
Con algo de demora debido al desenchufe vacacional, anduve pispeando las novedades que trajo la última cumbre de Davos (de la del año pasado me ocupé
aquí). Veamos algo de
una nota del enviado de
Newsweek al Foro Económico Mundial:
"(...) Hay una razón por la que las cosas están algo más calmadas este año en la Montaña Mágica. El estado emocional de crisis ha pasado desde que las principales economías han salido ahora de la recesión. Las cosas están cambiando, pero nadie está seguro del cómo.(...) El capitalismo de
laissez-faire parece muerto. Como lo expresó el profesor de finanzas de la Universidad de Chicago Raghuram Rajan,
"Hemos pasado de un período de incertidumbre económica a un período de incertidumbre política". Los líderes mundiales parecen atónitos ante el brote de furia pública por la manera en que los banqueros han vuelto a los negocios como de costumbre, aunque la gente común todavía la esté pasando mal.
En el Occidente rico, esta furia ha llevado a una mayor regulación y aún a repensar el libre comercio y las migraciones. Abundan las preocupaciones sobre populismo y proteccionismo. Hubo muchas quejas este año sobre el nuevo plan de Obama para regular los bancos, sobre los topes de Gran Bretaña a los pagos a los banqueros, y la promesa del presidente francés Nicolas Sarkozy, en su discurso inaugural, de repensar el capitalismo de mercado en su totalidad.
"Nos estamos acercando a otra era, una en la que debemos desplazar el foco de las corporaciones globales a los ciudadanos globales", dijo, reclamando nuevos modos de calcular el crecimiento económico que tengan en cuenta la felicidad de la gente tanto como su riqueza.
(...) Pero hay otros signos incipientes de que los capitanes mundiales de la industria están finalmente comenzando a pensar diferente sobre ellos mismos y su trabajo. Avergonzados por banqueros como el presidente de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, a quien le gusta bromear sobre que ellos están haciendo
"el trabajo de Dios", un grupo de jóvenes financistas en Davos empezó a hablar de la creación de un juramento hipocrático financiero (
"lo primero, no hacer daño con CDOs..."). Hubo muchas discusiones sobre
"stakeholder capitalism" (*) y cómo los líderes de las corporaciones deben deshacerse del pensamiento especulativo, de corto plazo. Eso hace sentir optimista a gente como Robert Shiller -el economista conductista que predijo la crisis de las hipotecas-.
"La gente está comenzando a pensar en asuntos económicos dentro de un marco moral", dijo.
"No es muy frecuente que eso suceda en mi profesión."(...)"
(*) Concepto complicado de traducir, como se infiere de
aquí. Me inclino por "capitalismo con participación de actores sociales", un tema que
no es nuevo.
Aquí hay algo más del mismo periodista (sólo en la edición de NW en papel):
Knockout a Davospor Rana Faroohar
"Si quedaba alguna duda de que la era del capitalismo financiero ha terminado y que ha comenzado la era del
big government, el presidente francés Nicolas Sarkozy la disipó con su discurso de apertura (...). Sarko tuvo un estilo peleador, pegándole a todo desde los hiperinflados pagos a los banqueros a la relación económica disfuncional entre los EE.UU y China. También reclamó nuevas regulaciones globales para los bancos, los banqueros y los mercados:
"Si no reformamos el sistema, estaremos tomando riesgos inaceptables en el futuro" (...)
Sarko le pegó algunos golpes a Beijing, prometiendo que el tema monetario (léase: el efecto distorsivo de un yuan superbarato sobre las cuentas comerciales y las cuentas corrientes) sería un tema central cuando Francia asuma el liderazgo del G8 en 2011. Sarko también convocó a los líderes mundiales a repensar el marco moral del capitalismo.
"El sistema no puede existir a menos que esté contenido en un sistema de valores." Finalmente, se permitió una pizca de
schadenfreude (**) a expensas del Hombre de Davos:
"Hace algunos años, [los líderes de las corporaciones] nos decían que estábamos viendo el fin de las naciones y el comienzo de una era de nómades globales. Sin embargo, cuando el barco encalló el año pasado, todas estas compañias... recordaron muy bien de qué países venían."(...)
Newsweek, 8 de febrero de 2010, p. 8.
