martes, octubre 17, 2006

¡Vamos la política, karajo!

Quizás uno de los mayores logros de la presidencia de Néstor Kirchner sea la revalorización de la política, entendida como capacidad de transformación y mejora de las condiciones de vida de la sociedad por parte del Estado democrático (con todas las limitaciones y objeciones que se le puedan señalar al gobierno de K). Y aunque haya pasado momentáneamente a segundo plano, creo que vale la pena analizar el significado de la "antipolítica" que encontró campo fecundo en la agonía del (des)gobierno de De la Rúa. Al respecto vale la pena recordar el movimiento "501" surgido en ocasión de las elecciones de octubre de 2001, el generalizado "que se vayan todos" y las frecuentes burlas, escarnios y cámaras ocultas contra los políticos que han poblado los medios periodísticos, en especial la televisión. Incluso la radio Rock&Pop ha basado sus campañas promocionales en el slogan "Estos políticos de mierda..." y lindezas similares.

Más allá de la bronca masiva y ampliamente justificada contra "los políticos" que hizo eclosión a partir de 2001, no creo que exista una conciencia generalizada del significado más profundo de la "antipolítica". Hoy encontré una definición clarísima que coincide con las vagas ideas que yo tenía al respecto. Lo siguiente corresponde a este trabajo del año 2002 del antropólogo Guillermo Gutiérrez, que a partir de hoy será un asiduo invitado a este blog.

"A los ojos de la gente, estos actores políticos se encierran cada día más en ghetos de privilegios e impunidad, que ponen entre paréntesis la efectividad de la democracia. Más allá de las formalidades institucionales, se advierte que aumenta la conformación de una corporación que, con sus propios códigos, usufructúa el patrimonio común en beneficio privado. Esta sensación de “lo corporativo” se acentúa cuando la justicia, lejos de funcionar como custodio de ese patrimonio común, protege a los sospechados y enmascara mediante subterfugios los actos de corrupción. Pero también debemos tener en claro que la defenestración de la política es funcional al modelo globalizador neoliberal; es un ariete utilizado por los representantes fundamentalistas de esa corriente, que hábilmente asimilan “corrupción de la política” a inutilidad del Estado. A la vez jerarquizan la eficacia y eficiencia de la empresa privada, en especial las grandes corporaciones.

Parece paradojal, porque han sido los políticos en circulación los encargados de reducir el Estado a su mínima expresión, extinguiendo su capacidad regulatoria en beneficio de los intereses privados. Sin embargo esta paradoja es aparente; en verdad, la aplicación exitosa de la globalización neoliberal aún necesita intercambios de favores con quienes manejan los Estados locales.

El mensaje anti-política de los ideólogos neoliberales hace necesario comprender esta cuestión en sus contradicciones. Hacer antipolítica abstracta es también hacerle el juego a los intereses de la globalización neoliberal. El fondo de la cuestión está en que el problema no es la política, sino los desempeños y roles actuales de los partidos políticos. Es imperioso no dejarse llevar por una “antipolítica” que en realidad es la cruzada final del neoliberalismo contra los Estados nacionales, con el objetivo de destruir lo poco que resta de su capacidad regulatoria de los mercados. Por el contrario, es necesario fortalecer la acción colectiva para recuperar los Estados nacionales, de modo que los mismos sean constructores de ciudadanía. Lejos de considerarlos como antagonistas de la sociedad civil y el proceso de ciudadanía, deben volver a ser sus motores constitutivos, incentivando la acción colectiva."

14 comentarios:

G.F. dijo...

Coincido absolutamente, ademas le hace el juego a las salidas "no democraticas" y que, por caso, avasallan las libertades en todas sus dimensiones, es un duscurso peligroso y si se suma a 10 años de asqueo y corrupción mas 2 años de inacción y corrupcion, el resultado puede ser fatal como el 19 y 20 de diciembre y entonces lo que peligra ya no es una salida democratica o no, sino el país en primera persona. Abrazo y excelente post Jorge. Gonzalo.-

HAL dijo...

Aunque coincido con los términos generales del post, creo que reducir la política a “mejora de las condiciones de vida de la sociedad por parte del Estado democrático” es algo así como la contrapartida de la antipolítica liberal.
Nos falta explorar una dimensión de la política que amplíe los márgenes de autonomía de la sociedad civil, más allá de los límites impuestos por los aparatos ideológicos del Estado o las determinantes del capitalismo global.

Jorge Y. de la G. dijo...

Por supuesto Hal, ese es sólo el primer paso, pero recordemos lo que se vivió entre diciembre del 2001 y mediados del 2002 como bien señala Gonzalo. Por eso puse también lo de transformación, en lo cual este gobierno tiene muchas deudas pendientes.

