7/2003).

-Sus operadores en Diputados de la Nación son Jorge Vanossi y Federico Pinedo. El primero, ministro de Justicia de Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde, promovió causas contra los piqueteros cuando la Bonaerense ya había asesinado a Santillán y Kosteki. Pinedo fue mencionado como uno de los concejales de la derecha que en 1990 votaron la prórroga para Manliba.

-Su referente en la Legislatura es Santiago de Estrada, del riñón de la ultraderecha católica, ex funcionario de la dictadura y secretario de seguridad social del menemismo.

Macri perdió claramente el ballottage del 14 de setiembre de 2003 en la ciudad autónoma y sin embargo detenta la mayoría en su cámara. La derrota ante Aníbal Ibarra se produjo pese a que MM recibió el apoyo de todos los dirigentes del PJ menos Néstor Kirchner. Duhalde, Felipe Solá y el alicaído Menem ordenaron votar por él.

Macri no es tonto en política. Si hasta el momento se ha negado a frentes antiperonistas con Ricardo López Murphy o Jorge Sobisch es porque aspira a canalizar tanto a la derecha neoliberal como al PJ tradicional. Esa amalgama de Punta del Este y La Boca, de establishment y "la Doce", de neoliberalismo y "doña Rosa", etc., la aprendió de Menem, a cuyo gobierno aplaudió como si fueran los goles de Martín Palermo.

(Publicado originalmente en La Arena de Santa Rosa, La Pampa, 20 de julio de 2004).


P.S.: un humilde consejo por si algún bloguero K o estratega de campaña de Daniel Filmus llega a darse una vuelta por acá: por favor, que el Presidente se calle un poco, se dedique a gobernar y se deje de nacionalizar la campaña. Y que Danielito se dedique a hacer propuestas.

lunes, junio 04, 2007

Éste, éste, éste es mi canal

Tratando de distenderme tras una jornada durísima, me puse a leer la última de las clases de Filosofía de José Pablo Feinmann que salió hoy con Página/12. Ahí veo que en una de sus frecuentes incursiones por fuera de la disciplina, JPF toca el tema de la propiedad de los medios de comunicación al referirse al que llama "Sujeto absoluto comunicacional". Enseguida se me ocurrió vincular esto con el tema de la no renovación de la licencia de la televisora RCTV por parte del gobierno venezolano (Mundo Perverso sacó un excelente informe al respecto). Más allá de la medida tomada por Hugo Chávez (que a cada uno puede gustarle o no, pero que está dentro de la legalidad), el asunto reavivó mis reflexiones sobre hasta qué punto no sólo nuestras ideas sino también nuestra misma forma de pensar están moldeadas por lo que nos inculcan los grandes medios. En su texto JPF reproduce parte de un informe muy revelador acerca de esto, y me voy a tomar el permiso de transcribirlo.

"Diez megagrupos controlan la prensa, radio y televisión de EE.UU. e influyen en América Latina:

Diez megacorporaciones poseen o controlan los grandes medios de información de Estados Unidos: prensa, radio y televisión. Esa decena de imperios controla, además, el vasto negocio del entretenimiento y la cultura de masas, que abarca el mundo editorial, música, cine, producción y distribución de contenidos de televisión, salas de teatro, Internet y parques tipo Disneyworld, no sólo en el país del norte sino en América Latina y el resto del mundo.

Cientos de millones de estadounidenses, latinoamericanos y ciudadanos de todo el planeta consumen a diario -directa o indirectamente- los productos informativos y culturales de los holdings AOL/Time Warner, Gannett Company, Inc., General Electric, The McClatchy Company/Knight-Ridder, News Corporation, The New York Times, The Washington Post, Viacom, Vivendi Universal y Walt Disney Company, propietarios de los medios más influyentes.

