viernes, junio 23, 2006

Por qué no me gusta

Qué rápido envejecen las noticias con el Mundial, ¿no? Qué lejano parece hoy el 6-0 a SyM, casi olvidado ya el partido con Holanda, mañana esperamos brindar con unos tequilas. Mientras tanto, aprovecho este rato de vigilia para segregar algo de bilis.

En algunas participaciones que aporto en blogs amigos suelo tirarle algunos proyectiles al diario de los descendientes de don Bartolo, al que otros colegas llaman La Patria o la Platea de Doctrina. Y no, no le tengo demasiado aprecio. Como no se lo tengo a sus principales espadas ni tampoco a la mayoría de las segundonas. Una entrada de Artemio López en su blog referida al juicio que se le sigue a un torturador, y en homenaje a Alfredo Bravo, me disparó la necesidad de poner algo aquí. Tenía ganas de escribir una crítica demoledora y destructiva, poco acorde con el espíritu de conciliación por el que tanto brega ese vetusto medio. Pero como suele ocurrir, alguien ya la había escrito por mí, la descubrí gracias al colega MundoPerverso. Quizás el tono del autor sea algo menos mesurado que el que yo prefiero, pero igual me expresa perfectamente, y ahí va.


A Propósito de Mariano Grondona y otras estrellas de la Tribuna de Doctrina
Por Hugo Presman*

Mariano Grondona en su larga trayectoria periodística no ha dejado error por cometer ni maniqueísmo sin acometer. Infalible en sus pronósticos equivocados, recurre habitualmente a los griegos y al traducirlos los adultera en castellano. El político y analista peronista Julio Bárbaro afirmó en una ocasión: "Grondona no añora de Atenas a Platón sino la esclavitud".

Eterno genuflexo del poder, sólo pasa a ser opositor si un gobierno tiene características populares o lejanas amenazas de populismo, o un posicionamiento oportunista a la espera de tiempos más propicios. Didáctico profesor universitario es un hábil acróbata que siempre aterriza sobre el campo firme del poder económico. Una síntesis de ese pensamiento lo reflejó con la invasión de EEUU a Irak. Dijo entonces: "Hay que estar del lado de los ganadores. España, que es aliada de Estados Unidos, por participar de la guerra, seguramente va a ganar cantidad de licitaciones para la reconstrucción de Irak, y nosotros, nada, por no apoyar a George Bush."

Nacionalista de escarapela, liberal colonial, posó de izquierdista en una trágica época económica en que la sociedad se desplazó masivamente hacia la derecha. Lavó sus complicidades con la dictadura criminal perpetradas con su nombre y a través de un seudónimo ignominioso (Guicciardini), haciendo en su propio programa una autocrítica por televisión. Dijo, en un tono conmovido, que a los liberales les importó más la flotación del dólar que la flotación de cadáveres en el Río de la Plata.

Comando civil, antiperonista pertinaz, su pensamiento lo refleja la periodista Graciela Mochkofsky en la página 79 de su biografía de Jacobo Timerman: "Los peronistas, para la visión del establishment que representaba Mariano Grondona, eran seres ignorantes y manipulables a los que había que domesticar para devolverlos a su estadio anterior a 1945". Cuarenta y tres años mas tarde, su intemperancia se vuelca hacia los piqueteros, manifestando una coherencia irreprochable: "Pero esta contradicción del gobierno frente a este desafío de los piqueteros no le es enteramente imputable porque responde a una contradicción más profunda que late en el seno de la sociedad. La verdad es que los argentinos rechazamos y toleramos al mismo tiempo la ofensiva de los piqueteros. Se impone bajar hasta los sótanos de nuestro inconsciente colectivo para comprender la confusión de conceptos que nos envuelve. Quizás lo primero que nos pasa es que nos hemos quedado sin una idea clara sobre que cosa es la represión. ...¿Pero qué hacen por su parte los automovilistas y los transeúntes ante estas perturbaciones? En vez de protestar activamente contra los manifestantes, los dejan pasar mansamente. La pasividad no sólo policial sino también ciudadana frente a los piquetes es sólo explicable como la expresión de un profundo sentimiento de culpa entre los argentinos." La Nación 30-11-2003.

Si a los cabecitas negras había que domesticar, a los piqueteros que las políticas liberales excluyeron, el lector de los griegos incita a los automovilistas a que reaccionen. Ya había dicho en una oportunidad, página 80 del libro citado: "Ninguna democracia ha sido fundada sobre otro cimiento que la violencia."

