viernes, noviembre 30, 2007

La política como deporte amateur

Ya llegando al final del mandato de Néstor Kirchner, queda claro que en el mundillo más o menos de izquierda / progresista / nacional / popular que se expresa en los blogs y en algunos medios masivos hay a grosso modo dos tipos de miradas bastante distintas y hasta opuestas sobre su gobierno. De eso trata una conferencia que dio hace unos meses el sociólogo Juan Carlos Torre en el Club de Cultura Socialista.

Lo que me interesó de este texto, más allá de su opinión sobre lo que él llama "el fenómeno político Kirchner", es su "ejercicio de introspección" sobre la evolución de las posturas de la izquierda socialista democrática en la Argentina, a partir de la recuperación de la democracia en 1983. Puede agregarse como antecedente que uno de los líderes intelectuales de esta corriente, Juan Carlos Portantiero, en 1973 saludaba el accionar de la guerrilla armada (esto no va como crítica, sino para intentar captar la amplitud del viaje ideológico de estos sectores a lo largo de tres décadas). Digamos que en parte esto se engancha con este post, y aquí va nomás la parte de la conferencia de Torre que me interesa resaltar:


Cuestiones de Método
Una vez más sobre los avatares de la izquierda socialista democrática en la Argentina de hoy

"Quisiera compartir hoy con ustedes los resultados de un ejercicio de introspección. Desde hace un tiempo me vengo preguntando por las razones, los motivos por los cuales yo y otros como yo hemos reaccionado ante el fenómeno político Kirchner de una manera diferente a como lo hacen otros amigos del universo, bastante etéreo, de la izquierda socialista democrática. La respuesta que me he dado es que nuestras discrepancias tienen que ver con cuestiones de método. Más concretamente, nuestras discrepancias remiten a valoraciones diferentes y contrastantes de las formas de hacer política. Así, para algunos de nosotros las prácticas políticas por medio de las que Kirchner ejecuta sus iniciativas nos parecen criticables y éstas son, a la vez, nuestro principal criterio para evaluar su experiencia de gobierno. Entre tanto para otros, el principal criterio para emitir un juicio está en otro lado, en la dirección ideal de las políticas que Kirchner impulsa, la cual, desde esta perspectiva, tiene un carácter tendencialmente progresivo.

Unos poniendo el acento sobre los medios de la política, otros subrayando las finalidades de la política, he ahí las cuestiones de método que delimitan nuestras discrepancias.(...)

(...) Dicho esto les comento que después de revisar retrospectivamente una trayectoria que estimo conocer mejor me encuentro frente a una conclusión. Y esta conclusión es la siguiente: uno no puede hablar durante años en favor de la democracia y el pluralismo político, en favor del Estado de derecho y de los controles constitucionales sin que, al final, termine tomando conciencia de las implicaciones de lo que dice. Esto es, sin que, al final, convierta a la democracia y al poder limitado en valores sustantivos y no instrumentales, y, en consecuencia, les asigne una centralidad equiparable a la solidaridad y la equidad social. A mi juicio esto es lo que ha ocurrido con muchos de nosotros desde que nos embarcamos hace más de 25 años en un re-examen de nuestras creencias políticas. Y esto es, agrego además, lo que está influyendo sobre nuestra postura en la coyuntura política actual.

Con el propósito de esclarecer esa influencia los invito a acompañarme ahora en un recorrido a vuelo de pájaro por sobre las principales estaciones a través de las cuales se desenvolvió ese re-examen de nuestras creencias políticas. Para hacerlo tenemos a mano la mejor hoja de ruta: estoy aludiendo a la obra de nuestro querido Juan Carlos Portantiero. Él fue entre nosotros quien despejó con más lucidez los problemas, las perplejidades, las salidas que fuimos encontrando en esa travesía; una travesía de la que emergimos iguales y diferentes. Iguales porque mantenemos el compromiso original por una sociedad más justa; diferentes porque en la actualidad procuramos plasmar ese compromiso en el marco de una visión del orden político y de la acción que es distinta de la que fue la nuestra por mucho tiempo.

La primera estación de nuestra travesía fue un ajuste de cuentas que algunos hicimos en el exilio y otros en el país a la vista del desenlace catastrófico de la violencia política de los años setenta. A la hora de hacerlo las palabras importaron: ¿fue acaso una derrota o fue el fruto de un error? Esto es, ¿se trató del resultado contingente de una empresa liberadora que mejor concebida o en circunstancias más favorables valía la pena encarar y llevar adelante o, por el contrario, fue el resultado necesario de una aventura jacobina que sustituyó a la política por la guerra y entrañaba naturalmente una involución autoritaria? Quienes estábamos caminando en la dirección de una izquierda socialista democrática optamos por hablar de un error en lugar de una derrota. Y porque esa fue la conclusión del ajuste de cuentas se abrió ante nosotros el paso siguiente, valorizar las libertades democráticas como plataforma hacia adonde reorientar la realización de los ideales socialistas.

Vista en perspectiva, no fue una tarea simple; consistía nada menos que en despojar a la democracia formal, es decir, a las reglas para la formación de los gobiernos y la adopción de las decisiones públicas, del estigma que había merecido en los círculos de la izquierda. Tampoco fue una tarea exenta de equívocos como los que se desprendían del diagnóstico de la derrota que evocamos antes. Vista desde el diagnóstico de la derrota la opción por la democracia no era más que un expediente táctico, un espacio adonde a falta de una alternativa mejor, las fuerzas diezmadas podían reagruparse a fin de retomar sus objetivos de siempre.

En cambio, para los que suscribimos el diagnóstico del error, la opción por la democracia comportaba un replanteo más profundo. El que nos condujo a hacer nuestra la tesis de Eduard Bernstein, el político socialdemócrata alemán: “La democracia es a la vez un medio y un fin. Es un instrumento para instaurar el socialismo y la forma misma de su realización efectiva”. En este espíritu, entendemos que los fundamentos y las reglas de la democracia otorgan a los sectores desprovistos de influencia en la alta política y de poder en el mercado los recursos para compensar esas desventajas extra institucionales. Con esos recursos, por medio del voto, de las libertades para organizarse y manifestar, del pluralismo político, la democracia potencia su capacidad para intervenir en la gestación de un orden más igualitario. Y configura, por lo tanto, un patrimonio valioso en sí mismo que no puede ser archivado, sin grave riesgo, en nombre de fines últimos superiores.

La estación en donde descubrimos el valor de las libertades democráticas se articuló muy bien con una preocupación cara a la izquierda socialista: que cada persona cuente con los medios para usar esas libertades. Con frecuencia, cuando llega el momento de identificar cuáles son esos medios la mirada se dirige a los medios materiales. Y está bien que ello suceda, ¿cómo disfrutar de la libertad en una sociedad donde grandes sectores carecen de los medios para satisfacer sus necesidades más elementales? La respuesta a este interrogante ya lo conocemos. Basta para ello echar una ojeada a las prácticas clientelistas de los grandes y pequeños caudillos políticos que proliferan al abrigo de las libertades democráticas. De esta evidencia una conclusión se sigue y ésta es una que ya destaqué: la democracia debe ser, como lo es, el ámbito para dilatar el universo de la ciudadanía, bregando por asegurarle los medios materiales que fortalezcan su autonomía moral y política.

El proyecto democrático tal como hemos llegado a concebirlo sería incompleto si quedara limitado a lo que acabo de señalar. Más aún, no sólo sería incompleto. Tampoco haría justicia a uno de los descubrimientos más importantes de nuestra travesía: la dimensión propiamente liberal de la democracia. Esto es, el sistema de controles, equilibrios y contrapesos que preserva los derechos de las personas y pone frenos al ejercicio del poder estatal. Para decirlo con los términos que he venido empleando: se trata de los medios institucionales que garanticen el uso de las libertades democráticas.

Hablé de un descubrimiento. Este fue el resultado de una reflexión sobre la experiencia límite del arbitrio estatal: la violación de los derechos humanos. A través del sendero abierto por esa reflexión se fue alumbrando una esfera siempre ocluida en el pensamiento de izquierda, estoy hablando de la idea del poder limitado. Así, entonces, la crítica a la arbitrariedad absoluta del estado suministró el marco para una crítica más general a toda forma de autoritarismo de los poderes públicos, sea en la versión de la dictadura militar, sea en la versión del cesarismo democrático; como sabemos, una y otra figuras familiares de nuestra historia política.

Finalmente, en el trayecto de esta renovación de nuestras creencias políticas fue decantando una otra concepción de la acción política. Me refiero a la concepción de la acción política en la cual la ampliación de las fronteras de la democracia existente se produce con los métodos de la democracia misma: la discusión, la tolerancia a los disensos, el compromiso y las alianzas, una ingeniería gradualista que rechaza las alternativas globales, totalizadoras, para ubicarse en el plano más modesto de las reformas.

Me gustaría recordar que, a lo largo de este re-examen, también fuimos tirando lastre por la borda. No me refiero apenas al abandono de la revolución como estrategia del cambio político. Como dije antes, esta fue una operación temprana, que alumbró las nuevas credenciales democráticas de la izquierda socialista. Me refiero más bien al abandono de entusiasmos más recientes, como fue el que rodeó al concepto de hegemonía extraído de la lectura de Antonio Gramsci. Cuando se derrumban viejas certidumbres y uno se ve forzado a internarse en territorios desconocidos, suele ocurrir que busque en la propia familia la protección de alguna figura tutelar que garantice cierta continuidad en medio del cambio. En la emergencia, los escritos del fundador del Partido Comunista italiano fueron una tabla de salvación; sus Cuadernos de Cárcel proveyeron oportunamente la luz para iluminar la travesía en pos de nuevas ideas, de nuevas guías para la acción.

