viernes, mayo 01, 2009

El objetivo



En este 1º de Mayo me gustaría tener los recuerdos de primera mano y la capacidad de evocación de Hard para homenajear a los trabajadores argentinos y sus historias de lucha.

Pero como ése no es el caso, lo que tengo a mano es un texto sobre la represión a la clase trabajadora y las luchas obreras durante el nefasto Proceso de Reorganización Nacional, perteneciente a la Historia de la Economía Argentina del Siglo XX dirigida por Zaiat y Rapoport.


La ofensiva contra la clase trabajadora

Uno de los principales objetivos de la dictadura fue cerrar el período de movilización social abierto a partir del Cordobazo de mayo de 1969. Detrás del propósito manifiesto de terminar con el "enemigo subversivo" se encontraba el objetivo real de disciplinamiento y despolitización de la sociedad. Se trataba de arrasar a la oposición política y para garantizarlo se utilizaron todos los recursos del Estado. Con el Proceso de Reorganización Nacional se inició un plan sistemático para la desaparición y asesinato de opositores. Al momento del golpe la guerrilla estaba debilitada y, desde entonces, la persecución estuvo dirigida a delegados sindicales, miembros de comisiones gremiales internas, estudiantes y defensores de los derechos humanos.(...)

(...) Con respecto al movimiento obrero, no fue necesario aguardar mucho tiempo para que se hiciera evidente quiénes serían las principales víctimas de la represión. A pocas horas de producido el golpe, varias plantas industriales fueron ocupadas, al igual que sedes de sindicatos claves. Los gremialistas y delegados combativos fueron perseguidos, al tiempo que se eliminaba el fuero sindical, se intervenía la CGT y se disolvían las 62 Organizaciones.También se dispuso la intervención de los sindicatos Foetra, UOM, UOC, Smata, la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos, de Trabajadores de Talleres y Astilleros Navales, entre otros. Se prohibieron las huelgas, asambleas, negociaciones colectivas y se abolió la Ley de Asociaciones Profesionales.

En algunas grandes firmas se ocuparon militarmente las plantas y se crearon centros de inteligencia para la detención de obreros. Las comisiones internas de empresas como Mercedes Benz, Swift y Fiat desaparecieron casi por completo. A pesar del clima represivo, hacia septiembre de 1976 comenzaron a manifestarse reacciones contra la política de la dictadura. En esa oportunidad, los trabajadores de las plantas automotrices iniciaron una huelga por aumentos salariales y en rechazo de la suspensión de personal por reprogramación de la producción. Uno de esos escenarios fue la fábrica General Motors de Barracas.

Al mes siguiente, fueron los trabajadores de Luz y Fuerza los que se manifestaron en contra del despido de agentes de Segba y del intento de los militares de modificar el convenio de trabajo. Decidieron aplicar el "trabajo a reglamento", mientras el gobierno empezó a vigilar los lugares de trabajo con fuerzas de seguridad. A principios de 1977 los secretarios gremiales decidieron implantar lo que se conoció como "trabajo a tristeza". La respuesta del gobierno de facto fue no sólo la Ley de Seguridad, sino también la detención y desaparición del principal dirigente del gremio, Oscar Smith, en febrero de ese año. Un mes antes tuvo estado público un documento con los reclamos del sindicalismo por el deterioro social provocado por las políticas de la dictadura.

La ofensiva contra la clase trabajadora continuó con la disolución de la CGT en 1977 y con la desarticulación de la estructura sindical, fracturada a su vez respecto de la posición frente al gobierno. La represión sin duda provocó un repliegue del movimiento obrero. En los intentos por reagruparse surgió el Grupo de los 25, que nucleaba a gremios intermedios que no habían sido intervenidos y que lentamente se lanzaron a confrontar con el gobierno, si bien tenían buena llegada al Ministerio de Trabajo encabezado por Tomás Liendo.

En cambio, los representantes de los principales gremios intervenidos se agruparon en abril de 1978 en la Comisión de Gestión y Trabajo, que optó por una estrategia "dialoguista". El Grupo de los 25 fue el que convocó, en abril de 1979, a un paro general a pesar de las amenazas militares. Esta expresión masiva de protesta motivó que la dictadura reaccionara con extrema dureza, llevando a cabo numerosas detenciones.

La CGT fue reconstituida recién en 1980 de manera informal por los "25" y otros dirigentes gremiales, quienes acordaron que la Secretaría General quedara a cargo del sindicalista Saúl Ubaldini, pasándose a llamar "CGT Brasil". Desde entonces se acentuó el enfrentamiento con el gobierno militar. El 22 de julio de 1981 se convocó a un nuevo paro general y el 7 de noviembre a una manifestación masiva bajo el lema "Pan, Paz y Trabajo" en la iglesia de San Cayetano, donde se realizó una misa al aire libre. A esta manifestación se plegaron incluso los gremios dialoguistas, pero no los partidos de la Multipartidaria, que no querían confrontar abiertamente con el régimen.

En el marco del incremento de la confrontación con el gobierno militar, la movilización del 30 de marzo de 1982 no sólo incluía entre sus consignas los reclamos estrictamente gremiales, sino que exigían "el derecho soberano de aspirar a una vida digna, en un marco de desarrollo con justicia social que permita recuperar el aparato productivo, salarios dignos para activos y pasivos, y alcanzar una democracia estable que asegure a los argentinos vivir en una comunidad justa, libre y soberana, con paz, libertad y justicia".


Historia de la Economía Argentina del Siglo XX - Fascículo 37 "Los objetivos económicos de la dictadura militar", Ed. La Página, pp. 582-583.

(La foto está sacada del mismo fascículo. Muestra a un grupo de trabajadores siendo juzgados por un tribunal militar.)


P.S.: Hoy este blog sopla su tercera velita. ¡Feliz día para todos los compañeros!

sábado, abril 25, 2009

En defensa propia

Uno trata de esquivarle el bulto a la temática preelectoral, hay una pila de colegas que la tratan muy bien y con mucha pasión. Aparte uno es medio obsesivo y le gusta más pensar en los temas que realmente le importan: los pibes, la educación y la salud públicas, las relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad, la economía y los modelos posibles de desarrollo, los mecanismos de dominación ideológica y cultural...

Mientras tanto, es inevitable encontrarse con improperios, insultos, amenazas y otros síntomas de la sociopatía que nos rodea (gracias, Manolo). Uno deja pasar y casi como que se acostumbra, total uno supone que no es el destinatario de todo eso (salvo excepciones).

Pero un día uno se sorprende leyendo esta nota en La Nación. En la que la autora (seguramente muy lejana al kirchnerismo) exhorta a limitar la agresividad que muchos le dedican a la Presidenta. La nota termina así:

"(...) Si no tenemos gobernantes idóneos para educarnos en la moderación, quizá nos corresponda a los ciudadanos la difícil pero no imposible tarea de educar a nuestros gobernantes. Una de las maneras de hacerlo es a través del voto. Pero otra que podemos usar todos los días, no sólo en época de elecciones, es evitar caer en mecanismos fáciles de descalificación. Está bien que seamos apasionados, pero tal vez convendría empezar a cambiar de estilo y concentrarnos en analizar y discutir lo que realmente importa.

No cambiemos de tema; dediquémonos a construir lo importante. ¡Evitemos los ad hominem!

Cuenta mi madre que cada vez que la tía barboteaba una de sus invectivas contra alguien, ella -que era aún demasiado joven y respetuosa de sus mayores como para decirle algo- no sabía dónde esconderse. En realidad, más que enfrentar a su tía abuela, lo que mamá más hubiera querido habría sido tener el valor para acercarse a ese desconocido y pedirle perdón.

Algo similar nos pasa ahora a algunos que, aun en desacuerdo con muchas políticas y actitudes del Gobierno, sentimos vergüenza por el modo con que muchas personas adjetivan a la Presidenta. Sólo que en este caso no es tanto a ella a quien querríamos pedir disculpas, sino a aquellos argentinos que la votaron, que todavía se sienten representados por ella, y a quienes también ofendemos cada vez que insultamos a Cristina en lugar de criticar, con inteligencia, sus políticas."


Entonces uno cae en la cuenta de que en realidad, todos esos insultos también están dirigidos a él. Y uno que era de dejar pasar, siente que le empieza a subir la mostaza.

Y de repente uno se encuentra con cosas peores que un insulto. Uno siente que se le ríen en la cara. Y uno de los que se ríe, a uno le hace recordar a los masacrados de la Plaza en el '55, los fusilados del '56, el decreto 4161 y el comunicado 150, el derrocamiento de Illia, los elogios a López Rega, la complicidad con el Proceso... y mejor lo dejamos ahí.

Y el que se ríe con él, también hace recordar una historia negra. Claro que sus antecesores en el cargo que ocupa, no salían a golpear cacerolas sino que solían golpear las puertas de los cuarteles. Algo hemos avanzado, aunque la SRA haya perdido algo de su antigua distinción.

Perdón por introducir la pornografía en este blog (y gracias a Mate y Sopaipillas).





Después de esto, todavía no sé a quién voy a votar en Capital el 28 de junio. Pero sí sé cómo y contra quiénes voy a votar. Y para qué. Entre otras cosas, para que el sueño de estos dos... no se cumpla.

domingo, abril 19, 2009

Buscado



Alguna vez, el extrañado Gonzalo citó aquí una frase de Loïc Wacquant: "La atrofia del Estado social conduce a la hipertrofia del Estado penal". Y esta entrevista a Wacqant me parece muy adecuada para reflexionar sobre la "inseguridad", sus causas y sus posibles soluciones.

Pero el momento que vivimos no es muy apto para las reflexiones. Los sucesos vividos el miércoles pasado en Valentín Alsina, su cobertura mediática y su repercusión social me hacen sentir, de nuevo, en peligro.

