La opinión de Milei sobre Malvinas
Hace 21 horas.
"Pero lo que más me hacía falta, por lo que suspiraba tan desesperadamente, no era saber y comprender, sino vida, decisión, sacudimiento e impulso." Hermann Hesse, El Lobo Estepario.
"(...) Sólo había un temor más profundo que el temor a la rebellón negra en las nuevas colonias americanas. El temor a que los blancos descontentos se unieran a los esclavos negros para derrocar el orden existente. En los primeros tiempos de la esclavitud y antes de que el racismo se hubiera atrincherado como actitud mental, mientras a los criados blancos contratados se les trataba igual de mal que a los esclavos negros, existía la posibilidad de esa cooperación.
Por lo tanto se tomaron medidas en ese sentido. En aproximadamente el mismo período que la Asamblea de Virginia aprobaba los códigos para la esclavitud, con su disciplina y sus castigos, Edmund Morgan escribía:
'Habiendo proclamado la clase dirigente virginiana que todos los hombres blancos eran superiores a los negros, acto seguido ofreció a sus inferiores sociales (pero blancos) ciertos beneficios que antes se les habían negado. En 1705 se aprobó una ley que obligaba a los amos a dar 350 kilos de maíz, treinta chelines y un fusil a los criados blancos cuando vencían sus contratos, mientras que las mujeres recibían 500 kilos de maíz y cuarenta chelines. A los citados recién liberados se les daba, además, 50 acres de terreno.'
Morgan concluye 'Una vez que el pequeño colono se sintió menos presionado por los impuestos y empezó a prosperar un poco, se volvió menos inestable, menos peligroso, más respetable. Empezó a ver a su vecino mayor no como un extorsionista sino como un protector poderoso de sus intereses comunes.'(...)
"(...) Hasta el 3 de enero de 1870 circuló en nuestro país el diario La Nación Argentina, fundado en 1862 durante la presidencia de Mitre. Sus principales ingresos provenían de las arcas del Estado (publicidad oficial de la época). El día siguiente, 4 de enero de 1870, figura como la fecha fundacional del “prestigioso” e “independiente” diario La Nación.
Bajo una nueva razón social, plenamente privada pero manteniendo el control decisivo de Bartolomé Mitre, el nuevo medio tuvo plena continuidad con el anterior, al punto de que el folletín por entregas que se publicaba en uno se continuó sin interrupción en el siguiente. Es posible entonces considerar a La Nación Argentina / La Nación como un solo diario que siguió funcionando en base a las donaciones realizadas por un grupo de amigos, que el por entonces presidente Sarmiento caracterizaba como: “... proveedores que mediante despilfarro de las rentas han ganado millones, como Lezica, Lanús, Galván, que al fin lo costearon casi en su totalidad. (...) Mitre sabe que con un poco de insistencia, con amaños conocidos, con muchos hombres que le deben o la impunidad o la fortuna mal adquirida todo se puede conseguir...” (Sarmiento a Sarratea. Buenos Aires 17 de marzo de 1869. Archivo de la familia Sarratea Prats citado por Nieto del Río)
El centenario medio nacía así de la voluntad militante de una clase por constituir su tribuna de doctrina, y del aporte interesado de un grupo de “proveedores del Estado” enriquecidos durante los aciagos años de la guerra con el Paraguay. (...)"
"...El general Flores ha coronado su obra empezada con tres hombres, terminada en Montevideo, probablemente hoy, aniversario de la batalla de Ituzaingó. Espero y deseo que el gobierno del general Flores sea feliz, y lo será sin duda para gloria de su nombre y para bien de los hombres de libertad y de principios de ambas orillas del Plata. (...)
Ahora queda la jornada del Paraguay. Pacificado el Estado Oriental, todo es menos. Sin embargo, la situación todavía no deja de tener sus peligros, pero espero en Dios y en nosotros, que al fin hemos de salir bien como de esta primera jornada."
