jueves, julio 24, 2008

Coincidencia


En 1976, la provincia de Jujuy fue escenario de uno de los episodios más reveladores de la connivencia entre el poder económico y la represión de la dictadura procesista. La lucha por la justicia y por la memoria de ese hecho quedará ligada para siempre al nombre de una mujer, de la que habla esta nota que le dedicó Luis Bruschtein al ocurrir su fallecimiento el 17 de marzo de 2005.


Olga Aredes
por Luis Bruschtein

El símbolo es esa mujer que da vueltas sola en un pueblo del norte. Es la plaza de Ledesma, en Jujuy, donde está el ingenio. La mujer es Olga Aredes, de la Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo. Lleva un cartel, el pañuelo en la cabeza y da vueltas mientras el pueblo, bajo la sombra del ingenio, da la espalda con temor. El placero lleva la cuenta de las vueltas y es el único que le habla. Cuando termina, guarda el cartel, se saca el pañuelo y regresa a su casa en silencio.

Tras años de cumplir el mismo rito, Olga consiguió romper el miedo, quebrar el silencio y una vez por año, en los últimos diez, Ledesma se sobrecogía en el mes de julio con la Marcha de la Noche de los Apagones. Primero iban gente de Buenos Aires y Tucumán y unos pocos vecinos. Y después los mismos pobladores de Ledesma se hicieron cargo de la cita y realizaron actos en las escuelas y en los barrios para recordar a los desaparecidos del pueblo, estudiantes, vecinos y trabajadores, entre los que se cuenta el ex intendente, el médico Luis Aredes, esposo de Olga.

A la tarde se quema el bagazo de caña y un olor dulzón inunda el pueblo. La chimenea gigante del ingenio más grande de Latinoamérica lanza una nube espesa de cenizas que cubren las calles y los autos. Forma parte del paisaje y la gente se acostumbra en un lugar donde es alta la incidencia de enfermedades respiratorias.

Olga murió ayer en Tucumán, víctima de cáncer, una enfermedad que se potenció por la bagazosis que produce la caña que quema el ingenio. Sabía que se moría y se fue a Tucumán para estar acompañada por sus hijos Olga, Adriana, Ricardo y Luis. No quiso cuidados extremos ni que le prolonguen la vida en forma artificial. Asumió el diagnóstico fatal con serenidad, ordenó sus cosas y mantuvo alguna comunicación –la que permitía su salud precaria– con los amigos en el resto del país.

Siempre fue así, de carácter fuerte pero sereno, desde su juventud, cuando recién casada con un médico recién recibido llegó a Ledesma. Luis Aredes quería ser útil donde más se lo necesitara. Y eligió el pueblo con la tasa más alta de mortalidad infantil. Pero después de un tiempo, el ingenio lo echó porque exigía demasiado para los trabajadores.

Se retiró a Tilcara, donde fue director del hospital por algunos años, pero abandonó todo para regresar y dar pelea, o sea ser útil. Fue el médico rural de los trabajadores golondrina y de los obreros del ingenio. La empresa hizo lo posible para echarlo, pero en 1973, los trabajadores le pidieron que fuera candidato a intendente y ganó. El resto es historia, lo depuso un golpe policial, lo metieron preso, lo liberaron y finalmente lo secuestraron y desaparecieron. Una noche de julio de 1976 se cortaron las luces del pueblo y de Calilegua, una localidad contigua, y la Gendarmería y el Ejército se llevaron a 400 vecinos en camiones cedidos por el Ingenio Ledesma. La mayoría fue internada en campos de concentración, 40 de ellos siguen desaparecidos.

El Ingenio Ledesma también sigue allí. Olga se murió. Es inevitable sentir el peso de la injusticia, de la desigualdad más desaforada. Pero si a ella y a muchas más las hubiera ganado el desconsuelo, les hubiera atado las manos y sacado el aliento o llevado a la resignación, el pueblo de Ledesma seguiría en silencio, las Madres no hubieran existido y no habría lugar, siquiera, para la esperanza o la dignidad.

En la película de Eduardo Aliverti, Sol de Noche, que cuenta esta historia, se la ve a ella y al cura del pueblo y un directivo del ingenio, enemigos del doctor Aredes. El contraste es tan fuerte entre la mujer y la hipocresía, la miseria humana, que lastima. Su vida, como la de todos, tiene un sentido en ese contraste.

La casa de Olga en Ledesma era una romería durante los días de la Marcha de los Apagones. Madres e HIJOS de todo el país se alojaban allí y se cocinaban grandes ollas de locro y docenas de empanadas. Habían sido muchos años de soledad, de dolor y humillación y la marcha era su victoria, la confirmación del valor de la dignidad, de que no estaba sola y de que el reclamo de justicia era algo más que una locura desgarradora. Ya enferma, en las últimas marchas caminaba con un barbijo para evitar la ceniza.

No estarán más su calidez, su opinión serena de luchadora, ni su mirada práctica. Faltará ese alegre empecinamiento fundamental. La vamos a extrañar en julio. Seguro que en estos últimos días pensó más de una vez en la marcha de este año, que será la primera sin ella. Pero también es seguro que en la Marcha de la Noche de los Apagones de este año en Ledesma estará más presente que nunca.


Hoy, a 32 años de la Noche del Apagón, y en un día en que ha sido condenado por la Justicia el genocida Luciano Benjamín Menéndez, bien vale este recuerdo.

lunes, julio 14, 2008

Palabras

Hay días en que algo hay que decir, o por lo menos manifestar de qué lado está uno. Más allá de mi absoluto agotamiento con el tema del "campo", quiero destacar algunas palabras rescatadas de entre toda la hojarasca surgida en estos larguísimos meses. Para empezar, algo de esto que escribió Orlando Barone en La Nación.

"Una destacada mayoría ha perdido la capacidad de conversar y se entusiasma enojándose. Su estado actual de normalidad es bramar y despotricar contra lo que, se ha propuesto creer, es una época de cataclismo. Se supone que para haber llegado a ese diagnóstico feroz deben haber estado comparando épocas recientes, anteriores. Y que de esa comparación concluyen que ésta es la más desgraciada. Suele ser paradójico asistir a estas agorerías abisales en medio de una comida para no carecientes. O en el transcurrir de una fiesta. Pero, también a la inversa, el diagnóstico feliz se plantea alborozado que éste sería el tiempo triunfal de bisagra de la historia. Sean modestos. Dejen de ser argentinos antiguos."

Ahora, las palabras con las que cerraba Luis Tonelli su artículo "Racionalidad suicida" en el Nº 272 de la revista Debate, salida el 31 de mayo pasado:

Continuidad o crisis

Ya a esta altura de los acontecimientos, hay dos bandos que se distinguen claramente en la sociedad. Están los que creen que lo peor que puede pasar es que nuevamente tengamos una crisis sistémica, que se dé otra vez un ciclo y que, nuevamente, el crecimiento quede neutralizado por la caída. Como ha ocurrido en los últimos 50 años. Y están quienes se entusiasman con ella, con el Apocalipsis, con el fuego purificador que lo barra todo para esta vez sí empezar bien de nuevo.

Como si todo no se tratara de dos modelos diferentes de país que están confrontando y que delatan algo que siempre fue aquí, en esta columna, sostenido: que el kirchnerismo no era hegemónico sino todo lo contrario, un fenómeno eminentemente superestructural y débil. A no confundirse: la hegemonía se define cuando los sectores que, relativamente, son perdedores en un modelo, sin embargo deciden jugar dentro de él antes que generar su crisis, para ser los ganadores en un escenario diferente (debiendo pensar que la crisis les significaría pérdidas tan importantes que su victoria podría ser pírrica).

Estar del bando de la continuidad no significa, necesariamente, ser oficialista. Simplemente, es apostar a que el cambio y la alternancia política no se den debido a una catástrofe sino a la existencia de una oposición que convence, y que puede hacer las cosas mejor que los que estuvieron hasta el momento gobernando el país.

A lo mejor esto baste para explicar por qué mañana voy a estar en la Plaza del Congreso. Pero quiero terminar citando esta nota de José Pablo Feinmann (contra quien despotrico en silencio muy seguido, por razones que ahora no vienen al caso).

"(...) Voy a citar ahora otro mail. Es de Hernán Nemi, que tiene 36 años, es profesor de Literatura en la Universidad de Morón, da clases en varios colegios secundarios y tiene un par de obras escritas para Teatro por la Identidad. (Esto lo torna muy sospechoso para la Argentina del odio y sus voceros comunicacionales. Porque la cosa también tiene este costado de destrucción fundamental: “¡Basta con esa cuestión de los derechos humanos! ¡Basta de juzgar a militares! ¡Basta de exhibir a Hebe de Bonafini en cada acto! ¡Ni a la Carlotto nos bancamos ya! ¡Eso terminó, es el pasado, hay que archivarlo!” O si no: “¡Hay que juzgar a los guerrilleros! ¿O no quedó alguno vivo?”.) Suscribo todo lo que dice Nemi, de modo que citarlo es hablar y decir por su medio, que es impecable, y exhibe una prosa inusual: “Se critica a Cristina por autoritaria: ¿qué otro presidente hubiera soportado cien días con rutas cortadas, desabastecimiento y amenazas constantes sin disparar un solo tiro ni reprimir en ninguno de los cientos de cortes de caminos que hubo? Entre el 19 y 20 de diciembre de 2001 murieron 31 personas en la represión del gobierno de De la Rúa a las manifestaciones populares. El matrimonio ‘montonero’ tuvo la actitud más tolerante y democrática frente a las protestas de la ciudadanía que se recuerde en toda la historia argentina”. Aquí sólo podríamos pulir la frase “toda la historia argentina”. Hubo otros gobiernos con tolerancia democrática. Es cierto que, en este caso, el llamado “campo” ha paralizado el país y su abastecimiento. Se trata, sin más, de un acto de subversión absoluto que deteriora por completo el funcionamiento del país. Y a los piqueteros se los quería colgar por cortar una calle.