Sabemos que un aporte capital de Gramsci fue señalar que la supremacía de una clase dominante no descansa principalmente en su control de los aparatos coercitivos del estado. La clave de esa supremacía, sostuvo, es de orden cultural y reside en la asimilación de la ideología hegemónica por parte de las clases subalternas. De este señalamiento se siguen dos corolarios. El primero es que en esas condiciones el asalto frontal y violento del poder es una empresa escasamente productiva y viable. El segundo es que para terminar con la dominación es preciso ganar el consenso de las masas con vistas a un cuestionamiento radical del statu quo. Se trata, en fin, de oponer a la hegemonía existente una hegemonía alternativa. Para quienes venían de la terrible experiencia de los años setenta la obra de Gramsci ofreció un rumbo y un programa de acción, con fuerte impronta intelectual; de allí su popularidad.

Sin embargo, con el tiempo, a medida que avanzó el re-examen de las antiguas creencias políticas, el concepto de hegemonía fue perdiendo el atractivo inicial; lo perdió en razón de su sesgo en favor de una visión unificadora, lo perdió debido a su dificultad para coexistir con la concepción renovada de la política como un campo común de consensos y disensos, como un pluralismo conflictivo. Al no aprobar el test democrático también al concepto de hegemonía le llegó el turno de hacer mutis por el foro. Con la mochila más aligerada, la travesía ideológica prosiguió su curso; en los últimos años vino a terminar en la presentación de la solicitud de ingreso al Club del Socialismo Liberal, a cuyas puertas nos esperaba Norberto Bobbio para darnos la bienvenida.

Esta imagen del puerto de llegada dice bastante sobre los alcances del camino recorrido. Cuando consideramos su contribución en materia de ideas los aportes fueron más bien limitados. Ni el descubrimiento de la democracia, ni la conciencia de que la libertad requiere de condiciones habilitantes –materiales e institucionales- para poder ser disfrutada, ni la opción por el gradualismo como estrategia de cambio constituyeron novedades de peso. En verdad, su significación principal tuvo por ámbito a nuestra experiencia personal al proveernos de un nuevo núcleo duro de creencias políticas que, podría decirse, nos blindó frente a los desencantos de las expectativas despertadas por el proceso político abierto en 1983.

(...) Este re-examen de creencias políticas fue suscitando aquí y allá, en los bordes de la ruta por donde avanzaba, objeciones y reservas. Estas objeciones y reservas no llegaron, a mi juicio, a articularse en un libreto alternativo igualmente compacto. Se manifestaron sobre todo a través del comentario irónico, de las apelaciones al realismo político, de las acusaciones solapadas. Se comprende que fueran esas las reacciones. Dentro de la izquierda socialista se tornaba difícil digerir el talante cada vez más moderado de nuestras preferencias políticas, el tufillo socialdemócrata que se desprendía de nuestras ideas. A todo ello se sumaban los desencuentros provocados por las opciones concretas que nos colocaba la política del país.(...)"


Conferencia presentada por el autor en el Club de Cultura Socialista, en abril de 2007.


En resumen, un trayecto que arranca de la ultraizquierda revolucionaria, pasa por Gramsci y luego lo descarta, hasta llegar al descubrimiento de los valores supremos del liberalismo y el republicanismo. Eso sí, sin embarrarse nunca. Si esto no es un reconocimiento abierto de que se tiene y siempre se tuvo una visión diletante o veletista de la política (o lo del título), es que yo estuve mirando otro canal.

miércoles, noviembre 28, 2007

Para Mordisquito



boomp3.com


Transmisión radial del 10 de noviembre de 1951.


P.S: Gracias al Ortiba por poner en la red este material histórico, y a Diego por la ayudita.

miércoles, noviembre 21, 2007

Para Mendieta

Aquí va un post motivado por el grito desgarrado de un varón argentino. Para que sepa que no está solo.

Para empezar, estas palabras que según Gabriela Michetti le dijo el cardenal Jorge Bergoglio:
‘Te voy a decir cuatro cosas muy simples, que te van a ayudar en tu construcción política:
El tiempo es superior al espacio.
La unidad es superior al conflicto.
El todo es superior a las partes.
Y la realidad es superior a las ideas.”

Don Alfredo Zitarrosa tiene algo más para decirnos al respecto:
"No hay cosa más sin apuro
que un pueblo haciendo la historia.
No lo seduce la gloria
ni se imagina el futuro.
Marcha con paso seguro,
calculando cada paso
y lo que parece atraso
suele transformarse pronto
en cosas que para el tonto
son causa de su fracaso."

Agreguemos estas otras estrofas del querido Zita, para que las recuerden los que creen que pueden diseñar nuestro futuro desde una Fundación o un café literario:
"Dice mi pueblo que puede leer
en su mano de obrero el destino
y que no hay adivino ni rey
que le pueda marcar el camino
que va a recorrer."

Dejo que este post lo termine el mismo Don Alfredo, con dos piezas de su repertorio nacional y popular. De paso, un homenaje al Día de la Soberanía. Que no se merece ser recordado solamente por los fachos.


sábado, noviembre 10, 2007

Sinceridad brutal

(...) Luego de haber advertido que no podía coincidir, aun antes de su fracaso, con el socialismo real, él buscó un camino que sintetizara la libertad con la igualdad, que creo es el que queremos seguir todos. Me sentía y me siento seguramente más angustiado de lo que él estaba, porque creo que el camino hacia la democracia en el sentido estricto es prácticamente imposible de transitar hoy. Porque a nosotros en Latinoamérica nos permiten una república. Es decir, la división de poderes, el diálogo entre las fuerzas políticas, las elecciones periódicas, la libertad de expresión. Nos dan las libertades esenciales, que son las que impiden un Estado o gobierno arbitrario que nos meta presos, nos mate o torture. Pero cuidadito con ir más allá...”

“(...) Está ganando terreno lo que Gramsci nos dijo. Las clases dominantes se las iban a ingeniar para que culturalmente tuvieran presencia las ideas que les convienen a ellos en las clases dominadas. Esto es lo que está ocurriendo ahora”.

“(...) Para recomponer a la democracia no basta un partido político. Tenemos que encontrarnos entre muchos que pensamos parecido y buscar consensos básicos. Algunos dicen que es al revés, que tenemos que juntarnos con cualquiera. Yo no estoy en eso, no deseo el fracaso del gobierno, pero soy un firme opositor”.
Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, ex Presidente de la Nación, al hablar en el homenaje del Club de Cultura Socialista a Juan Carlos Portantiero.


Con todo respeto y afecto, qué lejos quedó aquello de "Con la democracia se come, se educa y se cura", ¿verdad, Doctor?



P.S.: se han habilitado los comentarios anónimos con verificación. A ver qué pasa.

jueves, noviembre 08, 2007

Wainfeld manda, yo obedezco

Ahora sí, voy a lo que me puse a buscar en El medio pelo... después de leer este párrafo de Mario de Palermo bajo el subtítulo "Gloria y loor a Jauretche":

(...) Sería aconsejable un repaso de Arturo Jauretche y de su obra cúlmine, El medio pelo en la sociedad argentina. El texto es rescatado en estos días pero de modo aplanado, como un repertorio de chicanas y de motes a los contreras. El punto de vista de Jauretche sobre los antagonismos entre vastos sectores de las capas medias y el peronismo era más rico. Castigaba la falta de percepción del “medio pelo” respecto de sus reales intereses de clase. Pero también recriminaba al peronismo, su domicilio existencial, por la cantidad de agresiones vanas y acciones erradas que atizaron el enfrentamiento.(...)

Podrían citarse infinidad de párrafos referidos a lo que dice Wainfeld, pero no quiero hacerla larga y además el libro está disponible para el que quiera leerlo, p.ej. en lo del Ortiba. Lo que va aquí es una parte de lo que Don Arturo escribió bajo el título "La Gran Pauta", en el último capítulo de la obra.

(...) La ex­presión "medio pelo" tenía entre nosotros ya una acep­ción más amplia y no caracterizada racialmente. Así se comenzó a atribuir con preferencia a capas procedentes de las primeras promociones inmigratorias, para terminar aplicándose a niveles mucho más altos, que es el cri­terio usado en este libro pues lo que en definitiva determina la calificación no es el nivel adonde se produce, sino el carácter falso de las situaciones y el pie forzado con que se las vive, es decir la ficción.

Esta ficción de status ha existido siempre pero sin el carácter masivo de los últimos años, en que dejó de ser episódico y excepcional para convertirse en el modo del vasto sector que se ha analizado. También se ha visto que esta generalización se produce en el momento histó­rico de lo que diremos el "aluvión zoológico" para emplear un término característico del "medio pelo". La posición inversa al mismo es ab-initio un signo de status. Ni remotamente toda la gente que se ubica contra el movi­miento de 1945 es "medio pelo"; pero todo el "medio pe­lo" está en esa posición porque ella se convierte como signo negativo en un signo afirmativo del status que se busca.

Cuando la clase alta, pasados los episodios de la Uni­dad Democrática se retrae a su propio medio alejándose de los contactos populares, el "medio pelo" afirma aun más este signo para convertirlo en el signo de los signos. A través de la Unidad Democrática, la gente del "medio pelo" ha tenido por un tiempo la ilusión del mismo status con la clase alta. Cuando ésta se retrae necesita aferrarse a las pautas que motivaron la convivencia y el "antipero­nismo" le resulta el único nexo subsistente. Valorizarlo como símbolo es confirmarse en el status que se atribuye. Con el transcurso del tiempo se convierte en el símbolo por excelencia y así el antiperonismo se convierte en la pauta de las pautas: la Gran Pauta.

Esta pauta las resume a todas porque es pauta de comportamiento y pauta ideológica.
Como pauta ideoló­gica contiene todos los elementos intelectuales aportados por el sarmientismo de la intelligentzia que se acaban de ver y como pauta de comportamiento resume, en la cal­comanía de las pautas de la clase alta los signos de dis­tinción que se buscan en ella. Cumple además otra fun­ción integradora porque en la comunidad del símbolo, y por el contraste que éste establece con el resto de la so­ciedad que el medio pelo considera por debajo de su status, es un instrumento de fusión endógeno al grupo, que permite en cierta manera reconstruir la imagen de la sociedad tradicional que había derogado el fenómeno inmigratorio. Para los supuestos del "medio pelo" se ha reconstituido la separación entre gente principal, "parte sana y decente" de la población, y clase inferior consti­tuida por los "negros". Sólo que ahora la parte sana y decente se configura con los gringuitos adentro, lo que explica que uno de ellos haya podido hacer la calificación de aluvión zoológico (*).