"Peronistas somos todos" decía el creador del Movimiento, que era muy socarrón. Podrá ser, en trazos gruesos, pero hay peronistas y peronistas. Favio integraba el conjunto de los que habían nacido en la privación y la marginación, lo que tiñe toda su biografía, su mensaje y su legado. Jamás se tradujo en resentimiento, a veces en apología, a menudo en la mejor pintura del peronismo que haya producido el cine (¿la cultura?) nacional.

El 31 de julio se dio un paso trascendental en la integración sudamericana con el ingreso de Venezuela al Mercosur. Casi por casualidad, el mismo día me encontré con unas palabras que hablan de la unidad de América Latina, y que muestran que aún en los momentos más oscuros hubo quienes siguieron soñando con la Patria Grande y trabajando por concretar ese sueño, que hoy parece ir haciéndose realidad. En este caso, en la búsqueda del desarrollo y la independencia científico-tecnológica de nuestra América. Y también se refieren, lateralmente, a los que "patean en contra". Tan presentes antes como ahora.Buenos Aires, Febrero 28, 1979
Estimado ...:
Felicitaciones por el X cumpleaños del Programa. Muchas gracias por la invitación a participar en los festejos; en un país de memoria tan corta, oportunistas tan rápidos e historia tan falsificada reconforta encontrar que hay quienes todavía se acuerdan, y generosamente, que algo tuve que ver con esa "criatura".
Lamentablemente no podré asistir porque estaré fuera de Buenos Aires; sin embargo, quiero decir un par de cosas. La primera es dar testimonio que el Programa es sin duda uno de los más exitosos en cooperación internacional, no sólo en América Latina sino en el mundo entero. Por supuesto que esto no es novedad para Ud. y tampoco lo sería para los que se tomasen el trabajo de averiguarlo; pero vale la pena decirlo, porque hay tantos que desearían que no fuese cierto...
La segunda es una reflexión sobre dicho éxito. Muchas deben ser sus causas pero aquí quisiera destacar sólo una, que sospecho ha tenido gran influencia. La tenaz y obsesiva continuidad tras un objetivo que desde el vamos fue definido con precisión: construir una capacidad científico-técnica en Metalurgia, no sólo en Argentina sino en toda América Latina, a la que siempre vimos como la Patria Grande que soñó Bolívar. Y esa continuidad se expresa con nitidez en la obra realizada y se manifiesta con estrépito en el hecho de que el Programa haya tenido sólo dos directores en toda su historia, lapso en el que hemos visto desfilar nueve Presidentes de la República y algunos centenares de ministros y secretarios de Estado.
Pero diablos!, me estoy poniendo solemne, que como sabemos es una artimaña retórica utilizada por los mediocres para pretender ser profundos. Mucho mejor será terminar en el estilo del legendario Diario del entonces laboratorio de metalurgia y decirle simplemente: Avanti con Tutti y que gane el más mejor!
Felicitaciones y un saludo cordial a sus colaboradores. Lo abraza afectuosamenteJorge A. Sabato

"(...) España, como el resto de Europa -y como lo hizo la Argentina en los noventa- diseñó sus instituciones económicas y financieras para que los mercados no pudieran, en teoría, dudar del compromiso de las autoridades con la liberalización económica. Los europeos, tal como el politólogo Jon Elster lo tipificó hace años, para dar la señal de que resistirían toda tentación estatista, se ataron al mástil, como Ulises lo hizo para resistir el canto de las sirenas. Como se nos ató a los argentinos con la convertibilidad. En el período de auge, todo va bien. Los mercados creen. El dinero fluye. La deuda aumenta. Pero hay confianza.Hasta que algo sucede que la empieza a socavar. Y comienzan las dudas. Y comienza el dinero que había llegado contante y sonante a retirarse. Y los eslabones más débiles en la cadena son los primeros en tener problemas. El milagro de haberse colocado bajo el corset europeo ahora presenta las facturas. A cada cual con su productividad, manifiestan encogiéndose de hombros los alemanes -su Producto sigue creciendo en medio de semejante vendaval- y que con una economía de exportación, han llenado a Europa de BMW, Audis y Mercedes, y de cafeteras de diseño Krupp. Cosillas que los europeos compraron A DESTAJO con empréstitos cedidos -en ese momento, muy gentilmente- por los bancos alemanes.(...)"