Sigue Hernán Nemi: “¿Es éticamente correcto que la clase media y alta de Buenos Aires salgan a golpear cacerolas por las retenciones del campo cuando jamás las golpearon por las flacas jubilaciones que cobran nuestros viejos ni por los chicos que tienen hambre, ni por los sueldos docentes, ni por la carpa docente, ni por la privatización vergonzosa de nuestras empresas en los ’90?”. Y también: “¿Tiene autoridad moral la Sociedad Rural de pedir más institucionalidad cuando apoyó a cuanto gobierno de facto hubo en la Argentina? ¿Este campo hoy indignado es el mismo que aplaudió a Menem a lo largo de la década del 90? Sí, es el mismo”. Es siempre el mismo, Hernán: es el que recibió con atronadores aplausos a Juan Carlos Onganía cuando el dictador entró en el predio de la Sociedad Rural... ¡en carroza! El que abucheó a Alfonsín. El que respaldó a la patria financiera en el golpe de mercado. El que apoyó a Videla y negoció con Menem. Hoy, en esta Argentina del odio, es la clase heroica que representa los intereses de la patria. ¡Y con los periodistas progres a sus pies!

Y, por fin, escribe Hernán: “Quienes piensan –legítimamente– que los ruralistas tienen razón, ¿por qué lo expresan a través de mails o comentarios tan agresivos, tan cargados de odio, tan faltos de argumentos racionales?, ¿qué nos pasa a los argentinos (y argentinas) que nos cuesta tanto bancarnos a una mujer como presidenta? Muchos de los adjetivos de esos mails –muchos de ellos enviados por mujeres– muestran el peor machismo: se la llama a Cristina ‘puta’, ‘conchuda’, ‘turra’, ‘tilinga’... Y al mismo tiempo, los argumentos brillan por su ausencia”.

Es así, Hernán: pero eso de bancarse a una mujer como presidenta no nos pasa “a los argentinos”, sino a ciertos argentinos. Y si hiciera otra política le tirarían flores. No es que no se bancan a una mujer, no se bancan una política. El poder, en este país, es pragmático. Si hacés lo que yo te digo, lo que yo necesito, lo que llena mis arcas, estoy con vos y sos hermoso. No lo olviden: si el establishment argentino se bancó a Menem, se puede bancar a Drácula. Al solo costo de que Drácula haga lo que ellos quieren."


Desde aquí le mando un fuerte abrazo a mi compañero Hernán Nemi, también docente (como yo) en la Universidad Nacional de Tres de Febrero.

domingo, junio 22, 2008

Lo que va de ayer a hoy

El 14 de agosto de 1993 el entonces presidente de la República inauguró la 107ª Exposición de la Sociedad Rural Argentina. El acto transcurrió en un ambiente bastante distinto del habitual en ese tradicional evento. Dada la existencia en ese momento de otro "conflicto con el campo", los allegados al ex presidente de origen riojano extremaron las precauciones para que su jefe no sufriera ninguna situación desagradable. Para lo cual contaron con la amable cooperación de las autoridades de la SRA, quienes permitieron la asistencia de numerosos "pesados" (o "batatas") y de una numerosa corte adicta al ex mandatario.

No faltaron los actos de violencia protagonizados por algunos de esos "invitados especiales", en particular contra periodistas, contra la entonces líder de los jubilados Norma Plá y contra un productor llamado Carlos Negri, quien cometió el imperdonable delito de silbar al oriundo de Anillaco.

Los detalles de esos hechos figuran en la cobertura aparecida en el diario Clarín del domingo 15 de agosto de 1993. Por ejemplo, en la nota "Cronología de la violencia" firmada por Omar Lavieri y Silvina Schuchner, puede leerse lo siguiente:

(...) 14:05 - Carlos Negri, un cooperativista rural de Florencio Varela, alto, canoso, de unos 50 años, ubicado en el sector reservado a las delegaciones extranjeras, silbó al Presidente justo en el momento en que éste iniciaba su discurso. Unas gradas más abajo estaba Mercedes Solá, hija del secretario de Agricultura, quien le preguntó a Negri por qué silbaba. Otros plateístas, con menos modales que Mercedes, empezaron a insultarlo. Hubo uno que le gritó "rajá de acá, comunista". Inmediatamente, un grupo de alrededor de 20 hombres rodeó a Negri y comenzó a empujarlo para expulsarlo de la tribuna.

En ese momento una cámara de televisión enfocó a Negri y éste empezó a decir: "Esta tribuna está toda a favor pero yo tengo que decir que la industria y el campo están en quiebra". A pesar de la cámara, Negri fue empujado fuera de la tribuna y quedó justo frente a la Sala de Periodistas. Allí, una patota, gritando a favor de Menem, intentó rodearlo con claras intenciones de golpearlo.

La Policía uniformada forcejeó con los agresores y sacó a Negri del lugar. Pero los agredidos fueron los periodistas que intentaron entrevistar al cooperativista. Una cámara de televisión voló por el aire y abundaron puñetazos y puntapiés.

En el incidente fueron agredidos Daniel Rodríguez, fotógrafo de Clarín, Virginia Mejía (cronista), Carlo Torres (camarógrafo) y Eduardo Espósito (motociclista), de Canal 13 y Todo Noticias; Horacio Caride, de Radio Mitre, Gerardo Mazzochi y Adriana Ramos, de FM Abierta y FM Líder, un equipo de América TV (Canal 2), un fotógrafo de la revista Noticias y cronistas de las agencias DyN y Noticias Argentinas.(...)

Entre otras cosas, parece que en ese momento "el campo" no estaba tan unido como ahora. El gobierno menemista proclamaba una "alianza estratégica" con el sector, pero en realidad favorecía principalmente a los grandes productores asociados a la SRA. Y los demás, que se arreglaran como pudieran bajo las reglas del "libre mercado" (acá, un artículo que describe muy bien la situación de la época). El 27 de julio de 1993 la Federación Agraria Argentina, CRA y Coninagro habían organizado un "camionetazo" durante el cual 8ooo productores se manifestaron en protesta frente a la Casa Rosada. Ante la cercanía del evento en la Rural, el gobierno apuró la sanción de un "Pacto de responsabilidad fiscal" con las provincias, que implicaba un fuerte ajuste en sus gastos y que le permitió armar un paquete de 800 millones de dólares en beneficio del "campo". Un panorama esclarecedor del cuadro de situación en que transcurrió esa jornada inaugural se puede leer en esta otra nota del "gran diario argentino".


El pacto que pudo evitar la pesadilla
por Silvia Naishtat

Para Domingo Cavallo valió la pena sacar el pacto fiscal a los apurones, con el grueso de las medidas para el campo; la inauguración de la Rural, que pintaba como pesadilla para el Gobierno, al final no lo fue. Los incidentes se originaron en el lugar menos esperado y no participaron los productores.

Igual, los incidentes estuvieron por echarlo todo a perder. Apenas se escuchó el barullo en el palco principal, dos de los suyos le susurraron al oído a Hugo Anzorreguy, el jefe de la SIDE. Uno de sus secretarios se acercó corriendo hasta Matilde Menéndez, del PAMI, que tenía a los suyos ocupando parte de la tribuna reservada a las delegaciones extranjeras y en la tribuna general.

El banquero Raúl Moneta y Roberto Cruz, funcionario con la misión de limpiar el Riachuelo, corrieron escaleras abajo y treparon por las vallas para ver lo que estaba pasando. Y los de Ceremonial dejaron acercarse en manada a los fotógrafos al palco, como para alejarlos del hecho. Fue mientras hablaba el Presidente y la tensión se sintió durante todo el discurso.

Un rato antes los socios de la Rural habían ovacionado al ministro Cavallo. Después lo aplaudieron al presidente Menem y con algo menos de entusiasmo al secretario de Agricultura, Felipe Solá.

Mientras tanto, algunos ruralistas reconocían que la crisis los obligó a cambiar el tren de vida. Pero eran los menos. La mayoría de los que estuvieron ayer en Palermo son productores poderosos. "Pero nuestros chacareros que están mirando el acto por tevé, ni siquiera tienen para el boleto", se quejó el cooperativista Leónidas Gassoni de Coninagro, ante el ministro de Educación, el pampeano Jorge Rodríguez. A su lado asentía Arturo Navarro, de Confederaciones Rurales.

El paquete que recibió el campo significa una transferencia de recursos desde el gobierno central y las provincias. La cifra es ilustrativa: 800 millones de dólares. Pero como no conforma a todos (principalmente a los más chicos que siguen con la soga al cuello) se intuía que algo podía pasar. El camionetazo del 27 de julio ya había dado la voz de alarma. Por las dudas, el Gobierno mandó ayer una guardia disuasoria, que eran demasiados, en opinión de los mismos funcionarios. "Hay hasta policías disfrazados de escobas", se le escapó a Jorge Ingaramo, segundo de Agricultura.

Antes y después de los incidentes el clima en el palco principal parecía una versión de la vida color de rosa. Nadie lo había imaginado así en las vísperas y lo dio a entender claramente Felipe Solá, cuando terminó su discurso: "Agradezco emocionadamente el respeto con que me escucharon".

María Julia Alsogaray llegó acompañada de su mamá y de su papá. Luego se sentó casi al lado de su adversaria Adelina Dalesio (con tostado caribe), sólo separada por Carlos Vladimiro Corach, el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia. Juan Llach, el segundo en el equipo de Cavallo, conversaba animadamente con Álvaro Alsogaray, y el mismo Cavallo, con Eduardo Menem.

Las mujeres se fueron onda sencilla. "Esta vez no daba como para venir con sombreros", se justificó Teresita Solá. A Sonia Cavallo se la vio durante el espectáculo entusiasmadísima cantando la "Marcha de San Lorenzo".

Lo más novedoso fue el discurso de Eduardo de Zavalía, el presidente de la Rural. Además de pedirle cosas al Gobierno se las pidió a su propia clientela. Hizo suya una declaración de la Sociedad Rural de Rafaela, pobre entre las pobres, y llamó a trabajar en el campo diez horas por día.

En ese momento la mueca de insatisfacción de Horacio Gutiérrez, cabañero de Aberdeen Angus y ex presidente de la SRA, dio a entender que el mensaje no era bien recibido por algunos. Guillermo Alchouron, devenido en candidato a diputado, daba muestras en sentido contrario.

Pero todos aplaudieron cuando De Zavalía se quejó porque aún con tasa reducida, el impuesto inmobiliario mantiene su progresividad y pagan más los que más campo tienen. Lo aplaudió con fervor Francisco Ramos Mejía, con establecimientos en la provincia de Buenos Aires.