Los diez grupos controlan los diarios nacionales de mayor circulación, como el New York Times, USA Today y Washington Post, cientos de radioemisoras y las cuatro cadenas de televisión con mayor audiencia en sus programas de noticias: ABC (American Broadcasting Company, de Walt Disney Company), CBS (Columbia Broadcasting System, de Viacom), NBC (National Broadcasting Company, de General Electric) y Fox Broadcasting Company (de News Corporation). Quienes manejan estos medios adquirieron una importante cuota de poder que no emana de la soberanía popular, sino del dinero, y responde a una intrincada madeja de relaciones entre los medios informativos y de comunicación y las más grandes corporaciones trasnacionales estadounidenses, como la controvertida petrolera Halliburton Company, del vicepresidente Dick Cheney; el Carlyle Group, que controla negocios de la familia Bush; la proveedora del Pentágono Lockheed Martin Corporation, Ford Motor Company, Morgan Guaranty Trust Company of New York, Echelon Corporation y Boeing Company, para citar unos pocos.

El discurso dominante que ofrecen los diez grandes imperios comunicacionales ofrece propaganda política, crea opinión pública y persuade en favor de la ideología conservadora; justificó actitudes imperiales como las invasiones de Irak y Afganistán y, en general, moldea las mentes y lava los cerebros. En vez de informar al ciudadano para dotarlo de una visión crítica y vigilante, el control mediático lo transforma en un consumidor pasivo de entretenimiento y en espectador de la política… por televisión. El control interesado de las noticias por parte de los medios más influyentes comienza desde la selección de lo que es “noticia”, es decir, la información que se dará a conocer a los ciudadanos e incluye cómo deben conocerla, o sea, la presentación, tratamiento y enfoque de los hechos a través de los “hombres ancla” o presentadores de noticias, las imágenes de televisión o los textos de los grandes periódicos.

Paradojalmente, estos diez grandes imperios mediáticos muestran a Estados Unidos como una democracia ejemplar, regida por el llamado “sueño americano de la libre competencia”, donde todos tendrían “iguales posibilidades de triunfar”. Probablemente queden pocos ingenuos que comulguen con esa publicidad. Lo cierto es que la arrolladora concentración de la propiedad ha hecho desaparecer a numerosos medios locales, en particular radios, periódicos pequeños y empresas periodísticas familiares, cerrando fuentes de trabajo y limitando la “libertad de expresión”.

(...) En EE.UU. la información fue suplantada lisa y llanamente por la propaganda corporativa. Dejó de existir el “derecho a la información”, garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución. Los ciudadanos estadounidenses perdieron su derecho a la información veraz y oportuna sin darse cuenta y sin que hayan sido formalmente derogados. Las frecuencias para las señales de radio y televisión constituyen un bien público, de toda la sociedad, pero su control pasó a manos de unos pocos mega-imperios mediáticos."

Fuentes:
- Los amos de la prensa en EE.UU. y América Latina, Ernesto Carmona, 2007.
- Bridget Thornton, Brit Walters y Lori Rouse, en Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California, Censored 2006, Media Democracy in Action, de Peter Phillips y otros, Seven Stories Press, Nueva York, 2006.
- U.S. Securities and Exchange Commission.
- Columbia Journalism Review (www.cjr.org/tools/owners).


El informe puede leerse con más detalle aquí. Para entender un poco mejor en qué mundo estamos parados, ¿no?

viernes, junio 01, 2007

domingo, mayo 27, 2007

Más gotitas de Memorex


Quizás por única vez, este blog se mete de lleno en la (sucia) campaña electoral para la jefatura de Gobierno porteña. La foto de arriba salió el domingo 6 de mayo pasado en Página/12 y muestra al ex-locutor, ex-funcionario de Bienestar Social con José López Rega, ex-intendente de Morón, etc., Juan Carlos Rousselot, acompañado del inefable Maurizio Macri, favorito para las elecciones del 3 de junio y según algunas voces autorizadas, también favorito para triunfar en la casi segura segunda vuelta y así convertirse en el próximo Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según cuenta la nota que acompañaba a la imagen, a MM no le gustó nada que un periodista de P.12 le mostrara esta foto durante una emisión del programa "Tiene la palabra". Bueno, parece que para evitarle más disgustos a Mauri, los muchachos del diario omitieron poner la foto en la edición on line (por esta vez, Página K tuvo un toque de Página M). Así que hoy, en un esfuerzo de producción, este humilde blog hace llegar la foto en cuestión a todos sus lectores.