Me gustó esta nota de Mario Rapoport acerca del significado del 9 de Julio, sobre todo por la mayoría de las posiciones que él expresó en la polémica que menciona. Sin embargo, creo que lejos de atribuir la Declaración de la Independencia a un "cálculo político interno", no pueden soslayarse las circunstancias políticas que atravesaban las Provincias Unidas y su influencia en las acciones del Congreso de Tucumán. Que justamente se reunió en San Miguel de Tucumán y no en Buenos Aires, por motivaciones de política interna: para cumplir las exigencias federales contra el centralismo porteño, pero en un lugar lo suficientemente alejado de la influencia artiguista y donde además tenía su cuartel general el Ejército del Norte."(...) Dice José María Rosa que cuando el Triunvirato pactó con Elío, moría la revolución de mayo. Esta negociación con los portugueses buscando la incorporación a su dinastía a cambio del exterminio de las montoneras federales, es sin lugar a dudas una nueva muerte de mayo. Es que "mayo", acaparado por una élite divorciada del país no podía tener sino "muertes". El esquema sarmientino "civilización y barbarie" funcionó desde un principio. Cada vez que la "barbarie" realizaba cierto avance, la civilización organizaba la muerte nacional. Nuestro Congreso de Arroyo de la China había declarado ya la independencia nacional. Pero, al igual que los títulos y récords de algunos deportistas, esa declaración no había sido homologada por los dirigentes de Buenos Aires y por lo tanto es nula y carente de valor. Sus historiógrafos se mantienen en la misma tesitura, fieles a la interpretación puertocéntrica de la historia.En julio de 1816, mientras otro Congreso Nacional delibera en Tucumán, los portugueses invaden nuevamente nuestra Banda Oriental, esta vez llamados por aquellos que en 1811 habían pactado con Elío para lograr que se retiraran. Nuevamente se comete un crimen nacional. Llamar a los portugueses a invadir la nación es en la conciencia popular de entonces "el crimen de los crímenes". Y esta simultaneidad del congreso de Tucumán no es casual. El congreso estaba destinado a cohonestar la invasión y formalizar nuestra adscripción a la monarquía lusitana (*). Dos circunstancias imprevistas desbarataron la maniobra. Belgrano, que apartándose del libreto que le habían hecho memorizar en Buenos Aires empezó a fantasear sobre la posibilidad de entronizar a un príncipe indígena, con lo cual volatilizó la opción que se premeditaba; y San Martín que, ajeno a la intriga, presionó a través de los diputados cuyanos para que se declarara la independencia, pues de lo contrario él no peleaba. No me cabe duda de que ésta es la mayor hazaña sanmartiniana. Porque era más fácil pasar un ejército por la cordillera que hacerle proclamar la independencia a aquellos santos varones. El 9 de julio, este segundo congreso nacional declara al igual que su antecesor de la Liga de los Pueblos Libres, nuestra independencia de la monarquía española. Pero como los rumores de un arreglo político con los portugueses arrecian, unos días después, a pedido del diputado Medrano, se añade "y de toda otra dominación extranjera".La trama política directorial se viene abajo como un castillo de naipes. Encolerizados al máximo los directoriales convierten el entendimiento político en una secreta alianza militar para combatir a sus enemigos comunes, que eran NUESTRO caudillo y NUESTRO pueblo.(...)