Belicista activo, sostenía en los años de plomo: "Si la lucha por el poder mundial ha escogido a la Argentina como escenario privilegiado, ya no es posible pensar el tercermundismo como una actitud contemplativa, especulativa, que lleva a mantenerse al margen de la lucha entre los colosos y a extraerle ventajas para el interés nacional. Ahora la lucha está aquí." Cuando arribó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en septiembre de 1979 escribió: "...Por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que están aquí porque somos derechos y humanos." El Cronista Comercial, septiembre de 1979.

Biólogo frustrado, intentó anticiparse a los avances genéticos y convertir a Onganía en De Gaulle. Pero la manipulación política terminó engendrando un monstruo. Textualmente dijo: "Rodolfo Martínez y yo concebimos la ilusión de hacer de Onganía un De Gaulle y nos salió Franco... Empezó a pensar tarde como Bernardo Neustadt, no se puede empezar a pensar a los cincuenta años."

Sostuvo la necesidad de la tortura, apoyó el terrorismo de Estado, pidió sacar los tanques a la calle para reprimir en la hiperinflación, se manifestó entusiasmado con Carlos Menem, incluso en su postulación para las elecciones del 27 de abril del 2003. Su oportunismo no le permitió prever el triunfo de Néstor Kirchner, cuya política confrontativa le altera los nervios, aunque intenta desesperadamente congraciarse. Así en Noticias del 14-02-2004 sostiene: "La economía de Kirchner me da esperanzas". Para blanquearse ha contratado para su "Hora Clave" a Héctor Timerman, muy allegado al Presidente. Alguna vez, su padre Jacobo Timerman dijo: "La presencia de los periodistas Bernardo Neustadt y Mariano Grondona en la televisión es grave: que esos dos periodistas hablen de política en éste país, al que ellos envenenaron de fascismo es extremadamente peligroso" (Página 442 de Timerman El Periodista que quiso ser parte del poder, de Graciela Mochkofsky).

Su repulsión ante actitudes que no acepten acatamientos incondicionales ante los poderosos viene de lejos. Durante el gobierno de Arturo Íllia escribió: "La idea de que gobernar es embestir y atacar a los grupos de presión nacionales e internacionales tiene que cesar".

Que se doble y se rompa pero parado y atildado

Se enternece ante la pobreza pasiva que fomentó, mientras es capaz de bajar entusiastamente de su escritorio profesoral y revolcarse en la inmundicia por medio punto de rating. Cree que la equidistancia es sentar en un pie de igualdad al asesino y sus víctimas. Así hizo confrontar a Alfredo Bravo con Miguel Etchecolatz, mientras le daba treinta minutos sin interrupción al ex Almirante Massera. Hace tres décadas proclamó a José López Rega como el "hombre del año". Su análisis no abrevaba en Platon o Aristóteles, sino en lo que Hipólito Yrigoyen calificaba como "patéticas miserabilidades". Dijo entonces en su revista "Carta Política", en 1974: "López Rega ha promovido o facilitado una serie de desenvolvimientos que se aprueban en voz baja y se critican en voz alta. La firmeza ante la guerrilla, la desideologización del peronismo, la recuperación de la Universidad, pasan por el discutido Ministro-Secretario. De la estirpe de los Ottalagano y los Lacabanne, López Rega es de esos luchadores que recogen por lo general la ingratitud del sistema que protegen. De este material está hecha la política...Hay hombres cuyo destino es hacer la tarea. Otros tienen la vocación de coronarla...

López Rega cumple al lado de la presidenta el papel de meter la mano en tareas antipáticas, haciendo de pararrayos de la crítica. Sería por lo menos arriesgado prescindir, hoy, de este servicio...López Rega ha contribuido como actor y como blanco alternativo a apuntalar el poder de la presidenta. Los tutores que no son árboles, ayudan a los árboles a crecer". Las tareas antipáticas es un eufemismo grondoniano que significaba la existencia de bandas paraestatales que asesinaban a mansalva.

Pero el pensador liberal recorre todos los géneros literarios en su análisis de la realidad. El 15 de julio del 2001, en La Nación ingresaba en el realismo mágico y sostenía: "la Argentina (está) debatiéndose entre la nostalgia del país socialista que fue de 1945 a 1989 y el proyecto de país capitalista que insinuó desde 1991.....En 1989 los argentinos padecimos, con Alfonsín, la hecatombe final del socialismo que habíamos heredado del peronismo inicial. Pero los peronistas, porque son desprejuiciados y pragmáticos, sustituyeron oportunamente al Perón socialista con el Menem capitalista". Diecinueve meses después, en la revista Noticias del 14 de febrero del 2004 dice: "Pero a veces se incurre en populismo porque es la reacción ante modelos presuntamente capitalistas como el de Menem que, en realidad, fue semi capitalista; pseudo capitalistas, porque no tenían contención social y porque tenía un índice de corrupción intolerable".

