sábado, noviembre 16, 2013

La yapa




Terminé el post anterior hablando de la actualidad de Jauretche. Oh casualidad, en el minuto 24:35 de este video se muestra la tapa y contratapa del semanario "El 45", y allí puede leerse esta declaración de principios:

"Este periódico fue clausurado en el año 1955 por el gobierno "de facto" de Pedro Eugenio Aramburu, luego de haberse "RECUPERADO" la libertad de prensa. "El 45" no está afiliado a la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), promete bajo palabra de honor que jamás pedirá a Jules Dubois que lo defienda y su Director y redactores renuncian irrevocablemente al premio Moors Cabot y al título de "Héroes de la Libertad de Prensa").
Director: ARTURO JAURETCHE

Quien quiera informarse mejor sobre quién fue Jules Dubois, ex presidente de la SIP y coronel de Inteligencia del Ejército de EE.UU., puede hacerlo aquí y acá.

Y desde ya, creo que está más que claro que entre est@s tip@s y yo hay algo personal.


viernes, noviembre 15, 2013

List, Wade y Jauretche



"(...) En gran medida, los países que han llegado a alcanzar el nivel del club de los países industriales ricos han tendido a seguir la prescripción de Friedrich List, el teórico alemán del "catch-up", que escribió en la década de 1840: ¨Con el objetivo de permitir a la libertad de comercio operar naturalmente, la nación menos avanzada [léase: Alemania] debe en primer lugar ser elevada mediante medidas artificiales a ese nivel de progreso al cual la nación inglesa ya ha sido artificialmente elevada.¨"

Robert Wade, Governing the Market: Economic Theory and the Role of Government in East Asia Industrialization, Princeton University Press, New Jersey, 2004. Introducción a la 2da edición: "Creating Capitalisms", p. xv-xvi.


"(...) List se convirtió a la idea de la estrategia del desarrollo industrial durante su exilio en Estados Unidos (1825-1830), cuando estudió la obra de Hamilton y otros estrategas industriales. Cuando intenté llevar en préstamo el libro de List de la biblioteca del MIT en 1993, tuve que esperar varios días a que me trajeran una copia desde un remoto depósito de libros que raramente se pedían en préstamo. Mi copia había sido prestada por última vez en 1966. En Corea las ideas de List tenían influencia. Un discípulo alemán asesoró al gobierno coreano a fines del siglo XIX en conexión con los esfuerzos del gobierno para evitar el colonialismo japonés. En Seúl, en 1979, las librerías alrededor de las universidades tenían estantes llenos de copias pirateadas de libros de List.(...)

Ídem, nota al pie referida a cita de The National System of Political Economy de F. List, p. xlvi.


"(...) Sin embargo, hasta hace cien años Alemania no era una potencia; era un país subdesarrollado que producía artesanías y artículos alimenticios y compraba productos industriales. Como no era gran potencia, Alemania durante siglos fue el campo de batalla de otros. Españoles, franceses, suecos, disputaron sobre el suelo de Alemania sus predominios y Alemania dividida en pequeños y pintorescos principados era el escenario sacrificado de las disputas aje­nas".

"Pero un día la inteligencia alemana despertó. Mucho le debemos al pensamiento de un economista llamado List que teorizó en Alemania y también en Estados Unidos la necesidad de una economía nacional. Él nos advirtió que el libera­lismo de Adam Smith al propender la división internacional del trabajo y el libre cambio, lo que quería era aprovechar las momentáneas condiciones de superioridad que Inglaterra había logrado creando una industria y una marina, gracias a la Protección Aduanera y el Acta de Navegación. Y de él apren­dimos que Adam Smith, el maestro del liberalismo, era un con­quistador más peligroso que Napoleón. Fue cuando Alemania, conducida por el genio político de Bismarck, se unificó, cons­truyó una economía nacional defendiéndose del libre cambio por la protección, subsidiando la producción industrial y la ex­portación, utilizando al Estado como promotor. En una pala­bra, organizando una política económica de país subdesarrollado que quiere pasar al frente. Gracias a esa política anti­liberal Alemania pasó al frente y ha podido superar dos enor­mes derrotas en dos guerras y rehacerse de las dos".

"Así se organizaron nuestros transportes, nuestra banca, nuestros directores, nuestros obreros, todo. Sólo cuando pasa­mos al frente y dejamos de ser un país sólo exportador de ma­terias primas, un país subdesarrollado, comenzamos a aplicar una política liberal, como la que aplicaba Gran Bretaña. (...)"

Palabras que Arturo Jauretche puso en forma ficticia en boca de Ludwig Erhard. Del Manual de Zonceras Argentinas - Zoncera N° 29 I) División Internacional del Trabajo. Ediciones Peña Lillo, Buenos Aires, 1968 (texto publicado originalmente en la revista Mayoría del 23/XI/1959).


Vayan estas citas como un pequeño homenaje a Don Arturo en su nuevo aniversario. Y también como un pretexto para reflexionar. Para mí por lo menos, no es sólo repitiendo sus frases célebres la mejor manera de honrarlo hoy día. Más bien, leyéndolo y releyéndolo, aprendiendo su método de análisis (como dice el Negro Dolina) y aplicándolo a la problemática de aquí y ahora.

Por ahí algunos dicen que Jauretche "está sobrevalorado". Quizás sería más adecuado decir que está sobrecitado, pero en los debates y conflictos actuales de repercusión mediática, su pensamiento aflora sólo muy de vez en cuando y en mucha menor medida de lo que a mí me gustaría. Y en todo caso, la valoración que muchos tenemos de él también tiene que ver con la persistencia y hegemonía de la mentalidad neocolonial. Qué me van a decir que perdió actualidad.

miércoles, octubre 16, 2013

El Perón panda

El sábado pasado se cumplieron 40 años de la asunción de Juan Domingo Perón a su tercera y última presidencia. Y unos días atrás el blog compañero L@s Operari@s del Plan subió un post a mi entender excelente, con párrafos como estos:

"(...) Por izquierda se ha criticado mucho el rol del último gobierno de Perón, y cómo éste vino a frenar los cambios que se creía que iban a poder desarrollarse. Perón quiso reimplantar el pacto social que había construido en sus primeras presidencias donde el rol predominante era el de los trabajadores organizados y el empresariado. Los sectores juveniles que adherían sobre todo a la conducción de la Organización Montoneros enfrentaron al pacto con las armas en la mano. La izquierda representada por el PRT también. El lema para estos últimos fue que Perón venía a la Argentina a frenar la revolución inminente. Tan inminente como la del 45 que vino a frenar también Perón. Era un frenador de revoluciones inminentes. Olvidan algo sencillo que es que en América Latina los procesos de cambio tienen liderazgos caudillescos claros, con lo bueno y lo malo que tiene eso.(...)
"Esta visión del Perón frenador de revoluciones lo entrega en bandeja al discurso de cierto peronismo conservador representado en el gobernador de Córdoba y otros como Sergio Massa, que buscan crear una nueva figura que es la del Perón panda. Claro que venía a frenar la revolución, claro que venía a reconciliar a los argentinos. Perón se volvió conciliador y dispuesto a tocar pocos intereses. Después vemos que abrió relaciones con una Cuba ultrabloqueada, con los países del este comunista europeo, y que planteó el pacto social favoreciendo a los trabajadores y ahí se cae esa imagen que quieren simbolizar con el abrazo de Perón y Balbín. A algunos de la actualidad les gustaría abrazarse para entregar cualquier tipo de convicción si es que les queda alguna, en función de ocupar algún cargo o de una diputación. Hay corporaciones, ¿qué hacemos con eso? Entonces los extremos se unen para regalar la figura y la historia de Perón.(...)"

Bien, en efecto Sergio Massa ha convocado a "volver al mejor Perón, al más sabio, al del abrazo con Balbín". A lo mejor no lo conoce en su totalidad a ese "mejor Perón", así que le dejo un par de parrafitos de un discurso que dio el General en esa época. Después puede preguntarle a sus amigos qué les parece.


"...Todo esto no es para nosotros un modelo estático e inmutable. El proceso exige un equilibrio dinámico. La filosofía de nuestro programa es esencialmente dinámica.
La estabilidad de los liberales era con devaluaciones contra el pueblo; estabilidad de la miseria, de la mortalidad infantil, de la dependencia, del atraso del interior, mientras se practicaba la política de tierra arrasada. Contra esto actuamos en la coyuntura y contra esto actuamos también en la estructura.(...)
(...) Finalmente, deseo agradecer a todos los argentinos, que comprendiendo nuestra honesta intención han apoyado y cooperado en la Reconstrucción Nacional, punto de partida para la ejecución de toda idea liberadora. Comprendo que tenemos detractores y enemigos, internos y foráneos, que se oponen a nuestros designios, pero comprendo también que ello es normal en toda empresa como la que realizamos. Todo depende ahora de que nuestra voluntad y firme decisión de vencer sean más fuertes."

