viernes, septiembre 08, 2006

Flor de peronista

Desde ayer y hasta la semana próxima, los porteños estamos gozando de un raro y dudoso privilegio: ser gobernados por un personaje todoterreno, ex-funcionario de gobiernos militares y democráticos de color diverso. Mientras dure la ausencia de Jorge Telerman, el puesto de Jefe de Gobierno queda en manos de Santiago de Estrada, vicepresidente primero de la Legislatura, como nos cuenta esta nota. Ahí también podemos darnos una somera idea de su trayectoria, y aquí nos podemos enterar de una curiosa historia que lo tuvo como protagonista. Creo haber escuchado que iba a presidir un acto en homenaje a detenidos-desaparecidos durante el Proceso, lo que agrega otro elemento a las sensaciones que me genera quien fuera Secretario de Seguridad Social de la Nación...durante el Proceso.

Parecería que recién después de largos años de actuación pública, de Estrada decidió asumir una identidad política, ya que le dijo al cronista de Clarín: "En 1998 me afilié al peronismo; no contaba antes con ninguna otra filiación política". Sin embargo, tengo evidencias de que sus simpatías por el PJ son de muy larga data. En un oscuro rincón de mi biblioteca encontré el olvidado libro Mi Testimonio, las memorias del ex-presidente Lanusse publicadas en 1977. Algún día sería interesante revisar la actuación y la personalidad de este militar que condujo el gobierno dictatorial que cesó el 25 de mayo de 1973, y que se calificaba a sí mismo como de centroizquierda.

El caso es que en la página 274 de su libro, Lanusse se queja amargamente del aluvión de votos para la fórmula del Frente Justicialista de Liberación, que según él expresó más la antipatía por su gobierno que la simpatía por Perón o por Cámpora. ¿Y a quién pone de ejemplo? Veamos:

"Fue un trágico voto de castigo. Según la entrevista publicada en Buenos Aires por una revista de opinión, pocos días después de los comicios del 11 de marzo de 1973, el actual (1977) Secretario de Estado de Seguridad Social, doctor Santiago de Estrada, sostuvo el siguiente diálogo:
- ¿Usted por quién votó? - preguntó el redactor
- Por el Frejuli.
- ¿Y por qué votó por el Frejuli? - inquirió el periodista.
- Porque estaba seguro de que era el voto que mas fastidio le iba a dar al general Lanusse - contestó el doctor Santiago de Estrada."

Cómo lo mandó al frente...en 1977 no era bueno para nadie que se supiera que en 1973 había votado a Cámpora. Pero de Estrada pudo continuar su larga carrera de funcionario sin mayores problemas.

Ahora yo digo, en 1973, votar al Frejuli, ¿era PRO?


Post Scriptum: quizás esta diatriba superficial contra un personaje poco relevante haya rebajado algo el nivel del blog, pero me quería dar el gusto.

7 comentarios:

G.F. dijo...

bueno, estas son las macanas de la amplitud del movimiento para mi gusto... Sls. Gonzalo.-

Jorge Y. de la G. dijo...

Bueno, pero él está con el peronismo fashion, con Mauri :P.

Un abrazo

Diego F. dijo...

Al final voté a Ibarra para que gobierne Maurizio... que triste. Pero bueno, por esta semana Buenos Aires es PRO, esperemos que no pase un cromañón en el medio porque ahí nos quedamos sin referentes políticos...

Saludos!

Comando Norma Aleandro dijo...

Esto es lo que se llama un verdadero "polifuncional" al mejor estilo Bilardista.

Hard Core dijo...

Creo que lo una de las cosas que mas le debemos a Estrada es su participacion con conciencia de causa en las AFJP, su participacion desde LA Buenos Aires, fue decisiva en esos dias. La historia se la facturara al Mingo, pero don Santiago fue uno de los apostoles. Y no me refiero al de Compostela.

Jorge Y. de la G. dijo...

Novale, la trayectoria de don Santiago nos deja una moraleja, con bajo perfil y los amigos adecuados se puede hacer una larga carrera en la vida pública argentina. Y es cierto, de tanto poner la mira en el Mingo y su presi uno se suele olvidar de los aportes de los que estaban en segunda fila.

Gracias y saludos

Jorge Y. de la G. dijo...

Antes que me olvide, gracias a Diego y al CNA por sus comentarios. Comando, sea Ud. bienvenido, siéntase como en su casa.

SaluII