Por el palco principal también se coló la Rural privada. El espectáculo con los artistas (Los Chalchaleros, Domingo Cura, Julia Elena Dávalos) y los caballos criollos lo financió de su bolsillo Raúl Moneta, presidente del Banco República, vicepresidente del conglomerado industrial del Citibank y el hombre que le prestó la plata a esta entidad para que compre el predio de Palermo.

Del lado industrial la presencia fue rala. Quizá porque no los tuvieron en cuenta en las últimas medidas. Asistieron Jorge Blanco Villegas, de la UIA, Oscar Vicente, de Pérez Companc, Alejandro de Achával, de Ipako y Pascual Mastellone, de La Serenísima.

Algunos fueron con segundas intenciones. Alberto Álvarez Gaiani, de la COPAL (que agrupa a las alimentarias), llevó una carpeta con pedidos bajo el brazo: "Aprovechó para dejársela al edecán presidencial".


Fuente: Clarín, domingo 15 de agosto de 1993, p. 3.


Ah, que nadie se moleste en averiguar. Ni esa noche ni las siguientes hubo ningún cacerolazo en repudio a las agresiones sufridas por el productor Negri y los periodistas. Quizás eran parte del precio que la sociedad debía pagar por la "estabilidad del modelo".

jueves, junio 05, 2008

¿La madre del borrego?

No creo equivocarme si digo que noto un clima de agobio y cansancio en la blogósfera. La omnipresencia del "conflicto del campo", sobre el que parece que estuviera todo dicho y aún así sigue su curso en apariencia poco racional, es ya insoportable. Mientras tanto, uno como es cabeza dura quiere dedicarse a otras cosas pero no hay caso, la creatividad brilla por su ausencia. Entonces no está de más recurrir a un machete ya habitual por estos pagos. Esta vez, trayendo un texto sobre un club algo esotérico (o no).


La Comisión Trilateral

La planificación de un gobierno mundial

En julio de 1973 nació oficialmente la Comisión Trilateral tras un año y medio de reuniones promovidas por el Chase Manhattan Bank. Se trataba de una influyente asociación de carácter privado que reunía a economistas, hombres de negocios, personalidades de los países líderes y grupos económicos transnacionales. Fue definida por uno de sus principales ideólogos, Zbigniew Brzezinski, cofundador de la Comisión y ex funcionario de la administración de Carter, como "el conjunto de potencias financieras e intelectuales mayor que el mundo haya conocido nunca".

La Trilateral se articuló atendiendo a los intereses de las tres zonas geográficas que predominaban en el planeta: América del Norte (EE.UU. y Canadá), Europa y Japón. Según la propia Comisión, el objetivo de su creación era ayudar a pensar en los desafíos comunes y las responsabilidades de liderazgo de esas áreas industrializadas. Originalmente la Comisión se estableció con una duración de tres años. Sin embargo, los compromisos que llevaron a su creación se fueron renovando.

Cada una de las tres áreas representadas dispone, desde su creación, de un Comité Ejecutivo que elabora las "recetas" económicas para su área de influencia. Según se planteó en 1973, la Trilateral respondía al reconocimiento de que Estados Unidos ya no se encontraba en la posición de único líder como en la inmediata posguerra y, por lo tanto, que el sistema internacional necesitaba alguna forma de liderazgo compartido.

En este esquema, obviamente, las regiones atrasadas no tuvieron representación en la Comisión y, más aún, el propio Brzezinski señaló que uno de los objetivos es "el establecimiento de un sistema internacional que no pueda verse afectado por los 'chantajes' del Tercer Mundo". En definitiva, así se presentaba en forma clara los objetivos de la Comisión: defender solamente los intereses de las potencias mundiales.

La Comisión Trilateral fue una pionera en lo que se ha llamado pensamiento único y globalizador. En 1975 una de sus declaraciones afirmaba que:

"La Comisión Trilateral espera que, como feliz resultado de la Conferencia, todos los gobiernos participantes pondrán las necesidades de interdependencia por encima de los mezquinos intereses nacionales o regionales". Al año siguiente, nuevamente Brzezinski decía a la prensa: "En nuestros días, el Estado Nación ha dejado de jugar su papel".

En 1975, la Comisión se reunió en Kioto y participaron de ella, entre otros, ejecutivos de las multinacionales Bechtel, Caterpillar, Coca-Cola, Cummins, Exxon, Fiat, Gibbs, Hewlett-Packard, Mitsubishi, Nipón, Saint-Gobain, Shell, Sony, Steel Sumitomo y Unilever, y de los bancos Chase Manhattan Bank, Rothschild y Lehmann.

David Rockefeller jugó un papel clave para la formación de la Comisión y, aún hoy, es reconocido como miembro fundador y honorífico. Refiriéndose al papel de los Estados nacionales señalaba: "De lo que se trata es de sustituir la autodeterminación nacional que se ha practicado durante siglos en el pasado por la soberanía de una elite de técnicos y de financieros mundiales". En definitiva, se trata de la idea de que los Estados, los pueblos, los gobiernos y las economías de todas las naciones deben servir a los intereses de los bancos y de las corporaciones transnacionales.

Rockefeller sostiene esa postura en un libro cuyo título es por demás sugerente: La Comisión Trilateral y la planificación de la Elite para la administración Mundial, escrito por Holly Sklar bajo la supervisión del propio banquero. En esa obra se afirma que los propietarios y ejecutivos de las grandes corporaciones globales "ven el mundo entero como su fábrica, granja o patio de recreo". Claro que esto no es nuevo, ya que son notorias las evidencias acerca de la influencia, en Estados Unidos, de grandes corporaciones en el diseño de políticas de distintos gobiernos, por ejemplo el papel jugado por la Standard Oil, Ford e IBM en las políticas gubernamentales en diversos momentos históricos.

Las corporaciones globales, sostiene una vez más Brzezinski en el mismo libro, dependen del poder político, económico y represivo, ordenado por la clase gobernante de la nación-Estado para mantener un "clima favorable a la inversión". Y cuando gobiernos o los líderes políticos se ponen hostiles, los globalistas "intentan disciplinarlos" a través de "maniobras económicas y políticas" o "a través de acciones encubiertas o militares". Esta exposición de métodos y objetivos resulta tan explícita que no hace falta leer entre líneas.

Desde el establishment internacional, nucleado en la Comisión Trilateral, se impulsó la reconfiguración del orden económico mundial. Entre sus objetivos se encontraba el de reemplazar al político por el especialista, el técnico o el experto, en el marco de la ya dominante ideología económica neoliberal. Se acentuó así el predominio de una fuerte tecnocracia vinculada al FMI, al Banco Mundial y a otras instituciones de carácter similar, organismos que actuaban como guardianes de la comunidad financiera internacional y cuyo objetivo era el de disciplinar a las burocracias estatales, especialmente en los países de la periferia. Esto significaba un giro respecto de los objetivos iniciales de las instituciones de crédito creadas tras la Segunda Guerra Mundial y condicionaba la evolución de las economías latinoamericanas, fuertemente endeudadas en la década de 1980.


Historia de la Economía Argentina del Siglo XX - Fascículo 42, Ed. La Página, pp. 664-665.

viernes, mayo 30, 2008

Remanso

Continuando con la promoción de la paz y la armonía en la blogósfera, traigo una creación del rosarino Jorge Fandermole, Oración del remanso. La versión es de la agrupación canaria Los Gofiones.





La misma canción, interpretada por su autor en voz y guitarra y Carlos Aguirre en acordeón, puede escucharse aquí.

Dedicado a Quique Pesoa en San Marcos Sierra, por si alguna vez se da una vuelta por estos lados.

viernes, mayo 23, 2008

Año sabatiano



El próximo 16 de noviembre se cumplirán 25 años de la desaparición física del maestro Jorge A. Sabato (a) Jorjón, uno de los inspiradores de este blog. Por lo cual declaro al 2008 "Año Sabatiano" (no Sabático, a ver si alguno se confunde).

En un momento en que no terminamos de salir de la incertidumbre y la confusión y cuando se agitan viejos y nuevos enfrentamientos, creo oportuno traer un texto que Sabato escribió para la revista Extra (sí, la de B. Neustadt) a fines de 1972, en ocasión del primer retorno al país de Juan Domingo Perón (de paso, es muy interesante la nota del dirigente democristiano Horacio Sueldo que acompaña a la de Sabato).

Vale la pena aclarar previamente que Jorjón estaba muy lejos de simpatizar con el peronismo y sobre todo con Perón, aunque tampoco se consideraba antiperonista y prefería definirse como independiente. Lo valioso de este texto es que muestra cómo hace más de 35 años las viejas antinomias ya estaban en vías de superación, sobre todo a nivel del pueblo llano (algo que tanto Perón como Balbín, entre otros, entendieron muy bien en los tiempos que siguieron). Por lo que la insensatez y la ofuscación que parecen florecer hoy día son otro signo de nuestro retroceso (en todo sentido, en este caso el cultural) de las últimas décadas. No me parece desacertado creer que estas palabras de Sabato también están dirigidas a nosotros, los argentinos de 2008.

El triunfo del pueblo

Opina Jorge Sabato del pueblo peronista y del no peronista

Hacer análisis políticos, sin la información necesaria, es como hacer ejercicios relativamente retóricos y vanos. Yo no soy analista político, por lo tanto no me gustaría hacer análisis sobre la situación actual. Yo quisiera hablar como lo que soy, una persona que se cree independiente y que es independiente. Soy un ciudadano más que tiene interés por lo que ocurre y me gustaría decir qué es lo más válido de todo lo que ha pasado.

Según lo siento, en primer lugar, es el triunfo del pueblo. Aquí está muy mal hablar de quién ganó o de quién perdió, sobre todo cuando se plantea a la gente si ganó Perón, si ganó Lanusse, si ganó Balbín, si ganaron cada uno de los tres. Aquí, por suerte para la Argentina, hay un protagonista que supera abiertamente a los hombres y que ha ganado, es decir, el pueblo. Porque así es: éste es un triunfo del pueblo peronista porque, efectivamente, durante todo el exilio de Perón, el pueblo resistió los cantos de sirena así como todas las tentativas bastardas de conquistarlo. Resulta un poco así como el juego de los espejos, los que les mostraban a los indios para atraerlos, pero la gente no se dejó atraer y sencillamente les dio la espalda.