P.S.: Más sobre "el mejor Perón" aquí, aquí y aquí.

viernes, octubre 11, 2013

Mientras tanto...

...Me llega la inspiración que me desea @topol2001, un tema alusivo a mis pensamientos actuales. Que lo disfruten.


jueves, septiembre 26, 2013

Pecados de juventud

Mucho revuelo levantó la "confesión" de la Presidenta de haber votado a Perón en el '73 "desde la izquierda" con la boleta del Frente de Izquierda Popular. En la blogósfera, Abel le dedicó dos posts, Artemio largó una encuesta... Por mi parte, "confieso" que ese 23 de septiembre voté de la misma manera. No por una simpatía particular por el FIP o por el trotskismo, sino como una forma de expresar mi descontento por lo que veía como "derechización" del rumbo votado el 11 de marzo (cuando voté por primera vez). Un acto con escasas consecuencias prácticas, ya que sólo se votaba presidente y vice, y los votos con las boletas del FREJULI y el FIP se sumaron llegando al 61,85% para la fórmula Perón-Perón. Hoy no le doy a eso mucho más que un valor anecdótico, por eso me causaron gracia y una sensación de "déjà vu" algunos comentarios sobre los dichos de Cristina que desempolvaron la "ortodoxia" y el "peronómetro".

Menos gracia me causó leer esta columna de Jorge Fernández Díaz, que preparó una ensalada de frutas y verduras en mal estado a su gusto personal. Por ejemplo, cuando le atribuye a la Presidenta "la admisión tardía de que su matriz fue la izquierda nacional y no el corpus pejotista", lo que "denota evidente despecho contra el peronismo actual", etc. La realidad es que en 1973 la "izquierda nacional" era un grupo minoritario, más relevante desde lo intelectual que desde lo político (*), y su cosecha de votos en esa elección (que nunca pudo repetir su líder Jorge Abelardo Ramos) tuvo más que ver con la coyuntura particular de ese momento que con otra cosa.

En una muestra de deshonestidad intelectual (perdón Manolo) JFD ignora los dichos de Cristina en el mismo reportaje sobre su reconocimiento del liderazgo de Perón en ese momento. Y más adelante parece pretender haber descubierto la pólvora al relacionar las críticas (que finalmente se revelaron bastante acertadas) de Jorge A. Ramos a la JP-Montoneros y que supuestamente CFK desconoce, con el "setentismo" que él le atribuye al Gobierno actual. Nadie que haya participado en política en esa época ignoraba la postura de Ramos. Recuerdo lo que declaró una vez que le preguntaron su opinión sobre los jóvenes peronistas que voceaban la consigna de la "Patria Socialista", algo más o menos así:

"El mayor conocedor sobre peronismo es Perón, y él dice que peronistas no son. Y el mayor conocedor sobre socialismo es el Frente de Izquierda Popular, y nosotros decimos que socialistas no son. Así que no son ni una cosa ni la otra."

Y sigue Fernández Díaz con su mezcolanza, portando una toga y una peluca como un buen juez inglés (imaginariamente, por lo menos) mientras redacta su juicio condenatorio contra el "setentismo", el "kirchnerismo" y, como se revela al final de la nota, el peronismo. Una condena publicada en un medio que tiene en su historial complicidades y simpatías bastante más oscuras y siniestras que un juvenil y supuesto "desvío ideológico".

En realidad, este post tiene que ver con reflexiones más amplias sobre la actualidad de los medios: cómo se magnifica y tergiversa cualquier nimiedad en pro de la "guerra contra el relato". O de cómo personajes de cierto prestigio personal e intelectual suelen caer sin miramientos en el ridículo, escribiendo y diciendo cosas que en un estado de "normalidad" deberían avergonzarlos. No es una inquina particular contra Fernández Díaz, a quien le recomiendo que consulte a un médico que seguramente conoce de la misma redacción, para que le diagnostique si padece o no de "Síndrome de Hubris".

Para cerrar, un párrafo escrito por un peronista ya fallecido, Carlos "Chango" Funes, donde narra su primer encuentro con Perón en 1972:

"(...) Una vez que ingresamos a la residencia, nos instalamos en el escritorio ubicado en la planta baja. López Rega se retiró, dejándonos a solas.
  -¿Qué edad tiene, m'hijo? - me preguntó en tono paternal.
Le respondí que tenía 31 años.
  - Parece más joven - observó; y acotó sonriendo: - De cualquier manera, todavía tiene bastante tiempo para equivocarse...
Anoté este fugaz comentario en mi memoria porque se relacionaba, profundamente, con el drama de nuestra generación. La juventud debe tener un margen para el error, sobre todo en la lucha por el poder. La confrontación de los ideales con la realidad, exige un tiempo de maduración hasta alcanzar una síntesis entre lo dogmático y lo pragmático; entre lo que imaginamos y lo que puede ser.(...)"
Carlos "Chango" Funes, Perón y la Guerra Sucia, Catálogos - Documentos Críticos, Buenos Aires, 1996, p. 27-28.


(*) Vale la pena leer esta carta de Perón a Ramos: "...Una izquierda nacional en la que orgullosamente me cuento..."

miércoles, julio 10, 2013

Despertando del letargo

No encontré nada mejor para romper un receso bloguero ya demasiado prolongado, que recurrir a este reportaje al Ing. Enrique M. Martínez aparecido en el sitio de mi alma mater (Exactas-UBA). Creo que plantea claramente lo que está bien hecho, lo que no está tan bien hecho y lo que falta por hacer, en el terreno de la ciencia y la tecnología aplicadas a la producción y la inclusión social. Además, desde un enfoque alejado de la vulgata mediática de hoy día, lo cual no deja de ser estimulante. En lo que sigue, lo que más me interesa destacar:


(...) - Quince años atrás, una entrevista con usted hablando sobre desarrollo, sobre vinculación del sistema científico con el sector productivo hubiera sido impensable. ¿Qué cambió para que hoy esta charla sea posible?

- Veinte años atrás, lo que se esperaba era que los grandes capitales financieros y unos pocos conglomerados productivos ordenaran la vida del conjunto del país. A la tecnología y al conocimiento no se le había asignado lugar alguno. No sólo por la actitud lamentable de un ministro de Economía que ya es conocida y forma parte del folclore, sino porque, conceptualmente, si había que poner conocimiento, lo iban a poner las grandes corporaciones. Hoy, en una lógica distinta, de una propuesta de inclusión que, a mi juicio, no está definida con la precisión debida, está abierta la posibilidad de pensar qué quiere decir inclusión y cómo el conocimiento puede aportar a que la gente viva mejor. Obviamente, apenas uno pone ese título aparecen los organismos de ciencia y técnica, las universidades, como proveedores de ese conocimiento.

- Cambió un modelo y cambiaron las ideas, ¿cuánto de eso se tradujo en líneas de acción concretas?

- Yo no creo que podamos mostrar un volumen de líneas concretas compatible con el relato. Seguimos esperando que las grandes empresas inviertan y no hay un lugar muy claro para que las opciones generadas desde el conocimiento tengan espacio práctico. Si uno observa ámbitos como los de ingeniería, siguen trabajando por demanda, con una ventanilla que en todo caso se amplía, pero no están todavía animándose a configurar soluciones propias para nuevos procesos productivos. En buena medida porque han trabajado toda la vida por demanda y también porque en caso de que elaboren esos proyectos, ni el sistema financiero, ni el Estado, ni los actores políticos a nivel municipal o provincial están preparados para recibirlos.

- Desde el MINCYT hay un discurso muy definido en relación con la necesidad de vincular el ámbito productivo con el sistema científico. ¿Esto ha tenido algún tipo de correlato en los hechos?

- El ministro Barañao ha creado un instrumento que me parece de lo más valioso que es el FONARSEC. La posibilidad de otorgar subsidios, casi sin límite de fondos, para articulaciones público-privadas es una iniciativa que no tiene antecedentes. O sea que no sólo hizo el discurso sino que trató de construir la vinculación práctica. ¿Cuál es la debilidad por el momento? Que en esas articulaciones los privados son los que toman la iniciativa todo el tiempo. El sistema va a la rastra de las iniciativas que toman los empresarios que, además, siguen siendo muy pocos.

- Desde su punto de vista, ¿cuál cree que debería ser el rol del sistema científico, de las universidades, para impulsar un proceso de estas características?