(*) Nota al pie:(...) Durante las invasiones inglesas Belgrano le había dicho al general Craufurd, prisionero, que los criollos preferían "el amo viejo o ninguno", pensamiento que sin duda compartían Saavedra y Moreno, y que tiene vigencia en la primera hora de mayo. En 1816 ese pensamiento se ha invertido. Ahora es "cualquier amo antes que la anarquía". La anarquía es el pueblo y su relación provincial. La anarquía es el país americano, indohispánico, "bárbaro". Desde el Congreso de Viena la monarquía está de moda. El congreso de Tucumán se desarrolla con esta influencia viva que explica las distintas proposiciones monárquicas. Lo que no es del momento sino "desde el comienzo" es el condicionamiento de la organización del país independiente a la hegemonía de Buenos Aires y el sentido antipopular de esa hegemonía. Lo que no es ocasional es la posición mental de rechazo que la burguesía portuaria adopta hacia la masa popular.Para cortar por lo sano y poder comenzar cuanto antes la gran obra de la europeización acelerada, aquellos santos varones estaban dispuestos a ofrecerle las Provincias Desunidas a la monarquía lusitana; lo cual, a su entender, no era perder la independencia porque el país conservaría su autonomía administrativa y solamente estaría vinculado a Portugal y Brasil por el vínculo dinástico. O sea que se reproduciría la relación que nos ataba a España. En agosto de 1816 el embajador inglés en Río, Henry Chamberlain, le escribe a su ministro del Foreign Office, y después de referirle los planes portugueses para anexarse todo el ex virreinato platense, alude a nuestro país en estos términos: "Los jefes de todos los partidos al parecer han resuelto poner fin a la revolución, y echarse en brazos del rey de Portugal a fin de lograr los dos únicos grandes objetivos por los cuales confiesan han estado realmente luchando en los últimos tiempos: comercio libre con todo el mundo y seguridad contra las consecuencias que pueden sufrir si alguna vez se encuentran nuevamente bajo su antiguo soberano". (Citado por René Orsi en Historia de la disgregación rioplatense.)
Evidentemente nuestra historiografía es puertocéntrica. Así como ignora el 25 de mayo de 1809 como punto de partida de nuestra emancipación nacional, pasa por alto, como inexistente, la declaración de independencia que hiciera nuestro "Congreso de Oriente". Ahora que estamos en vías de recuperar nuestro sentido nacional e hispanoamericano, debemos modificar también nuestra óptica histórica, nuestra "patriavisión".
Parece que últimamente este viejo post ha recobrado actualidad, ya que han vuelto a escucharse a los agoreros que invocan el Rodrigazo en sus análisis económicos de la coyuntura. Por ejemplo, acá el Escriba citó a Juan Carlos de Pablo y su frase "Rodrigo es un subproducto de Gelbard". Interpreto que al igual que otros economistas afines, de Pablo trabaja sobre la idea de que un "megaajuste" tal como el impuesto por Celestino Rodrigo en 1975 es una "consecuencia natural" de los modelos caracterizados por la intervención estatal en la economía, la defensa del empleo, la protección del mercado interno o en general cualquier violación de las "sacrosantas leyes del mercado". En eso basa su analogía entre el programa de Perón-Gelbard y el del gobierno de CFK. Algo similar (y demasiado burdo) hizo un periodista de Clarín, motivando una respuesta de Carlos Leyba (ver este post de Florencio Boglione)."(...) En octubre de 1974, Gelbard, luego de 12 renuncias, logró salir del gobierno.(...) Dejó una inflación de 30% anual y las reservas más altas desde 1946, que representaban la mitad de las importaciones y de la deuda externa. La tasa de inflación heredada de la Dictadura se había reducido a menos de la mitad, las exportaciones se habían duplicado y las reservas se habían triplicado. Con problemas, pero lejos de una crisis. Sitiados por José López Rega, asumió Alfredo Gómez Morales y gestionó durante nueve meses en los que terminó con la concertación, la política industrial y la promoción de las exportaciones industriales. Para Gómez Morales el “tipo de cambio competitivo” era antipatria; así liquidó la mitad de las reservas, multiplicó el déficit fiscal y disparó los precios a más del doble. Construyó una crisis.