Un abrazo a ambos

Hard Core dijo...

lo rescatable de Kichner es que en la antinomia rescato la pasion politica, eso te lo admito, genera odios y eso convoca a ideas nuevas y genera acciones que antes uno no generaba, es dinamizador. Pero no cataliza, por el contrario desvaloriza la politica con su antinomia, pero bue Jorge, sabes que ambos valoramos la politica como herramienta de cambio, si fue k pro o contra no viene al caso abrir la discusion la cuestion es que estamos mas politizados en el sentido positivo los hombres.

Diego F. dijo...

"los representantes fundamentalistas de esa corriente, que hábilmente asimilan “corrupción de la política” a inutilidad del Estado. A la vez jerarquizan la eficacia y eficiencia de la empresa privada, en especial las grandes corporaciones."

Lo gracioso por evidente de esta forma de pensar (con la cual me topo todos los días) es que se considera corrupto al que recibe dinero para aprobar leyes turbias por ejemplo, pero no se lo considera tal al que está pagando por dichas leyes.

¿Quién le pagó al gobierno del infeliz de de la rúa para que aprueben la reforma laboral (y vaya a saber uno cuántas otras)? La respuesta es simple: las empresas para las cuales esa ley les daría un beneficio mayor a los casi 6 millones de dolares que se pagaron. Entonces las empresas son exáctamente igual de corruptas que el gobierno. Además (me permito un offtopic) si bien se investiga cómo se repartió la guita en aquella operación, y se sabe que salió de la SIDE, nadie habla de quién le encargó a la SIDe dicha operación.

Volviendo al post, creo que si bien hay un discurso antipolítico que beneficia al modelo globalizador carroñero, los partidos políticos nacionales no dieron una respuesta que vuelva a interesar a las personas en cuestiones políticas.
Los partidos no se renovaron, seres tan oscuros como Rückauf o Barrionuevo por ejemplo, siguen siendo funcionarios del PJ. ¿Qué respuesta dió el peronismo a los que dicen "la política es una mierda"? La respuesta fue "no te preocupes chango, nosotros somos la nueva política. Nosotros: los duhaldistas que perdimos en las últimas elecciones, los menemistas y cavallistas reciclados, etc".
Ojo, me centro en el pj porque son los que gobiernan hoy. Creo que las estructuras partidarias históricas caducaron y es hora de replantear el sistema político, adecuado a los tiempos que corren y teniendo en cuenta de donde venimos (2001 no fue hace tanto).
Claro, esto es sí y sólo sí los políticos realmente buscaran trasformar las cosas para mejor, y acá es donde soy pesimista. Tenemos una manga de criminales que manejan el país (políticos, sindicalistas y empresarios).

El problema es que mientras no haya un recambio y un nuevo planteo, las cuestiones profundas seguirán intactas. Ya sea la justicia (si, "renovaron la corte" pero no la completan para que no falle en las cuestiones donde es necesario que esté completa que oh casualidad son las más importantes) el sistema tributario (si, recaudamos más pero sigue siendo uno de los más injustos del mundo), el sistema de asistencia social (Sí, les dimos infinitos aumentos de $5 a cada jubilado y ahora ganan casi casi como para ser indigentes... y si sos indigente no te preocupes, los 150 pesos del plan Jefes y Jefas van a solucionarte el hambre, a la vez que reinsertarte en el mercado laboral).

En fin, podría seguir pero creo que se entiende adonde voy. Asi que resumo: para que "la gente" cambie esa postura antipolítica, desde la política se debería demostrar a través de acciones palpables que la política es una mierda. Mientras la clase política sea marrón, huela feo y flote en un inodoro, no podemos esperar que sea percibida como otra cosa.

Abrazo.

Jorge Y. de la G. dijo...

Diego: es totalmente cierto, la inmensa mayoría de los que se la agarran con "los políticos" no dicen nada de los lobbies empresariales que son partícipes necesarios de la corrupción.

Sobre el resto de tu comentario, me parece que toda esa "clase política" desprestigiada está simplemente escondida en segundo plano a la sombra de la popularidad y la aceptación de K. Por no hablar de la oposición, que se rasga las vestiduras por la república y las libertades en peligro pero no aporta ni una idea.

Creo que la renovación tiene que empezar a darse por abajo con militancia y participación. Mientras la situación económica nos siga dando un respiro tenemos oportunidad de tirar ideas y empezar a construir espacios para una nueva política.

Un abrazo.

Jorge Y. de la G. dijo...

Hal, releyendo tu post creo que merece una respuesta más extensa. Estoy de acuerdo con tu frase "Nos falta explorar una dimensión de la política que amplíe los márgenes de autonomía de la sociedad civil", aunque más que de autonomía prefiero hablar de participación y de capacidad de interactuar con los organismos estatales a fin de contribuir a fijar las políticas públicas.