Esta nota de Raúl Kollman describe con precisión a las redes mafiosas que usan a los "pibes chorros" hasta que "pierden" y se vuelven seres descartables. Pero a las cámaras eso no parece interesarle demasiado. Entonces, ante tantos movileros, (seudo)periodistas y (de)formadores de opinión que no tienen límites para regodearse con la sangre y el dolor ajenos, o para saturar con la "indignación" y la basura ideológica, necesito urgentemente ver y escuchar a este hombre.

Porque necesito a alguien que, a toda hora y en todos los canales, sea capaz de repetir hasta el cansancio cosas como éstas:


"Los niños son la única materia prima no renovable. Los niños son lo que se debe cuidar. El futuro es hoy, hoy están creciendo sus huesos, su sangre, como decía Gabriela Mistral. Nadie los cuida, y es por eso que el 70 por ciento de nuestros pibes viven bajo niveles de pobreza. No estamos cuidando a nuestros hijos y el futuro está hecho de ellos, nada más que de ellos"

"(...) Los chicos que vienen a Pelota de Trapo o a Juan Salvador, vienen de un sistema que los ha seducido para la muerte. Entonces la tarea fundamental del educador es seducir para la vida. Y seducir para la vida significa volver a acariciarlos, volver a nutrirlos, entender que un beso no es una ridiculez, sino que es la mejor sensación entre dos seres humanos que se quieren. Y eso no es fácil, eso no lo pueden hacer los celadores de los institutos ni los guardacárceles de los servicios penitenciarios."

"El chico deviene adulto en contacto con adultos, y deviene humano en condiciones humanas, …por eso el chico en los institutos o los adultos en las cárceles establecen contacto con la institución, con las paredes, no con personas, todos rotan, y nunca nadie queda fijo, para amar; y la gente nació para amarse (…). La magia de los reyes magos, esconderse en algún pesebre, esto es tan necesario como frotar la lámpara de Aladino para pedirle los tres deseos al genio, sin esto no hay niñez. Como no hay niñez, no les das los insumos básicos de la crianza humana: pan, ternura, caricia, guardar su primer dientecito de leche, su primer cuaderno, son cosas básicas que hacen al niño. Si vos le sacás todo eso a un chico no existe niño, existe otra cosa, es ‘un niño sin niño’ como decía Serrat."

"Habrá que erradicar el hambre, traer trabajo a la gente, alegría a los hijos, educación a nuestros niños, de lo contrario no hay futuro, no hay nación para nosotros. Una nación es rica cuando su pueblo es rico. Todo aquello que vaya en contra de nuestra Constitución es una deuda magna, si hay hambre de nuestros niños es una deuda magna, si no hay escuela para nuestros niños es una deuda magna."

No sé si alguien habrá pensado alguna vez cuántas vidas han salvado personas como Alberto Morlachetti. Cuántos chicos sustraídos a la marginalidad y al paco, o cuántas eventuales víctimas de su trayectoria delictiva. Cuántas más podrían salvarse si existieran muchos como él. O mejor aún, si el Estado decidiera tomarlo como ejemplo y actuar en consecuencia.

Lo que sí es seguro, es que en estos días "los medios" me han hecho acordar de una frase famosa: Si Ud. no es parte de la solución, entonces es parte del problema. Y la verdad, parte de la solución, ellos no son.

Aquí lo encontré a Morlachetti. Perdón por la publicidad, pero el contenido es necesario. Igual, lo voy a seguir buscando.



P.S.: Gracias Conu!

lunes, abril 13, 2009

Puiggrós

La reciente "canonización" de Raúl Alfonsín por parte de la corporación mediática-opositora se parece bastante a lo ocurrido al fallecer el Dr. Arturo Illia en 1983, algo que señaló ayer J.P. Feinmann en esta nota.

Claro que no se recuerda p.ej. que en abril de 1985, al denunciar una conspiración golpista, Alfonsín declaró el estado de sitio y ordenó la detención de varios periodistas como Jesús Iglesias Rouco o Carlos Acuña, y también de Rosendo Fraga (ninguno de estos personajes santo de mi devoción, vale aclarar).

Esta "pasteurización" también se aplicó a Arturo Illia, a quien por ejemplo la película "La República Perdida" mostró como el símbolo ejemplar de una época de vigencia de las instituciones, a la que era menester retornar tras la retirada del fatídico Proceso. Con todo el respeto que me merecen los valores personales del Dr. Illia, conviene recordar que ésa también era una visión parcial e interesada.

Entre los libros salvados de la hoguera del '76 conservo Argentina entre golpes, una recopilación de artículos publicados por Rodolfo Puiggrós durante su exilio en México entre 1962 y 1968. No son trabajos de investigación histórica sino crónicas de una época "tumultuosa", por ponerle un adjetivo. De ahí rescato el texto que sigue, publicado en vísperas de las elecciones legislativas de marzo de 1965 durante la presidencia de Illia.


Mañana se vota en Argentina

"A diferencia de las elecciones del pasado domingo en Chile, las de mañana en Argentina no prometen al analista una base de referencia cierta para interpretar la realidad política del país. De aceptar el informe del ministro del Interior, doctor Juan Palmero, "todo está calculado para que la ciudadanía argentina participe íntegramente en el pacto comicial del domingo próximo, que todos deseamos sea un ejemplo de democracia representativa y libertad".

En efecto, a ningún ciudadano se le negará el derecho a votar. Más aún, el voto es obligatorio y el ciudadano que no lo emita (y no registre su concurrencia al comicio en la libreta de enrolamiento o en la libreta cívica) verá dificultada cualquier gestión futura que realice ante las reparticiones públicas o será objeto de sanciones. La abstención es casi un delito. Y la democracia representativa es así garantizada formalmente por imperio de la ley.

Pese a tan estrictos resguardos legalistas, los comicios de mañana de renovación parcial del Congreso y de las legislaturas no reflejarán, sin cuidadosa exégesis, la autenticidad de las corrientes de opinión del pueblo argentino. En la ley está la trampa o, mejor dicho, la ley se funda en una trampa, en la trampa del amañamiento previo de exclusiones de partidos, de modo tal que el ciudadano tendrá que decidirse a aceptar que la fuerza política indiscutiblemente mayoritaria, la que canaliza los votos de los sectores decisivos del pueblo, esté ausente en los comicios por imposición de esa misma ley.

La Cámara Nacional Electoral acaba de negar, en reciente fallo, personería jurídica al justicialismo (peronismo) en el orden nacional y se ha dirigido a los juzgados electorales de todas las provincias para que también le quiten personería jurídica a los partidos que "presten su nombre" al justicialismo con el fin de que éste pueda indirectamente concurrir a los comicios.

Las razones que aduce el fallo denegatorio de la Cámara Nacional Electoral son complejas. Dice, ante todo, que "la agrupación denominada Partido Justicialista tiene identidad vital y dependencia sociológica con el ex partido o movimiento peronista..., aserto que halla adecuada comprobación por la pública subordinación a un liderazgo con residencia fuera del país y la integración del movimiento con ramas sindicales que actúan por sobre y más allá de los fines señalados por el artículo 14 BIS de la Constitución (derechos de los obreros), propendiendo a actos de tipo subversivo, incluso mediante el mito soreliano de la "huelga general", como modo de operar de la concentración personal del poder, y a una mutación violenta de las instituciones". "Este nexo ideológico y estructural - agrega- aparece paladinamente confesado en la declaración de principios del partido (justicialista), que dice que 'no es -ni por tradición ni por sustancia- una fuerza nueva, sino la continuación de la luchas del pueblo por la imposición de sus banderas reivindicatorias: la soberanía política, la independencia económica y la justicia social'."

De tales consideraciones, la Cámara Nacional Electoral deduce que el Partido Justicialista "no es democrático, ni representativo", y que teniendo en cuenta los elementos que lo componen y la estrategia que practica "desemboca inevitablemente en la orientación marxista que tiene como meta la dictadura del proletariado".

Tan categórica exclusión del peronismo de los comicios de mañana no excluye, sin embargo, la maniobra táctica gubernamental tendiente a impedir que los votos en blanco y las abstenciones den la medida real de la fuerza del partido proscrito. Al electorado peronista se le dará mañana la opción de votar por la Unión Popular o por otras agrupaciones que con distintos nombres declaran ser doctrinariamente peronistas, pero a la vez ajenas a la dirección del general Perón y estar integradas en la legalidad imperante en el país.

El partido oficial, la Unión Cívica Radical del Pueblo, espera de estas elecciones el veredicto popular que lo fortalezca para enfrentar el ataque de izquierdas y derechas. El lunes sabremos si se cumplen sus esperanzas."

El Día de México, 13 de marzo de 1965.

Rodolfo Puiggrós, Argentina entre golpes, Carlos Pérez editor, 1969, p. 39-41.


En realidad, en una directiva de último momento el general Perón llamó a votar a la Unión Popular y a otros partidos neoperonistas provinciales, que en total obtuvieron el 35% de los votos frente a 29% de la UCRP. Con los años, quedó instalada la idea de que en esa elección "Illia levantó la proscripción del peronismo". Pero como puede verse, los hechos no fueron exactamente así.

De paso, quizás esto le sirva a Pablo Alabarces, quien en esta columna dijo que "'peronismo de izquierda o progresista' es un oxímoron". A veces, la mirada del enemigo ayuda a entender mejor las cosas.

jueves, abril 09, 2009

En peligro

Cosas como el reciente episodio de Susana Giménez y la pena de muerte o esta aberración, lo primero que me hacen sentir es vergüenza ajena. Pero pensándolo un poco, lo más apropiado es sentir vergüenza por la sociedad en que vivimos y por algunos de nuestros dirigentes, y en realidad por nosotros mismos.