Con la concertación arrasada por Gómez Morales, en junio de 1975, asumieron los miembros de la secta de los Caballeros del Fuego, Ricardo Zinn, Pedro Pou y Celestino Rodrigo, que produjeron el Rodrigazo con el apoyo de José Alfredo Martínez de Hoz. En nueve meses, Gómez Morales, próximo ideológicamente a Zinn y a Pou, preparó, a sabiendas o sin querer, el terreno para el Rodrigazo. No heredó, del Acuerdo Social, situaciones “inevitables” y así lo reconoció en el documento que firmó el día en que asumió. Y si las hubiere heredado, nueve meses es tiempo más que suficiente para aterrizar. El Acuerdo Social no “terminó en la explosión del Rodrigazo”. Terminó en Gómez Morales. Y fue su pasividad la justificación para el innecesario e injustificable Rodrigazo, que fue el puntapié inicial de la ideología de la decadencia argentina."
"(...) En la década de 1970 el acercamiento de Zinn al gobierno justicialista no se dio por afinidad ideológica; todo lo contrario. Zinn sentía un enorme desprecio por el peronismo y por Perón, tal cual lo dejó expresado en su obra La Segunda Fundación de la República, que terminó de escribir apenas cinco meses después de la caída de Isabel.Allí subrayó "la prédica populista y la acción demagógica" como los rasgos salientes de los gobiernos radicales y peronistas "que nos han llevado a la decadencia" entre 1915 y, ya "al borde del suicidio", 1976.Entonces, ¿por qué participó de un gobierno al que detestaba y al que consideraba "un verdadero paradigma de la destrucción de una economía, de deterioro de una sociedad y su estructura productiva", haciendo referencia al trienio 1973-1976? El mismo Zinn intentó explicarlo en su libro, apenas un año después del Rodrigazo:"Mi padre, que fue un teólogo alemán con un sentido muy ascético y riguroso de la vida, me enseñó que la función pública era simplemente una convocatoria, un deber, que sólo se podía eludir si uno no estaba seguro de ser útil a la comunidad. Este criterio, que pone al país por encima de las cambiantes identificaciones políticas de cada gobierno, incluye la dura decisión de aceptar el servicio aun con el peor gobierno, si se tiene la convicción de que se puede contribuir, por lo menos, a que el daño para la Nación sea algo menor" (Zinn, 1976).Y su manera de "ser útil a la comunidad" no fue otra que la de acelerar la destrucción de un sistema económico y de un modelo de país para abrirle paso a otro modelo, que se iba a expresar con todas las letras una vez que el debilitado gobierno de Isabel fuera reemplazado por la dictadura militar, que no iba a reparar en métodos para imponer su política."La aceleración destructora del país -escribió- no se modifica de un día para otro. Los indicadores socioeconómicos deben seguir empeorando para obtener el necesario saneamiento sobre el cual se pueda construir un proceso de crecimiento autosostenido" (ibídem)."
"No sabemos el plazo ni nada. Pero sin ninguna duda, algún día se arma."
(*) Se refiere al cambio en "pesos moneda nacional", que se seguían usando en el lenguaje cotidiano pese a que desde 1970 estaba en vigencia el "peso Ley Nº 18.188"."...Para crear valores, lo mejor es ponerse de acuerdo. Porque la lucha... y bueno, la lucha es siempre una destrucción de valores. Y nadie en la vida, ni los patrones, ni los trabajadores, pueden mejorar con la destrucción de valores.Es necesario en esto, tener una alta comprensión. Yo comprendo y entiendo, que la misión del dirigente sindical, es tratar de mejorar. Eso es una cosa que es consustancial con su propia existencia. Él debe luchar por mejorar, porque si él no lucha, como los otros luchan, siempre va a ir a pérdida. Es humano y es lógico que, de buena fe, cada dirigente quiera mejorar a su gremio.(...)Que cada uno quiera ganar siempre un poco más, es mejor. Ahora, lo inteligente y lo lógico es estudiar las formas en que se puede llegar a realizar eso sin perjuicio de nadie. Porque mejorar a un lado perjudicando al otro, no puede ser permanente. La estabilidad viene por un equilibrio, y el equilibrio viene por un arreglo que a las dos partes les satisfaga. Quizás, no todo lo que se ambiciona pero sí todo lo que se necesita, que eso es lo importante.Es decir, ese equilibrio es lo difícil de establecer, y la ruptura de ese equilibrio es lo que trae las grandes perturbaciones, que no son sino la destrucción de valores. Esto es lo que en buena fe, uno acepta y comprende. Naturalmente, que hay algunos otros factores que ya no son de tan buena fe. Hay algunos que quieren "lola", por ir por "lola", nada más.