- Yo creo que las universidades y los distintos ámbitos del conocimiento, tienen que entender qué cosas faltan, en términos de oferta productiva, y tratar de darle forma buscando luego los socios para ejecutarlo. Desde el diseño de una moto eléctrica hasta un compresor para heladeras, que hoy en Argentina son todos importados ¿Por qué razón un ámbito de ingeniería de la Universidad de La Plata no se aplica un año a diseñar un compresor? Estoy seguro de que lograrían hacerlo. Esa lógica podría tener resultados. Pero creo que a esa lógica hay que sumarle otra, porque no se puede dejar afuera a no menos del 25 por ciento de la población, que es pobre o excluido absoluto. Se puede cambiar la mirada para mejorar simultáneamente la calidad de vida colectiva y la ocupación de ese sector de la población. Lo cual no quiere decir, como se interpretó alguna vez, trabajar exclusivamente para los pobres, no es lo que quiero decir.

- Desde una mirada clásica, se le podría contestar que la Universidad llega a esos sectores sociales pero desde el área de extensión.

- ¡Claro! Es la misma razón por la cual esos sectores son atendidos por el Estado desde el área de asistencia social y no por el Ministerio de Trabajo o el Ministerio de la Producción. La pregunta es: ¿Eso está bien? Yo definitivamente me convencí de que no y me convencí de que uno puede sentarse con expertos de primer nivel y discutir cómo se consigue que los que juntan vidrios en la calle se integren en una cooperativa para transformar ese vidrio en objetos útiles para la construcción, para la vivienda, para infinidad de cosas. La lógica de producción de este proyecto nosotros la estamos encontrando en una facultad de la Universidad de Mar del Plata. El diseño de todo el sistema lo hemos hecho consultando con expertos acerca de cómo se transforma el vidrio en pequeña escala. Vamos a estar construyendo una red de recuperación de vidrio muy similar a la que uno se sorprende cuando visita una ciudad italiana. En definitiva, estamos descubriendo el agujero del mate, sólo por el hecho de poner el conocimiento al servicio de una red distribuida de procesamiento de vidrio. ¿Eso es extensión? Francamente no es extensión porque necesita desarrollo tecnológico de bastante importancia. La persona que ha tomado esto a cargo es una investigadora del CONICET que hace más de 20 años que trabaja en temas de cerámica y vidrio. Me parece que ése es el desafío.

(...) - Desde el MINCYT se promueve la incorporación de investigadores en empresas productivas. ¿Puede ser ese otro camino?

- Planteado en esos términos me parece bastante estéril. Implica mostrar la oferta de trabajo y tratar de que se encuentre con la demanda. Me parece que el sistema universitario y el MINCYT tienen la obligación de tener una mejor caracterización de la estructura productiva argentina para ser capaces de proponer iniciativas con algún grado de estructuración que absorban a esos egresados. ¿Qué quiero decir? Nosotros tenemos 5 carreras de ingeniería aeronáutica en Argentina y no fabricamos ni un Piper. El grueso de los estudiantes que egresan de esa carrera se van al exterior. Lo han hecho desde hace años. ¿Qué obligación tiene la Argentina? En Córdoba estaba la fábrica nacional de aviones. Durante el menemismo la canibalizaron. Ahora, el gobierno la ha recuperado y aspira a brindar servicio de mantenimiento a Embraer pero no tiene un proyecto de fabricación de bienes ¿Por qué no podemos hacer alas o asientos o lo que fuera para los Embraer? Los chinos hacen alas de aviones para los Boeing. Ahí usted ya construyó un destino para los egresados. Eso es lo que hay que hacer: traccionar desde la demanda. Y sobre todo de una demanda definida por el sector público con un interés nacional.

- ¿Cómo ve la posibilidad de que la nacionalización de YPF pueda operar como una herramienta de tracción de la demanda en la línea que usted lo plantea?

- YPF es el primer ejemplo de un intento de construir desde la demanda una perspectiva de trabajo para más físicos, más geólogos, más ingenieros, más químicos. Lo de YPF es un camino. Ojalá sea totalmente exitoso.(...)

(...) - Al principio, decíamos que veinte años atrás esta charla era impensable. ¿Podemos decir que hoy se ha instalado un consenso en torno al valor del desarrollo o todavía hay sectores que quieren retrotraer la situación?

- Lo contesto con una anécdota. En el año 2005, cuando llevábamos dos años de gestión en el INTI, logramos que la mesa directiva de la UIA nos recibiera para exponer frente a ellos nuestros planes. Llegamos y nos dijeron que tenían una agenda muy ocupada y que teníamos 20 minutos. Expuse en 20 minutos un plan que tenía que explicarse en no menos de una hora, sin cañón y con Cristiano Ratazzi, el presidente de la Fiat, sentado frente a mí, leyendo el diario. Así que nada está ganado. Los grandes capitales de este país no respetan el conocimiento nacional y la hegemonía multinacional en Argentina es tan importante que mientras nosotros no encontremos caminos para que el conocimiento se sume al desempeño de actores auténticamente nacionales no vamos a poder contrarrestar ese ninguneo. El pensamiento reaccionario sigue vigente, y vigente con mucho peso.


P.S.: De paso, para conocer las opiniones del Ing. Martínez sobre un tema de candente actualidad, ver aquí.

lunes, abril 15, 2013

Fichados



El domingo pasado Radar recordó a Humberto "Cacho" Constantini. Quizá por coincidencia, hace poco me puse a leer un libro suyo que tenía pendiente, "De Dioses, hombrecitos y policías". Una lectura que me hizo revivir las sensaciones de los años de plomo, cuando cualquier gil de cuarta como uno podía tener un legajo en algún organismo de inteligencia y estar expuesto a un destino nefasto.

De las páginas de "De Dioses, hombrecitos y policías", algunos legajos ficticios, pero seguramente no muy distintos de los que existieron en la realidad.

Dedicado a los que no están podridos de que les hablen de la dictadura.

PULICICCHIO JOSÉ MARÍA (a) Pepe
Argentino, 47 años, soltero, empleado en el Banco de la Nación, sucursal Villa Urquiza.
   Aunque no registra antecedentes penales ni policiales hay indicios suficientes para considerarlo sujeto peligroso, a saber:
   1) Su apellido y su teléfono figuran en la libreta de direcciones del extremista Anselmo Fernández (a) Pelado, el cual al fallecer por accidental paro cardíaco durante el interrogatorio, no alcanzó a dar ninguna explicación sobre el particular.
   2) En varias de las numerosas fotos obtenidas por esta repartición durante los sepelios de los dirigentes extremistas Ortega Peña y Silvio Frondizi, muertos por desconocidos, aparece en segundo plano un individuo delgado, de anteojos y con calvicie incipiente que, según datos de peritaje fotográfico no sería otro que J. M. Pulicicchio, hábilmente maquillado.
   3) De las declaraciones de Mastandrea surge que el sujeto es colaborador inmediato (segundo lugarteniente) de la Zimmerman, o sea: cuadro relevante en la organización.
   4) En juicio (favorable) que le formuló a Mastandrea acerca de un soneto de su autoría intitulado RESTAURACIÖN, Pulicicchio, según nuestro informante, debió esforzarse para disimular su actitud irónica hacia figuras señeras de nuestra Historia, así como su adhesión a los diversos símbolos de la antipatria.
   5) Otrosí: En la larga, confusa y contradictoria declaración que hizo Mastandrea, algo apretado por el oficial Farías, Pulicicchio aparece como especialista en obras licenciosas, obscenas y pornográficas. Por medio de estas aberraciones (y seguramente, de otras aun más perversas e inimaginables), según Mastandrea, el sujeto logra corromper y obtiene la enfermiza y total adhesión de la Bengoechea. Agrega que la Bengoechea antes del ingreso de Pulicicchio a la organización mantenía con Mastandrea relaciones sumamente afectuosas, las que luego, por presión de su dominador, fueron bruscamente interrumpidas.
   6) No es improbable, de acuerdo a todo lo antedicho, que el sujeto, además de estar comprometido con el extremismo, se encuentre vinculado al tráfico y/o consumo de estupefacientes.

SOSA ROMILIO (a) El Negro
Argentino, 23 años, soltero, obrero textil.
   Nacido en la localidad de Monteros (Pcia. de Tucumán), lo mismo que la difunta ex presidenta de Polimnia, Brígida Urdampilleta o Brígida Ramírez. No sería extraño, por lo tanto, una vinculación directa de la célula con la delincuencia apátrida asentada en aquella provincia.
   Obrero de la fábrica Sudamtex y, lo que es más grave, subdelegado de la sección Cardado. En la asamblea del 5/7/75 votó a favor del paro.
   Militante de la Juventud Peronista.
   Comparte una vivienda en la villa de Colegiales. Según un informante nuestro, en la villa participa activamente en reuniones vecinales, y anda metido en cuanta manifestación, bochinche o petitorio se organiza por allí.
   Según otro informante es de los que van a la cabeza portando banderas o golpeando un bombo.
   Intervino en un supuesto festival en la villa recitando versos camperos.
   Se lo ha visto realizando secretos trabajos de albañilería en la finca de Teodoro Vilardebó 2562, por lo que se sospecha la existencia en la mencionada finca de una "cárcel del pueblo".
   Considerado como altamente peligroso.