Creo que con esto está bien claro que Perón o Peronismo no son más que nombres ocasionales, pretextos; el antiperonismo es tan hecho social como el peronismo; mientras aquél es el nombre que tiene la integración de toda la sociedad argentina en una nueva configuración, éste expresa la resistencia a la misma. Perón o Mongo, ese es el hecho adjetivo. Lo sustantivo es lo que se acaba de decir y se repetirá respecto del hombre o del grupo social que aparezca encabezando la integración inevitable; se reiterará la misma situación que se produjo en­tonces y cuyos valores entendidos subsisten, al margen de las virtudes o vicios que tenga la conducción. Con mayor razón si el hombre o grupo conductor surge de los es­tratos medios de la sociedad, y aun por la influencia de un Alcibíades o un Julio César salidos de la clase alta. Éste será un desertor que por el solo hecho de actuar al servicio de la causa nacional, identificada con la inte­gración, recibirá las mismas calificaciones y servirá como pauta definitoria a contrario imperio.

Perón y el peronismo, para emplear los términos co­rrientes de la Sociología de la Cátedra no son otra cosa que el marco de referencia.(...)

Obra citada, Capítulo XI - Las pautas del medio pelo, Arturo Jauretche, A. Peña Lillo editor, Buenos Aires, 1966.


Algunos pensarán que esto es cosa antigua y que no tiene nada que ver con nuestra realidad actual. Yo soy de los que piensan otra cosa.


(*) Hace un tiempo José P. Feinmann atribuyó erróneamente ese dicho al radical Amadeo Sabattini, "el tanito de Villa María", cuando en verdad el inventor de la histórica frase fue el diputado (también radical) Ernesto Sanmartino. JPF, con todo respeto, antes de ponerte a dar cursos sobre peronismo, agarrá los libros (o la Wiki) que no muerden.

martes, noviembre 06, 2007

Más que un Pino

Comentando ayer un post de Diego de Mundo Perverso, me acordé de la familia Pinedo, uno de cuyos miembros acaba de ser electo nuevamente como diputado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por el PRO (una vez puse en este blog algunos datos sobre sus andanzas como miembro del viejo Concejo Deliberante allá por las épocas de Carlos Grosso, pero por hoy lo dejamos ahí).

Me parece más interesante dedicarme a su abuelo, el Federico Pinedo que fue tres veces ministro de Economía (a pesar de no ser economista, sino abogado). Al que se lo suele mencionar como el autor en 1940 de un fallido plan de industrialización que lleva su nombre. Pero no se recuerda tanto que, además de su sapiencia y su lucidez, fue un personaje de los más representativos de la Década Infame (1930-1943).

Buceando en uno de mis libros de cabecera, El medio pelo en la sociedad argentina, por recomendación de Mario de Palermo, encontré un párrafo que Don Arturo le dedica a este prócer del conservadurismo, y que deja poco por agregar:

Del discurso del Ministro de Hacienda de la Nación, Dr. Federico Pinedo en el Senado Nacional el 17 de No­viembre de 1940:

"He sido o he colaborado en las grandes compañías navieras, las grandes casas financieras, las más impor­tantes y se me pagó por él, como correspondía, honorarios portantes compañías de transportes urbanos... porque de todas ellas soy abogado.

"Hoy se ha publicado en los diarios un plan refe­rente a reorganización ferroviaria que yo he dado a mu­chas personas, a todo el que me lo ha pedido, y haciendo presente que ese plan había sido elaborado por mí, en mi calidad de abogado de todas las empresas del país, que me habían consultado sobre esa materia cuando estuve en Londres y después en el país. El trabajo era muy importante y se me pagó por él, como correspondía, honorarios muy importantes: 10.000 libras esterlinas".

El Dr. Pinedo se adelantó a manifestar esto madrugándolo a un senador opositor que le estaba por lanzar el dardo, en el mismo recinto en que fue asesinado el se­nador Bordabehere durante el debate de las carnes, por un guardaespaldas ministerial.

La memoria de la gente suele ser muy flaca y a ve­ces se pregunta por qué esa época se llamó Década Infa­me. Creo que en estos dos hechos, que no son más que modestos botoncitos para muestra, está explicado todo. El Dr. Pinedo escribió después un libro ponderativo de esa época ejemplar que llevó el nombre de "En Tiempos de la República" (*). Toda la gente que añora aquella supuesta Jauja coincide con Pinedo en que aquellos eran los tiem­pos de la República, y no la Década Infame: hasta mu­chos que fueron amigos de Bordabehere y de de la To­rre y gran parte de los opositores apaleados para que existiera esa clase de gobierno grato a la evocación del "medio pelo". Y todos son campeones de la moral, de una moral que no exigió el fusilamiento del Dr. Pinedo, sino que permitió que fuera después ministro en dos oportu­nidades, con los resultados que se conocen, y que continúe siendo consejero "in extremis" en los momentos críticos de la economía cuyos males provienen de esos procedi­mientos.
Obra citada, Apéndice - Nota a pág. 180, Arturo Jauretche, A. Peña Lillo editor, Buenos Aires, 1966.


Ya que estamos, en el fascículo Nº 11 de la excelente Historia de la Economía Argentina en el Siglo XX, dirigida por Alfredo Zaiat y Mario Rapoport y que sale los miércoles con Página/12, podemos leer una interesante biografía de Pinedo, que se había iniciado políticamente en el socialismo junto a Juan B. Justo. Sobre su última participación pública ahí se cuenta lo siguiente:

"Luego del golpe cívico-militar que depuso a Arturo Frondizi a fines de marzo de 1962, José María Guido, el nuevo presidente, lo designó al frente del Ministerio de Economía. En su tercera gestión al mando de esa cartera, implementó un severo programa de ajuste que incluyó una devaluación de casi el 30 por ciento y restricciones monetarias y crediticias, con el objeto de eliminar lo que consideraba como "demanda excesiva". Su gestión sólo se prolongó por veinte días: la crisis originada por las medidas adoptadas y su rechazo a la ingerencia militar en las cuestiones de gobierno motivaron su renuncia y reemplazo por Álvaro Alsogaray.(...)"

Lindo cambio de figuritas.


(*) La obra de FP (abuelo) es de 1946, no casualmente coincidente con la llegada del peronismo al poder. Que había terminado con su añorada "República".

jueves, noviembre 01, 2007

El fantasma

“Yo le dije, estoy de acuerdo con todo lo que dice y lo que hace, excepto en una sola cosa. Deje de ser peronista”.

(Frase de Alain Touraine a la entonces candidata Cristina Fernández durante su encuentro en París, según J.M. Pasquini Durán.)


Quizás estas palabras rondaban por la cabeza de la presidenta electa el domingo pasado, cuando dio su discurso triunfal en el salón del Hotel Interamericano (que inspiró maravillosamente a Manolo). Tras el cual se retiró presurosa, mientras el jingle electoral tapaba la marchita cantada por la selecta militancia presente.

O a lo mejor la Señora lee mucho el Dipló, donde pueden leerse notas tan esclarecidas como la que refiere acá (otra vez) Manolo. La relación entre las formas y el contenido no es trivial, de lo que se da cuenta muy bien el autor de esa nota (de paso, este muchacho Gabetta debe ser tourainista, no?).

Hace bien la Señora en cuidar las formas, en una circunstancia parecida a Daniel Filmus lo hicieron picadillo por comerse las eses, por abrazarse con otros transpirados en el más puro estilo peronista, o por decir que a él lo habían votado los que piensan.

Así y todo, con su "no campaña" y su look tan cuidado, Cristina fue derrotada y obtuvo menos del 24% de los votos en la culta y europea Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Como varios amigos ya lo señalaron, estamos ante una paradoja: los que quería seducir, fueron esquivos y la dejaron plantada. Los que quiere (según parece) esconder debajo de la alfombra, los peronistas de la vieja estirpe, fueron leales y cumplieron. ¿Cumplirá el nuevo gobierno con ellos? Porque de que hay "cosas que (les) hacen falta", no cabe duda.

Para no extenderme con la cháchara, recomiendo esta excelente nota del politólogo canadiense Pierre Ostiguy, que parece entender de peronismo bastante más que unos cuantos de por aquí cerquita, como lo demuestran estos párrafos:

Dudo mucho de que el verdadero peronismo pueda ser asimilable a una fuerza como la de Bachelet en Chile. El peronismo nunca fue eso. De insistir en un proyecto tan poco peronista, la única fuente de salvación de Cristina estará en la capacidad de su marido de liderar –ahí sí, un proyecto más realista– o domar el movimiento peronista. Y permítanme escribir que las chances de éxito de Néstor serán más grandes mientras lo pueda hacer con más “pelotas”, es decir, no en un ánimo democrático-liberal, sino con autoridad, carácter y prepotencia “peronista”, aptos para suscitar admiración y respeto dentro del peronismo profundo. Mientras tanto, y muy a pesar de mi propio nombre francés, recomendaría a Cristina no empezar las anheladas giras afuera con París, a pesar del buen gusto de dicha ciudad. Pues, al fin y al cabo, los bombos sonantes forman una “música maravillosa” que, como lo sabemos todos, es la del pueblo peronista, por lo menos de La Matanza a La Rioja.(...)

(...) En cierto modo, sería también triste que el cuidado (y el miedo) con las apariencias que sin duda está presente en muchas mujeres de clase media en la Argentina (y que, por cierto, no deja a nadie indiferente) termine empujando de a poco a la primera presidenta elegida en el universo sociocultural del “gorilismo” y sus gustos, dejando a los famosos muchachos de la marcha solamente los clásicos del fútbol para expresarse, hacer lío y sentirse reconocidos.

El título: por una frase que se me ocurrió, parafraseando a Carlos y Federico:

Un fantasma recorre Barrio Norte: el fantasma del peronismo.