Claro que eso es secundario frente a una sensación que a uno se le va haciendo cada vez más fuerte: estamos en peligro. De ese peligro habla la nota "El espectro de la dictadura" que publicó la socióloga Norma Giarracca en Página/12 en ocasión del último 24 de marzo. Tras referirse a las transformaciones de las últimas décadas en los ámbitos rurales y urbanos y sus consecuencias sociales y políticas, el artículo termina así:


"(...) Estamos entonces frente a poblaciones atravesadas por la cultura neoliberal y el discurso gubernamental antineoliberal no es creíble. El escepticismo prima en ellas y en los argentinos en general y lamentablemente a veces se transforma en cinismo. Y en épocas de crisis, escepticismo, miedo y cinismo social ligados a la defensa de intereses sectoriales pueden constituir la base de cierto “fascismo societal”. No se trata de responsabilizar a las poblaciones involucradas, como hacen algunos colegas, se trata de comprender cómo se llegó a esta situación, cuánta responsabilidad tuvieron todos los gobiernos desde 1983, la falta de análisis crítico de muchos intelectuales y científicos, el festival de “formadores de opinión” con el apoyo de Monsanto, Barrick Gold, los grandes bancos, por ejemplo, y se trata de pensar cómo se puede salir de esto.

No son las corporaciones sectoriales (las agrarias o las del entretenimiento televisivo) las que pueden otorgar luz para salir de esta encrucijada. Tampoco lo son los partidos políticos y sus competencias electorales, ya que todos forman parte del problema. Por supuesto, tampoco lo son los “intelectuales” desconectados de los avatares de los múltiples territorios, poblaciones y sus problemáticas. Por eso, en las cercanías de los 33 años del momento donde todo esto comenzó en sus raíces más profundas, vale la pena recordar que existen otras poblaciones que se reúnen en espacios públicos no estatales para generar un pensamiento sobre otra manera de producir, relacionarse con la tierra, el agua, los cerros; para diseñar formas de exigir mayor democracia (pues de esto se sale con más democracia); para dar a conocer los procesos devastadores de la expansión sojera y la minería en las provincias de “gobernadores empresarios”; poblaciones que registran y denuncian las ominosas y violentas intervenciones criminales en todos los espacios de la vida que tienen como víctimas niños, niñas adolescentes y jóvenes pobres.

La mejor estrategia para salir de la difícil encrucijada actual es un debate entre los núcleos más coherentes y progresistas dentro las instituciones democráticas (que los hay) y estas redes interpersonales e intersubjetivas de fuerte integración social que constituyen uno de los pocos espacios donde aún se mantienen y articulan sentimientos morales y fuertes convicciones que hacen a las relaciones básicas de respeto entre las personas. Tal vez desde la construcción de esos “nodos político sociales” se puedan reconstruir y generalizar valores básicos de solidaridad, darle credibilidad al Estado y salir de la amenaza de este “fascismo societal” que, como un espectro de aquello que nos sucedió hace 33 años, nos llena de espanto."


Creo interpretar que con "fascismo societal" Giarracca hace referencia a un fenómeno falto de connotaciones nacionalistas o imperiales, que se reduce básicamente a un "sáquenme de encima a estos negros" (por no decir lo de "hay que matarlos a todos"). Un fascismo berreta y de entrecasa, meramente egoísta e individualista. Por ahora carente de líderes, aunque ya se sabe que cada época y clima social termina generando su propio líder.

A propósito, don Posse, su bigotito no me cae para nada simpático.


(Foto sacada de acá)

jueves, abril 02, 2009

Habla Alfonsín

No sé escribir necrológicas ni me gustaría hacerlo. Tampoco creo que la muerte engrandezca a los hombres ni que borre sus errores o sus fracasos. Por eso, ante la partida de Raúl Alfonsín prefiero suscribir sin tocarle ni una coma, este texto de Mario Wainfeld. Agregaría solamente que a mí el nombre de Alfonsín me trae la nostalgia de un tiempo de ilusiones y decepciones, quizás el último en que la política todavía no era mala palabra y era capaz de enamorar. Aunque como algunos grandes amores, ese tiempo haya terminado en una enorme desilusión.

En recuerdo de este hombre y de esa época, traigo algunos fragmentos de un reportaje que le hizo Mona Moncalvillo en la revista Humor. Corría julio de 1981; se había iniciado la descomposición del Proceso, con la crisis que siguió al colapso de la "tablita" de Martínez de Hoz; gobernaba (es un decir) Roberto Viola, antes de ser desplazado por Galtieri; todavía no habíamos vivido la tragedia de Malvinas; sí, todavía faltaba mucho para la vuelta de la democracia. Y para que Alfonsín fuera presidente.


- Usted está trabajando mucho, haciendo giras... ¿Se está reactivando la actividad política?

- No diría reactivando, porque nosotros hemos procurado hacer permanentemente política, pero tal vez haya que señalar que el país, o el pueblo, está perdiendo el miedo, y entonces nos reclama. (...)

- ¿Por qué cree que se está perdiendo el miedo?

- Fundamentalmente, el reclamo es de tipo económico... Hay desesperación. Y se observa muy claramente en todos los sitios donde uno va. Hay bronca... y esto supera el miedo. Yo suelo decir que hacemos mal cuando hablamos de una sociedad aletargada; yo diría que es una sociedad a la que se ha procurado enfermar. Y es una sociedad con miedo, pero un miedo legítimo, una enorme desorientación. Es una sociedad sin certezas (...)

- ¿Por qué está tan debilitada la democracia?

- Hay distintas razones. En primer lugar, América Latina tiene los mismos problemas que tienen las democracias del mundo; tenemos que luchar contra el elitismo, problema que se arrastra desde siempre. Platón, enfrentándose a la democracia ateniense y a la concepción aristotélica; Carlyle, cuando decía que el héroe, no el pueblo, es el motor de la historia; Nietzsche y su superhombre; posteriormente Mosca, Pareto, con su teoría de la circulación de las élites, que sirvió mucho para alimento ideológico de los trasnochados fascistas criollos... He visto un libro, "El Desafío Democrático" (*), en el que se dice que "la democracia es una buena cosa, lástima que tiene excesos..." y los excesos son la búsqueda de la igualdad y el hecho de que se haya extendido demasiado... Claro que es un libro editado por la Trilateral Commision... Esto es lo que tenemos que enfrentar nosotros... Y la anomia, a la que le doy bastante importancia. El hombre moderno tiende a actuar de dos formas: o lo hace de manera prescriptiva, cuando obedece una norma, o lo hace de una manera electiva, cuando pone en juego su responsabilidad, su libertad. Cuando un hombre pretende elegir todo y no hacer caso a ninguna norma, desacraliza todos los valores y pone en discusión al propio marco normativo; estamos frente a una personalidad anómica. Siempre va a conspirar contra la sociedad y contra sí mismo. (...)

- ¿A qué sectores ha perjudicado más la política actual?

- El sector más afectado ha sido el del trabajo, porque se produjo la caída más estrepitosa del salario real de que se tenga noticias en el mundo moderno, conjuntamente con la de Chile. De los sectores económicos tendría que señalar las industrias, el sector agropecuario, y pienso que se han liquidado las economías regionales. Yo he estado recorriendo el país y he visto lo que ha pasado con la lana en el sur, con la fruta en Río Negro, con el algodón en el Chaco, donde más del 90 por ciento de los productores han entrado en cesación de pagos; con el citrus en Entre Ríos, el tabaco en el noroeste, Salta y Jujuy y también Corrientes; con el vino y la vid en Cuyo... Todo es un verdadero desastre, fabricado fundamentalmente por fanatismo ideológico de unos "nenes de papá" que hicieron lo que les parecía en la Argentina y desde luego por ignorancia manifiesta de los responsables del proceso que son las Fuerzas Armadas...

-¿Qué cree que lo impulsó a Martínez de Hoz a llevar adelante una política que fue criticada por todos los sectores?

- Yo creo que fanatismo, su fanatismo ideológico, su fanatismo de derecha, que es más duro y tenaz que el fanatismo de izquierda... También, más que nada, la defensa de una clase pero hecha con fanatismo. "No correr más riesgos, más miedos, es preferible un país chico que un país peligroso..." Éste es el único país que planificó para achicarse. La política de Martínez de Hoz es como si hubiera caído una bomba neutrónica al revés; los seres estamos vivos pero se ha deshecho todo a su alrededor, el aparato productivo de la Nación...

- ¿Qué pasará con el dólar?

- La semana anterior a la devaluación se nos evaporaron 600 millones de dólares, es decir que alguien se hizo un negocio que le permitió ganarse, en conjunto, 15o millones de dólares por las diferencias de precio... ¡Eso es una enormidad! No hay ningún país en el mundo donde pasen estas cosas... Además, se hace una devaluación y no se establece ningún tipo de medidas complementarias; el 30 por ciento de devaluación significa que los exportadores se han quedado con una diferencia importantísima porque los productores ya habían entregado la cosecha gruesa. Una cosecha gruesa que se estima en más de cuatro mil millones de dólares; el 30 por ciento, es más de mil millones de dólares que no van al productor; hay un enriquecimiento sin causa... y tampoco se tomaron medidas.(...)

- ¿Qué opina del principio de subsidiariedad del Estado?

- Esa es una palabra que manejan los cristianos, vinculada a la necesidad de que se respete la intimidad del hombre. En ese plano, desde luego, el Estado realiza una acción subsidiaria con respecto a lo que yo puedo hacer con mis hijos, por ejemplo... Pero la interpretación que se le da ahora es la de un Estado casi neutro frente a las leyes del mercado. Sobre esto hay una frase de la última edición del famoso libro de Samuelson, que dice que quienes aplican esta política de Friedman, de la escuela de Chicago, no están haciendo una economía de mercado sino un "fascismo de mercado". Porque solamente se puede llevar a cabo sobre la base de una presión muy dura sobre los sectores del trabajo, porque la variable siempre es el salario, a efectos de que no protesten por el deterioro del salario real que se produce. Pienso que los radicales, en general, hemos sido muy claros en nuestra teoría política, y además lo hemos practicado cuando llegamos al gobierno. Entendemos que el Estado debe planificar. Cuando no planifica el Estado, planifica el poder económico a su exclusivo beneficio. La planificación debe ser democrática. En cuanto al rol del Estado productor no somos estatistas, como se nos ha considerado, pero sí creemos que cuando hay una zona desordenada, el Estado debe concurrir, ordenar, estar, y si es posible, salir después de ordenar...(...)