 FRUGONI ANÍBAL (a) El Zurdo
Argentino, 46 años, casado, comerciante.
   Sin antecedentes registrados.
   Propietario del bazar "La Flor de Lis". Miembro de la "Unión de Comerciantes de la calle Cuenca", y socio de la "Cooperadora del Hogar Policial". Todo parece tratarse de una hábil maniobra de cobertura.
   Informes llegados a la Seccional 45ª, desde la mesa de trabajo de Cuenca y Nogoyá, lo sindican como traficante de drogas y drogadicto, jefe de la organización extremista declarada ilegal en 1973, contrabandista de veladores y barómetros de pared, reducidor de objetos robados, homosexual, librador de cheques sin fondo, amigo de Héctor J. Cámpora, tratante de blancas, falsificador de cuadros, infiltrado, sádico y poeta.
   Izquierdista confeso. Significativamente firma sus escritos como "El Zurdo Aníbal".

Humberto Constantini, De Dioses, hombrecitos y policías. Narradores Argentinos de Hoy, Editorial Bruguera, Buenos Aires, 1984.

viernes, marzo 22, 2013

El tiempo es superior al espacio


Si yo fuera católico y creyente (no es el caso), diría que con la elección de Jorge Mario Bergoglio como Papa, el Espíritu Santo ha decidido someter a una dura prueba a la coalición peronista-progresista que conforma el "kirchnerismo". Sea por las sospechas sobre su actuación durante el Proceso, por su campaña contra el matrimonio igualitario, por sus choques con Néstor y Cristina Kirchner o por lo que fuere, la novedad cayó como una patada al hígado en muchos espíritus "progres" (y añado que mi primera reacción tampoco fue de agrado). En cambio, sea por convicción o por cálculo, gran parte del peronismo K se plegó al júbilo por la designación. Y para no dejar dudas, la Presidenta marcó el rumbo.

Después de los kilómetros de palabras que se han dicho y escrito sobre el asunto, poco me queda por agregar. Sólo mi visión personal sobre los "matices" a que se refiere el Chino Navarro. Estamos ante un hecho político (dejando de lado lo espiritual, en lo que no corresponde que me meta) que trasciende muy largamente a nuestro país, y como tal hay que encararlo. Ya no se está tratando con un obispo local que suele tomar actitudes críticas o pronunciar palabras incómodas, sino con un jefe de Estado que ejerce (en teoría) un magisterio espiritual sobre unos 1200 millones de personas, incluyendo (también en teoría) a la mayoría de la población argentina. Por lo menos, uno esperaría en ese aspecto una mínima dosis de realismo político por parte de funcionarios o personajes públicos identificados con el oficialismo. Pero parece que hasta alguien tan respetable intelectualmente como Horacio González tiene más apego a su propio ombligo que al "proyecto" del que se supone que forma parte (por supuesto, esto no significa negar el debate de los temas que él plantea; sí cuestionar el lugar desde donde lo hace).

Resultó obvio desde el primer momento que la oposición mediática iba a intentar instalar la idea del "kirchnerismo anti Papa" (o insincero, en caso de aplaudirlo), además de interpretar el más mínimo gesto o palabra de Francisco como "una severa advertencia al Gobierno", etc. Y que como era de esperar, no habría límites para la ridiculez, como lo demuestra esto. Por eso me resultó chocante la liviandad con que muchos entregaban argumentos servidos en bandeja para que se deleitaran los plumíferos de Clarín o La Nación. Claro que en pocos días "desde arriba" se dejó en claro cómo venía la mano, y muchos críticos precoces debieron cambiar su discurso (esto lo cuenta Ricardo Rouvier mucho mejor que yo).

Por último, y ya que comparto simpatías futbolísticas con el Papa Francisco, vaya mi deseo de que no sea un "cuevero" que juega el juego chico de su cueva "en el fin del mundo", sino que sea un jugador de toda la cancha. Y que juegue para los buenos, por supuesto.


(La foto está relacionada con una vieja nota de la ahora camporóloga Laura Di Marco. Y el título del post viene de las palabras de consejo que Jorge Bergoglio le dijo alguna vez a Gabriela Michetti.)

miércoles, marzo 06, 2013

Canción

"Qué pagará este pesar del tiempo que se perdió,
de las vidas que costó, de las que puede costar.

Lo pagará la unidad de los pueblos en cuestión,
y al que niegue esta razón la historia condenará.

La historia lleva su carro y a muchos nos montará,
por encima pasará de aquel que quiera negarlo."


Escuché este canción hace muchos años, de manera casi clandestina, y me pareció que hablaba de sueños viejos y ya vencidos. La recordé hace poco, y caí en la cuenta de que esos sueños están hoy más vivos que nunca.

Claro que sin faltarle el respeto a la poesía de Pablo Milanés, se me ocurrió pensar en otros nombres a los que yo me permitiría dedicarles la última estrofa. El de Juan Perón, sin ir muy lejos. O el de Néstor Kirchner.

O el de Hugo Chávez.


jueves, febrero 28, 2013

The History Channel

Nuevamente vuelve a tomar vigencia en el cine de Hollywood la temática histórica de "nuestros hermanitos del Norte" (como decía el General), tanto en una recreación de la vida y obra de Abraham Lincoln como en una ficción relacionada con la esclavitud (Django sin cadenas).

Antes de ver estas películas, a mí se me ocurrió retomar la muy recomendable lectura de La Otra Historia de los Estados Unidos, de Howard Zinn. En el capítulo 2 del libro, Estableciendo la barrera racial, Zinn describe cómo se institucionalizó la esclavitud en las colonias norteamericanas. Y también cómo se sentaron las bases de un fenómeno más perdurable que la esclavitud: el racismo.

Al ocuparse de las rebeliones de los esclavos en los primeros tiempos de las colonias y de la reacción de los colonos y las autoridades, Zinn escribe:

"(...) Sólo había un temor más profundo que el temor a la rebellón negra en las nuevas colonias americanas. El temor a que los blancos descontentos se unieran a los esclavos negros para derrocar el orden existente. En los primeros tiempos de la esclavitud y antes de que el racismo se hubiera atrincherado como actitud mental, mientras a los criados blancos contratados se les trataba igual de mal que a los esclavos negros, existía la posibilidad de esa cooperación.
Por lo tanto se tomaron medidas en ese sentido. En aproximadamente el mismo período que la Asamblea de Virginia aprobaba los códigos para la esclavitud, con su disciplina y sus castigos, Edmund Morgan escribía:
'Habiendo proclamado la clase dirigente virginiana que todos los hombres blancos eran superiores a los negros, acto seguido ofreció a sus inferiores sociales (pero blancos) ciertos beneficios que antes se les habían negado. En 1705 se aprobó una ley que obligaba a los amos a dar 350 kilos de maíz, treinta chelines y un fusil a los criados blancos cuando vencían sus contratos, mientras que las mujeres recibían 500 kilos de maíz y cuarenta chelines. A los citados recién liberados se les daba, además, 50 acres de terreno.'
Morgan concluye 'Una vez que el pequeño colono se sintió menos presionado por los impuestos y empezó a prosperar un poco, se volvió menos inestable, menos peligroso, más respetable. Empezó a ver a su vecino mayor no como un extorsionista sino como un protector poderoso de sus intereses comunes.'(...)

Un breve fragmento, que a mí me motiva algunas reflexiones bastante obvias sobre otras circunstancias de la Historia. That's all, folks!

lunes, enero 21, 2013

Adiós a la nostalgia

Alguna vez, un visitante dijo que este blog era un sitio dedicado a la nostalgia. No sé si tendría razón, pero parece que hay momentos en la vida en que uno se cansa de la nostalgia, o se da cuenta de que ya no tiene mucho tiempo para dedicarle.

Pero ya que se cumplieron 24 años de la partida de Alfredo Zitarrosa, vaya un recuerdo para él con un tema que pese a lo antedicho, todavía me pone nostalgioso. Que sirva como una despedida para la nostalgia.

Por un rato, por lo menos.

domingo, diciembre 30, 2012

La herencia mitrista

Hace algunas semanas vi por la TV Pública la notable serie documental Guerra Guasú, y no pude evitar contrastarla con  la columna que Natalio Botana le dedicó al fundador del diario en que escribe, al cumplirse 150 años de su llegada a la presidencia de la República. Desde ya que no estimo como un gran mérito de Bartolomé Mitre el haber inaugurado "la alternancia republicana", dentro de un régimen que reprimió a sangre y fuego a las masas y caudillos federales que se le oponían, y se embarcó en una guerra impopular e injusta que resultó en el exterminio del pueblo paraguayo.