PD: De nuevo y con todo afecto, mis felicitaciones, María Esperanza.

domingo, octubre 28, 2007

Uno que se la jugó

En un fascículo aparecido ayer con Página/12 dedicado a discursos de Martin Luther King, junto con el famoso "Yo tengo un sueño", figuran estas palabras que me parecen adecuadas para revivir hoy esta página, a horas de un nuevo acto electoral aquí en la Argentina.

"Algunos de nosotros que ya hemos empezado a romper el silencio de la noche hemos descubierto que el llamado a hablar es con frecuencia una vocación de agonía, pero tenemos que hablar... Estamos llamados a hablar por los débiles, por los sin voz, por las víctimas de nuestra nación, y por aquellos a los que ésta llama enemigos, porque ningún documento salido de manos humanas puede convertir a esos humanos en algo menos que nuestros hermanos... Pienso en ellos, también, porque me queda claro que no habrá ninguna solución significativa en tanto no se dé algún intento de conocerlos y escuchar sus lamentos".

"La verdadera compasión es más que arrojar una moneda a un mendigo; no es algo caprichoso y superficial. Consiste en ver que un edificio que produce mendigos necesita reestructuración. Una verdadera revolución de valores pronto verá con inquietud el patente contraste entre pobreza y riqueza. Con justa indignación, verá al otro lado de los mares y observará a capitalistas de Occidente invertir sumas enormes en Asia, África y Sudamérica, sólo para llevarse las ganancias sin ninguna preocupación por el mejoramiento social de los países, y dirá: "no es justo". Verá nuestra alianza con los terratenientes de América Latina y dirá: "no es justo". La arrogancia de Occidente de sentir que tiene todo que enseñar a los demás y nada que aprender de ellos, simplemente no es justa..."

"Nuestra única esperanza hoy día reside en nuestra habilidad de recuperar el espíritu revolucionario y salir a un mundo a veces hostil para declarar nuestra hostilidad eterna a la pobreza, al racismo y al militarismo. Con ese poderoso compromiso nos atreveremos a cambiar el estado de las cosas".

"Este llamado a una hermandad mundial que eleve la preocupación por el prójimo más allá de la tribu, raza, clase y nación de cada uno es en realidad un llamado a un amor incondicional, que abarque a toda la humanidad. No podemos gastar más en adorar el dios del odio o hincarnos ante el altar de la represalia. Los océanos de la historia se vuelven turbulentos con las mareas cada vez más altas del odio. La historia está repleta de las ruinas de naciones e individuos que recorrieron ese camino suicida del odio".

"Hoy aún nos queda una alternativa: la coexistencia no violenta, o la coaniquilación violenta. Tenemos que pasar de la indecisión a la acción. Si no actuamos, seguramente seremos arrastrados por los largos, oscuros, vergonzosos pasillos del tiempo reservados para aquellos que tienen poder sin compasión, poderío sin moralidad, y fuerza sin visión..."

"Ahora, empecemos. Volvamos a dedicarnos a la larga y amarga, pero hermosa lucha por un mundo nuevo".

Reverendo Dr. Martin Luther King, discurso en la Iglesia Riverside, Nueva York, 4 de abril de 1967.

jueves, septiembre 13, 2007

Chilenos

En este 11 de septiembre, una letra de Patricio Manns. Y el recuerdo de Víctor.


La muerte no va conmigo

La muerte no va conmigo
la vida va en fuego entero,
me plazco en sangrar la sombra
del carnicero.

La muerte no va conmigo
la extravié de mi escarcela:
no corta rabo ni oreja,
ni duerme en vela.

Cuando la mano recurre
a este supremo argumento
se va nublando el camino,
naufragan los elementos,
soplan los vientos contrarios
y se hunden los miramientos.

Hoy
se piensa que en vez de arar,
de amar y volar,
de abrir y cantar
es mejor matar.

La muerte no va conmigo
la borro sobre mi tapa,
la arrío de mi lucero,
la rebajo con mi capa,
la insulto con mi sombrero
y la degüello en mi mapa.

El futuro es de la vida,
los pueblos aman la vida,
lo muerto no,
la muerte no,
los muertos no.

La muerte no va conmigo
y a quien haga el desacato
lo mato con estas manos,
mato y remato.


Patricio Manns
Música de Horacio Salinas - grabado por Inti Illimani en el disco De canto y baile (1986).



jueves, agosto 02, 2007

Nuevos rumbos

Paso a transcribir un fragmento de uno de los últimos comunicados del Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología.


Otros rumbos

"- A partir del año 2002 comenzamos a promover la utilización social de la capacidad instalada y potencial en Ciencia y Tecnología (CyT) con el objetivo de transferir el conocimiento a la sociedad, hecho que, además, hubiera generado una expansión y fortalecimiento del sector CyT, sentando las bases para empezar a conformar un sistema de CyT, que hoy no tenemos.

- Por ello, siempre partimos desde la construcción y nunca pretendimos cambiarle la agenda al Gobierno. Sólo promovimos proyectos que el mismo Gobierno se había planteado desarrollar.

- En efecto, trabajamos sobre la Producción Pública de Medicamentos y Vacunas (PPMV), proyectos que están definidos como estratégicos en el Plan de Gobierno, en el Plan Nacional CyT 2006-2010 y en el Ministerio de Salud. Por eso entrevistamos a Ministros, Secretarios, Subsecretarios, Autoridades de CyT, etc. Algunos nos atendieron, otros no.

De cualquier manera, veamos una muy apretada Síntesis de 5 años de actividad:

- Las vacunas BCG (tuberculosis) y Doble (difteria-tétanos) se producen en el país en dos laboratorios públicos (Biológico de La Plata y ANLIS-Malbrán), pero se seguirán importando.

- La vacuna Triple (difteria-tétanos-tos convulsa) y cuya base es la Doble, no se podrá producir a pesar de la necesidad de un desarrollo local debido a la menor protección conferida por las vacunas importadas. Por lo tanto, se seguirá importando.

- Para la vacuna Cuádruple (difteria-tétanos-tos convulsa- meningitis), cuya base es la Triple, no quedan ni esperanzas de hacer desarrollo local. Sólo por esta vacuna se importa por alrededor de 10 millones de dólares anuales (datos oficiales del 2002-2003). Y se seguirá importando.

- El aprovisionamiento de Medicamentos para el Programa REMEDIAR se sigue sustentando en base a préstamos del BID condicionados a comprar los medicamentos (230 millones de dólares sólo para el período 2002-2006), pero sin ninguna posibilidad de utilizar la capacidad instalada que tenemos (37 laboratorios de Producción Pública de Medicamentos), que podrían producir a mucho menor costo y mayor calidad. Por lo tanto, los medicamentos se seguirán comprando.

- Para el mal de Chagas, en los dos últimos años no hubo suficiente cantidad de medicamentos para su tratamiento y no sabemos si este año habrá insecticida para erradicar las vinchucas (no hubo en el 2005 ni en el 2006). En nuestro país hay entre 2,5 y 3 millones de personas infectadas (7 - 8% de la población). De continuar así, la gente se seguirá infectando.

- En distintas oportunidades nos entrevistamos con funcionarios para que el GACTEC, organismo que define las políticas en CyT, tuviera otra dinámica, aunque sin resultados. Sobre este punto, y como último recurso, está pendiente la entrevista solicitada al Presidente Kirchner.

- Por todo lo mencionado, buscaremos otros rumbos porque no vemos ninguna posibilidad seria de ejercer una participación eficaz. Si la hubiera, retomaríamos ese camino.

- Porque ante tanta promesa incumplida durante 5 años, es inútil proponer algo si no se observa ninguna voluntad política. En efecto, salvo honrosas excepciones, sólo hemos visto dobles discursos, generación de falsas expectativas, mecanismos de desgaste, y/o intentos de desactivación del Grupo de Gestión.

- En consecuencia, ¿qué podemos hacer en este marco? Nunca promovimos proyectos fantasiosos, todos eran más que modestos y están en la agenda del Gobierno, pero ninguno tuvo un final feliz. En algunos casos, como el de la producción nacional de BCG, el calificativo de patético es poco.(...)

Recordando al Dr. Amilcar O. Herrera, un geólogo que en las décadas del '60-'70 bregó incansablemente junto a otros como Oscar Varsavsky o Jorge Sabato, en la proposición de otros paradigmas o destinos para la CyT de nuestro país, podemos concluir con él, que en nuestro país (Herrera extendía esto a América Latina) existen dos tipos de políticas en CyT. Las explícitas y las implícitas.

Las políticas explícitas son las que figuran en las leyes, los planes de CyT, en estatutos, en programas de gobierno, en discursos de funcionarios, etc.

Las políticas implícitas son aquéllas que se aplican, por acción u omisión, pero son las que valen."


Quién sabe, a lo mejor un indicio del rumbo a seguir a partir de ahora lo encontremos en un párrafo de esta nota de H. Verbitsky, donde se refiere al hipotético futuro gabinete de Cristina Fernández:
"En Salud Pública sus asesores son el ministro correntino de Santa Cruz, Juan Carlos Nadalich, quien durante las gobernaciones de Kirchner construyó una red de hospitales públicos única en el país, y el subdirector del PAMI, Luciano De Cesari, con quien podría avanzar en la principal asignatura pendiente de la actual gestión, que es la producción pública de medicamentos."

Y el domingo pasado insistía HV:
"El saneamiento de las obras sociales sindicales y la producción de medicamentos (tema en el que tiene experiencia el segundo de Ocaña en PAMI, Luciano De Cesari) son líneas de superación posibles para la tarea del ídolo del movimiento feminista Ginés González García."