- ¿Cómo se puede volver a organizar la actividad sindical?

- Es un proceso de democratización que se tiene que dar conjuntamente con toda la democratización del país. Así como nosotros reclamamos la vigencia de la política, esto también significa reclamar por la vigencia de la actividad sindical. Este gobierno ha procurado atomizar al movimiento obrero a través de la sanción de la ley nueva de Asociaciones Profesionales y de una serie de intervenciones. Pero tenemos que advertir que la democracia moderna requiere sindicatos fuertes. Es imposible mantener el equilibrio, cuando se habla de economías de escala, si no se tiene al mismo tiempo sindicatos fuertes que se ocupen de otras cosas, no solamente de las reivindicaciones del trabajo.(...)

- ¿Se puede prolongar por mucho tiempo más la situación actual?

- No, creo que se ha tornado explosiva... y ya no hay tiempo; creo que el país no está al borde del colapso, sino ya en el colapso. Y que así como estamos frente a una gravísima emergencia de tipo económico, estamos también frente a una gravísima emergencia de tipo social. La sociedad así, dominada y rechazada, puede en algún momento pensar en aceptar la dominación de quien la halague, y en ese caso, tal vez no nuestros hijos, sino incluso nuestros nietos, van a estar peleando por la recuperación de la democracia... (**)


Revista Humor Nº 62, julio de 1981, p. 62-69.
(Foto sacada de aquí)

(*) En este post hay otra referencia al mismo tema.
(**) Quizás haya en estas palabras una premonición del delirio guerrero del '82, y eso explique la oposición de Alfonsín a la aventura de Malvinas.


Vaya esta entrada dedicada a todos los hipócritas de dentro y fuera de su partido, que hoy se llenan la boca con Alfonsín para llevar agua a su molino de republicanos de pacotilla.


P.S.: aquí, una entrada de este blog dedicada en vida a Raúl Alfonsín. Y acá, otra que habla de una de sus promesas incumplidas.

martes, marzo 24, 2009

Mónica y los obreros de Acindar

La tragedia que vivió la sociedad argentina hace tres décadas no se inició el 24 de marzo de 1976, si bien esa fecha marca el inicio del terror institucionalizado. Entre los innumerables recordatorios que se podrían hacer en el día de hoy, elegí un fragmento del libro Iglesia y Dictadura (1986), de Emilio F. Mignone.


Mónica

El 14 de mayo de 1976, a las 5 de la mañana, un grupo de hombres fuertemente armados arrancó de nuestro hogar, ubicado en la avenida Santa Fe 2949, 3º A, en Buenos Aires, a mi hija Mónica, entonces de 24 años. Nunca más tuvimos noticias de ella. Mónica pasó a integrar la nómina de los millares de detenidos-desaparecidos.

Desde el primer momento mi señora y yo tuvimos la certeza de que se trataba de un procedimiento regular, ejecutado por personal de las fuerzas armadas. Las razones de esa conclusión están expuestas en las declaraciones que he prestado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la O.E.A., en la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas y en la causa contra los integrantes de las tres primeras juntas militares, tramitado ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal (1).

A partir de esa infausta madrugada de mayo, iniciamos desesperadas gestiones ante todo género de autoridades con el fin de obtener alguna noticia sobre Mónica. Lo mismo hicieron las familias de seis de sus amigos, que ese mismo día fueron privados de su libertad.

En el curso de los trámites nunca aceptamos las explicaciones que entonces se esgrimían, arguyendo que las desapariciones eran ajenas al gobierno de las fuerzas armadas. Desde el primer momento sostuvimos, privada y públicamente, la responsabilidad de éstas. Y pronto comprendimos que el método de hacer desaparecer a los disidentes políticos "en la noche y en la niebla", formaba parte de un sistema represivo fríamente concebido y ejecutado.

El grueso de la población estaba confundido y desconcertado. Sin embargo, los integrantes de los sectores informados de la sociedad argentina -militares, altos funcionarios, diplomáticos, dirigentes políticos, sociales, financieros, empresarios y sindicales, periodistas, obispos- tenían conocimiento cabal de lo que estaba ocurriendo. Y muchos de ellos lo justificaban, lo aplaudían y aún cooperaban con esa acción.

Recuerdo vívidamente un episodio de esa época. En los primeros días de abril de 1976 fui invitado a una recepción organizada por la representación del Banco Interamericano de Desarrollo, con motivo de la llegada de una misión financiera. Predominaban en el encuentro los funcionarios de la nueva administración, en su mayoría uniformados, a quienes no conocía. Al encontrar a un amigo, el economista Carlos Brignone, ya fallecido, me acerqué a él. Me presentó a su interlocutor. Era Walter Klein, padre del segundo hombre del Ministerio de Economía del mismo nombre. Estábamos cerca de la puerta. De pronto vimos entrar exultante al general Alcides López Aufranc, que acababa de ser nombrado presidente de la empresa siderúrgica Acindar, sucediendo a Martínez de Hoz. Se acercó al grupo y saludó. Klein lo felicitó por su designación diciendo: "Ahí se necesitaba un hombre enérgico como usted". López Aufranc sonrió complacido. Luego la conversación se orientó hacia los rumores de una posible huelga en el sector, señalando Klein que tenía noticias de la detención de 23 delegados de fábrica. El general, creyendo que yo también pertenecía a la banda adueñada del poder, contestó tranquilizándolo: "No se preocupe, Walter, -le dijo- todos están bajo tierra".


(1) El Diario del Juicio, Buenos Aires, 24 de setiembre de 1985, año 1, número 18, p. 389-394.

Emilio Fermín Mignone, Iglesia y Dictadura, Capítulo 1 - El Vicariato Castrense; Universidad Nacional de Quilmes - Página/12, 1999; p. 19-20.

lunes, marzo 23, 2009

Aprendiendo con Varsavsky

Alguna vez este blog fue acusado de emanar un "tufillo antiintelectual" o "medio fascistoide", y más recientemente de algunas cosas más. Y hace rato que no toco la temática de las relaciones entre ciencia, tecnología, Estado y sociedad, a la que en otras épocas me dediqué con asiduidad. Creo que este post del Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología me da la oportunidad de volver sobre el asunto, y de paso homenajear a un intelectual brillante y ejemplar.

El Grupo de Gestión está realizando una campaña de Extensión Universitaria, destinada a interesar a las autoridades nacionales en proyectos generados en las Universidades, que pueden ser aplicados en beneficio de la sociedad. Por lo cual recomiendo leer las últimas entradas de su blog para interiorizarse del asunto.


Oscar Varsavsky, químico argentino (1920 - 1976)

Gran parte de su vida académica la desarrolló en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA. Explicitó su cuestionamiento a la actividad científica e intensificó la búsqueda de nuevas vinculaciones entre las ciencias. Profundizó estudios en Matemática y Física para luego hacerlo en Historia y Epistemología.

A fines de 1960 se relaciona más con las Ciencias Sociales y fue uno de los primeros y más destacados especialistas mundiales en la elaboración de modelos matemáticos aplicados a esas disciplinas.

Fue un crítico permanente del "cientificismo", corriente de pensamiento en Ciencia yTecnología (CyT) que definía como " la actitud del que por progresar en la carrera científica olvida sus deberes sociales hacía su país y hacia los que saben menos que él".

Estimuló la creatividad del científico y su espíritu nacional, fomentando los estudios que interesan a cada país, eliminando los trabajos individualistas con el único fin de satisfacer necesidades e intereses de una elite mundial.


Aprendiendo con Varsavsky

Se podrá coincidir o no con la visión que Oscar Varsavsky tenía sobre CyT, pero que las problemáticas que planteaba en la década del ´60 aún permanecen vigentes, no hay dudas.

Por ello, imaginamos una entrevista a Varsavsky en donde las "respuestas" corresponden, literalmente, a textos tomados de su libro "Ciencia, Política y Cientificismo"(1).

La "entrevista" no debe tomarse como una reflexión nostálgica sobre su figura, sino como un modesto reconocimiento a una persona que nos sigue mostrando, a 40 años de distancia, la extraordinaria profundidad de su pensamiento.

Ahí va:

- Dr Varsavsky, ¿cómo cree que se puede transferir el conocimiento a la sociedad?

- "Si alguna afirmación científica nos permite hacer la experiencia, es que conviene plantear el estudio de cada problema social y de otros de análoga complejidad en su marco de referencia local, buscando los factores importantes y las leyes adecuadas al caso particular, sin despreciar la experiencia universal, pero sin aceptarla a priori."

"Hacer eso en Argentina es hacer ciencia argentina. Y sus adelantos contribuirán a construir esa ciencia social universal, hoy tan endeble, más que el seguidismo a las ideas del hemisferio Norte".

- En ese marco, ¿qué importancia le adjudica a la autonomía tecnológica?

- "Para evitar confusiones, insistiré en que la autonomía tecnológica es independencia de criterio y actitud crítica, pero de ninguna manera rechazo indiscriminado de todo lo que provenga de otro país."

"Por mi parte creo que hay un método de trabajo que prácticamente obliga a hacer ciencia autónoma razonable. Es el estudio interdisciplinario de problemas grandes del país, incluyendo una adaptación a éste de la enseñanza superior..."

- ¿Pero no sería peligroso dedicarse a aplicar recetas para resolver problemas? De esa manera, ¿no podría quedar desguarnecida la investigación básica, entre otras?

- "Estas cuestiones parecen ser superficialmente de ciencia aplicada pero, como siempre, en cuanto se quieren tratar en serio conducen a la investigación teórica original."