Tengo por Botana bastante más respeto que por la mayoría de los plumíferos de la "tribuna de doctrina", pero no deja de chocarme el cuidado (lógico) con que rodea y oculta las facetas oscuras de don Bartolo. Facetas como las que una vez traté en este post y recordaron hace poco Pablo Hernández y Glenn Postolski en este artículo:

"(...) Hasta el 3 de enero de 1870 circuló en nuestro país el diario La Nación Argentina, fundado en 1862 durante la presidencia de Mitre. Sus principales ingresos provenían de las arcas del Estado (publicidad oficial de la época). El día siguiente, 4 de enero de 1870, figura como la fecha fundacional del “prestigioso” e “independiente” diario La Nación.
Bajo una nueva razón social, plenamente privada pero manteniendo el control decisivo de Bartolomé Mitre, el nuevo medio tuvo plena continuidad con el anterior, al punto de que el folletín por entregas que se publicaba en uno se continuó sin interrupción en el siguiente. Es posible entonces considerar a La Nación Argentina / La Nación como un solo diario que siguió funcionando en base a las donaciones realizadas por un grupo de amigos, que el por entonces presidente Sarmiento caracterizaba como: “... proveedores que mediante despilfarro de las rentas han ganado millones, como Lezica, Lanús, Galván, que al fin lo costearon casi en su totalidad. (...) Mitre sabe que con un poco de insistencia, con amaños conocidos, con muchos hombres que le deben o la impunidad o la fortuna mal adquirida todo se puede conseguir...” (Sarmiento a Sarratea. Buenos Aires 17 de marzo de 1869. Archivo de la familia Sarratea Prats citado por Nieto del Río)
El centenario medio nacía así de la voluntad militante de una clase por constituir su tribuna de doctrina, y del aporte interesado de un grupo de “proveedores del Estado” enriquecidos durante los aciagos años de la guerra con el Paraguay. (...)"

Hablando de la guerra contra el Paraguay, Botana reitera la "historia oficial" que fija su comienzo en la invasión de Corrientes por tropas paraguayas en abril de 1865. Vale la pena recurrir al capítulo I de Guerra Guasú para ampliar el panorama con los antecedentes del conflicto. En particular, la campaña de Venancio Flores contra el gobierno blanco del Uruguay aliado a Francisco Solano López, llevada a cabo con el apoyo abierto del Imperio del Brasil y el encubierto del gobierno de Mitre. No por casualidad, los enemigos externos del gobierno porteño eran los potenciales aliados de los caudillos federales que aún resistían en el interior.

En diciembre de 1864, Flores y sus tropas junto a una escuadra brasileña sitiaron la ciudad de Paysandú, la que tomaron tras un mes de heroica resistencia de sus defensores. A las pocas semanas cayó el gobierno blanco y Flores entró en Montevideo el 20 de febrero de 1865. Mientras tanto, el 14 de enero el gobierno paraguayo había solicitado al de Buenos Aires el permiso de tránsito de sus tropas por la provincia de Corrientes para atacar al Brasil, lo que fue rechazado el 9 de febrero. El gobierno porteño todavía intentaba mostrar una máscara de falsa "neutralidad". Luego sobrevino la declaración de guerra del Paraguay a la Argentina, la que fue ocultada deliberadamente por Mitre hasta después de la invasión a Corrientes para denunciar este acto como un "ataque a traición".

Hay un consenso general que señala a Bartolomé Mitre como el fundador de la historiografía argentina por haber sido el primero en basarse en documentos escritos para su trabajo de historiador. Qué mejor entonces que recurrir a un documento de su autoría, para revelar sus verdaderas intenciones en connivencia con la Corte de Río de Janeiro. Se trata de una carta dirigida a José María Gutiérrez, escrita el mismo 20 de febrero de 1865:

"...El general Flores ha coronado su obra empezada con tres hombres, terminada en Montevideo, probablemente hoy, aniversario de la batalla de Ituzaingó. Espero y deseo que el gobierno del general Flores sea feliz, y lo será sin duda para gloria de su nombre y para bien de los hombres de libertad y de principios de ambas orillas del Plata. (...)
Ahora queda la jornada del Paraguay. Pacificado el Estado Oriental, todo es menos. Sin embargo, la situación todavía no deja de tener sus peligros, pero espero en Dios y en nosotros, que al fin hemos de salir bien como de esta primera jornada."

Documentos de Polémica Nº 27 - La Guerra del Paraguay, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1973, p. 331-332.


Nota 1: en la foto, Cándido López, el pintor de la Guerra del Paraguay (acá homenajeado por The Economist) junto a su retrato del general Mitre en uniforme de gala. Una foto evidentemente anterior al desastre de Curupaytí, en el que López perdió su mano derecha.

Nota 2: vaya este post apartado de la candente actualidad, como señal de vida de este blog algo abandonado últimamente. Y de paso, mis deseos de un muy feliz 2013 para todos los amigos y visitantes!

lunes, noviembre 12, 2012

Sin resentimiento

"Peronistas somos todos" decía el creador del Movimiento, que era muy socarrón. Podrá ser, en trazos gruesos, pero hay peronistas y peronistas. Favio integraba el conjunto de los que habían nacido en la privación y la marginación, lo que tiñe toda su biografía, su mensaje y su legado. Jamás se tradujo en resentimiento, a veces en apología, a menudo en la mejor pintura del peronismo que haya producido el cine (¿la cultura?) nacional.
Mario Wainfeld, Página 12.


Algo que quizás explique una de entre la multitud de razones por las que jamás concurriría a ningún 8N.

Gracias y hasta siempre, querido compañero Leonardo Favio.


 

martes, septiembre 25, 2012

Ecos



Dados los últimos episodios y el (micro)clima de los días que corren, se me ocurrió remontarme a septiembre de 1975 y recuperar una crónica aparecida en El Cronista Comercial, dirigido entonces por Rafael Perrotta.


"Despojado de odios y rencores", Rojas dijo que el peronismo es nazi-fascista
por Ricardo Centeno

Aproximadamente doce mil personas efectuaron ayer un bullicioso mitin de homenaje al golpe de estado de setiembre de 1955, en el Luna Park. Al cierre de esta edición el orador principal, Isaac Rojas, pronunciaba una extensa exposición en la que criticó severamente al gobierno, caracterizándolo como "una de las variantes de la dictadura totalitaria nazi-fascista".

Rojas subrayó que, a su juicio, "el régimen peronista actual es más destructivo que el anterior". Había advertido previamente, sin embargo, que concurría allí "despojado de odios y rencores". El tono pausado y académico del más célebre de los antiperonistas contradijo el estilo de la multitud adicta, algunos de cuyos integrantes sugirieron de viva voz, por ejemplo, incendiar el edificio de la Confederación General del Trabajo, en tanto que otros prometían "ni olvido ni perdón".

Hubo cinco oradores: Américo Ghioldi, Adela Grondona, Ernesto Sammartino, Manuel Ordóñez y el almirante Rojas. Probablemente Ordóñez se haya valido del modo más vivaz. Ante la fervorosa multitud, insistió en caracterizar a Juan Perón como "un traidor a la Patria, condenado por violar a una menor de catorce años".

Ordóñez, quien arrancó del público vivas y aplausos repetidamente, dijo del líder justicialista que "sus tres obras maestras son la guerrilla, el peculado y la anarquía", criticó al Parlamento y los jueces actuales y sostuvo que en el peronismo "la cúpula está corrompida y las bases entregadas a la guerrilla".

Américo Ghioldi, ovacionado largamente al incorporarse en la tarima de los oradores, expresó que "este acto no anuncia el tronar de la fuerza. Hace el supremo llamado civil a los partidos para que con unidad de concepción salven a la República y las verdaderas instituciones". En la platea, escuchaban el teniente general Julio Alsogaray, Jorge Luis Borges, la esposa de Arturo Ossorio Arana, el almirante Palma, Carlos Toranzo Montero (su hermano Federico estaba en la tribuna, a la izquierda de Rojas) y otras personalidades. Muchas veces un grito ("Lanusse traidor"), interrumpía a los oradores. En otros casos, la muchedumbre decía "aquí están, estos son, los que echaron a Perón".

Ghioldi, quien denostó al "movimiento amorfo y gregario sobre el cual opera una voluntad masificadora", exhortó al "movimiento obrero organizado, por encima de los alcahuetes" a precisar sus objetivos por una sociedad mejor, con arreglo a lo que dispone la Constitución de 1853.

Ernesto Sammartino, a su turno, alzó su voz para opinar que "los últimos acontecimientos militares postergaron, pero no evitarán, el colapso final". (...) Antes de arribar a esas conclusiones, el veterano dirigente radical había hecho hincapié en sus elípticas objeciones a Ricardo Balbín por la orientación impresa a la UCR, y argumentado que "vivimos bajo los signos aciagos de la verticalidad, del miedo, de la inmoralidad en la vida pública y del terrorismo".