Amigos del Grupo de Gestión, habrá que empezar a poner al rojo los teléfonos de Luciano De Cesari.

miércoles, agosto 01, 2007

La voz del rioba

Tratando de ponerle algo de pimienta a una actualidad nacional bastante planchada, hay quienes siguen fogoneando un poco convincente "Operativo clamor". Lo que me da un motivo para volver a ocuparme de Maurizio Macri, o más bien de sus votantes. Porque no me convencían para nada las elucubraciones de algunos personajes notorios sobre "fascismo" o cosas por el estilo para calificar al electorado porteño. Y de casualidad me encontré en un periódico barrial con una nota que me parece bastante más acertada. Van algunos párrafos:


La victoria del hombre cualquiera
por Fernando Casasco
fernando@elbarriopueyrredon.com.ar

A finales de la Segunda Guerra Mundial, en la Italia que salía del fascismo, Giorgio Macri fue uno de los fundadores del Frente dell'Uomo Qualunque. Su consigna era la antipolítica, el orden y la eficiencia. Su emblema, una prensa que aplastaba a un hombre para que soltara todo su dinero. El partido obtuvo más del 5% de los votos en las elecciones constituyentes de 1946 y 30 bancas, por detrás de la Democracia Cristiana y el Partido Comunista.

El hijo de Giorgio, Franco, asegura que "ese movimiento expresó la insatisfacción del hombre de la calle. (...) A mi padre lo derrotaron y se vino a Buenos Aires". En Argentina, el pequeño Franco crecería y se convertiría en un empresario. Y no en un empresario "qualunque", sino en el dueño de uno de los mayores holdings capitalistas del país.

En italiano Qualunque quiere decir Cualquiera. Como tantas otras cosas, los argentinos también adoptamos el término de la lengua de muchos de nuestros ancestros. En el diccionario del lunfardo, el castellanizado "Cualunque" significa: "Alguno, cualquiera, indistinto". En general, todos lo tomamos como alguien o algo ordinario, sin ninguna particularidad que lo distinga.

Hace unos años atrás, el periodista y conductor Gabriel Schultz -seguramente sin conocer nada de la vida del padre de Franco y del abuelo de Mauricio Macri- comenzó a divulgar por radio sus "Máximas del hombre cualquiera". Semana a semana lanzaba consignas como que "todos los abogados son garcas", "los gordos son resentidos", "las mujeres que toman el sol en la terraza de su casa, son vividoras", entre muchas otras.

Si bien Schultz ahora goza de cierta fama, gracias a sus apariciones televisivas (Ardetroya, TVR), cuando comenzó con esas máximas no era más que un productor radial. Su rostro no era conocido para el gran público, y podía lanzar los disparates más insensatos (y más divertidos) con la "impunidad" que da el anonimato. Su personaje era justamente eso, un hombre cualquiera, que no tenía que andar rindiendo cuentas por la vida, ni ser políticamente correcto.

El hombre cualquiera, el de a pie, el anónimo trashumante de la gran ciudad siempre está tentado de castigar impiadosamente aquello que le molesta. Y muchas veces sus diatribas están dirigidas contra la política y, en general, contra "los políticos". Pero esa manada de lobos también se puede convertir en manso rebaño de corderos si encuentran a "un buen pastor". Allí, al final del camino, estaba esperando el hombre elegido, en definitiva un hombre cualquiera -aunque no lo sea- para conducirnos por el camino de la felicidad.

De poco importa que el Presidente de la Nación nos recuerde con su verba encendida que Mauricio es Macri; de poco vale recordar el pasado del líder de PRO ligado a la "patria contratista" y hasta su procesamiento por contrabando; nada cambia que sus aliados maten docentes en las rutas de su provincia, o se inventen títulos de "ingeniero" (Blumberg es tal vez el máximo exponente del "Uomo Cualunque"). En cambio, sí se vio en él a un dirigente deportivo exitoso; un capitalista "con rostro humano" (para lo cual ayudó sobremanera su compañera de fórmula); y a un hombre que, sin ser cualquiera, bien puede entender las necesidades de "la gente".

Giro a la derecha
Ante cada elección, y de acuerdo con el gusto del analista sobre vencedores y vencidos, surgen rápidos los análisis extremistas. Unos repiten el muy latino y democrático "vox populi, vox dei"; otros se refugian en su aristocratismo más exacerbado y promulgan que "el pueblo no sabe votar". Ambos se confunden o tratan de llevar agua para sus respectivos molinos. Si el pueblo no supiera votar, no habría conseguido muchas de las conquistas políticas y sociales de las que hoy disfrutamos; si, en cambio, nunca se equivocara, no hubiéramos tenido gobiernos que en nombre del pueblo terminaron imponiendo los intereses de una pequeña minoría. "Mi pueblo es un mar sereno, bajo un cielo de tormenta", decía Alfredo Zitarrosa.

El pueblo suele rehuirle a la mayoría de las etiquetas que utilizan los analistas. No es de derecha, ni de izquierda; ni "neoliberal", ni "progresista". Pero que rehuya a esos apelativos, no quiere decir que sea zonzo, como algunos pretenden demostrar, ni que no sepa que hay dirigentes de derecha, de centro o de izquierda. Al votar a Macri nadie puede hacerse el desentendido, ni decir que no sabe de quién se trata.

La inseguridad, el desorden en la vía pública, la falta de limpieza en las calles, los problemas de tránsito, parecen ser hoy las principales preocupaciones de los porteños, por encima de la pobreza, el desempleo, la educación o la salud. Y queda claro que en los últimos años, las distintas propuestas "progresistas" no pudieron dar respuestas a esos problemas. A eso se suma el habitual espíritu díscolo de los habitantes de la Capital contra todo lo que parezca un exceso de hegemonía del gobierno central, sobre todo si éste proviene del peronismo -"el hecho maldito del país burgués", como decía J.W. Cooke-.

Entonces ("¿por qué no?"), el giro a la derecha cae de maduro. Y vira hacia un candidato que habla contra la política, pero está políticamente más maduro.

(...) El hombre de la calle, el hombre cualquiera, acostumbrado a perder, ya depositó su confianza en él para que se haga cargo de los destinos de la ciudad autónoma. Mauricio, que es Macri, deberá demostrar si está dispuesto a gobernar para esa gran mayoría o si en cambio lo hará para la pequeña minoría acostumbrada a ganar a costa de los "qualunque".


Artículo aparecido en El Barrio Villa Pueyrredón, Año IX, Nº 99, Julio 2007, p. 4.

(Nota: aquí hay más datos sobre la relación entre MM y L'Uomo Qualunque.) Como síntesis final y gracias a una estrofa que encabezaba ese artículo, descubrí el tema musical que para mí representa mejor el asunto. Que no es éste (como supuso algún blog que ahora se me escapa) sino este otro:


jueves, julio 26, 2007

Si él lo dice...


Aunque a algunos nos cueste entenderlo, todavía hay quienes creen en una Argentina paradisíaca previa a 1943. Hasta que llegó el peronismo, ese engendro nazifascistoide, a arruinarlo todo.

Qué mejor entonces, para aproximarnos a la verdad, que leer lo que escribió un antiperonista ilustre, el Dr. Alfredo L. Palacios.

"Un criterio equivocado e inhumano, y una política extraviada de los verdaderos intereses nacionales han conducido al país a una inflación ostentosa, en las grandes urbes, a costa del olvido de las condiciones de existencia de las provincias del interior, a la vez que a un refinamiento y selección de los ganados, junto a un empobrecimiento progresivo de la raza que ha poblado nuestro suelo y que con su abnegación y sacrificio ha cimentado y nutrido la grandeza de la Nación.

Esto no es una simple apreciación, ni una hipótesis aventurada: es un hecho consumado, difícil de corregir.

Frente a él, se levanta una perspectiva pavorosa: la del porvenir de innumerables pequeñuelos argentinos, tarados por las enfermedades que engendra la miseria y condenados a una existencia tan estéril como deleznable y dolorosa.

Hoy estamos a tiempo, todavía, si enfrentamos el problema con la urgencia angustiosa que requiere, de rectificar la orientación suicida en que se encuentran comprometidos la vida y el porvenir de nuestro pueblo.

Es preciso, para ello, que arranquemos a la servidumbre del hambre y de la ignorancia a las futuras generaciones de esos humildes argentinos que mañana pueden ser los defensores del sagrado patrimonio de nuestras libertades.

Es innegable ya, para todos, que la fuerza y la riqueza de un país se basa, más que en las fuentes naturales y en la extensión de sus tierras, en la cantidad y calidad de su elemento humano.

Nada vale la naturaleza si no existe quien la explote y la transforme, y nada vale la máquina siquiera, sin el hombre que ha de dirigirla.

No podremos ser jamás un pueblo grande, responsable y progresista si carecemos de ciudadanos íntegros, física y moralmente, que sean capaces de explotar nuestras ingentes riquezas y de administrar y defender el patrimonio de nuestra cultura hereditaria.

El lema proclamado por Alberdi y que ha inspirado hasta hoy nuestra política inmigratoria: 'Gobernar el poblar', hemos de corregirlo así: 'Gobernar es fortalecer, instruir y educar al ciudadano'.

Estamos en una época en que la brusca invasión de la mecánica en las producciones industriales y en las relaciones económicas va colocando a los pueblos en presencia de esta disyuntiva: educar a los hombres para que sean capaces de dirigir y manejar a la máquina, o conducirlos a la desocupación y el hambre para eliminarlos indirectamente.

Para esta última solución, que es absurda, aparte de que entraña la amenaza de hondas perturbaciones sociales, nosotros no tenemos ni siquiera la excusa del excedente de población.

Como ya he dicho otras veces, en esta noble tierra nuestra, el gran desocupado es el suelo.

Entre nosotros la máquina, si la sabemos utilizar en beneficio común, cumplirá eficazmente su misión de elevar al obrero, dándole la dignidad de administrador inteligente de las fuerzas naturales, y con ellos podremos realizar la maravilla de fertilizar nuestros desiertos.

Lograremos, de este modo, redimir a la tierra de su esterilidad, y de su dolor y su miseria, al hombre.

Para conseguirlo, sólo es necesario que procedamos con un concepto de economistas, sabiendo que el elemento humano es el fundamento de nuestra riqueza.

Disponemos de todos los recursos que se requieren para formar un pueblo eminente, poderoso, libre y próspero, que sea un ejemplo en el mundo.

Bastará para alcanzar el propósito superior de formar ese pueblo, que a su servicio pongamos el aliento generoso y el impulso constructivo y fraternal que reclama toda gran empresa."