(...)Frente a todo ese problema, antes de hacernos cargo nosotros de este gobierno, que para cualquier hombre es un presente griego... porque la situación en que hemos recibido el país es realmente lamentable, o era realmente lamentable. Un país que tiene obligaciones con el exterior por 7000 millones de dólares, multipliquémoslo por 1000 (*) y vamos a tener una idea de lo que es esa deuda. Ahora, a esa deuda corresponde una deuda interna; eso es con nuestros hermanitos del Norte... Ahora, en el orden interno, que también se ha generado una deuda inmensa, como consecuencia de que todo era déficit, ya se calculaba el presupuesto con 30000 millones de déficit, como quien se toma una pastilla, sin que a nadie le produjera la mayor extrañeza, pero es que eso hay que pagarlo, esos 30000 millones. Así nosotros nos encontramos con una deuda interna, por déficits de toda naturaleza, de 3 billones, de 3 millones de millones, ya una cosa que es de locos, ya no se puede leer con tantos ceros... Y todo eso, compañeros, hay que pagarlo. Y de la única manera que se puede pagar, es haciendo plata, y como dice el tango, pa'juntar chirolas hay que laburar.Entonces de lo que se ha tratado es precisamente de eso. Organizar el trabajo, y realizarlo dentro de las posibilidades, sin que todo eso negativo gravite en mantenernos estáticos, no; el país es como un negocio, un gran negocio, es un negocio individual amplificado, eso es el país, y en los negocios, bueno, cuando se hacen buenos negocios, se enriquece; cuando se hacen malos negocios, se funde. Esto también cuenta para el país, y para el Estado, especialmente. Lo que tratamos de hacer es trabajar para crear; no dar pasos más largos que los que nos permitan los pantalones, pero tampoco quedarnos sentados. Le estamos dando a todo lo que es posible, y ganando de todos lados un poquito. Observen ustedes que ya, en lo que va de este tiempo, 6 meses, en la proporción de la distribución de beneficios, hemos pasado de 33%, que era lo que distribuían entre los obreros antes, al 42%. Ya en este momento, ha aumentado al 42. Tendemos al 50, poco a poco.(...)Cuando nosotros llegamos aquí no teníamos ninguna reserva financiera. Hoy ya tenemos 1300 millones de dólares en la caja. Compañeros, todo esto va conformando... pero, ya tenemos, y yo les voy a entregar a todos ustedes, cada uno de ustedes tendrá un Plan Trienal. En ese Plan Trienal ustedes verán cómo estamos, cómo vamos a estar en 1977, y cómo haremos para llegar a eso, con números y cifras, y lo iremos realizando con la misma tranquilidad con que hemos venido trabajando, sin jorobar a nadie. Tratando de ayudar a todo el mundo, y no complicándole la vida a ningún argentino. Que eso es lo que quiero."

Los agroempresarios apoyan proceso de destitución del presidente LugoGremios de la producción impulsaron el pedido de juicio político, que hoy es ejecutado por los parlamentarios. Consideran que la salida de Fernando Lugo devolverá la institucionalidad en el país.
El sector que pidió desde un principio el juicio político a Fernando Lugo sostiene que con la destitución del mandatario se terminará el régimen que les dio espacio "a los guerrilleros y facinerosos" (en alusión a los carperos) y que conllevó al escenario de inestabilidad en el país.
Regis Mereles, presidente de la Asociación de Productores de Soja, Cereales y Oleaginosas (APS), considera que es oportuno el juicio político a Lugo, pues con ello se puede devolver la institucionalidad al país, debido a que han ganado fuerza, bajo esta administración, "los guerrilleros, que solamente sumaron preocupación, imposibilitando el trabajo tranquilo en el campo". Agregó que se espera que se cumpla con la Constitución y se restituya la calma, luego de la crisis, cuyo detonante fue la muerte de 17 personas en Curuguaty.