La imagen fue tomada a fines de los '80, durante la firma del acuerdo del Municipio de Morón con SOCMA para la construcción de una red de cloacas. Por si alguien no lo recuerda, lo escandaloso de la contratación efectuada terminó provocando la destitución de Rousselot (de paso, el asunto no careció de episodios macabros). Esto demuestra algo que leí en estos días: los corruptos pasan, pero los corruptores quedan. Y en algunos casos, hasta pueden hacer una exitosa carrera política.

Y para fundamentar mi opción de no votar en primera vuelta a ninguno de los candidatos mayoritarios, un par de inquietudes más:
- ¿Por qué nadie le pregunta a Jorge Telerman por su actuación cuando fue designado responsable del pabellón argentino en la Expo Sevilla '92?
- ¿Por qué nadie le pregunta a Daniel Filmus por la denuncia que pesa contra Diego Kravetz, segundo candidato de la lista de legisladores encabezada por Ginés, por estafas contra aportantes a la empresa recuperada IMPA? (gracias Hard).

Respeto a los compañeros y amigos que apoyan o militan a favor de alguna de estas opciones, y en segunda vuelta votaré al que enfrente a MM. Pero el 3 de junio, sin demasiado entusiasmo ni convicción, mi voto irá para otro lado.


Post Scriptum del domingo 3 de junio a las 12.00 hs: no voy a cambiar una coma de lo que escribí más arriba. Pero este blog dejaría de tener sentido si no dijera aquí lo que pienso. Decidí modificar mi voto, que va a ir para Daniel Filmus y la lista de legisladores de Buenos Aires para Todos, que encabeza Martín Hourest.

martes, mayo 22, 2007

Pa' los cuates

El analizador estadístico que anda por ahí abajo revela que, por alguna razón que ignoro, México es (después de Argentina) el segundo país por número de visitantes a este blog. Durante el fin de semana estuve leyendo un par de notas dedicadas a este país hermano y me pareció un buen momento para dedicarle una entrada. Una de las notas es de Santiago O'Donnell y es de las que hacen helar la sangre. La otra parece dar un buen ejemplo de lo que pasa cuando un Estado se pone del lado de los grandes capitales y las empresas trasnacionales, y le da la espalda a su pueblo. Y quizás sirva de advertencia de lo que nos puede pasar acá en el Sur con el tema de los biocombustibles, si no estamos atentos y vigilantes. Aquí está la nota mis cuates, espero que les sirva.


El lobo se come a Caperucita
por Silvia Ribeiro

Una forma de ocultar la realidad es repetir una mentira hasta el cansancio, esperando que finalmente algunos se la crean. El tema del maíz en México tiene muchos ejemplos de esta técnica de la infamia. Hace unos meses, el aumento del precio de la tortilla generó un enorme malestar en el país. Por la importancia del grano en México, su centro de origen, fue noticia en los mayores diarios del globo. En la mayoría de los medios se manejó que el aumento se debió al incremento del precio del maíz en el mercado mundial, generado por la demanda de este grano como agrocombustible.

Sin embargo, el aumento de la tortilla excedió con mucho el porcentaje de aumento del precio del grano y la coyuntura fue aprovechada como jugoso negocio por los grandes comercializadores e industrializadores del grano. Algunos de ellos, como Cargill, habían incluso acaparado maíz mexicano y lo vendieron a más del doble del precio al que lo habían comprado. El gobierno intervino, y en una reunión inverosímil donde participaron, entre otros, las grandes transnacionales de la distribución e industrialización del maíz, decidieron fijar un aumento de 40 por ciento en el precio de la tortilla. Esto se presentó como un freno al precio de la tortilla –a favor del público– cuando en realidad fue una legalización del aumento desproporcionado que habían impuesto los grandes empresarios. El acuerdo, que iba a durar hasta el 30 de abril, fue recientemente renovado hasta agosto.