Resulta admirable, desde un punto de vista sociológico, humano, que tanta gente, durante tantos años, haya resistido de esa manera, además con esa cordura, con esa inteligencia, con ese olfato de las cosas.

También ha sido, en mi opinión, un triunfo del pueblo no peronista, que creo que no debe ser olvidado en este momento porque parece que no existe, pero todos sabemos que existe, independientemente de quienes lo dirigen o de quienes pretendan dirigirlo, no solamente porque no haya perturbado los actos de los adictos del peronismo durante su fin de semana, sino también porque el pueblo no peronista no fue cómplice de las trampas. Porque el pueblo no peronista no acompañó a los tramposos. Hubo trampas permanentemente durante los últimos años y el pueblo no las convalidó, y por eso es que cada vez que los tramposos eran desalojados del poder el pueblo no peronista no movía un dedo. Eso explica la soledad absoluta de Frondizi y en alguna medida la soledad de Illia, también.

El pueblo no peronista podía haber trampeado, como sus dirigentes pretendían, en cuyo caso los dirigentes tramposos hubieran seguido falsificando el proceso; sin embargo, la intuición del pueblo no peronista los llevó a no ser cómplices, y por eso es que asistimos a gobiernos que no solamente no tenían apoyo popular legítimo, sino que la ilegitimidad del apoyo que creían tener les quitaba apoyo, validez y viabilidad, y por eso fueron fracasando uno detrás del otro. Creo que ésta es la parte más interesante de este proceso: ver cómo grandes masas populares, incluso mal informadas, con una prensa que distorsionaba la verdad, tienen una especie de intuición sabia.

A pesar de este largo periodo de luchas, en las masas populares no se engendraron odios, pese a los intentos realizados por la clase dirigente de la masa peronista de engendrar odios contra la masa no peronista. El odio nunca prendió, y también a la inversa: no hubo deseos de venganza en los no peronistas contra los peronistas, pese, también, a los esfuerzos de los dirigentes. Y me estoy refiriendo a las masas no a los dirigentes, y que esto quede claro. Reitero: pese al empeño del mismo Perón del «cinco por uno» y pese al intento de los gorilas de crear lo mismo del otro lado. Yo tengo amigos de uno y otro bando y siempre nos hemos respetado. Y no hablo de odios, estoy hablando de algo más serio como lo es la no delación. Y esto es único. No ha pasado en otros países o en otros pueblos.

La cordura de un pueblo, que ha superado la incapacidad de sus dirigentes, explica que el pueblo en los grandes acontecimientos —sea en la caída de Perón como en el retorno de Perón — no haya entrado en luchas populares. Los periodistas extranjeros que venían acá esperaban entre 500 y 5000 muertos; en el extranjero se levantaban apuestas sobre esto.

Yo creo que esto puede producir un fenómeno (entrando en el terreno de las predicciones) si tomamos conciencia que las masas tienen una especie de olfato histórico para marcar cómo deben seguir las cosas, si agregamos que la falencia fundamental de la Argentina en los últimos 30 años han sido dirigentes que han estado siempre a contramano, al costado, arriba o abajo, pero nunca con; a lo mejor ahora se produce un fenómeno de maduración de la clase dirigente. Proceso histórico que cada uno ha cumplido de distinta forma, pero que indefectiblemente se cumple. En algunos países se ha tenido que matar un millón de personas, por ejemplo en México a través de su revolución, para reemplazar una clase caduca. En otros, hubo también que matar un millón, como en la guerra de secesión americana, para cambiar la clase conservadora del Sur por la del Norte, industrialista y progresista. España es un caso similar con su guerra civil. La Argentina hace 20 años que intenta cambiar su clase dirigente sin pasar por una guerra civil como la de los americanos, los mexicanos o los españoles. Claro que a mucha gente ululante esto le parece conservador y reaccionario. Yo no soy de ninguna manera timorato, pero digo que la sangre generalmente toca a mucha más gente de lo que uno piensa, y que la sangre la proveen no los intelectuales, que escriben sobre el problema, y no los generales, sino la pobre gente de todos los días. Yo no veo por qué necesariamente tenemos que pasar por la sangre. El pueblo hasta ahora ha dicho que no a eso, a pesar de todo lo que ha ocurrido. Porque el pueblo tiene una sensatez histórica y una cordura histórica que llevan al país a hacer una cosa muy original.

Pero entendámonos: el original, aquí, es el pueblo y no sus dirigentes.


miércoles, mayo 21, 2008

Un leve hormigueo

Hasta nuevo aviso, este blog se guiará por la consigna "Hay vida más allá del conflicto del campo" (lo que sí, los símbolos patrios que usurparon las dictaduras, hoy no me los van a volver a arrebatar). Entonces, vuelvo a un viejo tema.

Gracias a los amigos del Grupo de Gestión me enteré de la publicación en el Boletín Oficial del 14 de abril, de la Resolución Nº 286/2008 del Ministerio de Salud de la Nación que paso a transcribir:

Buenos Aires, 9/4/2008 -
Resolución 286/2008 - MINISTERIO DE SALUD

Créase el Programa Nacional para la Producción Pública de Medicamentos, Vacunas y Productos Médicos

(Publicada en el Boletín Oficial de 14 de Abril de 2008, Numero: 31383, Pagina: 11)

Objetivos

VISTO el expediente Nº 2002-3016/08-2 del registro de este Ministerio, y CONSIDERANDO:

Que, la crisis económica vivida en el pais en los años 2000/2001 ha impactado en la economía general, pero muy especialmente en la producción, distribución y acceso de medicamentos y productos médicos.

Que, las acciones promovidas en los años posteriores han dado impulso a políticas tendientes a disminuir la inaccesibilidad, inequidad y el desabastecimiento de estos productos.

Que, tal situación, si bien ha sido morigerada sustantivamente, merece acciones directas, de tipo estructurales y que tiendan a ofrecer soluciones sustentables temporal y politicamente.

Que, como corolario de las medidas impulsadas, corresponde dar un marco estratégico adecuado y formal a la producción pública de medicamentos y productos médicos.

Que, de tal forma, entendiendo que los medicamentos resultan ser un bien de carácter social que contribuye, indudablemente, a la mejora general de la salud, resulta menester crear un Programa que tienda a encaminar los esfuerzos individuales y dispersos.

Que, el citado Programa deberá tener a su cargo, entre otras actividades, las de relevar las necesidades de medicamentos a nivel nacional, manteniendo un registro de los laboratorios productores, llevando adelante las actividades de coordinación entre los múltiples actores involucrados.

Que, de igual forma, deberá establecer las líneas productivas de mayor impacto estratégico y de mejor posibilidad de utilización de los recursos públicos afectados.

Que, todos los argumentos mencionados hacen necesario que este Ministerio considere la necesidad, debido a las múltiples y variadas acciones propiciadas, de generar bajo la dependencia directa de la suscripta una Coordinación para el correcto funcionamiento del mencionado Programa.

Que la DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS del MINISTERIO DE SALUD ha tomado la intervención de su competencia.

Que se actúa en uso de las facultades conferidas por la Ley de Ministerios. Por ello, LA MINISTRA DE SALUD RESUELVE:

Articulo 1º: Créase en ámbito del MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN y bajo dependencia directa de su Titular, el PROGRAMA NACIONAL PARA LA PRODUCCIÓN PÚBLICA DE MEDICAMENTOS, VACUNAS Y PRODUCTOS MÉDICOS.

Art. 2º ­: El Programa creado por el artículo anterior tendrá entre sus objetivos prioritarios los siguientes:

a) Relevar las necesidades de medicamentos: considerando los principios activos y cantidades.

b) Censar y registrar los Laboratorios de Producción Pública de Medicamentos: para el caso deberán atender su situación real de funcionamiento, capacidades instaladas y sus condiciones registrales.

c) Coordinar con la autoridad competente la actualización de las normas y condiciones de aplicación para los Laboratorios de Producción Publica de Medicamentos.

d) Definir lineas estratégicas de producción.

e) Establecer los vínculos Interministeriales para la mejora de los índices de producción e intercambio de conocimientos y herramientas adecuadas para evitar la superposición de producción, impactando así en la eficiencia y la aplicación de los recursos.

f) Facilitar herramientas de gestión, a los fines de posibilitar una mejor utilización de los recursos disponibles en cada ámbito institucional.

Art. 3º: Créase la Coordinación del PROGRAMA NACIONAL PARA LA PRODUCCIÓN PÚBLICA DE MEDICAMENTOS, VACUNAS Y PRODUCTOS MÉDICOS, la que funcionará bajo dependencia directa de la Unidad Ministro, y con expresas indicaciones de su Titular.

Art. 4º: ­ La Coordinación creada por el artículo anterior, tendrá entre otras que podrán ser determinadas oportunamente, las siguientes funciones:

a) Delinear, desarrollar las bases operativas del PROGRAMA NACIONAL PARA LA PRODUCCIÓN PUBLICA DE MEDICAMENTOS, VACUNAS Y PRODUCTOS MÉDICOS.

b) Impulsar las acciones para evitar la superposición de las líneas de producción.

c) Desarrollar las medidas de impacto para mejorar la calidad, eficiencia, eficacia y optimización de los recursos asignados a la tarea.

d) Implementar el Registro de Laboratorios de Producción Pública de Medicamentos, vacunas y productos médicos.

e) Asegurar y monitorear el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Producción, en los Laboratorios de Producción Publica de Medicamentos,Vacunas y Productos Médicos.

f) Establecer los lineamientos tendientes a asegurar la calidad, accesibilidad, universalidad y trazabilidad de los productos de fabricación y producción pública.

g) Proponer mecanismos tendientes a garantizar la adquisición, por parte del Estado Nacional y los Estados Provinciales, de los productos que los laboratorios integrantes del Programa generen.

h) Toda otra tarea que le sea encomendada para garantizar el éxito del Programa.

Art. 5º: El PROGRAMA NACIONAL PARA LA PRODUCCIÓN PÚBLICA DE MEDICAMENTOS, VACUNAS Y PRODUCTOS MÉDICOS será solventado con las partidas específicas correspondientes a la Jurisdicción 80 MINISTERIO DE SALUD, de acuerdo a lo establecido por el Presupuesto general para la Administración Pública Nacional.