"No se trata de hacer ciencia aplicada sino de no romper la cadena completa de la actividad científica: descripción, explicación, predicción y decisión."

"El académico desprecia el último eslabón, el empírico se queda sólo con él. Aquí se propone empezar por él, pues decidir implica haber definido los objetivos y por lo tanto da el verdadero planteo del problema y luego ir hacia atrás funcionalmente: Predecir no para tener la satisfacción de acertar, sino para poder decidir, o sea elegir entre varias posibilidades la que mejor logrará objetivos. Explicar no por el placer de construir teorías, sino para poder predecir. Describir no para llenar enciclopedias, sino en función de la teoría, usando las categorías necesarias para explicar".


Estas cosas las planteaba Varsavsky hace 40 años. Sus palabras: "no romper la cadena completa de la actividad científica", claramente indican que no se debe cortar el circuito del conocimiento. En otras palabras, todo conocimiento generado que tenga aplicación para resolver problemas, debe aplicarse.

Actualmente, esa cadena está cortada porque el conocimiento no le llega a la Sociedad, o le llega muy poco, constituyendo la máxima debilidad de nuestro sistema CyT.

Porque no utilizar nuestra propia potencialidad para resolver la demanda social existente es una de las principales causas de la escasa expansión del sector CyT y probablemente de la exigua inversión, problemas estructurales de los que mucho se habla pero que no se discuten.

Más aún, una inversión escasa en CyT hasta puede tener una lógica vista desde el poder político. En efecto, un político bien intencionado podría preguntarse, o preguntarnos: ¿para qué invertir en un sector que tiene capacidades para resolver demandas sociales pero no las utiliza? (medicamentos, vacunas, viviendas económicas, saneamiento de aguas, mal de Chagas, entre otros).

¿Qué respuesta podríamos dar? ¿Tenemos respuesta?

En ese contexto no es descabellado plantearse que la baja inversión en CyT es la consecuencia que se deriva de la escasa utilización social del conocimiento.

Esta pobre inserción en la comunidad puede deberse a que los problemas que puede resolver el sector CyT no son apoyados desde el poder político, o que aquellos que fueron resueltos no son puestos en práctica. O peor aún, necesidades que estaban resueltas y luego esas tareas fueron concesionadas y/o los laboratorios desmantelados. Además, se puede deber al escaso compromiso social, o a intereses diferentes, de una parte de la comunidad CyT.

Por eso todavía, como decían los sociólogos Pablo Kreimer y Hernán Thomas (2), las viejas preguntas no tienen respuesta:

¿Cuál es la utilidad social de la investigación científica y tecnológica?
¿Por qué no se aplican los conocimientos localmente generados?


Por eso, si Ud. quiere ayudar a cambiar un poco las cosas, ADHIERA a la Extensión Universitaria para ver si algo se modifica.

Además, sería un merecido homenaje a Varsavsky, y muchos otros.


(1) "Ciencia, Política y Cientificismo", por Oscar Varsavsky, Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, noviembre de 1969. Las "respuestas" corresponden a fragmentos tomados del capítulo IV: Autonomía Tecnológica.

(2) "Producción y Uso Social de Conocimientos. Estudios de sociología de la ciencia y la tecnología en América Latina", de P. Kreimer, H. Thomas y otros (Universidad Nacional de Quilmes, 2004).

miércoles, marzo 18, 2009

Hello Abe

Allá por los '60, el "Barba" Manuel J. Castilla y Gustavo "Cuchi" Leguizamón escribieron esta maravilla, cuya letra se refiere a la leyenda salteña del Duende, un ser mítico con la característica de tener una mano de hierro y la otra de lana.

Dejando volar la imaginación, uno podría asimilar dicho duende con la política imperial de los Estados Unidos. En lo ideológico, la "mano de hierro" estaría representada por el difunto Samuel P. Huntington o por Robert Kagan, y la "mano de lana" por alguien como Abraham F. "Abe" Lowenthal, un experto en América Latina y el Caribe.

Esta nota que le dedicó a "Abe" Santiago O'Donnell, de tono casi afectuoso, me recordó algo que había leído sobre este personaje en el libro de Gustavo Cangiano "El pensamiento vivo de Jauretche", un valioso aporte para leer a Don Arturo en el siglo XXI (se puede descargar de acá). Su capítulo 7, "Los caminantes de la colonización pedagógica", se inicia así:

"La transformación de los intelectuales contestatarios de los sesenta en apologistas profesionales de la sociedad capitalista es un fenómeno que ya había sido previsto por los expertos norteamericanos ligados al Partido Demócrata. Tras festejar "el fracaso de las experiencias socialistas o casi socialistas y de los regímenes militares populistas", el politólogo Abraham Lowenthal sostenía hace una década que "las oportunidades de América latina de encarar con éxito su agenda social pueden depender mucho de la izquierda; existe un espacio político en muchos países de América latina para un movimiento social democrático que acepte las reglas democráticas y los principales principios de una doctrina económica moderna, pero que plantee los temas de igualdad que han sido muy descuidados hasta ahora" (1).

Esta inesperada confianza del establishment norteamericano en la izquierda latinoamericana abrió a los ex jóvenes radicalizados las posibilidades de realización personal y ascenso social que le estaban vedadas a las mayorías populares. Al tiempo que llovían becas, cátedras, asesorías, promoción publicitaria y otras canonjías, los intelectuales izquierdistas aprendieron buenos modales. Comiendo de la mesa abundantemente servida de quien hasta ayer era el "enemigo burgués", descubrieron el "valor universal de la democracia", abjuraron de los métodos violentos de lucha política, desconfiaron de la capacidad revolucionaria de la clase obrera y acallaron las "profecías milenaristas" de Carlos Marx con la dulce melodía de lord Keynes. Llamaron a su apostasía aggiornamiento y se declararon a salvo de todas las utopías. Beatriz Sarlo calificó de "psicótico" a su maoísmo juvenil, mientras que el profesor Atilio Borón intentó renovar el socialismo sintetizando las abstrusas teorías de Harvard con las reivindicaciones de los homosexuales. La reconversión de la intelectualidad izquierdista latinoamericana es a la de los países metropolitanos lo que las novelas de Isabel Allende son a las de Gabriel García Márquez: un remedo burdo, una versión degradada y de segunda mano."

Tras referirse al "nuevo credo" de intelectuales como Ludolfo Paramio (nombrado Ludovico, supongo que por error) y Jorge Castañeda, el autor remata:

"(...) El círculo se cerraba: Lowenthal convocaba a la izquierda y la izquierda aceptaba la convocatoria.

¿Habría que sorprenderse de este enternecedor idilio entre los aggiornados intelectuales de izquierda latinoamericanos y las clases dominantes? En una sociedad que diferencia claramente a los privilegiados del pobrerío, no resulta difícil saber de qué lado se sitúan los profesores de filosofía, los críticos literarios o los científicos sociales. Arturo Jauretche se extendió ampliamente sobre esta convergencia entre la derecha y la izquierda. Esta última −decía− "es el ala izquierda de la oligarquía. Ella tiene por misión distraer la opinión del pueblo, sacarlo de sus verdaderos objetivos (...). Por eso el imperialismo y la oligarquía les da prensa, cine, radio, televisión, cartelera, cartel. Su función es taponar las vías del pueblo para que no aparezcan verdaderos caudillos y conductores. Su función es hacer méritos, que el aparato de la publicidad realza para que se prestigien en las masas. Son la argolla en la nariz del toro" (2).

No se equivoca Lowenthal. Curada del sarampión juvenil contraído en los tiempos del Mayo Francés, la izquierda aggiornada está en condiciones de administrar el estado. Al acatar las "reglas democráticas" y la "doctrina económica moderna" está aceptando, en definitiva, el capitalismo en su conjunto y cumpliendo con la tarea que Jauretche denunció. Sobre esta base, cualquier recambio gubernamental en los países latinoamericanos significará, si es que no irrumpe en la escena política el pobrerío, el triunfo de esta izquierda: los "Lowenthal boys", que son los herederos desdentados de la nueva izquierda carnívora de los sesenta."

(1) Página/12, 7/2/93.
(2) Arturo Jauretche, Prosa de hacha y tiza, Ed. Coyoacán, Buenos Aires, 1961, p. 50.


No es un texto escrito para ganar amigos, evidentemente. Pero sirve para identificar a "Abe" como un "mecenas del progresismo blanco", o algo por el estilo.

Y además, conviene no olvidar la leyenda del Duende:


"(...) Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta si con cuál mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeará siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y que es ésta la que en realidad más duele."

miércoles, marzo 11, 2009

Todos sabían




Fascinado por la conexión anglosajona del pensamiento Nac&Pop, después de este post seguí buscando trabajos de Robert Wade y me encontré con un artículo de octubre pasado sobre la crisis financiera mundial, publicado en el New Left Review. Afortunadamente está traducido al castellano, y de ahí extraje este párrafo:

"Cuando el Bank for International Settlements (BIS) [Banco de Pagos Internacionales] de Basilea afirmó en su Informe Anual de 2007 que «años de política monetaria laxa habían animado una gigantesca burbuja crediticia, que nos hacía vulnerables a una recesión similar a la de la década de 1930», su diagnóstico fue ampliamente ignorado por empresas y reguladores, a pesar de la reputación de prudencia atesorada por esta institución. Incluso en mayo de 2008, algunos comentaristas estaban todavía sosteniendo que la crisis era una minucia, análoga a una tensión muscular en un atleta de elite que puede curarse con un poco de reposo y fisioterapia, estado opuesto a un ataque de corazón sufrido por un fumador de tres paquetes diarios cuya cura exige cirugía y cambios sustanciales en su estilo de vida."