En esta ocasión, los grandes empresarios de distribución, procesamiento y uso industrial del maíz como forraje, exigieron además de mantener alto el precio de la tortilla pagar precios menores a los productores. Es decir, exigieron ganar en todas las puntas. Nuevamente se firmó el “acuerdo”, como si fuera un acto dadivoso del gobierno para defender los intereses de la población, cuando lo que se hizo fue legalizar el despojo y favorecer a unas cuantas transnacionales. En paralelo a estas componendas, se activaron otros frentes de guerra sobre el maíz, por parte de las empresas y gobierno contra los campesinos y la mayoría de la población. Por un lado, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado publicó “estudios” indicando que la salida de la crisis para México es la producción de maíz para agrocombustibles y que para eso es necesario que sea maíz transgénico. Son “estudios” con comillas porque según su propia definición “el Ceesp financia todas sus actividades de investigación gracias a los donativos de sus patrocinadores”. Es decir son estudios financiados por el lobo sobre lo que le conviene a Caperucita.

De otro modo, no se entendería cómo este pretencioso “estudio” ignora el hecho de que la productividad del maíz como agrocombustible es muy baja, y que si se agregan los costos de los insumos basados en petróleo que requiere su producción y procesado (agrotóxicos, gasolina para maquinaria, transporte, conversión en etanol, refinado), el aporte energético es negativo. Es decir, no es una solución para el cambio climático, que es la razón por la que teóricamente se promueve, sino lo contrario.

Complementariamente con la urdimbre de este fino estudio, las transnacionales dueñas del comercio de semillas insisten en que México tiene que plantar maíz transgénico. Lo han intentando ya tres veces, pero fueron rechazadas por no cumplir los trámites legales. Esta pretensión ha sido rechazada por la vasta mayoría de la sociedad mexicana, incluyendo campesinos, indígenas, científicos, consumidores, artistas, porque atenta contra la integridad del maíz, uno de los patrimonios más importantes de México, creado y cuidado por millones de campesinos e indígenas durante milenios. Sin embargo, todo indica que para el gobierno pesan más tres transnacionales que miles de años de historia y la voluntad del pueblo mexicano, por lo que ahora se dispone a firmar un reglamento de la Ley Monsanto (mal llamada de Bioseguridad), que les permita contaminar a los agricultores y campesinos –ahora legalmente– con maíz transgénico.


La autora de la nota es investigadora de Grupo ETC. Servicio Informativo “Alai-amlatina”.

sábado, mayo 19, 2007

Unas gotitas de Memorex

(o: Doce años no es nada). Menudo revuelo se armó hace poco ante un proyecto de la diputada Mercedes Marcó del Pont para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. No faltó ninguna voz de la "ortodoxia" entre las críticas que denunciaron un atentado contra la autonomía de la entidad, una ingerencia populista en la política monetaria, etc., etc. No está a mi alcance analizar técnicamente el proyecto ni su factibilidad u oportunidad. Pero se me ocurrió una reflexión al leer unos papeles viejos que se cruzaron ante mi vista.

Tengo delante mío la columna Panorama Empresario de Marcelo Bonelli publicada en el Clarín del viernes 19 de mayo de 1995. Hacía pocas horas que el oriundo de Anillaco había sido reelecto Presidente con casi el 50% de los votos, y Domingo Felipe Cavallo ejercía con brío y empuje sin igual su cargo de Superministro de Economía. Bueno, esa nota de Bonelli (titulada "Un bisturí para la banca") comenzaba así:

"Domingo Cavallo tomó en forma personal la determinación. La orden fue la siguiente: postergar la reunión de directorio del Banco Central en la cual se iba a tratar la suspensión transitoria de otras tres entidades bancarias con dificultades.

Roque Fernández cumplió sin dudar la decisión ministerial y levantó en forma imprevista el crucial encuentro dispuesto para el miércoles. La reunión era clave porque varios directores coincidían en la necesidad de que el Banco Central debía comenzar a actuar para normalizar un desbalanceado sistema.

La resolución política respondió a un criterio que se cocinó en la intimidad del Ministerio de Economía. Para Cavallo la sola existencia de un encuentro destinado a evaluar la posible suspensión de algunas entidades podría alterar el clima de tranquilidad que existe en el mercado desde la reelección del Presidente.

Ocurrió en la última reunión del gabinete económico y la decisión fue la siguiente: no hacer olas, para no complicar un mercado ya alterado.

También allí el ministro postergó otra resolución que quería adoptar el BCRA: permitir la reapertura del Banco Integrado Departamental. Fue el Fondo Fiduciario el que sugirió no dar un paso en falso.