(**) En alemán, alegría por la desgracia ajena.
Evidentemente,
Sarkozy fue la estrella de este año.
Aquí hay algo más de su cosecha, por ejemplo:
"(
...) 'Todos sabemos lo que hubiera ocurrido sin la intervención estatal para mantener la confianza y apoyar la actividad: todo se habría hundido.'
'No es una cuestión de liberalismo, ni de socialismo, ni de derechas, ni de izquierdas, es una realidad', apostilló el mandatario francés, quien a lo largo de su discurso insistió en la necesidad de sanear el capitalismo, de
'volver a poner a la economía al servicio del hombre'.
'Son los desequilibrios de la economía mundial los que alimentaron el desarrollo de las finanzas globales' (...) 'desreglamentamos las finanzas para poder financiar más fácilmente los déficit de aquellos que consumían demasiado con los excedentes de aquellos que no consumían suficiente.''Seguiremos haciendo correr riesgos insostenibles a la economía, y animando a la especulación, y sacrificando el largo plazo si no cambiamos la reglamentación bancaria, las reglas de prudencia, las reglas contables.''No reconciliaremos a los ciudadanos con la mundialización, con el capitalismo, si no somos capaces de aportar un contrapeso al mercado, correctivos.''No se tata de preguntarnos por qué sistema vamos a sustituir el capitalismo, sino saber qué capitalismo queremos'. Ese nuevo capitalismo debe ser (...) aquel
'en el que los comportamientos indecentes no sean más tolerados, ni aceptados los beneficios excesivos que no tengan relación con la capacidad de crear empleo y riqueza'.'Que aquel que cree empleo y riqueza pueda ganar mucho dinero no tiene nada de raro. Pero que el que contribuye a destruir empleos y riqueza gane también mucho es moralmente insoportable'.'O bien lo cambiamos nosotros mismos, o el cambio nos será impuesto por crisis económicas, sociales y políticas'.'El presidente Obama tiene razón cuando dice que hay que disuadir a los bancos de que especulen para sí mismos o de que financien fondos especulativos'.'Ese debate [sobre las regulaciones a los bancos] no puede ser resuelto por un solo país sea cual sea su peso en las finanzas mundiales. Ese debate debe decidirse en el G-20'. Y otro debate que planteó el presidente francés ante su auditorio es el de
'la imposición fiscal a las transacciones financieras para luchar contra la pobreza'."
Hasta no hace mucho, pensar que un líder de un país desarrollado podía decir algo así en una cumbre de Davos hubiera sido un tema para la literatura fantástica. Y habría que ver si ya algún émulo de Rush Limbaugh o Jeffrey Kuhner no lo habrá tildado a Sarko de
"peronista"...
Por supuesto, en Davos
los banqueros no se quedaron cruzados de brazos. Pero vaya para terminar algo de
una nota de Gideon Rachman en el Financial Times:
"(...) Después de escuchar el apasionado ataque de Sarkozy contra el capitalismo financiero, se oyó a un participante ruso diciendo que había tenido una experiencia agradablemente nostálgica. Él recordaba haber oído muchos discursos similares en la Unión Soviética.
Eso es injusto para el presidente francés, quien tuvo el cuidado de aclarar que él estaba tratando de rescatar al capitalismo de sus propios excesos. Pero (...) [su discurso] reflejó la confusión ideológica entre los líderes occidentales. Luchando con déficits abultados y alto desempleo – e incómodamente conscientes de un desplazamiento del poder hacia el Este – los líderes occidentales están cuestionando muchas de las ideas que cimentaron el antiguo consenso de Davos. En estos días, son las naciones asiáticas y las grandes economías emergentes las que están más cómodas con la globalización – y son ellos los que presionan a los occidentales a no abandonar el libre comercio.(...)"
Mientras esto ocurría en la cumbre del poder mundial, aquí en la Argentina los medios se dedicaban al
culebrón del verano y a
los dichos de nuestra presidenta sobre la carne porcina. Evidentemente, los que dicen que estamos afuera del Mundo, tienen razón.
P.S.:
este artículo salido en Rolling Stone es simplemente lapidario sobre los manejos de las cabezas del sistema financiero mundial. Gracias al comentarista anónimo que lo acercó al
blog de Manolo, y a EduA que tomó la posta.