Y en cuanto a lo de "más allá de los límites impuestos por los aparatos ideológicos del Estado o las determinantes del capitalismo global", también estoy de acuerdo pero quiero insistir con la última frase que transcribí del texto de Gutiérrez: "Lejos de considerarlos [a los Estados nacionales] como antagonistas de la sociedad civil y el proceso de ciudadanía, deben volver a ser sus motores constitutivos, incentivando la acción colectiva."

Un abrazo.

Diego F. dijo...

Coincido en que "la renovación tiene que empezar a darse por abajo con militancia y participación."

Yo personalmente invertiría el orden: participación y militancia. El tema es que supongamos que a alguno del montón que dicen "la política es una mierda" se le ocurriera militar.. ¿por qué partido actual valdría la pena militar? Si en realidad además de las mafias internas, las personas se alínean en los partidos atrás de personas, no de ideas (hablo en general, hay excepciones).
Me encantaría ver algún día que en lugar de tener que elegir entre Kirchner, Carrió o Macri, tuviera que elegir entre reformar el sistema tributario o no, entre crear un ingreso universal o no, etc etc...
La verdad es que si tomamos por ejemplo las últimas campañas políticas (2005/2003/etc) lo único que se ven son tipos discutiendo abstracciones y criticando las políticas actuales sin proponer grandes cambios.
Creo que para que la gente participe y milite, los partidos políticos deberían renovarse, refundarse o lo que haga falta para que se pongan a discutir un modelo de país y no la cantidad de bancas que tal o cual tiene en el congreso.
Que bueno sería que las leyes se debatieran en el congreso, que se generen debates acalorados y que en base a ese debate se voten las leyes en lugar de que vengan de arriba y les digan "vota x" y como soldaditos obedezcan.
En fin, estoy absolutamente de acuerdo en que esto se cambia de abajo para arriba, pero no se me ocurren soluciones que no impliquen reformar lo que hay arriba para lograr que alguien crea que meterse realmente valdría la pena.

Saludos

Jorge Y. de la G. dijo...

Hard, creo que sería bizantino discutir si la clave es que K genera odios porque si es por eso el de Anillaco también los generaba, y el aburrido llevó directamente a una explosión de odio. Yo prefiero hacer énfasis en que hoy día al menos se vislumbra la posibilidad de transformar al país mediante la política. Cosa que no pasaba con el modelo neoliberal que nos llevó al desastre del 2001 ya que el único horizonte era el de "administrar la crisis" y hacer que "las cuentas cierren". Es decir, la negación misma de la política.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Jorge Y. de la G. dijo...

Diego: esto ya lo hemos charlado, yo creo que a ningún político le interesa cambiar un "status quo" en el que está cómodo. Por eso hago hincapié en la situación económica, mientras las cosas vayan más o menos mejorando la gente se olvida del "que se vayan todos". Por un lado hay cierta tranquilidad social pero ahí la "vieja política" sigue subsistiendo porque nadie les mueve la estantería...Sería bárbaro que K terminara de renovar la Corte y el resto del Poder Judicial, que se lanzara una reforma tributaria, que se tomaran medidas más drásticas para redistribuir el ingreso y terminar con la pobreza, pero si no hay un empuje suficiente desde abajo, las cosas van a ir muy lentas...y además no nos olvidemos que vivimos en una sociedad con un fuerte componente conservador y hasta reaccionario.

No hay soluciones mágicas, creo que después de la experiencia de las últimas décadas el mejor camino es ir buscando pequeños cambios y de a poco contribuir a formar conciencias.

Otro abrazo.

Brujildilla dijo...

Hola Jorge:
Hoy 19/10 me hubiera gustado encontrar algunas reflexiones tuyas con respecto a lo sucedido ayer 17/10.
Las imágenes lamentables y las respuestas de algunos políticos (Cafiero) también lamentables, me recuerdan cosas pasadas.
Creo que K con su comportamiento ha abierto la Caja de Pandora.
Saludos
Brujildilla

Jorge Y. de la G. dijo...

Mi querida Brujildilla:
No estoy demasiado motivado para opinar sobre lo que pasó ayer. Aunque creo que se le puede aplicar aquello de que estamos en un momento en que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer. Y no creo que K haya abierto la caja de Pandora. La caja de Pandora está abierta desde mucho antes de la era K. Ocurre que mientras no pasa nada llamativo, los medios tales como el diario de Bartolo o el clarinete se ocupan de otras cosas.

Gracias por tu comentario. Un beso.

pablo dijo...

algo... ¿alternativo?
http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-74234-2006-10-10.html

Jorge Y. de la G. dijo...

Pablo: había leído esa nota en tu blog, creo que ese es un camino muy valioso. Yo lo vinculo p.ej. con lo que hace Alberto Morlachetti:

http://el-lobo-estepario.blogspot.com/2006/07/ni-el-huevo-duro-ni-la-mano-dura.html

http://el-lobo-estepario.blogspot.com/2006/08/con-este-s.html

y en definitiva se trata de ir construyendo política desde abajo.

Gracias, un abrazo.