Del libro El dolor argentino (1938). Citado en El desarrollo de las ideas en la sociedad argentina del siglo XX de José Luis Romero, Ediciones Nuevo País - Biblioteca Actual, 1987, pp. 175-176.


De paso, si alguien piensa que este texto no tiene nada que ver con la actualidad, puede darse una vuelta por acá.

Ah, Manolo, gracias por esto. Y lo prometido es deuda.

miércoles, julio 25, 2007

Ha-Joon Chang

Gracias a un post del Escriba descubrí este artículo del economista coreano Ha-Joon Chang, a quien ya conocía por el trabajo "Patada a la escalera: la verdadera historia del libre comercio" (está en la biblioteca de Homoeconomicus). Habrá que recordar este nombre ya que es alguien que hoy en día nos habla de las cosas que la ortodoxia neoliberal prefiere ocultar. Para tratar de agregar algo a lo del Escriba y a esta otra entrada de Luz Mala, transcribo algunos párrafos del artículo de Chang que tienen que ver con la Historia (traducción propia):

"(...) En 1721, el primer ministro británico Robert Walpole lanzó un programa industrial que protegía y promovía a los fabricantes ingleses contra competidores superiores de los Países Bajos, entonces el centro manufacturero de Europa. Walpole declaró que "nada contribuye tanto al bienestar público como la exportación de bienes manufacturados y la importación de materias primas extranjeras". Entre la época de Walpole y la década de 1840, cuando Gran Bretaña comenzó a reducir sus aranceles (aunque no se pasó al libre cambio hasta los años 1860), el arancel industrial promedio en Inglaterra estuvo en el orden de 40-50%, comparado con 20% y 10% en Francia y Alemania respectivamente.

Los Estados Unidos siguieron el ejemplo británico. En realidad, el primer argumento sistemático de que en economías relativamente atrasadas las industrias nuevas requieren protección antes de poder competir con sus rivales extranjeros -conocido como el argumento de la "industria naciente"- fue desarrollado por el primer secretario del Tesoro norteamericano, Alexander Hamilton. En 1789, Hamilton propuso una serie de medidas para lograr la industrialización de su país, incluyendo aranceles proteccionistas, subsidios, liberalización de la importación de insumos industriales (así que no se trataba de un "manto protector" para todo), patentes para invenciones y el desarrollo del sistema bancario.

Hamilton era perfectamente consciente de los peligros potenciales de la protección a la industria naciente, y advirtió contra el llevar demasiado lejos estas políticas. Él sabía que así como algunos padres son sobreprotectores, los gobiernos pueden favorecer demasiado a las industrias nacientes. Y de la misma manera que algunos niños manipulan a sus padres para que los mantengan más allá de la infancia, hay industrias que prolongan la protección gubernamental a través de un "lobbying" inteligente. Pero la existencia de familias disfuncionales no es un argumento contra la paternidad en sí misma. Del mismo modo, los ejemplos de mal proteccionismo simplemente nos dicen que esa política debe ser usada sabiamente.

Al recomendar un programa de industrias nacientes para su joven país, Hamilton, un osado ministro de finanzas de 35 años con solamente un título en artes liberales de un college de segunda clase (King's College de Nueva York, hoy en día Universidad de Columbia) estaba ignorando abiertamente el consejo del economista más famoso del mundo, Adam Smith. Al igual que la mayoría de los economistas europeos de la época, Smith le aconsejaba a los norteamericanos no desarrollar la industria. Él argumentaba que cualquier intento de "frenar la importación de manufacturas europeas" iba a "obstruir... el progreso de su país hacia la riqueza y la grandeza verdaderas".

Muchos norteamericanos -notoriamente Thomas Jefferson, en ese momento secretario de Estado y archienemigo de Hamilton- discrepaban con Hamilton. Ellos argüían que era mejor importar de Europa productos manufacturados de alta calidad con los recursos que el país conseguía de sus exportaciones agrícolas, que tratar de producir manufacturas de calidad inferior. Como resultado, el Congreso sólo aceptó con poco entusiasmo las recomendaciones de Hamilton -aumentando la tasa arancelaria promedio de 5% a 12,5%.

En 1804, Hamilton fue muerto en un duelo por el entonces vicepresidente Aaron Burr. Si hubiera vivido una década más, habría visto a su programa aplicado plenamente. Después de la guerra anglo-norteamericana de 1812, los EE.UU. empezaron a moverse a una política proteccionista; para la década de 1820, el arancel industrial promedio había aumentado a 40%. Para los años 1830, la tasa arancelaria industrial promedio de Norteamérica era la más alta del mundo y, salvo por algunos breves períodos, se mantuvo así hasta la Segunda Guerra Mundial, momento en el cual su supremacía industrial era absoluta.

Gran Bretaña y los Estados Unidos no fueron los únicos países practicantes de la protección a la industria naciente. Virtualmente todos los países ricos de hoy usaron medidas políticas para proteger y promover a sus industrias nacientes. Aún cuando el nivel general de proteccionismo era relativamente bajo, algunos sectores estratégicos podían conseguir una protección muy elevada. Por ejemplo, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, Alemania, mientras mantenía una tasa arancelaria industrial promedio relativamente moderada (5-15%), le acordó una fuerte protección a industrias como las del hierro y el acero. Durante el mismo período, Suecia le otorgó una alta protección a sus industrias ingenieriles emergentes, aunque su tasa de arancel promedio era de 15-20%. En la primera mitad del siglo XX, Bélgica mantuvo niveles moderados de protección general pero protegió fuertemente sectores textiles clave y la industria siderúrgica.(...)"

Chang también se refiere a otras políticas usadas en su momento por los países desarrollados, tales como subsidios de exportación, restricciones a la inversión extranjera, desarrollo de empresas de propiedad estatal, no reconocimiento de patentes foráneas, etc. Y al referirse a que hoy en día esos países le recomiendan y le imponen a los países en desarrollo políticas que van en contra de su propia experiencia histórica, Chang menciona al economista alemán Friedrich List. Quien en 1841 criticó a Gran Bretaña por predicar el libre comercio a otros países cuando ella había logrado su supremacía económica a través de aranceles y subsidios, acusando a los ingleses de "patear la escalera" que ellos mismos habían usado para llegar a ser la primera potencia económica mundial. Cualquier semejanza con la actualidad, no es pura coincidencia.

En fin, a partir de ahora los Nac&Pop vamos a poder citar abundantemente a Ha-Joon Chang, joven economista del Primer Mundo, y de paso dejaremos descansar un poco al viejo Jauretche que hablaba de cosas parecidas hace 40 años. Seguramente eso nos dará un poco más de prestigio y evitará que nos califiquen de nostálgicos que nos quedamos en el tiempo.


P.S.: gracias al post de Luz Mala encontré esta entrevista que Julio Sevares le hizo a Chang para Clarín, cuando el coreano nos visitó en 2005.

jueves, julio 19, 2007

Noticias del Chaco

(Advertencia: en este post no se nombra a la chaqueña más famosa.)
Hace tiempo me gustaba lo que escribía Mempo Giardinelli y solía coincidir con sus ideas, hasta que en 2001 se convirtió en el profeta de la debacle y de los nuevos tiempos que sobrevendrían después de cumplido el "que se vayan todos". Ahí le saqué tarjeta roja.

Ahora parece que el hombre ya se ha tranquilizado un poco. Y en una nota publicada en el Nº 224 de la revista Debate (del 28 de junio pasado) nos trae un poco de sensatez provinciana que, en esta ciudad y en estos días, no viene nada mal.


El bosque y los árboles
por Mempo Giardinelli
mgiardinelli@revistadebate.com.ar

Bueno, el señor Macri gobernará la Capital; el ARI y Fabiana Ríos harán su primera experiencia de gestión en Tierra del Fuego; Huracán volverá a la primera división del fútbol argentino después de mucho tiempo [1] y aquí en el Chaco la tala criminal de bosques sigue y seguirá como si nada. No en vano somos una de las provincias con mayor deforestación.

En la Argentina desaparecieron en los últimos cuatro años más de 1.100.000 hectáreas de bosques nativos, según informa el diario porteño La Nación. Esta indetenible tala de grandes superficies que se destinan a la agricultura -sobre todo al cultivo de soja- es especialmente brutal en las provincias de Chaco, Córdoba, Formosa, Salta, Santa Fe y Santiago del Estero.

El caso más alarmante es el santiagueño, con 515.228 hectáreas menos en cuatro años, que representan 25 veces el tamaño de toda la ciudad de Buenos Aires, según datos de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación.

El otro caso dramático es Salta, donde entre 2002 y 2006 se cortaron 414.934 hectáreas de bosques nativos, con un aumento en la tasa de desmonte de más del doble en comparación con el período 1998-2002. Una velocidad para eliminar bosques, por cierto, que en estas dos provincias supera al promedio mundial, incluso el de los países africanos.

En el Chaco, de acuerdo a estadísticas de Greenpeace, entre 2002 y 2004 se deforestaron 71.446 hectáreas, la mayor parte en los departamentos limítrofes con Santiago del Estero.

Y, aunque el Senado estudia desde hace más de un año la sanción de la Ley Nacional de Bosques, ésta es resistida -insólitamente- por parte de gobiernos y dirigencias de las provincias del Norte, casi todos largamente sospechados de corrupción y cuyos gobernantes han sido más de una vez vinculados a negocios turbios con tierras públicas.

Sirva de muestra este hecho: mientras esta nota se escribe, todavía se aguarda aquí una autorización judicial para confiscar las maquinarias utilizadas en un desmonte ilegal detectado el fin de semana pasado en unas 1.300 hectáreas de la zona de Pampa del Infierno. Un allanamiento por parte de inspectores de la Dirección de Bosques al predio fue frenado en el acto, y la Justicia chaqueña no da curso al pedido de incautación de las máquinas que hicieron el desmonte, las cuales -seguramente- en estas mismas horas ya estarán cortando bosques en las cercanías. Y así siguiendo.