Art. 6º: ­ Regístrese, comuníquese, publíquese y dése a la Dirección Nacional de Registro Oficial. Cumplido archívese.

- Maria G. Ocaña

Al menos en los papeles, esta Resolución refleja un alentador cambio de rumbo respecto de la actitud que mantuvo frente a este tema el ex ministro y actual embajador en Chile Ginés González García. Quien a mi entender goza de un inmerecido prestigio, quizás más por sus choques con representantes de la Iglesia Católica que por méritos propios de su gestión. Vale la pena transcribir algunos párrafos de esta reseña que se inicia así:

"1- "Se trabajará en la integración de la actividad de todos los laboratorios que se dedican a la producción pública de medicamentos básicos esenciales, con la activa participación de las Universidades".

2- "Se desarrollarán normas que faciliten la habilitación de los laboratorios estatales, apoyándolos en la producción y elaboración de medicamentos, asistiéndolos en los logros de conseguir los estándares de calidad y en la coordinación de su distribución".
Esos conceptos que expresan un claro y decidido apoyo a la Producción Pública de Medicamentos como necesidad estratégica y, además, definen las medidas concretas a tomar, corresponden al Plan de Gobierno del ex-Presidente Kirchner del año 2003."

Más adelante y bajo el título "Historias de Medicamentos", entre otras cosas se puede leer lo que sigue:

"- El 3 de abril de 2006 se realizó en la Cámara de Diputados de la Nación una Reunión Nacional de Laboratorios Estatales de Investigación, Desarrollo, Producción y Control de Calidad de Medicamentos e Insumos Sanitarios. El evento fue organizado por la Comisiones de Salud del Senado y de la Cámara de Diputados de la Nación. El tema: la Producción Pública de Medicamentos (PPM).

- Cerró el evento el entonces ministro Ginés G. García quien se refirió a los logros del Remediar pero sin abordar la temática planteada, la Producción Pública de Medicamentos. Luego de la charla del Dr González García, un asistente le preguntó si para aprovisionar al Remediar se iba a continuar comprando medicamentos a través de préstamos del BID, o si pensaba producirlos a través de los laboratorios de PPM.

- El Ministro, sorpresivamente, manifestó que la pregunta tenía connotaciones ideológicas y que a él iba a seguir aplicando el Remediar porque los resultados habían sido muy buenos.

- Sin embargo, nadie había objetado el programa Remediar, sólo se pretendía saber si para abastecer al Remediar se iba a producir en lugar de comprar, como ellos mismos lo habían planteado desde el Ministerio de Salud con la formación de ese Grupo Estratégico mencionado arriba.

Por otra parte, la decisión de tomar otro préstamo BID para comprar en lugar de producir no carecía de connotaciones ideológicas. Sólo bastaba con observar a quién se favorecía con ese tipo de decisiones.

- Además, las connotaciones ideológicas por las cuales el Ministro pretendió descalificar la pregunta, eran difíciles de comprender. En efecto, y como mencionamos arriba en Introducción, la activación de la PPM estaba taxativamente expresada en el Plan de Gobierno del Dr Kirchner. Por lo tanto, si el ministro González García no estaba de acuerdo con la PPM hubiera sido adecuado que sus reservas sobre las connotaciones ideológicas se las hubiera planteado al entonces Presidente Kirchner.

En síntesis, el Dr González García no sólo no ejecutó las políticas definidas claramente en el Plan de Gobierno del Dr Kirchner sino que su accionar no fue muy claro, porque si no cómo se explica que ese Grupo Estratégico de Producción Pública de Medicamentos que formó desde el propio Ministerio, nunca funcionó.

En esa reunión en la Cámara de Diputados hubo sobreactuaciones, arrogancia, y algo de autoritarismo por parte del entonces Ministro de Salud pero, lamentablemente, faltó lo esencial y necesario que hubiera permitido aclarar debidamente las cosas: los argumentos por los cuales como Ministro de Salud no activó la PPM definida en el Plan de Gobierno de Néstor Kirchner.

De eso nunca más se habló. Era difícil de comprender una política en medicamentos reducida a medidas aisladas que sólo implicaban comprar y distribuir. Como pensamiento estratégico, muy pobre. Cada uno podrá sacar sus conclusiones."

En este otro post del Grupo de Gestión se cuenta la igualmente desalentadora historia que tuvo hasta ahora la producción pública de vacunas como la BCG (entradas previas sobre estos asuntos: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7). ¿Qué panorama se abre ahora con la firma por Ocaña de la Resolución 286/2008? Veamos:

"Los fundamentos del Programa para la Producción Pública de Medicamentos, Vacunas, y Productos Médicos recientemente anunciado, son contundentes.

En efecto, ahí dice que debido a la inaccesibilidad, la inequidad y el desabastecimiento de medicamentos y productos médicos, al tema corresponde darle un marco estratégico adecuado y formal para resolver un problema estructural.

Como el Programa depende directamente de la ministra Ocaña, ya se han tomado las primeras decisiones para implementarlo. En efecto, han sido designados los coordinadores (Dres Zarzur y Lozano).

Como el Ministerio de Salud no cuenta con organismos propios que cubran todos los requerimientos para implementar el Programa, la base de la estructura operativa para la ejecución del mismo será la Red de Laboratorios Públicos de Medicamentos (RELAP).

La RELAP se formó a fines de 2007 por iniciativa de los Laboratorios Públicos y, actualmente, son más de 25 Laboratorios de todo el país para trabajar en red y hacer producción, investigación, desarrollo y servicios en el área de medicamentos. Además, la RELAP cuenta con el soporte tecnológico del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial).

Los Coordinadores del Programa ya se han reunido con representantes de la RELAP para tratar diferentes temas, que daremos a conocer oportunamente. Como acción inmediata ya están buscando atender algunas demandas insatisfechas por parte del Remediar, para lo cual se han contactado, hasta el momento, con LIF (Sta. Fe), LEM (Rosario) y Laformed (Formosa), todos ellos Laboratorios Públicos.

La decisión política de la Ministra Ocaña es absolutamente clara. De ahora en más veremos cómo se ejecuta.
"

Estaremos atentos a las novedades que aporte el Grupo de Gestión, para saber si finalmente hay avances concretos en lo que establece la Resolución 286/2008. O si de lo contrario, ésta se convierte en letra muerta.

¿Y a vos qué te parece, Artemio? ¿No le damos ni un poquito de crédito a la Hormiguita?

sábado, mayo 10, 2008

Conozcamos a Joe

Ahora que su nombre vuelve a salir en los diarios (y para cambiar un poco de tema, ya que estamos) no está de más ocuparse del célebre José Alfredo Martínez de Hoz (h), alias "Joe". Del que suele discutirse si en su rol de ministro de Economía durante el Proceso actuó como representante de la vieja oligarquía ganadera o de la industria oligopólica concentrada.

Para hacerla corta, paso a transcribir lo que salió sobre este personaje en la Historia de la Economía Argentina del Siglo XX.


"(...) Siguiendo la saga hasta nuestros días, el hijo mayor de Miguel Alfredo, José Alfredo Martínez de Hoz (1895-1976) (*), se destacó en el negocio de las carnes, llegando a ser también presidente de la SRA entre 1946 y 1950, así como de la Asociación de Criadores Argentinos de Shorthorn. En este caso, el menor y más célebre de sus vástagos llevará su mismo nombre, José Alfredo, por lo que se lo conocerá como Joe. Nacido en 1925, abogado y profesor universitario, se convirtió en ministro de Economía de la provincia de Salta durante la autodenominada "Revolución Libertadora". En el gobierno de José María Guido, entre 1962 y 1963 fue nombrado secretario de Agricultura y Ganadería y ministro de Economía, cargo este último que renovaría con el golpe de Estado que dio lugar al denominado Proceso de Reorganización Nacional, la peor dictadura militar que tuvo el país, entre 1976 y 1983.

Su actividad agropecuaria se desarrolló principalmente a través de las estancias y haras (¿Comalal y?) Malal Hue. También estuvo vinculado como accionista y con cargos directivos en diferentes empresas: presidente de la petrolera Petrosur, titular de Acindar Industria Argentina de Aceros, director de la Buenos Aires Compañía de Seguros, de la Edificadora y de la Compañía Italo Argentina de Electricidad, presidente de la financiera Rosafin, y miembro de los directorios de The Western Telegraph Co., Pan American Argentina, Constructora Columbus Argentina y Paraná de Seguros. También llegó a ser presidente del Centro Azucarero Regional del Norte Argentino.

Acindar, ubicada en Villa Constitución, se convirtió bajo su presidencia, en los primeros meses de 1975, en escenario de prueba de detenciones, represión y desaparición de trabajadores. Se estableció una estrecha colaboración entre el directorio y la Policía Federal para controlar el activismo sindical dirigido por Alberto Piccinini, secretario local de la UOM. La cooperación entre la empresa y las fuerzas represivas alcanzó un nivel significativo cuando se produjo la transformación del albergue de solteros de la empresa en un campo de pruebas para las prácticas represivas que se ejercieron durante la dictadura.

José Alfredo era también presidente del Consejo Empresario Argentino cuando esta entidad, que aglutinaba a poderosos grupos económicos financieros, industriales y rurales, desempeñó un rol protagónico en la preparación del golpe militar de 1976.

Como abogado representó, a su vez, a muchas empresas entre las cuales dos de ellas, Esso y Siemens Argentina, se encontraban litigando contra el Estado cuando fue nombrado ministro en 1976. En especial, durante su gestión se nacionalizó la Compañía Italo y derogó la ley 11.287 de impuesto a las herencias, establecida en 1923 por el presidente Marcelo T. de Alvear, beneficiando notoriamente sus propios intereses familiares.(...)"


Historia de la Economía Argentina del Siglo XX - Fascículo 38, La familia Martínez de Hoz - Tráfico de esclavos, terratenientes y ministro de dictaduras, Ed. La Página, p. 601.

(*) Es el padre y no el hijo, el homenajeado con el nombre de un pabellón del predio de la Rural de Palermo.