Pero el escriba no necesita dos años para contradecirse, a veces le bastan dos semanas, o algunos minutos. El 29 de julio del 2001, el columnista insiste con una tenacidad contradictoria digna de mejor causa: "En 1945, precisamente cuando las democracias capitalistas occidentales habían derrotado al fascismo en la Segunda Guerra Mundial, la Argentina, después de haber tenido gobiernos germanófilos en el transcurso de aquélla, se desvió otra vez del camino occidental al albergar un sistema corporativo y autoritario, esto es, una copia más o menos vernácula del sistema que acababa de sucumbir". El profesor en quince días califica al peronismo de socialismo y luego de nazismo, como si fueran equivalentes, no siendo en realidad ni lo uno ni lo otro, y no explica cómo el alineamiento incondicional con EEUU, a través de las "relaciones carnales" nos ha llevado a la cesación de pagos. Para aumentar el desconcierto una extensa nota del mismo autor en la revista "Noticias" del 27 de julio de 2001 dice: "Acá se cree que, a los que decimos que la Argentina está en un mundo capitalista y es capitalista, nos gusta. A mí al menos no me gusta. Como todo argentino, a mí me gustaba la Argentina peronista, todos poseíamos recursos, se generaban inversiones y florecía el trabajo, era maravilloso. Pero eso ya fue." Entonces, ¿por qué fue comando civil en 1955? Evidentemente el pensador liberal es acomodaticio hasta la irritación, capaz de instrumentar su presunta erudición para retorcer y falsear las realidades más evidentes. Por si fuera poco lo ya expuesto, el 24 de octubre del 2001, en una mesa redonda post-elecciones, en canal 9, sostuvo, sin que se le moviera un sólo músculo de su rostro, lo contrario de lo que sabe todo estudiante de primer año de economía: John Maynard Keynes encontró una salida para recuperar al capitalismo de la crisis de 1929. Para el liberal a la argentina, a Keynes sólo puede acudirse en las épocas de prosperidad.

Coherente en su reaccionarismo profundo, contradictorio hasta lo increíble en sus argumentaciones, distantes en años luz de los filósofos griegos, reemplazó con el tiempo a Platón por el postmoderno filósofo rating. Pero faltaba que el columnista estrella de "La Nación", incursionara en la literatura de autoayuda. Parafraseando a Groucho Marx se podría decir que la producción literaria de autoayuda es a la literatura lo que la música militar es a la música.

De Aristóteles a Víctor Sueiro

Insólitamente, el columnista usó su espacio de La Nación del 8-02-2004 para relatar un problema de salud. Apartándose de la presunta lógica cartesiana en la que dice fue formado dice: "Este dilema me acompañó desde el momento en que la insondable voluntad de Dios y la extraordinaria habilidad de mis médicos me reabrieron las ventanas de la vida hace veinte días, después de una cuádruple cirugía del corazón...Entre las nubes de un sueño aún no disipado, apareció ante mí como un Júpiter tonante el Dr. Dardo Fernández Aramburu. Me confesó que, como liberal, siempre le da a sus pacientes un máximo de opciones. Éstas eran las mías: operarme con él o con otro a la mañana siguiente. Entonces le dije en el mismo tono: Doctor; también como buen liberal, acabo de tomar una decisión enteramente autónoma: mañana Ud. me va a operar."

Víctor Sueiro vio un túnel con una luz blanca intensa a través del cual accedió a la escritura, aprovechando la indefensión del papel en blanco. ¿Qué vio Grondona? "Recuerdo que, en algún momento, Bernardo me susurró al oído: 'No me dejes solo'. Después supe que ese diálogo fugaz, al que suponía imaginario, había ocurrido. El legendario padre Brown del Diagnóstico y el padre Grassi me dieron la unción de los enfermos, que antes se llamaba la extremaunción". Luego, como en su programa de televisión llegan las conclusiones. Peregrinemos por ésta odisea: "Fui amado por desconocidos. Ahora sé lo que es amar no solo a los míos, sino también a la humanidad. Cuando me dormí sin otro horizonte que la magna operación que se acercaba, me colmó una sensación de paz. Había vivido una vida maravillosa. Una mujer maravillosa, una familia maravillosa, amigos maravillosos. Una vocación y una nación maravillosas. No podría haber pedido más". Entre los amigos maravillosos que cita está Julio Grassi, acusado por abusos de menores. Y el pensador de la derecha concluye el editorial con un párrafo que podía intercambiar con Víctor Sueiro: "De vuelta a la vida, ahora comprendo lo que me faltaba cuando casi la abandoné en paz: me faltaba sentir intensamente a los demás. Quizá por eso una mano me empujó suavemente hacia la cámara gamma. Me mandó de vuelta. No para que sea un mejor profesional. No por las razones de la cabeza, sino por las razones del corazón. Para que intente ser, en los años que me quedan, una mejor persona".