Claro que en Buenos Aires la desaparición de los bosques argentinos no interesa demasiado. El escenario político nacional no ha cambiado gran cosa, como era previsible, porque después de todo sólo se trató de una elección municipal en la ciudad más grande del país y de otra en la provincia más pequeña. Fueron comicios importantes, desde luego, pero por ahora nada va a cambiar y los problemas nacionales seguirán siendo los mismos.

Sin embargo el exitismo neomacrista ya sueña con presidencias extraboquenses, mientras el hartazgo y la frivolidad clasemedieras se llaman falta de energía, gran hermano, escasez de gas, bailando por un sueño, inseguridad en las calles, apología de la Nada, trenes infames, la increíble Secretaría de Transportes que-no-se-toca y la histeria colectiva fogoneada por miles de taxistas adoctrinados por Radio 10. [2]

En provincias solemos pensar que no se puede vivir dramatizando todo, todo el tiempo, como hacen los porteños. No tiene sentido, aunque tampoco parece tener destino, para decirlo anagramáticamente. Pero ahí está el sistema multimediático nacional para convencer a la ciudadanía, como siempre, de que le conviene lo que la atormenta.

En cambio lo que sí parece que tuvo sentido fue la Convención Constituyente correntina. El 10 de junio pasado y después de meses de arduos debates se juró la nueva Constitución de la Provincia de Corrientes, que prohibe acceder a bienes inmuebles ubicados en zonas de seguridad, áreas protegidas o de recursos estratégicos, a extranjeros no residentes ni nacionalizados, ni a sociedades conformadas por ciudadanos o capitales foráneos. Por 31 votos contra siete se estableció la soberanía correntina sobre sus recursos hídricos, o sea los Esteros del Iberá, declarados "patrimonio estratégico, natural y cultural de la Provincia".

Una cuestión que desatará duros debates (en esta misma página ya nos ocupamos del proyecto Douglas Tompkins [3], y varias veces de problemas acuíferos y ambientales) pero que para millares de porteños sólo parece -y seguirá pareciendo- otro asunto de marcianos, o poco menos.


[1] O sea, seis puntos anuales asegurados para su papá campeón, el Ciclón.
[2] Hoy, a veintipico días de escrita la nota, cada uno puede alargar este listado a piacere.
[3] Acá encontré un artículo anterior de Mempo sobre este asunto. Y ya que estamos, aquí podemos leer un reportaje reciente al bueno de Mr Tompkins.

lunes, julio 16, 2007

Hurgando en el Museo

Manuel Belgrano ha sido sin dudas un hombre poco afortunado, tanto en la vida como en la muerte. No sólo padeció la ingratitud de sus compatriotas y terminó sus días en la más absoluta miseria, sino que el último objeto de valor que poseyó, el reloj que le fuera regalado por el rey Jorge III de Inglaterra y que dejó como pago a su médico y amigo Joseph Redhead, ha sido robado del Museo Histórico Nacional. No es el primer robo post mortem que sufre Belgrano, hace cosa de un siglo ciertos personajes notorios quisieron afanarle algunos dientes.

Y pese a todo lo que nos inculcan desde la escuela sobre Belgrano, el hombre sigue siendo poco conocido. Recorriendo blogs encontré este sentido homenaje que le hizo Luz Mala. Y también pude leer varias notas que le dedicó Manuel Fernández López, cuya sección El baúl de Manuel en Cash suele ser de lo más instructivo y disfrutable del Página/12 dominical. Donde podemos leer lo que sigue, sobre el pensamiento y la actuación de Belgrano en lo referido a la educación:
Cada cual tiene, necesariamente, su propio padre natural. Pero la Patria, esa mezcla de suelo y sociedad, en la que uno nace, crece, trabaja, ama y engendra sus hijos, ¿qué padre tiene? En un país que se lanzó a la historia casi inhabitado, y que se hizo grande por la incorporación de extranjeros de todas las latitudes, el rango de padres de la Patria corresponde a los individuos que logran cohesionar a una sociedad heterogénea dentro de una comunidad de destino, más que una comunidad de origen. El mérito grande de Belgrano, fue proponer, antes aun que Sarmiento naciera, la educación como principal camino del crecimiento, el desarrollo y el progreso. “Sin saber, nada se adelanta”, decía en 1795. Y añadía: “Jamás me cansaré de recomendar la Escuela y el premio, nada se puede conseguir sin esto”. La enseñanza debía comenzar en la primera infancia, proporcionando “una regular educación, que es el principio de donde resultan ya los bienes, ya los males de la sociedad. Uno de los principales medios que se deben adoptar a este fin son las escuelas gratuitas adonde pudiesen los infelices mandar a sus hijos sin tener que pagar cosa alguna por su instrucción; allí se les podía dictar buenas máximas, e inspirarles amor al trabajo, pues en un pueblo donde no reine éste, decae el comercio y toma su lugar la miseria; las artes que producen la abundancia, que las multiplica después en recompensa, perecen, y todo desaparece”. La educación primaria debía alcanzar a todo punto en que residiese algún grupo humano: “Estas escuelas debían alcanzar, primero, a todo niño sin distinción de sexo, con escuelas gratuitas para las niñas; y segundo, ‘promoverse en todas las ciudades, villas, y lugares’ del país”. Después de aprender los rudimentos de las primeras letras, la educación debía continuarse, orientada a la producción, y en ella cada sector productivo hallaba un saber específico. Para el adelanto agrícola, sugería “una escuela práctica de agricultura”. Para la industria, “una escuela de dibujo, que sin duda es el alma de las Artes” y “escuelas de hilazas de lana”, extensibles al “hilado de algodón”. Y para el comercio, “una Escuela titulada de Comercio” y “una Escuela de Náutica”. Cada escuela técnica se correspondería con sus respectivas unidades de producción: la de Dibujo, con las “Artes y Fábricas”; la de hilazas de lana, con el aumento de las fábricas respectivas, etc.

Y sobre el pensamiento económico belgraniano, prácticamente desconocido (u ocultado), estos párrafos:
Ambos padres de la patria coincidieron al momento de fijar normas para el comercio exterior, que consolidasen la independencia política recién proclamada y evitasen fugas de metálico en compras innecesarias. Primero fue Belgrano, desde las páginas del Correo de Comercio, a poco más de tres meses del 25 de Mayo de 1810. Después fue San Martín, quien, luego de proclamar la independencia del Perú, el 28 de septiembre de 1821 dictó el Reglamento Provisional de Comercio, que declaraba libre el comercio interior y fijaba fuertes aranceles para las mercancías importadas, en especial aquellas cuya introducción compitiese con la industria peruana.(...)

(...) Propone insertar al propio país en la economía mundial (deseaba “que formásemos una de las naciones del mundo”, escribe Belgrano), pero no como colonia –como proveedor de materia prima–, sino como nación soberana, que decide qué exportar y qué importar. Permitir la importación de mercancías que compiten con las producciones locales e impiden su crecimiento es un error político, que deja sin empleo las manos del país y sin oportunidad de inversión a los capitales nacionales. Y escribe: la importación de mercancías que impiden el consumo de las del país, o que perjudican al progreso de sus manufacturas y de su cultivo, lleva tras sí necesariamente la ruina de una nación. Abrir las puertas a las manufacturas extranjeras, como Belgrano mismo propuso en 1809 (“franquear el comercio a los ingleses en la costa del Río de la Plata”) había sido un ardid, para “dar el primer golpe a la autoridad española”. Pero en un régimen de soberanía política, el país debe procurar la transformación de su propia materia prima. Belgrano escribe: “El modo más ventajoso de exportar las producciones superfluas de la tierra es ponerlas antes en obra, o manufacturarlas”. Recíprocamente, la importación de materia en bruto, y su industrialización en el país, rinde más que hacerlo como manufactura. Belgrano dice: “La importación de las materias extranjeras para emplearse en manufacturas, en lugar de sacarlas manufacturadas de sus países, ahorra mucho dinero y proporciona la ventaja que produce a las manos que se emplean en darles una nueva forma”. Estas ideas no eran originales de Belgrano. Las hallamos en Arteta de Monteseguro y en Genovesi, quien a su vez las tomó de autores precedentes. Son “principios que los ingleses, el pueblo más sabio en el comercio, proponen en sus libros para juzgar de la utilidad o de la desventaja de las operaciones de comercio”, escribe Belgrano. Suponen el estudio de la Economía Política, y la selección de los capítulos más útiles al propio país.

lunes, julio 02, 2007

Pueblo

Hace unos días el diario de Bartolo publicó un engendro cuyo autor se pregunta si el concepto de pueblo no es "una idea alienante, poseedora de un sentido al que correspondería llamar 'fascista'". Frente a esto, y sin dejar de pensar que un visitante intergaláctico probablemente tendría mayor comprensión de la realidad que este personaje, prefiero recordar las luchas anónimas de nuestro pueblo, ese que en gran parte lloró hace 33 años la muerte de su líder. En este aniversario Manolo nos regaló una evocación de un episodio vivido en ocasión del primer retorno de Juan Domingo Perón al país, el 17 de noviembre de 1972. Aquí traigo el recuerdo de otro hecho ocurrido ese mismo día, en homenaje a sus protagonistas, los miles de ciudadanos que salieron desarmados a las calles dispuestos a encontrarse con el General, aún sabiendo que iban a enfrentar la represión, y el capitán José Luis D'Andrea Mohr, militar democrático y luchador por los derechos humanos (quien no era peronista). Lo que sigue es parte de un diálogo que mantuvo hace varios años con María Ester Gilio.


MEG: ¿Eficiencia en qué terreno? [refiriéndose a las tareas de entrenamiento que en esa época realizaba D'Andrea Mohr en el Ejército]

JLDAM: En toda forma de combate urbano. Manejo de todo tipo de armas y explosivos. En ese año, el 17 de noviembre de 1972 Perón regresó al país.

MEG: Por primera vez después del '55.