Así se trató de ganar tiempo, para resolver la prioridad número uno que tiene el ministro. Para Cavallo es indispensable regenerar la confianza entre los ahorristas, porque sin un mercado bancario seguro puede complicarse hasta la propia convertibilidad. (...)"

Por más que busqué, no encontré en ese diario ni en otros de la época ninguna crítica o denuncia contra la falta de independencia del BCRA de las directivas del Poder Ejecutivo. Supongo que ante una consulta sobre el asunto, cualquier "ortodoxo" hubiera dicho que en ese momento lo más importante era "preservar el modelo".

En fin, acá no hay nada nuevo bajo el sol, ya en Roma en épocas de la República abundaban aquellos de los que se decía "atacan la dictadura en Mario, pero la defienden en Sila".

lunes, mayo 14, 2007

Otro clavó la sintonía

Hace unos días leí un reportaje de José Natanson a Luiz C. Bresser-Pereira, economista y ex ministro brasileño. Tavos ya lo levantó señalando los conceptos fundamentales del "nuevo desarrollismo" que propone Bresser, algo sin duda interesante y digno de análisis, que dejo en sus aspectos puramente económicos a los especialistas. Aquí sólo quiero resaltar un párrafo que apunta a algunas de las obsesiones de este blog.

[refiriéndose a las características del "nuevo desarrollismo", y sus diferencias con el desarrollismo tradicional y con la ortodoxia] "... Desde el punto de vista de la política de desarrollo, la diferencia principal es que para la ortodoxia convencional el concepto de nación no existe. Y para el nuevo desarrollismo el agente fundamental es la nación, que usa su Estado para generar el desarrollo. Para la ortodoxia convencional la globalización es una situación en la cual los Estados-nación perdieron relevancia, mientras que para el nuevo desarrollismo es la competencia generalizada entre los Estados-nación y, por lo tanto, un momento del capitalismo en el que los Estados-nación son más importantes que nunca. Otra diferencia es que para la ortodoxia convencional la institución fundamental es la propiedad y los contratos, mientras que para el nuevo desarrollismo lo fundamental no es simplemente la garantía de la propiedad sino una estrategia nacional de desarrollo, que es un conjunto de instituciones, de leyes, de reglas y de políticas, de creencias compartidas para generar oportunidades para la inversión productiva, la innovación, el trabajo. Otra diferencia fundamental es que el financiamiento del desarrollo para la ortodoxia convencional se hace a partir del ahorro externo, con el argumento de que los países latinoamericanos no tienen ahorros suficientes, y entonces es necesario que los países ricos transfieran sus capitales. El nuevo desarrollismo se opone a esta idea, porque la historia demuestra que el desarrollo se hace siempre en base a capitales nacionales y ahorro interno."

Algunas reflexiones: debe haber en el mundo pocos ejemplos más elocuentes que la Argentina de que "para la ortodoxia el concepto de Nación no existe". Basta con recordar la política económica antinacional llevada a cabo por Joe Martínez de Hoz y sus muchachos, eso sí, apañada por el nefasto Proceso que venía a "salvar a la Patria de las garras de la subversión apátrida". Era una época en que las lunetas de no pocos autos lucían la consigna "Achicar el Estado es agrandar la Nación" cerca de aquella otra que decía "Los argentinos somos derechos y humanos". Y no fue una de las consecuencias menos nefastas de la dictadura la identificación de los conceptos de Patria y Nación con el autoritarismo militar, algo sobre lo que creo haberme explayado aquí. Y por supuesto, qué le podía quedar al Estado, monstruoso, corrupto, ineficiente y encima terrorista, como quedó establecido con el retorno de la democracia. Cuando los que merecen esos calificativos son los que lo usurparon, llevaron a cabo un genocidio político y social y facilitaron una colosal transferencia de ingresos del conjunto del pueblo argentino al poder económico concentrado y trasnacional.

Bueno, parece que hay que ir recuperando el uso de las palabras: Patria, Nación, Estado y, por qué no, Pueblo (yo ya me harté hace rato de "la gente"). Para los que estén en desacuerdo o tengan dudas, va esto que recordó hace poco Mario Wainfeld:

"Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz bastante despectivo- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
- La cuestión es saber -insistió Alicia- si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
- La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda..., eso es todo."