Y otra búsqueda me llevó a releer una edición del suplemento Cash de Página 12 donde se reseñaba una exposición ante especialistas del entonces director del Banco Central, Arturo O'Connell. La nota principal empieza así:

"La globalización entró en reposo: se abrió en ella una pausa, mientras el crecimiento mundial se desacelera notablemente. Si hasta 1973 el mundo crecía a un ritmo promedio del 5% anual, en los ‘90 se expandió sólo al 2,6%, y desde entonces menos aún. El comercio internacional se redujo o estancó, y los flujos netos de capital hacia los países subdesarrollados se desplomaron. La desocupación se dispara: en Estados Unidos, ese ‘gigante con pies de barro’ y ‘Hegemón malevolente’, ya es la mayor de los últimos 40 años."

Tras referirse a los déficit fiscal y de cuenta corriente de EE.UU., O'Connell menciona el efecto deflacionario de la irrupción de China e India en el mercado mundial, y a continuación esta frase:

"A esto se suma el reventón de las burbujas especulativas, y ahora mismo el de la inmobiliaria en EE.UU."

Y sobre Europa:

"Antes, del otro lado del Atlántico estaba el tío rico, con lo cual Europa podía darse el lujo de tener una política fiscal y monetaria muy restrictiva, ya que colocaba exportaciones en EE.UU. y también en otros mercados. Ahora, de pronto, el tío rico se desinfla, ¿y qué harán ante esto los europeos? Los derechistas dicen que deben desregular, pero Paul Krugman les responde que, en todo caso, lo que hace la desregulación es aumentar la oferta, y lo que está faltando es demanda. Así que peor.

Giulio Tremonti, el ministro italiano de Economía y Finanzas, además de emprenderla contra la “invasión” de productos chinos, pide un gran plan de obras públicas. Y no sorprende a O’Connell que sea un miembro del gobierno de Berlusconi quien diga esto, porque es más fácil que sea la derecha la que se muestre capaz de romper el consenso político que acordó una política económica sumamente conservadora. Por eso tampoco le resultó extraño que Chirac, que viene de la derecha, le dijera a Kirchner que si había que elegir entre estabilidad y crecimiento, él elegía crecer. “Esperemos que este proceso no produzca otro Adolf”, remató el expositor."

Falta aclarar que la nota y las subnotas vinculadas están firmadas por el recordado Julio Nudler, y que pertenecen a la edición de Cash del 10 de agosto de 2003.

Luego de todo esto, no costó mucho asociarlo con la canción que abre el post.


Todos saben que los dados están cargados
Todos los tiran con los dedos cruzados
Todos saben que la guerra terminó
Todos saben que los buenos perdieron
Todos saben que la pelea estaba arreglada
Los pobres siguen pobres, los ricos se enriquecen
Así son las cosas
Todos lo saben.

Todos saben que el barco hace agua
Todos saben que el capitán mintió
Todos tienen un sentimiento roto
Como de que su padre o su perro han muerto
Todos le hablan a sus bolsillos
Todos quieren una caja de chocolates
Y una rosa de tallo largo
Todos lo saben.(...)


"Everybody knows", letra y música de Leonard Cohen (1988).

jueves, febrero 26, 2009

Más del francés

El libro de Jacques Sapir sobre el que trató este post me sigue sirviendo como fuente de inspiración (y de afanos). Creo que en los momentos que estamos viviendo, vale la pena ocuparse de una de las grandes trampas de la antipolítica: la preocupación moral. El fragmento de Sapir que transcribo acá se ocupa de Francia pero, sin mayor esfuerzo, puede trasladarse a la Argentina anterior a diciembre de 2001. Los que quieran volver a ese país, harán bien en decirlo abiertamente.

Tras referirse a las políticas neoliberales llevadas a cabo en Rusia y sus aspectos colaterales de mafia, corrupción, colusión entre intereses públicos y privados, etc., etc., que llevaron al colapso de agosto de 1998, Sapir escribe:


II- La compasión o la economía política del eunuco

Aparentad al menos la virtud, si carecéis de ella.
William Shakespeare - Hamlet, acto III, escena IV.


Las secuelas de la política económica que acabamos de examinar no se reducen a Rusia. Tienen sus raíces en una visión del mundo según la cual nuestras opciones están irremediablemente limitadas tanto por el imperativo técnico como por el ético. En consecuencia, no nos queda más horizonte que el del sometimiento a unas leyes inmutables cuya dureza sólo se verá atenuada por la compasión. Así, esta última se convertirá en compañera forzosa de la naturalización de la economía. Si las crisis sucesivas, los despidos que se abaten sobre las empresas incluso cuando éstas son rentables, tienen el mismo alcance devastador que una inundación o un sismo, entonces para afrontarlos es necesario situarse, no en el terreno de la acción política, sino en el de la acción humanitaria. Y si, como algunos han llegado a afirmar, las crisis y los despidos son necesarios para que la economía gane en eficacia, entonces sólo cabe vertir una lágrima por esas existencias malogradas al tiempo que se saluda el inexorable avance hacia el Progreso. La renuncia a la acción política, a la voluntad de transformar las estructuras de la economía y de la sociedad, conduce a la muerte de la política. Para sobrevivir en ese contexto, los políticos han de convertirse en mediadores entre el sufrimiento de unos y la compasión de otros. Ésta es la razón de que los programas desaparezcan poco a poco del debate político mientras cobra protagonismo el carisma del candidato, su personalidad y sus buenos sentimientos.

Los propios políticos, al rehusar asumir sus responsabilidades, han consentido esa desaparición de la política. Han corrido a esconderse debajo de las faldas de los economistas, se han refugiado detrás del discurso del experto economista para justificar algo que no era sino una decisión política. Algunos economistas han contribuido a ello cuando han teorizado, en nombre de una mayor eficacia de los mecanismos llamados espontáneos [Nota: "de mercado"], el abandono por parte del poder político de sus instrumentos económicos.(...)

Los economistas que comulgan con esta visión pueden después lamentar, en nombre de la compasión, lo que antes han contribuido a crear, sin correr el riesgo de que se les acuse abiertamente de incoherencia. No es en absoluto una coincidencia el hecho de que se desarrollara en Francia la idea de una "generación moral" en el mismo momento en que se había interiorizado por completo la conversión de la izquierda francesa a la economía liberal. El repliegue hacia el moralismo no es sino la otra cara del liberalismo. (...)

La política no tiene que esconderse detrás del discurso del experto, sobre todo cuando este último se cuestiona. La automutilación en materia de política económica, el abandono del instrumento de la política monetaria en manos de un Banco Central independiente - e irresponsable - y la limitación de la política presupuestaria en el marco de un sedicente pacto de estabilidad, no dejan más salida que la de la compasión. Nikolai Bujarin, en sus análisis de los marginalistas austríacos, se había referido a la economía política del rentista. Hoy, lo que tenemos ante nosotros es la economía política del eunuco.(...)


Jacques Sapir, "Economistas contra la democracia", Ediciones B, Buenos Aires, 2004; Cap. 1, p. 57 a 59 y p. 69.


P.S.: desde acá, va mi solidaridad con la indignación de Gerardo y de Néstor.

sábado, febrero 21, 2009

No estamos solos

Sigo buscando inspiración en costas lejanas y dedicado a temas quizá algo alejados de la coyuntura local. Lo que no me augura demasiada popularidad, en un año que empezó caliente y promete serlo todavía más. Pero de vez en cuando uno encuentra cosas que lo gratifican y le sugieren que a lo mejor uno no anda demasiado errado en el devenir de sus pensamientos.

Gracias al libro de Jacques Sapir que cité aquí (y a algún colega bloguero) descubrí el libro "Governing the market: Economic Theory and the role of government in east Asian industrialization" ("Gobernando al mercado: teoría económica y el rol del gobierno en la industrialización en el este asiático"), de Robert Wade. Una obra de nivel académico que sin duda debe ser objeto de consulta obligada para cualquiera que se dedique a pensar alternativas de desarrollo, sobre todo en estos momentos de hundimiento de los dogmas neoliberales.

En particular me dediqué a leer la Introducción a la edición de 2003, un texto esclarecedor y de notable actualidad. Seguramente la citaré en otras oportunidades, pero ahora quiero traer un par de párrafos que parecen escritos especialmente para nosotros, los argentinos.

(...) Necesitamos reintroducir una distinción que ha desaparecido del diccionario del desarrollo. La palabra "integración" se una actualmente para referirse solamente a integración dentro de la economía mundial, y lleva consigo la implicación de que más integración es siempre mejor. Deberíamos distinguir entre "integración externa" e "integración interna" (o articulación), y reconocer que el desarrollo de una economía nacional tiene más que ver con la integración interna que con la integración externa.

Una economía con alta integración interna tiene una bien completada matriz insumo-producto -una densa red de vínculos entre sectores (un alto nivel de articulación sectorial entre, p.ej., sectores rurales y urbanos, y bienes de consumo y bienes intermedios), y una estructura de demanda tal que una alta proporción de la producción doméstica es vendida a asalariados del país (un alto nivel de articulación "social" entre salarios, consumo y producción). La demanda de exportación no es la fuente principal de crecimiento económico. Coaliciones políticas fuertes entre capitalistas y asalariados se hacen posibles en este tipo de economía, porque los capitalistas, los trabajadores y el gobierno reconocen un interés común en los salarios como una fuente de ventas y de desarrollo económico, no sólo como un costo de producción.

Una economía con baja integración interna tiene una débil matriz insumo-producto, con baja articulación sectorial y social. Aquí los salarios son vistos simplemente como un costo, no como también una fuente de demanda. Estando el consumo doméstico sólo débilmente conectado a la producción nacional, las exportaciones son el principal estímulo para el crecimiento económico; pero los sectores que producen para mercados extranjeros permanecen como enclaves. Una economía con baja integración interna no provee una base para alianzas de clases y regímenes democráticos.(...)


Una síntesis perfecta del pensamiento económico nacional y popular, sin duda, en las palabras de un neocelandés, ex funcionario del Banco Mundial y profesor universitario en Inglaterra.