El agroempresario agregó que Lugo "debería irse a su casa para responsabilizarse de sus hijos y de las mujeres que embaucó durante su desempeño como obispo".
Por su parte, Héctor Cristaldo, presidente de la Coordinadora Agrícola (CAP), confirmó que el sector productivo pidió públicamente el uso de la herramienta legal (por el juicio político) y que los legisladores impulsaron la medida sin que los productores hayan realizado un lobby para lograr el escenario actual. Indicó que en el campo se vive mucha preocupación.
ESTADO DE DERECHO. A su vez, Fidel Zavala, vicepresidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), indicó que el hecho de que Lugo sea enjuiciado no representa que sea culpable. Precisó que se debe recuperar el estado de derecho factor perdido en este Gobierno.
Por su parte, la ganadera Maris Llorens, dijo que no era necesario llegar a este escenario plegado de incertidumbre. Agregó que la imagen del país proyectada en el extranjero da pena, generándose muy poca intención de inversiones.
RELACIÓN TORMENTOSA. Desde que lanzó su candidatura, Fernando Lugo se encontró con una clase productiva desconfiada. Ni bien asumió la presidencia, los agroempresarios se convirtieron en uno de sus principales escollos teniendo en cuenta que los reclamos elevados desde este segmento no tuvieron eco.
Como antecedente, se puede recordar que el sector productivo solicitó en setiembre de 2010 una audiencia con el titular del Ejecutivo, que fue denegada. Sin embargo, el hoy presidente enjuiciado recibió ese mismo día a dirigentes sociales vinculados a ocupaciones.
La presión del sector productivo, respaldada por parlamentarios, también colaboró para que el juicio político cobre fuerza.
TRACTORAZO, SUPEDITADO AL DESENLACE. La medida de fuerza denominada Tractorazo marcha por camino seguro y apunta a una jornada pacífica el lunes 25 de junio, pese al escenario que se suscita, luego de la decisión de llevar a juicio político al presidente de la República, Fernando Lugo, por mal desempeño.
Si bien hasta ayer estaba fija la realización de la movilización, finalmente depende en gran medida del proceso que se presente en estos días, que podría dejar destituido al número 1 del Ejecutivo antes del lunes 25.
Es decir, la destitución de Lugo podría frenar el desarrollo de la protesta de los productores.
Actualizado Viernes, 22 de Junio de 2012 12:56
"(...) Argentina es un país de grandes clases medias. Las mayores de América Latina. Tan importantes o más, numéricamente, que el movimiento obrero, que -eso sí- está mucho más organizado, sindicalizado. Que es el más poderoso de América Latina. El partido radical es más típicamente de clases medias, el justicialista de clase obrera (e industrial). La victoria aplastante de Perón en 1973 fue porque penetró como nunca en las clases medias. Pero eso tuvo un precio terrible. Que se llamó la subversión "montonera"; de las juventudes de clase media ultraizquierdistas (es el "68" en Argentina). El "68" más sangriento, que llenó al país de cadáveres y desaparecidos.
Las juventudes (que son de clases medias para arriba) que habían hostilizado el surgimiento del peronismo en 1945, parecían haber encontrado el camino "nacional". Pero en el fondo, levantaban a "Evita", a la que habían odiado cuando vivía, contra Perón e Isabel (de la que decían lo mismo que en el '45 sus padres contra Eva) y que bajo la figura de Perón, su verdadero símbolo era el Che Guevara. Antes, en el '45, habían estado contra la clase obrera acusándola de "Lumpen proletariat", ahora se volvían contra la "burocracia sindical". Así los montoneros asesinan al máximo dirigente sindical argentino, Rucci, al otro día de la mayor victoria electoral de Perón. Pienso que Perón murió pronto, para no ser sepultado en el baño de sangre a que conducía la irracionalidad "montonera" (y del ERP). La irracionalidad ultraizquierdista juvenil precipitó la caída del peronismo, el regreso del Ejército. Y el Ejército liberal les pagó su regreso haciendo con esa juventud el más grande Holocausto imaginable. Eligió el camino del crimen para acabar con la subversión.