Lewis Carroll, Alicia detrás del espejo (Cap. 6), 1872.

jueves, mayo 10, 2007

Atajate ésta

Mi diariero es un amigazo, me prestó la revista Debate Nº 216 (la que en la tapa dice "Será Pingüina"). La estuve hojeando, no es la octava maravilla pero es bastante legible. En particular me llamó la atención un reportaje de Verónica Gago a la politóloga belga Chantal Mouffe, coautora con Ernesto Laclau de Hegemonía y estrategia socialista (sección chismes, ver aquí), y que acaba de sacar un nuevo libro, En torno a lo político.

Ya el título de la nota me atrapó de entrada: "La condena moral reemplaza al análisis político". Y leyendo me fui enterando de que la onda "moralista" que impregna ciertos ambientes políticos argentinos en realidad viene importada de Europa (qué raro, ¿no? :P). Ahí van algunos párrafos del reportaje que me parecieron interesantes:

-¿Por qué cree que hoy la política se expresa en un "registro moral"?

-
Ésta es una de las tesis principales de mi libro. Con esto quiero decir que cuando estamos en el campo de lo político siempre estamos en el campo de las identidades colectivas y esto implica una distinción entre "nosotros" y "ellos". (...) Evidentemente hay diferentes maneras de entender esta relación entre nosotros y ellos. Una manera es la propiamente antagonista: cuando es la relación amigo/enemigo, el otro es considerado como aquel que hay que eliminar y esto, por supuesto, es incompatible con la democracia. Pero también es posible considerar al otro como un adversario, lo cual implica reconocer la legitimidad de sus demandas y que se va a luchar por la hegemonía que cada uno propone pero dentro de un marco democrático. Esto es realmente lo que tiene que ser la política democrática. El registro moral de la política aparece cuando ese tipo de confrontación adversarial no puede tener lugar porque no existen los canales institucionales para que las distintas demandas se puedan confrontar democráticamente. En el registro moral de la política no es que el "nosotros" y "ellos" desaparecen como identidades colectivas, sino que no se los puede identificar utilizando categorías políticas, se dice "nosotros somos los buenos" y "ellos son los malos". La condena moral reemplaza el análisis político.

- Usted asocia este registro con posiciones que llama "pospolíticas" y que se dicen "progresistas". ¿A qué se refiere?

- A una posición que pretende anular la dimensión antagónica de la política -es decir, su costado adversarial- porque lo considera obsoleto. Eso es totalmente una ilusión: es la pretensión del fin de la política. Y digo que se dicen progresistas porque la mayoría de los autores a los que critico son considerados de ese modo: por ejemplo el alemán Ulrich Beck y el inglés Anthony Giddens, este último muy ligado al New Labour. En un plano más filosófico lo mismo puede decirse de Jürgen Habermas. Lo que me preocupa es justamente que en el campo progresista se defienda esa teoría que dice que si hoy vamos a pensar una política progresista tenemos que hacerlo más allá de la división entre derecha e izquierda. A esto denomino "visión pospolítica". Es muy negativa para la democracia porque significa básicamente que ya no se plantea una posición de izquierda.

- ¿Qué sería hoy una posición de izquierda?

-
Lo que ha pasado es que la izquierda se ha movido tanto hacia el centro -hacia eso que se llama centroizquierda- que la distinción entre centroderecha y centroizquierda es mínima. La izquierda hoy considera que no hay alternativa a la globalización neoliberal y que sólo es posible administrar de una manera más humana la situación actual. Y esto es también la pospolítica. Por el contrario, desde mi punto de vista, la política tiene que tener necesariamente un carácter "partisano". Y si eso no existe aparecen fenómenos como el populismo de derecha, o Bush, oponiendo civilización y barbarie como modalidades que vienen a ocupar esas formas de identificación política.

(...) - Usted polemiza con Hannah Arendt, ¿cuál es su diferencia a la hora de definir lo político?