Para terminar, y dado cómo van las cosas en el mundo al día de hoy, no puede faltar este otro parrafito del mismo texto dedicado a la vigencia del "pensamiento único":

Los intereses involucrados son tan fuertes, la legitimación del paradigma "globalización plus" [Consenso de Washington] es tan bien defendida en los centros del poder, que sólo la crisis económica probablemente haga cambiar el pensamiento. ¿Cuántos colapsos más como los de los '90 y los tempranos 2000 soportará el mundo antes que lleguemos a la conclusión de que el proyecto de construir un único mercado mundial integrado con estándares universales -la culminación del ideal del Iluminismo europeo- es una equivocación? Muchas, con gran probabilidad, siempre que las poblaciones de los Estados del G7 no sean afectadas seriamente.

Robert Wade - Londres, mayo de 2003.

lunes, febrero 16, 2009

Una ventana al mundo


Hace poco vi una propaganda de la Universidad de Belgrano con la frase: "Estudiá como en el mundo", dirigida sin duda a los habitantes de Ganímedes. Entonces pensé: la tilinguería vernácula no parece tener límites, la cantinela "estamos afuera del mundo" sirve hasta para el eslógan publicitario.

Después hice una autocrítica y me pregunté si mi mirada no sería demasiado chauvinista o localista. Decidí entonces echarle una mirada a lo que pasa en el mundo y siguiendo (de alguna manera) los pasos del flamante triunviro me di una vuelta por el Foro Económico Mundial de Davos, claro que a través de la cobertura del Financial Times (como hizo el colega y amigo Néstor).

En particular me interesó mucho un artículo de Gideon Rachman, "When globalisation goes into reverse", que viene a continuación, traducido en exclusiva para este blog (pidiendo desde ya las disculpas del caso, por los errores y por el afano al autor y al ilustrador).


Cuando se revierte la globalización
por Gideon Rachman


Hay festivales de rock y festivales de libros - y luego está el festival anual de la globalización, también conocido como el Foro Económico Mundial de Davos.

Durante la última década, el encuentro de Davos ha juntado a grandes empresarios, las altas finanzas y políticos de primera línea para promover y celebrar la integración de la economía global. Cualesquiera sean sus rivalidades de negocios o diferencias políticas, todos los delegados de Davos acordaron que el camino a la paz y la prosperidad se recorre a través de más comercio e inversión internacional - en resumen, globalización.

Pero este año el foro ha tenido que confrontar un nuevo fenómeno - desglobalización. El mundo que el Hombre de Davos creó se está deslizando a la inversa. El comercio y la inversión internacional está cayendo y se están alzando barreras proteccionistas. Las economías se están achicando y el desempleo está creciendo.

Los síntomas de la desglobalización están a todo nuestro alrededor. La semana pasada, se informó que el tráfico aéreo global de cargas en diciembre de 2008 disminuyó 22, 6 % comparado con diciembre de 2007. Abhisist Vejjajiva, primer ministro de Tailandia, le dijo al foro que la entrada de turistas en su país había caído alrededor de un 20 % interanual, en línea con la declinación general en los viajes internacionales (y desnudando los efectos del cierre temporario del aeropuerto de Bangkok). En los EEUU y en Europa, los gobiernos están luchando para rescatar no solamente a bancos sino también empresas de automóviles. Pero, como la Unión Europea ha reconocido por mucho tiempo, la "ayuda estatal" a los líderes industriales nacionales es una forma de proteccionismo.

Luego está el "mercantilismo financiero", el tema del Davos de este año. Esto es, la presión creciente sobre bancos e instituciones financieras para retirarse de los negocios internacionales y concentrarse en los mercados domésticos. Trevor Manuel, ministro de finanzas de Sudáfrica, capturó los temores de muchos cuando advirtió que su país y otros mercados emergentes estaban en peligro de ser aislados de los mercados internacionales de capital y de "desacople, descarrilamiento y abandono".

El proteccionismo financiero está manejado por la lógica del mercado y la presión política. Los bancos que han perdido confianza y capital en el colapso del crédito se están replegando a los mercados domésticos que conocen mejor. Y porque tantos bancos han sido rescatados por contribuyentes nacionales, ellos están también sufriendo presión política para prestar en su país antes que en el exterior.

En Davos, sin embargo, hubo pocas señales de que la crisis financiera global haya llevado a alguna reconsideración de las hipótesis que fundamentan la globalización. En verdad, se ha hecho una moda el avergonzar a los banqueros y hacer llamados por una mayor supervisión internacional del sistema financiero. Pero las virtudes de los principios de libre mercado y de integración económica internacional, permanecen mayormente sin desafíos.

De alguna manera, el Davos de este año enfatizó cuán universales son ahora estas ideas. Veinte años después del fin de la guerra fría, aún es levemente asombroso encontrar al primer ministro ruso advirtiendo contra una "creencia ciega" en el "poder omnímodo del Estado" y al premier chino haciendo saber que está releyendo a Adam Smith en una búsqueda de inspiración.

Pero mientras las ideas que hicieron de cimientos para la globalización siguen firmemente en su lugar, los hechos se están moviendo en la dirección opuesta. Los periódicos esparcidos por las salas de café de Davos hablaban no sólo de una caída en el comercio mundial sino también de huelgas en Francia, legislación "buy America" en los EEUU, inquietud social en Rusia y protestas contra extranjeros en Gran Bretaña. Las promesas hechas en Davos de "completar la ronda de Doha" de conversaciones sobre comercio mundial han sido repetidas y rotas tantas veces hasta ahora, que tienen la misma cualidad de ser creíbles que una resolución anual de ir a un gimnasio y perder seis kilos de peso.

En realidad, mientras los líderes políticos renovaban en Davos sus votos por la globalización, sus gobiernos estaban tomando en casa medidas a menudo contradictorias. Pocos ejemplifican esta contradicción mejor que Gordon Brown, el primer ministro de Gran Bretaña, cuya comprensión de la economía internacional y sus llamados apasionados por la cooperación internacional lo hicieron una de las estrellas del Davos de este año.

En el foro, Mr Brown advirtió gravemente contra la "desglobalización" y denunció al proteccionismo comercial y financiero. Pero los delegados en Davos se preguntaban en voz alta cómo era esto compatible con las presiones de su gobierno sobre los bancos rescatados para darle prioridad a los clientes domésticos. Mientras tanto, en su país, trabajadores quejosos hacían marchas, llevando carteles con las propias palabras de Mr Brown: "Empleos británicos para trabajadores británicos". No es que Mr Brown sea un hipócrita. Si sólo fuera tan simple como eso. Es más bien que él y otros líderes están siendo tironeados en dos direcciones. Intelectualmente, están convencidos de la necesidad de mantener los mercados abiertos y al comercio y la inversión fluyendo. Políticamente, están bajo presión de responderle a votantes que están enojados, asustados y pidiendo protección.

Los desarrollos recientes sugieren que los ciudadanos enojados tendrán prioridad sobre las ideas abstractas. El Hombre de Davos está perdiendo el control de los sucesos. La crisis financiera demostró que la globalización había creado un sistema económico más complejo y más peligroso de lo que los delegados reunidos en Davos hubieran imaginado nunca. La imposibilidad de los políticos y hombres de negocios internacionales de detener la tendencia hacia el proteccionismo parece ser la próxima etapa en la demolición del consenso de Davos.

Por el momento, las ideas no han acompañado la tendencia en el mundo real. En el festival de la globalización de este año, los delegados cantaron las viejas canciones sobre mercados abiertos e integración internacional. Pero ya no estaban pertrechados con mucha convicción. Afuera en el ancho mundo, más y más gente ya no está escuchando.


P.S.: transcribo un comentario enviado por Oti:

Los que estudiaron bien la historia saben que se trata de la misma cantinela de siempre: las reacciones casi reflejas de los países a la catástrofe (proteccionismo, regulaciones, intervención del estado, etc., etc.) se propagandizan como "causa" de la catástrofe.

Esto fue claro en los '30 y es claro ahora.

Generalmente, los representantes políticos de los imperios se lamentan de que la realidad no aguante la dominación imperial. Y cuando la realidad no aguanta te echan la culpa por no aguantar.

Pero lo que tenemos que tener claro nosotros es que, cuando hay crisis, los imperios maniobran para que los Estados Nacionales no reasuman los controles (fundamentalmente del crédito y la moneda) de las funciones que la dominación imperial hizo que dejaran.

La "inteligencia" imperial va a preferir siempre el caos y la guerra mundial a la posibilidad del resurgimiento de las soberanías nacionales y posibles acuerdos entre ellas.

Respuesta: agrego un párrafo sacado del artículo "The invisible hand of the American Empire" (2003), de Robert Wade (traducción libre):

"(...) El impulso actual para la libre movilidad del capital repite las fallas de los años '20. Entonces los gobiernos de EEUU y el Reino Unido concertaron sus exigencias de una nueva arquitectura financiera basada en presupuestos balanceados, bancos centrales independientes, restauración del patrón oro, y libre movimiento de capitales. (...) Las políticas ayudaron a alumbrar un espectacular "boom" financiero que terminó en un colapso económico. Sin embargo, a cuatro años de iniciada la Gran Depresión, la Conferencia Económica Mundial de 1933, liderada por los EEUU y el RU, siguió haciendo las mismas cuatro exigencias, con énfasis especial en bancos centrales independientes y abolición de controles de capitales.(....)"

lunes, febrero 09, 2009

Contra los jinetes del Apocalipsis

Ya decidido a ponerme a laburar como me marcó Charlie, me encontré con algo que me llamó la atención en una mesa de saldos de librería. Se trataba del libro Economistas contra la democracia - Los intereses inconfesables de los falsos expertos de la economía, del académico francés Jacques Sapir (aquí, muy bien reseñado por José Natanson).

Convencido de que nunca será suficiente todo lo que se diga contra la plaga de referencia, aquí transcribo el prólogo del libro de Sapir. Aclarando que fue escrito en 2002, y que donde dice "Consejo Monetario" debe leerse sin duda "Ley de Convertibilidad" (o "Caja de Conversión").