A aquellos que pudieron alentar alguna esperanza en que la ciencia podía cambiar los sentimientos del corazón de Mariano Grondona, podemos anunciarles que el fracaso es tan rotundo como cuando como biólogo improvisado quiso transformar a Onganía en De Gaulle. En su editorial del 14-02-2004, una semana después que Grondona-Sueiro se propusiera ser una mejor persona, se enternece con los acreedores y se endurece como siempre con sus compatriotas desposeídos. Propone destinar 4,25% del PBI en lugar del 3% para satisfacer las exigencias de los prestamistas. Que el padre Grassi lo perdone y que Neustadt no lo deje solo.

Otro columnista estrella de la Tribuna de doctrina

Joaquín Morales Solá comparte los domingos la página de análisis político con Mariano Grondona. Tucumano de nacimiento, permaneció en la provincia durante el llamado Operativo Independencia. En diciembre del 2002, hubo una fuerte polémica entre los periodistas Hernán López Echagüe, Marcos Taire y Joaquín Morales Solá. Decía Marcos Taire de Joaquín Morales Solá: "Probablemente le falle la memoria también cuando para desmentir a López Echagüe dice que en 1976 estaba en Buenos Aires y no en Tucumán. Cualquiera que consulte La Gaceta del 23 de abril de ese año podrá ver que una nota de tapa, con su firma, saluda la designación del general Bussi como gobernador porque 'el general conoce el ámbito local y no ignora las necesidades y las urgencias de la provincia', y tras reseñar 'el pensamiento' del genocida, termina diciendo que 'tales palabras y posiciones reflejan sin duda la perspectiva de un clima indispensable para aplicar una acción política eficaz'. Hacía más de un año que los tucumanos eran secuestrados, torturados y asesinados en los campos de concentración, primero por Acdel Vilas y después por Bussi. Y los crímenes cometidos al amparo del Operativo Independencia los conocíamos todos los tucumanos. El que diga lo contrario miente o se hace el zonzo." A su vez Hernán López Echagüe sostuvo: "Hagamos a un lado, por un momento el término prestigio, pues en este país, sabemos, el prestigio de buena parte de los periodistas prestigiosos se ha construido a partir no ya del talento y del compromiso con la verdad, sino merced al sutil encadenamiento de influencias, provechosos silencios y, a menudo, relaciones inconfesables. No se puede ser periodista ocho, diez horas al día y, luego, contertulio del poder."

¿Con qué autoridad puede hablar sobre ética periodística un hombre que ofició de escriba de los militares genocidas en los diarios La Gaceta y Clarín, periódicos que, cabe recordar, recibieron de brazos abiertos a Bussi, Videla, Agosti, Masera y sus feroces grupos de tareas? Si ejercer el oficio de columnista político durante la dictadura, sometiéndose sin rodeo alguno a censuras, engañando, ocultando información, ya comporta una conducta digna de reproche, más llamativo resulta que el crecimiento de Morales Solá como periodista hubiera ocurrido, precisamente, al amparo de los dictadores. En fin, el melancólico propósito de Morales Solá de presentarse hoy como paradigma del periodismo independiente y albacea de los principios éticos, suena a insulto, a burda ocurrencia. La cuestión, estimado Morales Solá, es muy sencilla. El que quiere honra, ha escrito Federico García Lorca, que se porte bien.

Su paso por Clarín como columnista de los domingos lo llevó más allá de una traumática salida, a mantener una fidelidad a su propietaria que exteriorizó cuando Ernestina Herrera fue detenida por la sospecha de haberse apoderado de hijos de desaparecidos. Entonces desde La Nación, Morales Solá la defendió aduciendo que era una excelente madre. Sus columnas muchas veces, como en el caso de las patentes medicinales, tienen un fuerte olor a que la trama fue redactada con la colaboración o la fuente de la embajada norteamericana. Otras, en situaciones complicadas como las actuales parecen ser el eco de los acreedores. En otros casos, como en el aumento de tarifas, sus razonamientos coinciden textualmente con las argumentaciones de las privatizadas.