Sammartino, al elogiar un artículo antiperonista del joven filósofo Jorge Luis García Venturini publicado en La Prensa, de Buenos Aires, tuvo que aguardar los aplausos que la mención del matutino arrancó a la mayor parte de los presentes.(...) Después, el orador propuso un homenaje a Pedro Eugenio Aramburu, sobre quien pronunció un breve pero encendido panegírico. La concurrencia aceptó la sugerencia, se puso de pie y guardó un momento de silencio.

Muchos de los que fueron, a juzgar por sus atuendos, parecían personas acomodadas. Otros tantos, según similares indicios, pasaban por gente de la clase media. Aunque el acto se hizo ordenadamente, en las puertas, para llegar a las plateas, se produjeron breves tumultos; no así en los ingresos a las gradas populares.

Sammartino dijo que ante el aniversario del golpe de estado de 1955, no lo celebraron "los que pactaron con el enemigo y renegaron como nuevos Judas" refiriéndose en otro párrafo a "los versos lacayunos de los muchachos peronistas". Expresó luego su desprecio por quienes "prefieren una muerte de rodillas a la muerte argentina que les promete la Marcha de la Libertad" y por "las turbas serviles y los aprendices de lacayos o de dictadores". También dijo que "el PRODE, la lotería y la quiniela han convertido al país en un gran garito, mientras faltan gasas en los hospitales".

En otro párrafo, cuando mencionó a la Jefa del Estado [Isabel Perón], fue interrumpido nuevamente por numerosos silbidos y risas. Desde un sector un grupo numeroso de jóvenes repitió "Perón es un c..., lará, lará, lará".

Adela Grondona inició su alocución así: "Compa...triotas!" Luego de su prueba de ingenio, ruidosamente festejada, opinó principalmente que "no queremos ni carismas, ni ídolos, ni brujos" y que "sus grasas (los peronistas) están hoy al borde del desconcierto y de la desocupación " (¡Mueran los montos! se escuchó). Por fin, la señorita Grondona pidió "respeto de la propiedad privada" (aplausos), "del sindicalismo libre" (aplausos), "especial atención al campo" (prolongada ovación), "libertad de prensa" (aplausos) y "universidad autónoma" (aplausos).

Isaac Rojas aguardó algo más de un minuto frente a los micrófonos hasta que se acallaran los vítores a su persona. Al cabo inició su conferencia: "Han pasado veinte años desde el día señalado por el destino para el alumbramiento de la libertad argentina". Y después: "Ya no se puede negar que el desastre nacional comenzó hace treinta años, cuando el sistema republicano de la libertad fue reemplazado aviesamente por el que lleva el rótulo justicialista o peronista, que no es más que una de las variantes de la dictadura totalitaria nazi-fascista". Afuera, en la calle, efectivos policiales disolvían a un grupo de peronistas que intentaban llegar hasta el estadio donde se efectuaba el mitin con el propósito de exteriorizar su condena al derrocamiento del régimen constitucional en setiembre de 1955.

El Cronista Comercial, 17 de septiembre de 1975, contratapa.


No creo estar muy equivocado si imagino que, más allá de tantas alusiones a la "república" y la "libertad" y en contra de la "dictadura totalitaria", la enorme mayoría de los concurrentes a ese acto habrá festejado con champán algo más de seis meses después, cuando se instaló la dictadura más nefasta y sanguinaria que haya conocido la Argentina.

Y también me lleva a reflexionar la foto que encabeza el post, con el contraste entre las multitudes del '55 y el "núcleo duro" del odio gorila que llenó el Luna Park en el '75. No se recuerda muy seguido el amplio consenso que tuvo entre las capas medias de la sociedad la autodenominada "Revolución Libertadora" (es muy recomendable al respecto este texto de 1956 de Jorge Enea Spilimbergo). Y tampoco se suelen revisar en los ámbitos Nac&Pop los motivos de ese encono contra el gobierno peronista: la intolerancia ante las expresiones opositoras, la omnipresencia del aparato de difusión estatal, la lealtad partidaria (o más bien la obsecuencia) como medio de ascenso en los empleos públicos por sobre la idoneidad, y se podría seguir la lista. Por supuesto, también es innegable (sobre todo entre las clases más altas) el ansia de revancha ante los "advenedizos" (y los "cabecitas negras") que habían conquistado derechos y llegado a ocupar lugares de relevancia social, política y económica, algo que nuestros "sectores tradicionales" consideraban inadmisible. Pero aún hoy, no es raro que aflore en mucha gente el recuerdo del abuelo o el tío que no conseguía trabajo por no estar afiliado al Partido Peronista, o que quedó "marcado" por no haber llevado luto por Evita.

Los sucesos posteriores al golpe de 1955 hicieron que muchos de los que asistieron a esa Plaza del 23 de septiembre se arrepintieran o prefirieran olvidarlo. Y seguramente, con frecuencia los hijos o nietos de los asistentes engrosaron años después la Juventud Peronista y lucharon por el retorno del General derrocado.

Son enormes las diferencias entre 1955 o 1975 y la actualidad, aunque resuenen ecos del viejo odio antiperonista en algunas consignas voceadas el 13/9 o en esta convocatoria ridícula e insultante (sobre todo a la inteligencia). Una diferencia enorme es que antiguamente las FFAA terminaban decidiendo las disputas políticas, y hoy su ausencia la suplen los "cañones mediáticos"; también, sin duda, la virulencia y el odio que  algunos demuestran es una manifestación de impotencia política. De todos modos el malestar actual de grandes sectores medios con el Gobierno ofrece múltiples aspectos, incluso razones nada desdeñables, y vale la pena leer con atención esta columna de Mario Wainfeld sobre el tema.

Y en lo que hace a las responsabilidades del oficialismo, más de una vez sugerí "muñeca" en la gestión y en la política comunicacional. Hoy día, más que una sugerencia hago una súplica. Como la de aquel DT que le habló al arquero que se estaba comiendo una goleada histórica (lo que no es el caso del Gobierno, ni mucho menos) con estas palabras: "Pibe, nadie te pide que saques las que te clavan en el ángulo. Pero las que van afuera, tratá de no meterlas adentro".

viernes, agosto 10, 2012

Osvaldo

Los hermanos Fattoruso fueron y son palabras mayores en la música rioplatense (o uruguaya para el que lo prefiera). A Hugo lo vi en los festejos del Bicentenario, pasando inadvertido entre la multitud luego de haber tocado en el grupo de Jaime Roos, y recuerdo que pensé "A este tipo no lo conoce nadie, pero él solo se merece una ovación grande como el Obelisco". Su hermano Osvaldo acaba de fallecer, lo que tuvo poquísima repercusión, por lo menos en este lado del Río.

Acá va mi recuerdo para él con un video de la actuación de Opa en Montevideo, en octubre de 1987. Ni el audio ni la imagen son de gran calidad, pero vaya como un pequeño aporte a un reconocimiento muy merecido.


jueves, agosto 02, 2012

Una carta

El 31 de julio se dio un paso trascendental en la integración sudamericana con el ingreso de Venezuela al Mercosur. Casi por casualidad, el mismo día me encontré con unas palabras que hablan de la unidad de América Latina, y que muestran que aún en los momentos más oscuros hubo quienes siguieron soñando con la Patria Grande y trabajando por concretar ese sueño, que hoy parece ir haciéndose realidad. En este caso, en la búsqueda del desarrollo y la independencia científico-tecnológica de nuestra América. Y también se refieren, lateralmente, a los que "patean en contra". Tan presentes antes como ahora.

Se trata de una carta escrita por Jorge Alberto Sabato en ocasión del décimo aniversario del Proyecto Multinacional de Metalurgia creado por la OEA, que tuvo como sede el Departamento de Metalurgia de la Comisión Nacional de Energía Atómica, fundado por el mismo Sabato. Y que junto con los Proyectos que lo sucedieron "permitieron la formación de un significativo número de profesionales y técnicos latinoamericanos, incluso algunas Tesis Doctorales, que al regresar a sus lugares de origen generaron grupos de trabajo, que interconectados formaron una red de especialistas en la región. Los países asociados al mismo además de Argentina fueron: Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Perú y Venezuela."

Aquí está la carta, dirigida al entonces Director del Proyecto. Creo no cometer una indiscreción al difundirla, y estoy seguro de que tanto el remitente como el destinatario estarían de acuerdo en hacerlo.

Buenos Aires, Febrero 28, 1979

Estimado ...:

Felicitaciones por el X cumpleaños del Programa. Muchas gracias por la invitación a participar en los festejos; en un país de memoria tan corta, oportunistas tan rápidos e historia tan falsificada reconforta encontrar que hay quienes todavía se acuerdan, y generosamente, que algo tuve que ver con esa "criatura".