Prólogo - Todo va bien, señora baronesa...

Diciembre de 2001: En Argentina, las revueltas del hambre acabaron por forzar la dimisión del presidente de la República, Fernando de la Rúa, y del ministro de Economía, Domingo Cavallo. El país se hallaba al borde del abismo, estrangulado por una deuda externa de 137.000 millones de dólares y sin otra esperanza que el impago generalizado de sus obligaciones, tanto internas como externas. Diciembre de 2001: Para Rusia concluía el tercer año consecutivo de fuerte crecimiento económico desde su crisis económica de 1998; entonces, un buen número de personas sensatas habían considerado que la situación del país no mejoraría.

¿Tienen, pues, algo en común ambos países? Casi nada, una nimiedad: tan sólo la incompetencia de ciertos economistas.

Argentina sucumbió por culpa de una institución económica concreta, el Consejo Monetario, o Currency Board, que hace algunos años fascinó a numerosos economistas. Esta institución impone una paridad fija entre la moneda nacional - el peso, en este caso- y una moneda de referencia - el dólar-, y determina el volumen de la acuñación de moneda a partir del stock de divisas existente. Es un corsé de hierro que no permite la menor iniciativa, el grado cero de la política monetaria.

Esta institución sólo tiene una ventaja: permite combatir las hiperinflaciones. Hjalmar Schacht, ministro alemán de Economía, a principios de la década de 1920 utilizó un mecanismo similar para acabar con la hiperinflación de la Alemania de Weimar. Pero, salvo en esa situación, el Consejo Monetario es la peor solución posible. Lo sabía muy bien el propio Schacht, que pasados dieciocho meses se desvinculó de este recurso.

Domingo Cavallo y los dirigentes argentinos, en cambio, se aferraron a él durante diez años, con el beneplácito de todas las organizaciones financieras internacionales, con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a la cabeza. Incluso a principios de diciembre de 2001, el editorial de un gran periódico francés seguía loando esa política, y atribuía la crisis que vivía la Argentina a las devaluaciones de los países vecinos. Ello significa olvidar que el Consejo Monetario, por su misma naturaleza, impide toda flexibilidad frente a los envites externos. ¿Y qué país puede pretender que su política económica nunca tendrá que enfrentarse a un golpe exterior? En otros periódicos pudo leerse que la crisis se debía a la ausencia de reformas. Una ironía siniestra, sin duda, pues siguiendo los consejos, nada prudentes por otra parte, de los economistas liberales, los argentinos lo privatizaron todo, y más. Incluso vendieron las carreteras a propietarios privados que las gravaron con derechos de peaje.

Todos los que inculcaron en los argentinos la fe en esa política suicida; todos los que, por comodidad, conformismo o interés personal guardaron silencio en lugar de dar la voz de alarma; todos esos señores que gritan "más, no es suficiente" ante el desastre actual, tienen hoy la responsabilidad del drama que está viviendo el país. Son los últimos que pueden exigir una nueva política de austeridad.

En su día -¿quién se acuerda hoy?- se propuso a Rusia (1) la misma política suicida. Durante su crisis económica de 1998, fueron muchos los que, tanto en Estados Unidos (2) como en Francia (3), pusieron como ejemplo Argentina y el Consejo Monetario. Algunos liberales rusos llegaron a invitar a Domingo Cavallo a Moscú, en agosto de 1998. Por fortuna, no se lo tomó en consideración. Nunca se agradecerá lo suficiente a los señores Primákov, Masliúkov y Gueráshenko, respectivamente primer ministro, ministro de Economía y gobernador del Banco Central, que no se dejaran seducir por aquellos cantos de sirena.

Hoy, esos apóstoles del Consejo Monetario guardan silencio. ¡Qué fácil era poner Argentina como ejemplo en otoño de 1998! Su actitud merecería en la actualidad alguna explicación y, por qué no, una autocrítica. También resultaría interesante saber qué comparación con la situación de la Argentina merece, después de tres años de crecimiento, el entonces llamado "magma postsoviético".

Que nadie espere, sin embargo, nada parecido. Cuando las emociones se hayan calmado, cuando se olviden las terrible imágenes de padres con sus hijos en brazos desafiando a la policía para hacerse con unos pocos alimentos en una tienda desvalijada, los mismos economistas volverán a perorar con idéntica suficiencia.

La comparación entre el destino de Argentina y el de Rusia es la metáfora del escoramiento que se está imprimiendo a determinada política económica en la que la opinión de los expertos degenera en expertismo; la metáfora de la peligrosidad de algunos economistas. Detrás del deslumbramiento pueril por el Consejo Monetario, lo que subyace es toda la articulación de un discurso económico que hace elogios de las agencias independientes y la desposesión de las instancias democráticas en beneficio de la tiranía de los expertos. Es ése un discurso que, una vez alcanzada la tiranía económica, nos conduce directamente a la tiranía política.


(1) S. Hanke, L. Jonung, K. Schuler, Russian Currency and Finance: a Currency Board Approach to Reform, Londres y Nueva York, 1993; P. Boone, A. Breach y S. Johnston (1998), "Institutions and Prospects for a Currency Board in Russia: Perspectives on a Deepening Crisis", Post-Soviet Geography and Economics, vol. 39, Nº 7, págs 371-378.

(2) R. Barro, "What Might Save Russia: Tying the Ruble to the Dollar", Business Week, 28 de septiembre de 2008, pág. 24. S. Hanke, "Dollar should provide prop for Rouble", Financial Times, 17 de agosto de 1998. G. Soros, "Soros sees G7-backed $50bn Currency Board as Only Way out of Crisis (Letter to the editor)", Financial Times, 13 de agosto de 1998, pág. A22.

(3) J. Sgard, "Pour sortir du magma postsoviétique", Libération, 23 de septiembre de 1998, pág. 4.

miércoles, febrero 04, 2009

Revancha

De la banda sonora de mis vacaciones. Y el recuerdo de un músico y creador excepcional.


viernes, enero 16, 2009

Receso

Cada vez que leo a los que despotrican contra "los KK" me acuerdo de esta pareja, hoy injustamente olvidada, que nos proporcionó a los argentinos tantas horas de angustia y de terror.

Por una extraña ley de las compensaciones, de aquí cerca (Rio Grande do Sul) salió una casi homónima de la hermana de Freddy, mucho más bonita (un bombón, en realidad) y que canta jazz y bossa como los dioses. Aquí la dejo como regalito, junto con su grupo Delicatessen.






Desde ya, agradezco por este y otros tantos descubrimientos a José Luis Ajzenmesser y su programa La Guagua, al que recomiendo fervientemente.

Ah, y aquí este blog entra oficialmente en receso vacacional. Hasta la vuelta.

viernes, enero 09, 2009

Decir algo

No tengo ganas de escribir sobre Gaza. Siento un déjà vu de lo que me llevó a postear algo acá hace más de dos años.

Además, hay momentos en que las palabras parecen absolutamente inútiles y huecas, como cuando uno ve algo así.

Alguna vez se me cruzó la idea de irme a vivir a Israel. No por "sionista" sino como una alternativa posible cuando la Argentina era una cárcel y un pais en Proceso de liquidación. Quizás si lo hubiera hecho, habría sido un "objetor de conciencia" frente a las obligaciones militares, o a lo mejor habría participado de esta manifestación o firmado este manifiesto. No lo sé.

Otra posibilidad podría haber sido adecuarme al medio y justificar todo en nombre de la "seguridad" y de la "lucha contra el terrorismo". Aún así, estas palabras del documentalista Avi Mograbi (que filmó cosas como ésta o esta otra) seguirían siempre presentes en mi conciencia.


“No hay un solo ciudadano israelí que no esté relacionado con algún crimen de guerra. Sea porque lo cometió él mismo, siendo soldado, o porque tiene alguien cercano que lo cometió o, en el menor de los casos, porque guardó silencio frente a algún crimen. Finalmente, la ocupación misma es un crimen de guerra, e Israel es un país ocupante.”

viernes, diciembre 26, 2008

Contra las zonceras de alto nivel



Esta semana volví a ver Argentina Latente, el penúltimo film de Pino Solanas. No me interesa ahora ponerme a debatir sobre la actuación pública de Pino o sobre su discurso, sino rescatar algunas cosas que dicen los personajes que fueron entrevistados para la película. En particular hay algo que tiene que ver con este post de Abel y son unas declaraciones del gerente general de INVAP, Lic. Héctor Otheguy.

"Hoy, si quisiéramos venderle a EE.UU. el satélite, que lo podemos hacer con igual calidad que ellos, en igual tiempo y bastante más barato, no podemos. Porque el 100% del dinero federal de EE.UU., del dinero del gobierno americano, se gasta en empresas americanas.

Comparemos con lo que hacemos nosotros, lo que hemos hecho durante toda nuestra historia, es una vergüenza. Si uno ve por ejemplo Brasil, o Australia que es nuestro cliente, el 50% del proyecto que estamos haciendo nosotros en Australia, y lo mismo hace Brasil, tiene que ser hecho por empresas australianas en ese caso, es decir por empresas nacionales.

Cuando uno compra impone condiciones, el que compra impone condiciones. Nosotros no las hemos impuesto, siempre nos las han impuesto. El colonialismo mental, en el área nuestra, en el área técnico-científica, es decir "Estos temas no son para países como la Argentina" y nosotros hemos dicho desde el principio, a través del liderazgo de Varotto y de toda la gente que lo hemos seguido y el equipo que siguió adelante, es decir definitivamente no al colonialismo mental. Acá se pueden hacer las cosas, si están los elementos, hay objetivos claros y hay políticas que se mantienen en el tiempo."

Cortito y al pie, para que aplauda Don Arturo. Y mis deseos de un muy feliz 2009 para todos los amigos y visitantes de este blog!