Lo que se dice, un oligarca bien diversificado. De yapa y sacado del mismo fascículo, va este otro texto:


El apoyo de la banca internacional

David Rockefeller fue desde 1969 presidente de The Chase Manhattan Bank de Nueva York. Este banquero fue líder de un conglomerado de corporaciones y entidades financieras. En un artículo publicado en la revista Gente, en abril de 1978, expresó su apoyo al ministro de Economía de Jorge Rafael Videla y a su programa económico. El artículo se tituló: "Lo que pienso de Martínez de Hoz".

"Siento gran respeto y admiración por Martínez de Hoz. Esto proviene no sólo de una larga amistad entre nosotros, a pesar de las distancias geográficas que nos separan, sino de la creatividad y rigor de su desempeño en el plano económico. Es muy obvio para mí, como para todo el segmento bancario y económico internacional, que las medidas de su programa han sido muy, pero muy exitosas para resucitar la economía de la Argentina. Es más: sus esfuerzos han sido altamente beneficiosos para restaurar un sentido de solidez económica que hace mucho tiempo no se veía en su país.

Recuerdo que cuando Martínez de Hoz viajó por primera vez a Estados Unidos a refinanciar la deuda exterior argentina, pocos meses después de haber asumido su puesto como ministro de Economía, su programa ya había sido puesto en marcha aun antes de ser sometido al Fondo Monetario Internacional para solicitar un crédito de 300 millones de dólares.

Era un programa brillante, sólido, con metas razonables, y sobre todo absolutamente realistas. Tras analizarlo, recomendé inmediatamente considerar un crédito del Chase a Argentina, y estimulé a otros bancos norteamericanos a hacer lo mismo, lo que contribuyó a que entre los nuestros y otros similares de Canadá, Europa Occidental y Japón, la Argentina pudiera hacerse de la cifra cercana a los mil millones de dólares que necesitaba para hacer frente a su minada situación exterior.(...)

En general, considero que la evolución de la economía argentina en estos dos años es una prueba de lo que se puede obtener al liberar la misma de la intervención innecesaria e inconveniente del Estado, apoyándose básicamente en la empresa privada como la fuerza más dinámica del proceso, aunque sea el Estado el que ejerza la supervisión y el que dicta las líneas generales de operación.(...)

Detrás de estos éxitos se levanta Martínez de Hoz como uno de los grandes ministros de Economía de la Argentina. (...) Cuando a fines de 1977 visitó Nueva York y otras ciudades con el simple propósito de actualizar información sobre el progreso de sus medidas económicas, y de agradecer la confianza que incipientemente muchos depositamos en su programa, la comunidad económica internacional quedó fantásticamente impresionada. Vimos allí a un hombre que no se limitaba a informar con realismo sobre los logros sino a dar a conocer con profundidad las dificultades que enfrentaba. Pocos como él tuvieron la valentía de informar en Estados Unidos que el problema de Argentina anterior a su gestión radicaba en la promoción de una excesiva intervención estatal en la economía y en el sobredimensionamiento de las funciones del Estado, que indebidamente ponían sobre las espaldas del país el costo social de la acción (...)."
Revista Gente, 6 de abril de 1978.


P.S. 1: pido disculpas a Mariana Araujo, autora de la foto (originalmente publicada aquí).

P.S. 2: Mariano T. y un comentarista anónimo han desmentido la relación de JAMDH con el haras Comalal, lo que coincide con este link que lo menciona únicamente como copropietario de Malal Hue. Por ello ese dato del artículo citado queda entre signos de interrogación.

viernes, mayo 02, 2008

Desalojando la Plaza

Las frecuentes alusiones de Elisa Carrió al matrimonio Ceausescu en referencia a la actualidad argentina (*), reavivaron mi interés sobre la historia reciente de Rumania, país que tuve oportunidad de visitar el año pasado. En particular creo que entre nosotros se conoce muy poco de lo que ocurrió allí luego de la caída de la famosa pareja.

Al no ser un conocedor profundo ni muchísimo menos de esos hechos, me conformo con una breve reseña basada en lo que puede leerse p.ej. en Wikipedia.

Tras la revolución [1] que culminó en la ejecución de los Ceausescu en la Navidad de 1989, se constituyó un "Frente de Salvación Nacional" (FSN) en el cual entraron también miembros de segunda línea del antiguo Partido Comunista Rumano y de su policía política, presidido por Ion Iliescu (él mismo antiguo miembro importante del PCR) [2], quien ganó popularidad en el medio rural por su supuesta imagen de líder de la revolución [3].

En principio el FSN iba a actuar como un gobierno de transición hasta que se realizaran elecciones libres, sin embargo el 23 de enero de 1990 se decidió convertirlo en un partido político que participaría en las elecciones que el mismo gobierno iba a organizar. Esto provocó la salida del gobierno de disidentes y anticomunistas que se habían unido al FSN durante la revolución [4].

Entre enero y febrero hubo protestas y manifestaciones contra Iliescu y sus seguidores, denunciando que la revolución había sido traicionada. En esa ocasión el líder de FSN inauguró el método de transportar hacia Bucarest a miles de mineros desde el Valle de Jiu, ubicado a 5 horas por tren de la capital, con el fin de amedrentar a los manifestantes ([5], [6]).

Ante la convocatoria a elecciones para el 20 de mayo de 1990, el 22 de abril se iniciaron nuevas protestas reclamando que se prohibiera a los ex comunistas presentarse como candidatos. En pocos días llegaron a reunirse 50.000 personas en la Plaza de la Universidad en Bucarest. Los portavoces de la protesta declararon que no abandonarían la plaza hasta que Rumania quedara libre del comunismo. Iliescu se rehusó a negociar con los manifestantes a los que llamó "hooligans" ("golani" en rumano). El movimiento adoptó entonces el nombre de "Golaniada" [7].

Las elecciones se realizaron en la fecha prevista y el FSN de Iliescu logró más del 66% de los votos, no habiendo podido organizar una campaña efectiva ningún partido opositor. Las protestas continuaron, ahora exigiendo la remoción del nuevo gobierno. El programa de gobierno del FSN no preveía ninguna reforma en su agenda, mientras que los intelectuales que manifestaban querían llegar a una democracia capitalista lo antes posible [8].

El 11 de junio, ante el fracaso de las negociaciones entre el gobierno y los manifestantes, se iniciaron disturbios en el centro de Bucarest. La situación se fue agravando hasta culminar el día 13 con saqueos, barricadas, enfrentamientos con la policía y el asalto al edificio de la Televisión Rumana. Mientras tanto, Iliescu volvió a recurrir al método inaugurado unos meses atrás, ahora en gran escala. Se iba a iniciar la trágica "Mineriada" de junio [9].

El día 14, entre 10.000 y 12.000 mineros del Valle de Jiu llegaron a Bucarest en trenes organizados por el jefe de gabinete del Primer Ministro. Estaban armados con garrotes, cadenas y otros instrumentos dirigidos a "persuadir" a los manifestantes concentrados en la Plaza de la Universidad. Los detalles de su actuación durante ese día y los siguientes puede leerse aquí; probablemente este video sea más ilustrativo, aunque uno no entienda rumano.





Aclaración imprescindible: una analogía de estos hechos con cualquier evento imaginable en nuestro país, no se me presenta como un "sueño húmedo" como el que trata Manolo, sino más bien como la peor de las pesadillas.

Igualmente no puedo evitar hacer un par de comentarios:

- Habiendo magnificado hasta el hartazgo este hecho (sin duda condenable), ¿qué actitud hubieran tomado nuestros (multi)medios de haber ocurrido el 25 de marzo en Buenos Aires algo ínfimamente parecido a lo que muestra el video sobre Rumania?

- Así como la dirigente nombrada al principio de este post insiste con lo de los Ceausescu, cualquiera (no yo, por supuesto) podría ponerse a imaginar quién podría ser nuestro/a Iliescu. Mejor pensemos en ir poniéndole límites a la irresponsabilidad.


(*) Aquí, un notable post de María Esperanza al respecto.

Separando los tantos

Algo que salió en Artepolítica.

viernes, abril 25, 2008

Otro setentismo

En un artículo salido el domingo pasado en Página/12, Nicolás Casullo reflexionaba sobre el tema de los medios de comunicación y recordaba la riqueza de los análisis y debates que se hacían al respecto a principios de los '70. Y terminaba con esta frase que me quedó grabada:

A veces los ’70 no son sólo muerte y duelo. La memoria también es esto.

Y que me hizo volver a reflexionar sobre cómo se ha instalado la idea de los '70 y el "setentismo" como algo negativo y vinculado a la violencia (qué raro, usar "noventista" para descalificar a alguien es bastante menos común). Pareciera que la acción guerrillera o la represión de la Triple A y luego el Proceso fueran lo único que vale la pena recordar de esa época, ignorando todo el resto. Yo no puedo dejar de pensar en un apoderamiento de significado, al mejor estilo Humpty Dumpty. Es otro de los signos de que la derrota de toda perspectiva nacional autónoma a partir de 1976 fue no sólo política, económica y social sino también cultural.

Como hace rato que perdí la inocencia, supongo que hay varios a los que no les interesa que se recuerde que en esa época, por muy pocos meses y en medio de enormes dificultades y (sí) un clima de creciente violencia, se planteó el último proyecto de Nación que tuvo la Argentina. Debe haber algunos que identifiquen esa etapa gubernamental como de "caos" y "dirigismo estatista", otros preferirán no recordarla porque "no les da el cuero" para volver a pensar un verdadero proyecto nacional.

Gracias (de nuevo) a la Historia de la Economía Argentina que publica Página/12 (*), me encontré con el testimonio invalorable de un protagonista de esos días: Carlos Leyba, subsecretario de Programación Económica durante la gestión de José Ber Gelbard en el Ministerio de Economía.


"El programa más progresista de la historia de la Argentina"
por Martín Fiszbein

Carlos Leyba es licenciado en Economía Política en la Universidad de Buenos Aires. Es profesor regular titular de Sistemas Económicos Comparados de la Facultad de Ciencias Económicas de esa Universidad. Fue director de la carrera de Economía de la UBA, presidente del Fondo Nacional de las Artes y coordinador del Programa Argentino del Desarrollo Humano elaborado por el Senado de la Nación y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

- ¿Cuáles eran los puntos de vinculación entre el programa económico propuesto con el retorno del peronismo y los planteos programáticos en los que habían acordado anteriormente la CGT y la CGE?