-
Mi diferencia con Arendt es particulamente respecto de cómo ella encara el pluralismo. Ella insiste sobre lo político como pluralidad y estoy de acuerdo con eso, pero en Arendt uno encuentra un pluralismo sin antagonismo. Quiero decir: su visión del pluralismo es demasiado optimista, porque ella no reconoce que esa pluralidad de posiciones lleva al conflicto y que algunos de esos conflictos son antagónicos. No hay una posibilidad de armonía, como la que ella refiere a Kant, y que daría lugar a una situación por la cual cada uno debería ponerse en la posición de todos los otros para aceptar la pluralidad. Mi punto de vista -que tiene que ver con concebir lo político desde el antagonismo- es que el pluralismo va a encontrarse siempre con el problema del antagonismo. (...) Creo que la política tiene que pensarse a partir del carácter inerradicable del conflicto.

(...) - Usted, sin embargo, habla de "domesticar el antagonismo". ¿A qué se refiere?

- La palabra domesticar es un poco problemática. También hablo de sublimar el conflicto. Es decir, hay que entender que un conflicto antagónico es aquel en el cual no hay una solución racional porque siempre hay alguien que pierde, no se puede creer que se va a resolver sólo discutiendo. Algunos dicen que reconocer el antagonismo es abrir la puerta a la guerra civil y por eso hablan de democracia sólo como consenso.

Sin embargo, hay otra posibilidad de reconocer ese antagonismo, se lo puede poner en escena, encontrarle una forma de expresión sin solución racional, bajo la forma del "agonismo". En él, los oponentes si bien reconocen que no hay manera de solucionarlo racionalmente, no se tratan entre sí con el fin de destruirse, sino que aceptan reglas democráticas que organizan su confrontación. La diferencia fundamental es que en este caso se reconoce la legitimidad de los otros a tener un punto de vista distinto. Esto es la lucha democrática entre izquierda y derecha, y cuando hablo de "domesticación" me refiero a que existan instituciones que permitan que ese conflicto no se niegue y a la vez se mantenga dentro de algunos límites.

- ¿Cómo vincula esta posición con una lucha por la hegemonía?

- Para mí es importante pensar en términos de lucha hegemónica porque en realidad hay tres maneras de concebir el conflicto. Una es la jacobina, bolchevique o tradicional: es una manera antagonista en la que hay que destruir a la clase burguesa como enemigo. Es claramente una visión no compatible con la lucha democrática. En el otro extremo está la visión liberal que niega que los conflictos sean antagónicos y cree que siempre se puede negociar o arreglar. Los liberales consideran que el terreno político es un terreno neutro y que se trata de una lucha entre elites. En síntesis: consideran la lucha como una competición entre intereses pero no tienen ningún objetivo más allá de ocupar los lugares del poder: no buscan ningún tipo de transformación de las relaciones sociales. En ninguna de las dos posiciones extremas se busca la hegemonía: una busca ocupar el poder y la otra, destruirlo. La hegemonía, en cambio, sostiene que un orden es siempre una configuración de la relación de poder y que lo que está en juego en la lucha es la transformación de la estructura existente. No busca la destrucción del sistema porque la lucha hegemónica sólo es posible dentro del marco democrático. Esto es lo que llamo una crítica inmanente: a partir del sistema uno puede transformarlo sin destruirlo. Y esto es diferente del liberalismo, que trata sólo de conservar el sistema.(...)


Hay más cosas interesantes en el reportaje, como el análisis de la coyuntura en América Latina, la articulación entre los nuevos movimientos populares y las estructuras políticas tradicionales, y un par de palos bien dados a Toni Negri y Michael Hardt. Igualmente, a pesar de lo valioso de los conceptos emitidos por Mouffe, ella no deja de tener una visión de izquierda eurocéntrica y a mí me gustaría profundizar algunos puntos desde una mirada más Nac&Pop. Por ejemplo, este post reciente de María Esperanza parece tener bastante que ver. Para terminar por ahora, un llamamiento y una pregunta:
- Partizano, volvé, te necesitamos.
- ¿Qué dirá el Instituto Hannah Arendt sobre todo esto?


P.S. 1: Gracias a la revista me enteré de este Seminario, del que no había leído nada en la blogósfera. Yo no puedo concurrir, pero al que tenga posibilidades de acercarse le recomiendo sin dudar, hoy jueves 10 a las 11.30, la conferencia "Por qué los jóvenes odian la política" a cargo de Jaime Durán Barba.