Lamentablemente no podré asistir porque estaré fuera de Buenos Aires; sin embargo, quiero decir un par de cosas. La primera es dar testimonio que el Programa es sin duda uno de los más exitosos en cooperación internacional, no sólo en América Latina sino en el mundo entero. Por supuesto que esto no es novedad para Ud. y tampoco lo sería para los que se tomasen el trabajo de averiguarlo; pero vale la pena decirlo, porque hay tantos que desearían que no fuese cierto...

La segunda es una reflexión sobre dicho éxito. Muchas deben ser sus causas pero aquí quisiera destacar sólo una, que sospecho ha tenido gran influencia. La tenaz y obsesiva continuidad tras un objetivo que desde el vamos fue definido con precisión: construir una capacidad científico-técnica en Metalurgia, no sólo en Argentina sino en toda América Latina, a la que siempre vimos como la Patria Grande que soñó Bolívar. Y esa continuidad se expresa con nitidez en la obra realizada y se manifiesta con estrépito en el hecho de que el Programa haya tenido sólo dos directores en toda su historia, lapso en el que hemos visto desfilar nueve Presidentes de la República y algunos centenares de ministros y secretarios de Estado.

Pero diablos!, me estoy poniendo solemne, que como sabemos es una artimaña retórica utilizada por los mediocres para pretender ser profundos. Mucho mejor será terminar en el estilo del legendario Diario del entonces laboratorio de metalurgia y decirle simplemente: Avanti con Tutti y que gane el más mejor!

Felicitaciones y un saludo cordial a sus colaboradores. Lo abraza afectuosamente

Jorge A. Sabato

viernes, julio 20, 2012

Tal cual

Luis Tonelli escribe desde Madrid, en el N° 488 de Debate (*):

"(...) España, como el resto de Europa -y 
como lo hizo la Argentina en los noventa- diseñó sus instituciones económicas y financieras para que los mercados no pudieran, en teoría, dudar del compromiso de las autoridades con la liberalización económica. Los europeos, tal como el politólogo Jon Elster lo tipificó hace años, para dar la señal de que resistirían toda tentación estatista, se ataron al mástil, como Ulises lo hizo para resistir el canto de las sirenas. Como se nos ató a los argentinos con la convertibilidad. En el período de auge, todo va bien. Los mercados creen. El dinero fluye. La deuda aumenta. Pero hay confianza.

Hasta que algo sucede que la empieza a socavar. Y comienzan las dudas. Y comienza el dinero que había llegado contante y sonante a retirarse. Y los eslabones más débiles en la cadena son los primeros en tener problemas. El milagro de haberse colocado bajo el corset europeo ahora presenta las facturas. A cada cual con su productividad, manifiestan encogiéndose de hombros los alemanes -su Producto sigue creciendo en medio de semejante vendaval- y que con una economía de exportación, han llenado a Europa de BMW, Audis y Mercedes, y de cafeteras de diseño Krupp. Cosillas que los europeos compraron A DESTAJO con empréstitos cedidos -en ese momento, muy gentilmente- por los bancos alemanes.(...)"






(*) En la misma revista, un reportaje de Der Spiegel al ministro de Finanzas alemán. Muy útil para entender por qué Europa está como está.


P.S.: ¡Muy feliz día para todos los amigos de este blog!

martes, julio 17, 2012

Otra mirada sobre la Independencia

Me gustó esta nota de Mario Rapoport acerca del significado del 9 de Julio, sobre todo por la mayoría de las posiciones que él expresó en la polémica que menciona. Sin embargo, creo que lejos de atribuir la Declaración de la Independencia a un "cálculo político interno", no pueden soslayarse las circunstancias políticas que atravesaban las Provincias Unidas y su influencia en las acciones del Congreso de Tucumán. Que justamente se reunió en San Miguel de Tucumán y no en Buenos Aires, por motivaciones de política interna: para cumplir las exigencias federales contra el centralismo porteño, pero en un lugar lo suficientemente alejado de la influencia artiguista y donde además tenía su cuartel general el Ejército del Norte.

Llamativamente, un hecho histórico anterior al Congreso de Tucumán no suele ser suficientemente recordado por la historiografía oficial: el Congreso de Oriente o de Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay) convocado por Artigas en junio de 1815, que reunió a representantes de la Liga de los Pueblos Libres y declaró su independencia "absoluta y respectiva", enarbolando la bandera tricolor. Y tampoco suele recordarse que mientras estaba sesionando el Congreso de Tucumán, se produjo la invasión luso-brasileña a la Banda Oriental, que todavía entonces formaba parte formalmente de las Provincias Unidas. Una invasión que había sido alentada por el Directorio porteño, deseoso de librarse de Artigas y su influencia, y luego contó con su complicidad. A lo que se sumaban las tratativas del enviado diplomático en Río de Janeiro, Manuel José García, para que la corona portuguesa tomara a su cargo la "protección" de las Provincias Unidas frente a las amenazas de restauración absolutista por parte de Fernando VII.

Entre 1816 y 1820 Artigas encabezó la resistencia oriental contra la invasión, mientras el Directorio porteño enviaba expediciones militares contra sus aliadas, las provincias de la Liga Federal. En tanto, la delicada situación en la frontera Norte sirvió de pretexto para que el Congreso de Tucumán se trasladara a Buenos Aires. Así quedó bajo la influencia determinante del Directorio y los factores que regían la política porteña, y se dedicó a debatir y sancionar la Constitución unitaria de 1819, que fue rechazada por las provincias y nunca llegó a aplicarse.

Recurro aquí otra vez a la Historia argentina con drama y humor de Salvador Ferla, y su mirada sobre ese momento histórico.

"(...) Dice José María Rosa que cuando el Triunvirato pactó con Elío, moría la revolución de mayo. Esta negociación con los portugueses buscando la incorporación a su dinastía a cambio del exterminio de las montoneras federales, es sin lugar a dudas una nueva muerte de mayo. Es que "mayo", acaparado por una élite divorciada del país no podía tener sino "muertes". El esquema sarmientino "civilización y barbarie" funcionó desde un principio. Cada vez que la "barbarie" realizaba cierto avance, la civilización organizaba la muerte nacional. Nuestro Congreso de Arroyo de la China había declarado ya la independencia nacional. Pero, al igual que los títulos y récords de algunos deportistas, esa declaración no había sido homologada por los dirigentes de Buenos Aires y por lo tanto es nula y carente de valor. Sus historiógrafos se mantienen en la misma tesitura, fieles a la interpretación puertocéntrica de la historia.

En julio de 1816, mientras otro Congreso Nacional delibera en Tucumán, los portugueses invaden nuevamente nuestra Banda Oriental, esta vez llamados por aquellos que en 1811 habían pactado con Elío para lograr que se retiraran. Nuevamente se comete un crimen nacional. Llamar a los portugueses a invadir la nación es en la conciencia popular de entonces "el crimen de los crímenes". Y esta simultaneidad del congreso de Tucumán no es casual. El congreso estaba destinado a cohonestar la invasión y formalizar nuestra adscripción a la monarquía lusitana (*). Dos circunstancias imprevistas desbarataron la maniobra. Belgrano, que apartándose del libreto que le habían hecho memorizar en Buenos Aires empezó a fantasear sobre la posibilidad de entronizar a un príncipe indígena, con lo cual volatilizó la opción que se premeditaba; y San Martín que, ajeno a la intriga, presionó a través de los diputados cuyanos para que se declarara la independencia, pues de lo contrario él no peleaba. No me cabe duda de que ésta es la mayor hazaña sanmartiniana. Porque era más fácil pasar un ejército por la cordillera que hacerle proclamar la independencia a aquellos santos varones. El 9 de julio, este segundo congreso nacional declara al igual que su antecesor de la Liga de los Pueblos Libres, nuestra independencia de la monarquía española. Pero como los rumores de un arreglo político con los portugueses arrecian, unos días después, a pedido del diputado Medrano, se añade "y de toda otra dominación extranjera".

La trama política directorial se viene abajo como un castillo de naipes. Encolerizados al máximo los directoriales convierten el entendimiento político en una secreta alianza militar para combatir a sus enemigos comunes, que eran NUESTRO caudillo y NUESTRO pueblo.(...)

(*) Nota al pie:
(...) Durante las invasiones inglesas Belgrano le había dicho al general Craufurd, prisionero, que los criollos preferían "el amo viejo o ninguno", pensamiento que sin duda compartían Saavedra y Moreno, y que tiene vigencia en la primera hora de mayo. En 1816 ese pensamiento se ha invertido. Ahora es "cualquier amo antes que la anarquía". La anarquía es el pueblo y su relación provincial. La anarquía es el país americano, indohispánico, "bárbaro". Desde el Congreso de Viena la monarquía está de moda. El congreso de Tucumán se desarrolla con esta influencia viva que explica las distintas proposiciones monárquicas. Lo que no es del momento sino "desde el comienzo" es el condicionamiento de la organización del país independiente a la hegemonía de Buenos Aires y el sentido antipopular de esa hegemonía. Lo que no es ocasional es la posición mental de rechazo que la burguesía portuaria adopta hacia la masa popular.