- Existía una profunda coincidencia en defender la industria nacional y una gran preocupación por el tema de la inflación, en la medida en que iba erosionando el poder adquisitivo. En la mayoría de los programas económicos anteriores y posteriores, el Ministerio de Economía era considerado una torre de marfil controlada por grupos que creían tener mayor información que el resto y cuyo valor máximo era la sorpresa, creyendo que se impondrían a las expectativas de la sociedad. Nuestro planteo era filosóficamente el contrario: la sociedad toma decisiones en común acerca de cómo encaminar su situación. La última etapa del plan fue la realización de un documento donde firmaron todos: políticos, empresarios, sindicalistas acerca de qué cuestiones se iban a privilegiar. Terminó siendo el programa más progresista de la historia de la República Argentina.

- ¿Cuáles fueron las principales resistencias al plan?

- Nosotros éramos conscientes de que íbamos a tener que mantener el tipo de cambio en términos reales, devaluando si era necesario, y lo queríamos incorporar a las coincidencias. Sin embargo, Alfredo Gómez Morales lo rechazó. Se opuso terminantemente a que se incluyera una línea sobre el tema. Nosotros no deseábamos que se apreciara el tipo de cambio.

- ¿Cuál era el objetivo del tipo de cambio real estable?

- Las exportaciones. Nuestro programa era absolutamente industrialista, queríamos una política ofensiva. Puede que no existiera tanta conciencia entre el gran público o entre los políticos, pero ya en la literatura de la época, entre los economistas, todo el mundo entendía que la salida era el desarrollo industrial. La bonanza de los precios favorables servía para dar un salto y de hecho lo dimos.

- ¿Por qué se impuso la visión de Gómez Morales?

- Gelbard, que era un empresario con ideas económicas muy firmes, tenía, como mucha gente de mi generación, un profundo respeto por Gómez Morales, que era un importante representante del pensamiento peronista. Éste creía que el tipo de cambio tenía que ser relativamente fijo. Adhería a la idea de que toda devaluación era una baja de salarios. Pese a que lo estimaba personalmente, él y su tozudez nos costaron bastante, y al país también.

- ¿Cómo se desenvolvieron las negociaciones?

- Fuimos con el documento, lo leímos en voz alta y hubo dos acontecimientos destacables. El primero, la absoluta conciencia de Rucci (rodeado de guardaespaldas con ametralladoras) al decir "yo sé que al firmar esto estoy firmando mi sentencia de muerte". Los empresarios firmaron. Si me preguntás si firmaron por lo que dijo Rucci y si a partir de entonces tomaron la dimensión del sacrificio sindical, diría que tuvo que haber influido. Porque todo lo que contenía esa resolución era un cambio de visión ideológica. Estábamos inaugurando en América latina el camino de la Concertación Social. Quizá con extrema ingenuidad y voluntarismo. Nos apoyábamos en las experiencias europeas de posguerra. No era un invento. Era algo lógico en un país muy trabado por cuestiones políticas y donde se venía de un período de tremendo crecimiento de la productividad y en el mismo lapso de una regresión en la distribución del ingreso.

- ¿Cómo evalúan ustedes la muerte de Rucci en términos del Plan?

- Veníamos de tener un cimbronazo grande con la renuncia de Cámpora, la presidencia de Lastiri y finalmente el ascenso de Perón, que lo confirma a Gelbard. Hasta los sectores más recalcitrantes veían a Perón como un salvador, como un líder que venía a poner orden. Y para quienes nos sentimos parte de la corriente nacional venía a definir la Argentina del futuro. En el contexto posterior al triunfo de Perón, la muerte de Rucci fue una respuesta de parte de Montoneros. Nos decían "no se van a llevar a Perón para allá". Así, Montoneros expresó lo esencial de su ideología: la no aceptación de lo que el peronismo era. O sea, un movimiento nacional que tiene sectores progresistas, conservadores, trabajadores, empresarios. Ellos vieron en la figura de Rucci una manera de limitarnos. Podrían haberlo matado a Gelbard, pero en ese caso simplemente hubieran logrado destruir un proceso y la batahola hubiese sido más gravosa para ellos. En cambio, de esa manera nos cercaban y lo obligaban a renunciar. Medida que no hizo.

- ¿Cuál era el diálogo con Perón en referencia al programa?

- El presidente tenía una relación de absoluta intimidad y confianza con Gelbard, nada más que con él. Representaba un empresario nacional, astuto, lleno de vinculaciones políticas, que le garantizaba la cintura política necesaria para no llevarle conflictos complejos. Un hombre capaz de hablar con las piedras, un operador de primer nivel. Perón se involucró a través de esa relación y convalidó el programa porque era de modernización del país. Una expresión de su frase "para un argentino no hay nada mejor que otro argentino". Eso es el Pacto Social. No se trata de creer que no hay conflicto, sino que éste está entre ser o no ser Nación. El primer aspecto en el que Perón intervino directamente fue con la crisis del petróleo. Ninguno previó su crisis. Regulamos la circulación de autos, un día patente par y otro impar, para bajar el consumo de naftas. Los precios de los insumos importados subieron en 900 por ciento y el país no tenía la capacidad petrolera y gasífera que tiene hoy. Perón, que no era un tipo cualquiera, hizo lo siguiente: a) Yacyretá, b) el Gasoducto de Bolivia y c) el Acuerdo del Río de la Plata. Todo eso sólo en un año, lo que habla de un estratega. Tenía una visión por encima del común. El problema fue que con ese incremento del precio de las importaciones, los insumos básicos pegaron un tremendo salto. Estábamos en una situación en que nos urgía trasladar esos precios a la producción. Habíamos autorizado los ajustes por telegrama a la Secretaría de Comercio, pero íbamos con D'Adamo en el auto del Ministerio y escuchamos por la radio a Perón diciendo que no se iba a ver ningún aumento a pesar del incremento del precio del petróleo. Te imaginás, lo dijo Perón, no había quién pudiera dar vuelta eso. Luego se negoció y con el tiempo fuimos trasladando esa suba a los precios.

- ¿Hasta qué punto la rigidez se volvió contra el plan y cuáles fueron las alternativas que se tuvieron en cuenta y no se terminaron aplicando?

- Todo régimen de administración fracasa cuando lo dan de baja. Creíamos que permanecería. Había que mejorarlo, para lo cual lo primero era que existiesen mecanismos sanos de negociación sobre los precios. El segundo tema lo constituía la institucionalización. Las personas son efímeras, por lo que uno debe tender a construir instituciones. A institucionalizar el diálogo. Creamos una comisión para asegurar que todos fueran escuchados. Esto era una iniciativa nueva para la Argentina, que venía de regímenes militares donde la decisión estaba tomada por una persona en forma unilateral.

- ¿Cuáles fueron los errores?

- Como economistas profesionales sabemos que si no existe señal de precios al mercado, la inversión no reacciona. O sea, se tienen que crear señales ad hoc para que se invierta. Donde fallamos fue en el marketing y en movilizar las expectativas empresariales para llevar a cabo ese proceso. Convengamos que cuatro presidentes, los Montos, la bandera, la salida de la cárcel, no era un clima friendly para los negocios. Recién cuando nos estábamos yendo despegó el proceso de inversión, proyectos presentados a la Secretaría de Industria, apuntalados por la demanda sostenida. Faltó el diálogo para la inversión, pero estábamos muy preocupados por el corto plazo. El Plan Trienal tenía muy claro el horizonte de expansión de la frontera agropecuaria. Éramos industrialistas, pero no antiagrarios. No éramos unos grandes ilustrados, sino que el país había desarrollado numerosas ideas, la Facultad de Agronomía, el INTA, profesionales de Energía. Lo que hicimos fue escuchar a todo el mundo y poner detrás el peso del Estado. La institucionalización no la logramos, pero a Gómez Morales le dejamos un escenario totalmente administrable, a tal punto que la demanda salarial máxima de la CGT fue del 11 por ciento. Esa cifra da una pauta de cómo estaba la situación. Las tarifas de servicios públicos estaban bastante bien, el tipo de cambio un poco estancado, pero por la resistencia del propio Gómez Morales. En un escenario político confuso dejamos un buen escenario. Después, lo de Isabel fue terrible. Yo escribí doce renuncias a pedido de Gelbard y cada vez que él iba a renunciar Isabel lloraba y le pedía que no se fuera. La idea nuestra era irnos, pero como no nos íbamos estuvimos sometidos a la humillación permanente de la Casa Rosada. No nos dejaron pasar ninguna medida.

- ¿Cómo jugó la muerte de Perón en todo ese proceso?

- Fue un elemento central. Estuvimos casi dos meses paralizados. No habíamos logrado una institucionalización que superara la figura del presidente en la Casa Rosada, cualquiera fuera el que estuviera allí. Nosotros habíamos firmado una ley que les brindaba dinero a las centrales empresarias y obreras y a los partidos políticos. Queríamos instituciones sólidas para que pudiesen sostener ideas. Cuando los liberales hablan de las instituciones, aunque por razones distintas, tienen razón. Si no tenés una CGT y un grupo industrial nacional en serio, ¿cómo podés pelear por lo que uno quiere hacer? Éramos conscientes de que no estaban puestos los cimientos. Se erosionó todo y terminó con el Rodrigazo, que fue letal. Fue la ruptura definitiva del Pacto Social que era, en mi opinión, la última etapa de esa década de crecimiento.


Historia de la Economía Argentina del Siglo XX - Fascículo 34, Ed. La Página, p. 540.


Aclaración: ni por asomo me interesa vincular la situación actual con la de 1973-74, o sugerir que alguna de las políticas de la época pueda ser aplicable hoy día. Sólo quiero rescatar una manera de pensar y actuar que parece sepultada en el olvido, y que es urgente recuperar.


(*) La lectura del fascículo Nº 37 que salió esta semana, "Los objetivos económicos de la dictadura militar", es im-pres-cin-di-ble.

lunes, abril 21, 2008

A clase

Se inició el Curso de Formación Política "Las luchas sociales y políticas en la Argentina de los últimos 50 años", dictado y coordinado por el historiador Norberto Galasso, en el Teatro ND Ateneo, los días martes a las 19.30 horas y hasta el 1º de julio. Se anuncia como invitados a Mario Rapoport, Héctor Valle, Rubén Dri, Germán Ibáñez, Maximiliano Molocznik, Mara Espasande y Facundo Cersósimo.