JLDAM: Casi un año después volvería ya para quedarse. Pero en esta primera oportunidad nosotros teníamos orden de patrullar determinados sectores de la ciudad y disolver los contingentes que se reunían para ir a Ezeiza. En una de esas salidas en que íbamos yo en un jeep, el capitán segundo jefe de la compañía en otro y atrás tres camiones con los hombres que yo había instruido, tomamos Canning y de pronto vemos que en una transversal, a cien metros sobre la izquierda, hay reunidas unas 2000 personas. Paramos y el capitán me ordena que vaya y los intime a disolverse. Yo me saqué el casco, el cinturón con la pistola y fui.

MEG: La orden no le gustaba.

JLDAM: ¡Claro!, era un despropósito. A medida que me acercaba sentía el peso del silencio y las miradas clavadas en mí. "¿Qué hago?", pensaba. Y también, "ya se me va a ocurrir algo", pero seguía avanzando y no se me ocurría nada, hasta que de pronto veo que de la manifestación se separa una señora con un impermeable raído y un pañuelo en la cabeza, que se acerca hasta que nos encontramos. Yo miraba para abajo y cuando levanté los ojos vi los de ella. Ojos grandes y celestes como los de mi abuela, que había muerto, y yo adoraba. Ella me tomó de los brazos y sentí no sé... que era mi abuela. Pensé en la patria y en lo que esa mujer esperaba de mí en ese momento. Yo estaba como petrificado cuando la escuché decir: "Señor, ¡no nos van a matar!". Yo la abracé y -mire, todavía me emociono-, "no señora, no", le dije y avancé con ella abrazada hacia la gente, que se separó dejando un pasillo por el que avanzamos. "Lo que nosotros queremos, dijo, es ir a esperar al general Perón". Yo saqué, entonces, un plano del bolsillo, les pedí que lo sostuvieran y les expliqué cuál era mi sector. Tenían que dividirse en 8 columnas y, al llegar al límite de mi sector en 16. "Porque si los grupos son chicos no pasa nada", les dije. Se produjo una ovación, uhhh, y la señora me dio un beso. Ella lloraba y yo también. Vuelvo al jeep y el capitán: "¿Qué pasó?" "No, nada, les dije que se fueran y se fueron". Esa noche, viene un soldado a mi casa y me dice que me llama el general Sánchez de Bustamante, que era el comandante del cuerpo, lo que después fue Suárez Mason. Llego y me dice "Sientesé", lo cual ya me sonó raro.

MEG: ¿Por qué?

JLDAM: Demasiado amable. "¿No vio televisión hoy?", me pregunta. Ahí me acordé que durante el episodio había visto una cámara por ahí. "No, no vi". "Ah -dice él-, salió bárbaro. Se oyó claramente la orden que impartió". Yo pensé: "Me mandan preso a Magdalena". Él dijo: "Usted está en una situación muy extraña, yo debería hacer un sumario y mandarlo a Magdalena, porque hizo todo al revés de lo ordenado, o felicitarlo por ser el único hombre que dispersó una manifestación solo, desarmado y con un discurso". Yo pensé, "¿qué elegirá?".

MEG- ¿Qué eligió?

JLDAM- Primero, quiso saber. "¿Por qué hizo eso?" "Hice eso porque es imposible e inadmisible enfrentar a compatriotas desarmados, con armas. Yo, eso no lo voy a hacer nunca". "Perfecto, yo no lo puedo felicitar pero lo felicito. Váyase".(...)


P.S.: dedicado a Manolo y a todos los amigos peronistas, panperonistas y Nac&Pop de la blogósfera.

viernes, junio 29, 2007

El gran cambio


Tras largas jornadas de angustia y preocupación, ha vuelto la tranquilidad. Mauricio no se va a comer crudo a nadie, éstas son las idas y vueltas de la democracia, la campaña sucia ya quedó en el olvido. Puedo volver a dedicarme a otros temas que me motivan más. Antes de eso, un par de cositas que me habían quedado pendientes.

- Aquí, un interesante análisis de tres semiólogos sobre las estrategias, símbolos e imágenes de esta contienda electoral. Me quedo con esto que dijo Raúl Barreiros: Filmus-Heller hicieron una (mala) campaña de propaganda política. Macri-Michetti hicieron una (exitosa) campaña publicitaria.

- El Dr. Gustavo Martínez-Pandiani (Decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social de la Universidad del Salvador de Buenos Aires) se refirió a Gabriela Michetti como "la papa frita del combo" y a Mauricio como "la hamburguesa". Esto se lo escuché decir por Radio Continental antes de la segunda vuelta, y parece que lo repitió después de la elección hablando por FM Palermo. Su declaración completa puede leerse acá. Bueno, si este prestigioso académico no se inspiró en una entrada de un humilde bloguero amateur, le pasó raspando.

Y leyendo este post donde Musgrave se refiere a los que hablan de "el gran cambio", me vino a la memoria este cuento judío que alguna vez citó el Jorjón Sabato:
A un campesino, padre de cuatro hijos y dueño de siete cabras, las cosas le iban de mal en peor. Desesperado, consultó al rabino, que le aconsejó que para que su situación cambiase, todo lo que debía hacer era que una de sus cabras pasase la noche en la misma habitación donde dormía toda la familia.

A la mañana siguiente, el campesino corrió a contarle al rabino que la situación había empeorado, porque la cabra no sólo baló toda la noche sino que hizo pis y caca por todas partes, con lo que su mujer se enfureció, los cuatro hijos lloraron y él no pudo pegar un ojo. El rabino, después de escucharlo con toda su paciencia, le aconsejó que ya que una cabra no había sido suficiente para lograr el cambio deseado, metiese dos cabras en la habitación. Ni qué decir que a la mañana siguiente el campesino volvió más desesperado que nunca; el rabino, impertérrito, le aconsejó que metiese tres cabras. Y así sucesivamente hasta que el campesino llegó a meter las siete cabras en la pieza. La situación llegó entonces a su extremo, y el rabino le aconsejó que la noche próxima sacase las siete cabras de la habitación. En la mañana, el campesino fue a verlo con una sonrisa en sus labios: "¡ahora sí que logramos el gran cambio!".

(Aclaración: la foto fue capturada en los pagos de Lord Henry (a) El impreciso).

lunes, junio 25, 2007

Algunas reflexiones

La victoria de Maurizio Macri, no por esperada deja de ser un reverendo bajón (por lo visto, sólo para una minoría en la que me incluyo). Que por ahora me motiva apenas unas pocas y breves reflexiones y/o apostillas.

- Quienes con motivo de estas elecciones reeditaron en su imaginación la vieja antinomia peronismo-antiperonismo demostraron una vez más aquello de que "no hay peor ciego que el que no quiere ver". El desfile de conspicuos integrantes del tren fantasma como Miguel Ángel Toma o Ramón Puerta por el bunker del PRO es una buena demostración. El misionero se despachó con que "hay que definir el candidato de la cuarta pata de la oposición que es el peronismo no transversal, las otras son Lavagna por el radicalismo, López Murphy por la derecha y Carrió por la izquierda" (declaraciones a Radio Ciudad, hoy a eso de las 19.30 hs).

- En exclusivas declaraciones por Radio Nacional, Jaime Durán Barba dijo que conoció a MM en el 2004 y que "no le constaba que hubiera estado a favor de las privatizaciones" en los '90. Preguntado sobre qué le parecía la presencia de personajes como Toma junto a Mauri, respondió como un buen torero. Repitió su conocido discurso sobre la superación de las luchas ideológicas típicas de los '70 (en las que él participó, reconoció con orgullo), las nuevas preocupaciones de los jóvenes de hoy, y demás temas que este blog adelantó hace ya varios meses. Y atención: pasó el chivo de este libro que escribió junto a Santiago Nieto, diciendo "Si los responsables de la campaña del otro candidato hubieran leído mi libro, habrían tenido más éxito en oponerse a la nuestra". Así que muchachos, de aquí a octubre, agarren lo' libro', que no muerden.

- Quizá queriendo empardar a nuestro amigo Escriba, Horacio Verbitsky se arrogó ayer el haber predicho el triunfo PRO en esta nota de marzo pasado. Que merece ser leída para rastrear las causas del resultado de las dos vueltas de esta elección.

- Al reconocer el triunfo de su oponente, Daniel Filmus (a quien respeto) anunció que "a partir de mañana comienza la construcción de una fuerza auténticamente nacional y popular, con contenido progresista", etc., etc. DF debería saber que para poder hacer realidad esa intención, él tendría que prescindir de varios personajes que lo acompañaban en ese momento, empezando por Aníbal Ibarra y por el mentor de su candidatura, Alberto Fernández. Sobre los cuales, el ya mencionado Perro HV se despachó hace dos semanas con estas palabras:
"Ibarra consiguió batir a Macri en 2003 gracias a la participación presidencial en la campaña, pero desde que terminó el escrutinio gobernó aislado con su minúsculo grupo de amigos, como si la elección hubiera sido un plebiscito sobre su bella persona. Tampoco Fernández hizo nada a favor de la organización popular y prefirió recostarse en burócratas y recaderos(*). Hoy se ven en la Ciudad las consecuencias de la nula construcción política de ambos."
(*) Más claro sobre este asunto había sido HV una semana antes, cuando se refirió a "la conducción delegada por celular que Fernández practica a través del joven verticalista Diego Kravetz" (denunciado por estafa contra aportantes a la empresa recuperada IMPA, como ya se mencionó aquí).

- La foto que abre el post está inspirada por la reflexión de Tomás Abraham "No tengo ganas de defender a travestis, así de sencillo". No va a hacer falta, Tomás.

- Alguna vez se me ocurrió ver un parecido entre Maurizio y Patrick Bateman, el de American Psycho. No me imaginaba que me iba a enterar de otro elemento en común: ayer, respondiendo a un cuestionario en P.12, MM dijo que en música se identificaba con "Genesis, Supertramp, Phil Collins y Queen". Quién dice, a lo mejor si se explayara más sobre su predilección, diría algo como lo que se escucha aquí:



Para ponerle algo de calor a una noche muy fría. La verdad, que concuerda con las teorías de Durán Barba, y además está bueno.


P.S.: Pido perdón a los que no saben inglés. Ah, me confieso un fanático absoluto de Genesis pero el de los '70, de antes que le empezara a gustar a Bateman y, seguramente, también a Mauri.