Para cortar por lo sano y poder comenzar cuanto antes la gran obra de la europeización acelerada, aquellos santos varones estaban dispuestos a ofrecerle las Provincias Desunidas a la monarquía lusitana; lo cual, a su entender, no era perder la independencia porque el país conservaría su autonomía administrativa y solamente estaría vinculado a Portugal y Brasil por el vínculo dinástico. O sea que se reproduciría la relación que nos ataba a España. En agosto de 1816 el embajador inglés en Río, Henry Chamberlain, le escribe a su ministro del Foreign Office, y después de referirle los planes portugueses para anexarse todo el ex virreinato platense, alude a nuestro país en estos términos: "Los jefes de todos los partidos al parecer han resuelto poner fin a la revolución, y echarse en brazos del rey de Portugal a fin de lograr los dos únicos grandes objetivos por los cuales confiesan han estado realmente luchando en los últimos tiempos: comercio libre con todo el mundo y seguridad contra las consecuencias que pueden sufrir si alguna vez se encuentran nuevamente bajo su antiguo soberano". (Citado por René Orsi en Historia de la disgregación rioplatense.)

Historia argentina con drama y humor, Salvador Ferla. Biblioteca del pensamiento nacional, Peña Lillo - Ediciones Continente, Buenos Aires, 2006; p. 213-215.


En otra nota al pie del mismo libro (publicado en 1974), Ferla escribe:

Evidentemente nuestra historiografía es puertocéntrica. Así como ignora el 25 de mayo de 1809 como punto de partida de nuestra emancipación nacional, pasa por alto, como inexistente, la declaración de independencia que hiciera nuestro "Congreso de Oriente". Ahora que estamos en vías de recuperar nuestro sentido nacional e hispanoamericano, debemos modificar también nuestra óptica histórica, nuestra "patriavisión".

A casi 40 años de esas palabras, parece que por fin está empezando a hacerse "justicia histórica".

miércoles, julio 11, 2012

Flor de profesor

Parece que últimamente este viejo post ha recobrado actualidad, ya que han vuelto a escucharse a los agoreros que invocan el Rodrigazo en sus análisis económicos de la coyuntura. Por ejemplo, acá el Escriba citó a Juan Carlos de Pablo y su frase "Rodrigo es un subproducto de Gelbard". Interpreto que al igual que otros economistas afines, de Pablo trabaja sobre la idea de que un "megaajuste" tal como el impuesto por Celestino Rodrigo en 1975 es una "consecuencia natural" de los modelos caracterizados por la intervención estatal en la economía, la defensa del empleo, la protección del mercado interno o en general cualquier violación de las "sacrosantas leyes del mercado". En eso basa su analogía entre el programa de Perón-Gelbard y el del gobierno de CFK. Algo similar (y demasiado burdo) hizo un periodista de Clarín, motivando una respuesta de Carlos Leyba (ver este post de Florencio Boglione).

Tengo entendido por referencias confiables que de Pablo es un excelente docente de Economía, aunque yo lo conozco más en su rol de divulgador de las bondades del neoliberalismo desde un programa de televisión. Y creo que sus invocaciones al Rodrigazo hay que tomarlas con pinzas, ya que en este libro se lo cita como un "acérrimo defensor de Rodrigo" y miembro ya en 1975 del elenco de FIEL, que en un análisis del plan de CR dictaminaba "La caída del salario real es un ingrediente necesario para el éxito de este esquema económico" (*).

Hoy día, apelando a la desmemoria histórica y a las resonancias nefastas de la palabra Rodrigazo, una constante en analistas como de Pablo y otros menos prestigiosos es ignorar los nueve meses que mediaron entre la renuncia de Gelbard y la asunción de Rodrigo, así descriptos por Leyba:

"(...) En octubre de 1974, Gelbard, luego de 12 renuncias, logró salir del gobierno.(...) Dejó una inflación de 30% anual y las reservas más altas desde 1946, que representaban la mitad de las importaciones y de la deuda externa. La tasa de inflación heredada de la Dictadura se había reducido a menos de la mitad, las exportaciones se habían duplicado y las reservas se habían triplicado. Con problemas, pero lejos de una crisis. Sitiados por José López Rega, asumió Alfredo Gómez Morales y gestionó durante nueve meses en los que terminó con la concertación, la política industrial y la promoción de las exportaciones industriales. Para Gómez Morales el “tipo de cambio competitivo” era antipatria; así liquidó la mitad de las reservas, multiplicó el déficit fiscal y disparó los precios a más del doble. Construyó una crisis.

Con la concertación arrasada por Gómez Morales, en junio de 1975, asumieron los miembros de la secta de los Caballeros del Fuego, Ricardo Zinn, Pedro Pou y Celestino Rodrigo, que produjeron el Rodrigazo con el apoyo de José Alfredo Martínez de Hoz. En nueve meses, Gómez Morales, próximo ideológicamente a Zinn y a Pou, preparó, a sabiendas o sin querer, el terreno para el Rodrigazo. No heredó, del Acuerdo Social, situaciones “inevitables” y así lo reconoció en el documento que firmó el día en que asumió. Y si las hubiere heredado, nueve meses es tiempo más que suficiente para aterrizar. El Acuerdo Social no “terminó en la explosión del Rodrigazo”. Terminó en Gómez Morales. Y fue su pasividad la justificación para el innecesario e injustificable Rodrigazo, que fue el puntapié inicial de la ideología de la decadencia argentina."

En concordancia con Leyba, el libro de Restivo y Dellatorre demuestra claramente que el Rodrigazo fue cuidadosamente planeado y ejecutado, no para "corregir distorsiones" de la economía, sino para hacer estallar el modelo redistributivo con desarrollo industrial y pleno empleo que fundamentaba el Pacto Social impulsado por Perón, y hacer inviable todo retorno a la situación anterior. Y como "a confesión de parte relevo de pruebas", veamos algo referido al principal ideólogo del Rodrigazo, Ricardo Zinn (**):

"(...) En la década de 1970 el acercamiento de Zinn al gobierno justicialista no se dio por afinidad ideológica; todo lo contrario. Zinn sentía un enorme desprecio por el peronismo y por Perón, tal cual lo dejó expresado en su obra La Segunda Fundación de la República, que terminó de escribir apenas cinco meses después de la caída de Isabel.

Allí subrayó "la prédica populista y la acción demagógica" como los rasgos salientes de los gobiernos radicales y peronistas "que nos han llevado a la decadencia" entre 1915 y, ya "al borde del suicidio", 1976.

Entonces, ¿por qué participó de un gobierno al que detestaba y al que consideraba "un verdadero paradigma de la destrucción de una economía, de deterioro de una sociedad y su estructura productiva", haciendo referencia al trienio 1973-1976? El mismo Zinn intentó explicarlo en su libro, apenas un año después del Rodrigazo:

"Mi padre, que fue un teólogo alemán con un sentido muy ascético y riguroso de la vida, me enseñó que la función pública era simplemente una convocatoria, un deber, que sólo se podía eludir si uno no estaba seguro de ser útil a la comunidad. Este criterio, que pone al país por encima de las cambiantes identificaciones políticas de cada gobierno, incluye la dura decisión de aceptar el servicio aun con el peor gobierno, si se tiene la convicción de que se puede contribuir, por lo menos, a que el daño para la Nación sea algo menor" (Zinn, 1976).

Y su manera de "ser útil a la comunidad" no fue otra que la de acelerar la destrucción de un sistema económico y de un modelo de país para abrirle paso a otro modelo, que se iba a expresar con todas las letras una vez que el debilitado gobierno de Isabel fuera reemplazado por la dictadura militar, que no iba a reparar en métodos para imponer su política.

"La aceleración destructora del país -escribió- no se modifica de un día para otro. Los indicadores socioeconómicos deben seguir empeorando para obtener el necesario saneamiento sobre el cual se pueda construir un proceso de crecimiento autosostenido" (ibídem)."

(*) Néstor Restivo y Raúl Dellatorre, "El Rodrigazo, 30 años después - Un ajuste que cambió al país", Colección Claves para Todos, Ed. Capital Intelectual, Buenos Aires, 2005, p. 23.
(**) Ídem, p. 72-73.


Para terminar, la recomendación de este post de Pablo Tigani sobre el mismo tema. Y una perlita de Juan Carlos de Pablo con otra alusión al Rodrigazo, que culmina con esta frase de antología:

"No sabemos el plazo ni nada. Pero sin ninguna duda, algún día se arma."

Infobae, 19 de septiembre de 2007.