La primera clase, dictada el pasado martes 15, correspondió a la unidad 1: ¿Cómo se conformó la Argentina agropecuaria? ¿Cuáles fueron los mecanismos históricos de la dependencia económica de nuestro país? ¿Qué significó el radicalismo yrigoyenista? ¿Cómo se llegó al 17 de octubre?

Hasta el sábado 26 de abril puede accederse al audio de la clase en el sitio de almacenamiento de archivos YouSendit. Aquí se proporcionan los links para acceder a la primera y a la segunda parte de la clase. Una buena oportunidad para acceder a voces del pensamiento nacional, con el fin de reflexionar acerca de los grandes temas de nuestro país y de paso alejarse del barullo massmediático reinante.

Ah, y ¡Salud, Paraguay!

viernes, abril 18, 2008

Y se vino nomás

Retomando un tema ya tratado aquí y con las pruebas ahora a la vista, paso a difundir una gacetilla de prensa de los representantes de los padres integrantes de Cooperadoras Escolares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Representantes de los padres cuestionan la política educativa de Macri

Hacia dónde va la Educación Pública en la Ciudad

A más de cien días de iniciada la gestión Macri al frente del Gobierno porteño, los Representantes de las Asociaciones Cooperadoras Escolares de la Ciudad de Buenos Aires elaboraron un crítico documento sobre la política educativa que lleva adelante el Ministro de Educación Mariano Narodowski.

Los representantes de los padres de alumnos en las Escuelas Públicas señalan que, buscando imprimir autoridad en el área educativa, los gobernantes imponen decisiones arbitrarias, desprecian el diálogo con los padres, implementan medidas que centralizan tanto la planificación como la implementación de políticas pedagógicas, y prohíben a los docentes y a los directivos que hablen con la prensa y que asistan a reuniones sin la autorización del Ministerio, aun en la propia escuela. Los Cooperadores deducen que el Gobierno de la Ciudad confunde “autoridad con autoritarismo”.

Los padres tampoco ahorran críticas al plan para revertir la emergencia edilicia educativa. Señalan ineficiencia, inoperancia y el manejo discrecional de fondos extraordinarios para infraestructura escolar. Mientras tanto, hay decenas de escuelas sin gas, con problemas estructurales y sin adecuadas instalaciones eléctricas.

Respecto de la centralización y rigidez en los lineamientos impartidos por los funcionarios de Narodowski, los representantes del Movimiento Cooperador sostienen que atentan “contra las particularidades de cada realidad escolar y tienden a eliminar cualquier huella de identidad propia y diferenciada que haya construido cada comunidad educativa”, principios consagrados en la Constitución de la Ciudad.

En el documento expresan que “con una disponibilidad de fondos de 450 millones de pesos y ante una situación de emergencia (edilicia en los colegios), declarada por Ley, el Gobierno de la Ciudad solamente tuvo capacidad operativa para pintar tres (3) escuelas en tres (3) meses de gestión”, marcando el fracaso en la realización de las obras, a la par que denuncian el colapso, la ineficiencia y la inoperatividad del Call Center habilitado por la Dirección General de Infraestructura para atender las necesidades de las escuelas.

Desde las Asociaciones Cooperadoras perciben que la política oficial es alejar a los padres de las escuelas, y afirman que “la Educación Pública no puede estar supeditada a un proyecto político partidario. La Educación debe estar al servicio de los alumnos, en el marco de una política educacional ampliamente consensuada en el tiempo”. Finalmente advierten a las autoridades: “Quienes no entiendan esta premisa, que vayan vaciando los cajones de sus despachos, porque como ciudadanos, como padres y como cooperadores, no vamos a dejar que se ponga en juego el futuro de nuestros hijos”.

Quienes firmamos esta gacetilla de prensa NO FORMAMOS PARTE DE PARTIDO POLITICO ALGUNO, fuimos elegidos democráticamente por los padres cooperadores de nuestros respectivos Distritos Escolares según la Resolución Municipal 2636/02.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 31 de marzo de 2008

Comisión Asesora de Representantes de las Asociaciones Cooperadoras Escolares de la Ciudad de Buenos Aires – Res. 2636/02.


(Quien desee acceder al documento completo, puede solicitarlo a mi dirección de mail de contacto.)

miércoles, abril 16, 2008

Cambio de identidad

Hace ya casi dos años, este blog surgió como una vía para canalizar algunos entripados personales y para agitar ciertas causas tomadas como nobles por quien escribe.

Pese a que esto nunca tuvo ninguna intención de trascendencia, algunos hechos inesperados me obligan a un mínimo replanteo. La identidad de fantasía usada hasta ahora ya me resulta chocante y debe ser eliminada antes de que crezca. A partir de ahora será reemplazada por otra más cercana a mi identidad real. Esto no implica para nada un abandono del Lobo Estepario, sino a lo sumo un alejamiento de este otro personaje:


miércoles, abril 09, 2008

Unas burbujas de Historia

Muy buena la nota del Ieco sobre los nuevos negocios de la familia Bemberg, y muy bueno también el post que Tavos le dedicó en Homoeconomicus. Que motivó entre otros comentarios, uno de Severian que dice así:

"En todo caso es bueno saber algo sobre la burguesía argentina, para empezar a pensar en qué se parece a la de otros países y en qué no. Tal vez allí esté alguna de las razones de nuestra historia."

Lo que me hizo pensar que era la oportunidad de traer algo que encontré una vez en una colección de Historia Argentina, con datos interesantes sobre el fundador de la dinastía ex cervecera:


Los proveedores del Ejército en 1865-1870

"Durante la Guerra de la Triple Alianza numerosos prestamistas particulares y proveedores del ejército acumularon fortunas. Entre ellos figuran: Otto Pedro Bemberg (1827-1895), Ambrosio Plácido Lezica (1815-1881) y Anacarsis Lanús (1818-1888). Estos fuertes capitalistas porteños abastecían a los ejércitos de Argentina, Brasil y Uruguay de víveres, armas, vestuarios, tabaco, yerba, alcohol y otros artículos. Compraban en Europa y en Estados Unidos grandes partidas de armas y vestuarios, sobrantes de la campaña de Crimea y de la Guerra Civil y luego los vendían a los gobiernos aliados. El gobierno de Buenos Aires adquirió en abril de 1865, cuando los paraguayos invadieron Corrientes, 14.000 fusiles, 7.000 carabinas, 11.000 sables y 9 cañones. Estas armas eran sobrantes adquiridos apresuradamente en Europa y un oficial argentino en campaña, Francisco Seeber, se quejaba con estas palabras: "Los fusiles que nos han dado son de muy mala calidad. Son de fulminante, factura alemana para la exportación, y en muchos no revienta el fulminante al primer golpe de martillo. Cuando llueve se mojan los cartuchos que llevan nuestros soldados en sus defectuosas cananas. Nuestra artillería tiene defectos en su material y las espoletas no revientan...". El tasajo que se enviaba a los campamentos para consumo era terrible. Se comía fariña cocida y carne vacuna asada cuando se carneaba el ganado. Los proveedores habían instalado vivanderos con locales en los campamentos aliados de Concordia y Paso de la Patria donde estaban concentrados 50.000 hombres. Había allí almacenes, tiendas, teatro, billares, cafés, burdeles, consultorios médicos, dentistas, embalsamadores. Todo se vendía a altos precios y allí oficiales y soldados dejaban sus pagas."

Historia Argentina - Tomo 4, supervisión y dirección Prof. Vicente Gesualdo, Ediciones Océano, Buenos Aires, 1984, p. 744.


Buscando más datos sobre el tema me encontré con esto, donde tras describir turbios negociados en que se vieron envueltos algunos allegados al señor de la foto, se dice lo siguiente:

"El escándalo de los negocios comenzó a levantar polvareda y fue muy comentado en Buenos Aires. El diario “La Época”, vocero del partido radical de Hipólito Yrigoyen comentaba:

“Durante la guerra del Paraguay nuestros soldados morían de hambre en las esteros, mientras afortunados proveedores, gentes de altas influencias amasaban millones. Aquellos abusos llegaron a tan escandaloso grado, que un enérgico movimiento de opinión exigió se investigasen las turbias proveedurías. Pero un providencial incendio consumió los archivos de cuentas de la guerra del Paraguay. Las llamas cancelaron toda deuda y borraron los restos de todo delito. El incendio salvó muchos nombres y muchas reputaciones, purificando muchas biografías.”

Al mismo tiempo que la opinión pública condenaba a “las turbias proveedurías”, en Buenos Aires se constituía una Sociedad Anónima, integrada por el general Mitre y los señores Anacarsis Lanús, Cándido Galván, Ambrosio Lezica, Rufino de Elizalde y otros, para dedicarse a la actividad periodística.

La sociedad se hizo cargo de “La Nación Argentina”, que el antiguo secretario de Mitre José María Gutiérrez había fundado el 17 de septiembre de 1862 para preparar a la opinión pública para la guerra del Paraguay. La nueva sociedad le suprimió la palabra “Argentina”, por lo que quedó solamente el nombre de “La Nación”. En el Editorial, el propio Mitre explicaba el cambio:

“El nombre de este diario es substitución del que lo ha precedido: “La Nación” reemplazando a “La Nación Argentina” basta para marcar una transición, cerrar una época y señalar los nuevos horizontes del futuro. “La Nación Argentina” era un puesto de combate; “La Nación” será una tribuna de doctrina...” (Editorial de La Nación. Año 1, n°1. Buenos Aires, 4 de enero de 1870) (...)

Con este cambio, y la quema de los archivos, no quedaba nada por esconder."

Ahora me explico por qué Don Arturo Jauretche dijo una vez que Bartolomé Mitre había sido "el único prócer en dejar como guardaespalda un diario". Evidentemente, tanto él como sus amigos lo iban a necesitar.

Para terminar volvamos a don Otto y sus sucesores. En esta página se nos dice que "Los empresarios Bemberg tuvieron como objetivo la proyección comunitaria, el mejoramiento del bienestar social y general de sus trabajadores y de las ciudades a las que estuvieron ligados, que abarcó áreas tan diversas como la salud, los servicios urbanos, el deporte, la educación y la cultura en general". Quizás haya sido cierto, pero leyendo este texto de un invitado habitual de este blog, yo tiendo a pensar otra cosa.