Sin embargo, la subversión montonera no fue la completa responsable de la caída del peronismo. Sin duda, precipitó la muerte de Perón. Perón era la síntesis concreta del movimiento nacional, su punto de convergencia y simbiosis de múltiples fuerzas y elementos. La muerte de Perón inició la disgregación de la síntesis que encarnaba. Esto se manifestó en la hegemonía sindicalista por sobre el partido justicialista. ¿Qué fue la hegemonía sindicalista anterior a la caída? Fue la hegemonía sindical dentro del sistema capitalista, sin pretender ningún cambio. Pero una hegemonía sindical en el capitalismo es el mundo al revés, la locura del sistema capitalista. Y nada más. En medio de esa locura cayó el peronismo luego de la muerte de Perón, en el ciclo final de Isabel. Esta fue la razón sustancial definitiva de la final disgregación peronista del '76. El Ejército liberal retornó sin adversario y pudo imponer la política económica y social más reaccionaria.
Desmanteló a la industria argentina, asesinó a una generación entera de las clases medias, reprimió a todo el movimiento obrero, endeudó al país en grado asombroso, hizo la aventura ruinosa de las Malvinas. La pura restauración de la Polis oligárquica llevó a la Argentina a la catástrofe. Arruinaba a las clases medias, al pueblo trabajador, a la industria. El peronismo y el radicalismo se vieron juntos en la oposición al régimen militar reaccionario.
¿Cuál es la salida? El peronismo estaba hegemonizado por el sindicalismo. Argentina había experimentado lo que significa el "paraíso sindical" en régimen capitalista, sin otro proyecto alternativo histórico real. El peronismo había perdido a través de la juventud montonera aniquilada en el horror, sus lazos con las clases medias. Alfonsín levantó las banderas nacionales del peronismo, pero sin la "amenaza" del movimiento obrero, incorporó masivamente a la nueva generación universitaria, aterrada por la represión, dando la espalda tanto al peronismo como a la izquierda. Alfonsín asumió la denuncia de las clases medias (los padres de los muertos) contra el Ejército. Atacó al Ejército y al sindicalismo. Argentina quería paz, seguridad y caminos nacionales. Alfonsín los ofrecía. Pero queda la gran interrogante: ¿hay caminos nacionales en América Latina sin el movimiento obrero? De mi parte, creo que no. La historia lo dirá dentro de poco."
Ayer, 17 de junio, se cumplieron 191 años de la muerte del héroe de nuestra independencia, General Martín Miguel de Güemes."En este asunto de los cabecitas negras, estoy defendiendo algo en lo que creo tener alguna parte, aunque más se refiere al peón de estancia... La culpa que confieso es haber lanzado las palabras estatuto del peón ante quien podía establecerlo y esto lo hice recogiendo de labios del Dr. Luis Güemes el relato de un verdadero estatuto del gaucho, que había implantado el caudillo de Salta para proteger a sus paisanos, cuando amurallaban con sus pechos el frente Norte de nuestra independencia. Cuando murió, esa institución rastreada vaya a saber en qué reminiscencia visigótica, cayó en el olvido. Y después se preguntan por qué el gaucho apoyó a los caudillos. ¡Qué civilización y barbarie y qué niño muerto! El caudillo era el sindicato del gaucho." (Los Profetas del odio y la Yapa. La colonización pedagógica, página 69, “El Estatuto del Peón”, Arturo Jauretche).
En Buenos Aires, la noticia del fallecimiento del general Güemes fue publicada bajo el título "Ya tenemos un cacique menos"; el artículo que lo anunciaba demostraba más alivio por la muerte de un enemigo ideológico que pesar por la pérdida de la ciudad de Salta en manos realistas.