P.S. 2: No se me vaya a enojar don Capurro, al final me compré la revista.

lunes, mayo 07, 2007

Homenaje

Hoy es el cumpleaños Nº 88 de Evita y hoy se inicia la Cuarta Marcha de los Chicos del Pueblo desde Misiones a Buenos Aires. Hoy también me encuentro con declaraciones de un ex presidente que no goza especialmente de mi simpatía, que nos dice:
"... otro problema es no entender que los sectores indigentes y excluidos tienen que tener ingresos. Es lo que hizo Europa con la renta mínima y la renta básica, que existen en todos los países: es el derecho humano a la existencia."

"... No puede ser que una persona reconocida como indigente siga cobrando 150 pesos..."

"... El tema es atender a los que hoy son indigentes. No puede ser que gobiernos que se presentan como progresistas no se den cuenta de que esto es tremendo."

Asuntos pendientes, que le dicen. Ante todo esto, acá va mi homenaje al recuerdo de Evita.


"Unir esos pedacitos"
por Adrián Figueroa Díaz

“No puede haber hambre en el corazón del trigo.” En diálogo con Página/12, Alberto Morlachetti, el coordinador nacional del Movimiento de los Chicos del Pueblo, puso en tela de juicio las cifras oficiales que dan cuenta de la pobreza y acusó al actual modelo económico de ser el que “extingue la vida humana”.

–¿Por qué los chicos vuelven a marchar?

–Desde hace 19 años luchamos por la vida y disputamos en el imaginario que hay que proteger a los niños, no protegerse de ellos. Esta nueva marcha intenta unir esos pedacitos rotos de sueño para construir un país para todos. Porque no puede haber hambre en el corazón del trigo. Sostenemos que un país que no tiene proyecto específico para su infancia es, en sentido estricto, un país sin proyecto.

–¿Cree que las marchas anteriores movilizaron la conciencia colectiva?

–Podemos decir que en el inicio de esta cuarta marcha, la consigna “El hambre es un crimen” habita el alma de la mayoría de nuestra gente. De allí la adhesión de las organizaciones y el vuelco masivo de una parte de las poblaciones, cuando la marcha pasa por las distintas ciudades. No hay verdad más armada que la pura inocencia.

Los datos oficiales indican una sensible mejora en la economía. ¿Cómo se entienden esos números con las cifras de las que se hace eco el Movimiento?

–Es obvio que nuestras mediciones no coinciden con las oficiales, pues devienen de nuestras organizaciones que trabajan cotidianamente con esa gran masa de población excluida y no de funcionarios que intentan ocultar una realidad que se muestra desnuda en las calles. En ese sentido, lo sucedido este año en el Indec no deja muchas dudas al respecto.

–Aun así, las estadísticas indican una baja en la mortalidad infantil, que actualmente es del 12 por mil.

–País feliz desde las estadísticas y sombrío desde la pura vida. Una investigación del Instituto Regional de Medicina de la Universidad del Nordeste denuncia que el 45 por ciento de los niños de la ciudad capital de Corrientes son desnutridos. La Asociación de Médicos de Formosa indica que la mortalidad infantil en la provincia es del 30 por mil. Si se hicieran mediciones serias, ¿cuánto sería la de Florencio Varela o José C. Paz? ¿Qué nombre le ponemos al horror?

–¿Cree que puede haber un cambio en materia política y económica?

–Las medidas gubernamentales en ese sentido han sido elocuentes: el pago de una deuda externa contraída con el genocidio, la prórroga de concesiones a las empresas privatizadas de áreas estratégicas para el desarrollo, el modelo agroexportador y la desigual distribución de la riqueza.

–Las autoridades nacionales reconocen que los índices de pobreza aún son altos. ¿Cuáles son las definiciones que habría que tomar al respecto?

–Los índices de pobreza son altos no por voluntad divina, sino porque se mantiene el modelo neoliberal que extingue la vida humana.


P.S.: entre tantas consignas olvidadas de un tiempo algo mejor que éste, había una que decía "Los únicos privilegiados son los niños". Muchachos, va siendo hora de recordarla. Por un Ingreso Universal para la Niñez.