Más allá de sus verdaderas convicciones, nadie atraviesa una tribuna de doctrina sin chapotear en el barro.

Los columnistas satélites

En economía La Nación le da refugio a los gurúes neoliberales, infalibles para el error, que representan la avanzada de un ejército de ocupación. Miguel Angel Broda, Roberto Cachanosky, Aldo Abram, Jorge Ávila y otros gestores de negocios saturan su sección económica. Cualquiera de ellos serían aplazados con un cero por Adam Smith o David Ricardo, por su ignorancia supina y la mendacidad de presentarse como portadores de una ciencia aséptica y apolítica.

En política internacional, aporrea el papel el inefable Andrés Oppenheimer, quién hace una década publicó un libro vaticinando los días finales de Castro. Argentino de nacimiento, norteamericano por adopción y gusano por convicción, Oppenheimer es muy "sensible" a los intereses de los cubanos de Miami.

Cada tanto ingresa como colaborador ocasional o suplente de Grondona, Marcos Aguinis que con su agudeza ha detectado un verdadero hallazgo: Ricardo López Murphy, su referente político, es un hombre que no tiene nada que ver con el establishment y además es de centro izquierda.

Alejado de las columnas, el alto directivo José Claudio Escribano, tuvo una prominente y desafortunada presencia pública al presentarle, antes de asumir, al por entonces débil presidente electo Néstor Kirchner, un pliego de condiciones para garantizar la gobernabilidad en nombre de los acreedores, bancos y privatizadas.

La Tribuna de doctrina

Fundada por Bartolomé Mitre el 4 de enero de 1870, dos meses antes de la finalización del genocidio realizado contra el pueblo paraguayo dirigido precisamente por su fundador, su edificio original fue pagado por los proveedores de la guerra denominada de la Triple Alianza. Militar inepto, prometió en tres meses estar en Asunción. Tardó cinco años y el exterminio de un millón cien mil paraguayos que defendían el derecho de ser el Estado más desarrollado de América Latina. Al finalizar la contienda la población paraguaya se había reducido de un millón trescientos mil habitantes a doscientos mil, de los cuales apenas veintiocho mil eran hombres. Jorge Abelardo Ramos solía ironizar que era un militar tan inepto que hasta perdió un desfile. Su triunfo en Pavón obedeció a que Urquiza se retiró del campo de batalla. Arturo Jauretche afirmaba que fue el único "prócer" que dejo al morir, en 1906, un guardaespaldas: su diario. Traductor de la Divina Comedia, cuando se lo comentaron a Lucio V. Mansilla comentó con sorna: "Está bien, hay que joderlos a los gringos". Redactó la historia argentina oficial, en función de los intereses económicos que representaba: los ganaderos de la Provincia de Buenos Aires y los comerciantes capitalinos del puerto. En ese contexto elevó a Bernardino Rivadavia, representante de los mismos intereses como "El más grande hombre civil en la tierra de los argentinos". Arrasó con el interior y el Paraguay en nombre de "la libertad de comercio". Sostenedora La Nación de un liberalismo colonial, se opuso inalterablemente a todos los gobiernos populares y apoyó con entusiasmo el sangriento golpe de septiembre de 1955 y a la dictadura criminal de 1976. Ciento treinta y cinco años más tarde sus columnistas estrellas siguen sosteniendo las mismas falacias que han llevado a que la Argentina parezca un país asolado por una guerra. Bartolomé Mitre ha tenido una cría histórica de columnistas a la altura de sus miserias.

* Hugo Presman es periodista.


Poco me queda para agregar. Quizás recordar que a este diario que se proclama paladín del liberalismo, asociado con el de la Sra. de Noble, el gobierno del Proceso le facilitó la adquisición de la empresa Papel Prensa (confiscada al grupo Graiver) y por lo tanto una posición de monopolio en el suministro de papel de diarios. Por la documentación que contiene, agrego este link sobre la actuación de JMS a que se refiere la nota. Y ya que estoy con Joaquín, no me olvido de su nombramiento como Caballero de la Legión de Honor de la República Francesa (igualito que el Tío Alberto de Serrat...). Ahí nos enteramos de que JMS es un "volteriano" heredero del Siglo de las Luces francés, y que no acepta adoptar el pensamiento único...Digo yo, esta condecoración ¿se la habrán dado por su defensa de los ideales de "Liberté, Égalité, Fraternité"? ¿O más bien (viendo quién se la entregó) por haber defendido ciertos intereses que no son precisamente los de la Nación (la nuestra)?

1 comentario:

labarbarie dijo...

Mansilla era, evidentemente, un genio.